Política de Protección de los Derechos
de las personas en situación de vulnerabilidad

 
 

    I. Justificación y propósito

    La seguridad de niños y adultos en situación de vulnerabilidad es de suma importancia para la organización y la presente política tiene como objetivo asegurar que la organización esté realizando lo máximo posible para prevenir posibles daños y abusos1 directos o indirectos a niños y adultos en situación de vulnerabilidad2, y no tolerará violaciones a los derechos de estos grupos por parte de sus empleados, voluntarios o cualquier persona directa o indirectamente involucrada con la organización.

    El presente documento se basa en la experiencia y las buenas prácticas obtenidas a nivel mundial para que se exprese la intención de asegurar la protección de derechos con los siguientes objetivos específicos:

    a) Promover la cultura de la protección y la promoción del tratamiento adecuado a los niños, adolescentes y personas en situación de vulnerabilidad, que fueron impactadas por los proyectos de la organización;

    b) Desarrollar un modelo de implementación específica y eficaz de sistemas internos de protección a estos grupos que asegure que sus derechos no sean violados directa o indirectamente por profesionales que actúan en nombre de la organización;

    c) Envolver a todos los agentes clave,

    d) Proporcionar principios amplios a fin de basar el trabajo con estos grupos de trabajo, reforzando el compromiso con una extensa protección de los derechos de las personas en situación de vulnerabilidad, ampliando previsiones expresas de otros documentos de la organización.


    II. Principios orientadores3

    a) Todas las personas, adultos o niños, en situación de vulnerabilidad, tienen los mismos derechos a la protección contra daños;

    b) Todos tienen responsabilidad en el apoyo a la protección de las personas en situación de vulnerabilidad;

    c) Las organizaciones tienen el deber de cuidar de los niños y adultos en situación de vulnerabilidad con quienes trabajan, tienen contacto, o son afectados por su trabajo y operaciones;

    d) Si las organizaciones trabajan con socios, ellas tienen la responsabilidad de ayudarlos a alcanzar los estándares mínimos de protección y promoción del bienestar de esas personas;

    e) Todas las acciones de protección a los niños y adultos en situación de vulnerabilidad se toman apuntando  el mayor interés de ellos;

    f) Todos los niños o adultos en situación de vulnerabilidad, sin considerar edad, discapacidad, sexo, raza, creencias religiosas, orientación sexual, tienen derecho a la protección contra todo tipo de daños y abusos;

    g) Algunas personas son también consideradas vulnerables por el impacto de sus experiencias anteriores, su nivel de dependencia, necesidad de comunicación y otras cuestiones;

    III. Categorías de protección

    1. Política específica de protección

    1.1. Este documento se entiende como una política con código escrito en el compromiso de la organización para la prevención de daños a los grupos vulnerables y la intolerancia amplia y sin restricciones a los abusos y violaciones;

    1.2. El presente documento puede ser profundizado y ajustado por medio de la combinación con otros documentos institucionales que refuercen la protección a grupos en situación de vulnerabilidad;

    1.3. La organización indicará procesos institucionales pertinentes en caso de identificación de ocurrencia efectiva de daños causados directa o indirectamente por el trabajo de la organización;

    1.4. Se compromete a impedir que un individuo trabaje con niños y personas en situación de vulnerabilidad si esto representa un riesgo real e inaceptable.

    2. Personal

    2.1. Esta política se aplica a todos los empleados, incluyendo, gerentes senior y miembros del consejo, empleados pagados, voluntarios y funcionarios temporales, funcionarios de agencias, estudiantes y cualquier persona que trabaje en nombre de la organización;

    2.2. Impone responsabilidades y expectativas claras a sus funcionarios y asociados y los apoya a comprender y actuar de acuerdo con las mismas;

    2.3. Proporciona formación sobre protección para los empleados, contratados, voluntarios, directores y demás involucrados con el trabajo de la organización directa o indirectamente;

    2.4. Reconoce el presente código de conducta de protección y se compromete a garantizar su extensión e implementación;

    2.5. Cuenta con estrictos procesos de selección para la contratación;

    2.6. Toma medidas que van desde la dimisión, suspensión o transferencia a otro servicio de cualquier funcionario que viole el código de conducta.

    2.7. Inserta el tema de protección a las personas en situación de vulnerabilidad desde el reclutamiento, admisión hasta el entrenamiento de los empleados.

    3. Procedimientos

    3.1. Proporcionar un ambiente seguro para la implementación de procedimientos de protección para el equipo y beneficiarios;

    3.2. Tener procedimientos que permitan que funcionarios, voluntarios, directores, beneficiarios y otros comuniquen cualquier problema de protección de forma anónima o revelada y tomar las debidas medidas (enumerados en el anexo);

    3.3. Hacer una evaluación de los riesgos que abarcan las actividades que apoya y las posibles violaciones de los derechos de los niños o adultos vulnerables por sus representantes.

    4. Responsabilidad

    4.1. Monitorear y revaluar regularmente sus medidas de protección;

    4.2. Todos los funcionarios tienen el deber de monitorear la debida protección de los grupos en situación de vulnerabilidad y la actuación protectora es parte intrínseca del modus operandi de la organización.

    4.3. Tener mecanismos de gobernanza (como reuniones del Consejo, un miembro clave del Consejo o un Comité interno) para revaluar y, de forma permanente, evaluar la adecuación y conformidad de los mecanismos de protección (especificados en el anexo).

    IV. Medidas específicas de protección:

    La relación no exhaustiva de medidas de protección que la organización se compromete a implementar es:

    – Valorar, escuchar y respetar a los niños y adultos en situación de vulnerabilidad;

    – Adoptar las prácticas de protección y salvaguardia a través de procedimientos y código de conducta para funcionarios y voluntarios (especificadas en el anexo);

    – Proporcionar una gestión efectiva de los empleados y voluntarios, a través de supervisión, soporte, capacitación y medidas de garantía de calidad;

    – Contratar de forma segura a los empleados y voluntarios, asegurando que todos los ítems para una contratación segura se hayan comprobado;

    – Registrar y archivar las informaciones de manera segura y profesional, además de compartir información sobre las buenas prácticas de salvaguardia con adultos en situación de vulnerabilidad y niños, sus familias, empleados y voluntarios, a través de folletos, carteles, y discusiones individuales;

    – Utilizar procedimientos de salvaguardia para compartir preocupaciones e información relevante con agencias que necesitan tener conocimiento, involucrando adecuadamente a niños, jóvenes, padres, familias y cuidadores;

    – Utilizar, adecuadamente, procedimientos para administrar cualquier ocurrencia contra empleados y voluntarios;

    – Crear y mantener un ambiente anti- bullying, además de asegurar que haya políticas y procedimientos así como una ayuda efectiva, caso algún caso de bullying ocurra;

    – Tratar con las situaciones y preocupaciones presentadas por las personas en situación de vulnerabilidad.

    V. Compromiso de revisión y actualización de la política

    Esta política será revisada anualmente en cuanto a su adecuación para fines de protección integral de niños y adultos vulnerables, basados en la experiencia adquirida y buenas prácticas.

     

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    JOSÉ LUCIANO SANÍN VÁSQUEZ
    Director
    Bogotá, julio de 2018


    ANEXO

    La Corporación Viva La Ciudadanía particularmente adopta las siguientes medidas, procedimientos y acciones de protección y promoción de los derechos de niños, niñas, adolescentes y adultos mayores:

    – Realiza incidencia para promover que todas las políticas públicas del nivel nacional y territorial incorporen el Enfoque Basado en Derechos Humanos.

    – La Corporación incorpora dentro de sus actividades a personas LGBTI, mujeres, población afro, indígenas y campesinos.

    – Desarrolla capacitaciones periódicas e implementa medidas para la protección del equipo operativo, especialmente cuando se desplaza a diversas regiones del país.

    – Las y los colaboradores de la Corporación cuentan con un Comité de Convivencia Laboral para ayudar a resolver los conflictos que pudieran llegar a presentarse al interior de la organización.

    – La totalidad del personal está afiliado al Sindicato de Trabajadoras y Trabajadores de las Organizaciones No Gubernamentales y Sociales – SintraONG, y se implementa la convención colectiva.

    – La Corporación tiene entre sus socias a la Casa de la Mujer y a la Escuela Nacional Sindical, quienes apoyan la construcción de una política de prevención del acoso laboral y sexual, para el primer caso, y una política de talento humano qaue promueva los derechos de los trabajadores y trabajadoras, para el segundo caso.

    1 Definición adoptada para el abuso: Abuso de niños y de adultos vulnerables ocurre cuando cualquier otro niño o adulto causa daño en niños, jóvenes menores de 18 años o adultos en situación de vulnerabilidad, tanto física como psicológicamente o de cualquier otra forma. Niños y adultos vulnerables pueden sufrir abusos de varias maneras. El daño a menudo no es fácil de categorizar. Sin embargo, una amplia variedad de abusos puede ser identificados: (i) Abuso físico a niños y adultos en situación de vulnerabilidad con evidencias de golpes, patadas, sacudidas, que indiquen  sospechas que la lesión fue inferida  y no impedida intencionalmente; (ii) Abuso emocional cuando el daño es causado por tratamiento o rechazo emocional persistente o grave, como castigos abusivos, amenazas y ausencia de cuidado y afecto, generando efectos adversos en el comportamiento y desarrollo emocional de un niño, joven o adulto en situación de vulnerabilidad; (iii) Abuso sexual cuando la explotación del niño, joven o adulto en situación de vulnerabilidad ocurre. Se considera, también, violación, incesto o cualquier otra forma de actividad sexual, incluyendo pornografía; (iv) Negligencia, donde las necesidades básicas, como alimentos, calor y atención médica, no son atendidas o cuando hay una falla en proteger a un niño de la exposición a cualquier tipo de peligro, resultando en graves daños a la salud o al desarrollo de un niño, jóvenes o adultos en situación de vulnerabilidad; (v) intercambio de beneficios, por ejemplo, bienes, comida y dinero a cambio de favores sexuales; (vi) Bullying, que puede incluir intimidación física. Se considera intimidación verbal, incluyendo comentarios racistas y sexistas; intimidación emocional, por ejemplo, excluyendo o aislando a alguien. Ref.: "Christian Aid Safeguarding. Protecting Vulnerable Adults and Children. September, 2015."

    2 Se entiende niño como cualquier persona menor de 18 años, independientemente de la mayoría de edad del país en el cual el niño vive. Se considera adulto vulnerable como una persona, de 18 años o más que, debido a discapacidad, edad o enfermedad, del contexto en que se encuentra o como resultado de desigualdades sociales u otras, no tiene o puede no tener condiciones de cuidar o protegerse a sí misma contra daños significativos, abusos, explotación y otras violaciones a su integridad física o mental.

    3 Los principios orientadores en esta política se extrajeron de los principales ordenamientos internacionales y regionales tales como: Convención sobre los Derechos del Niño de las Naciones Unidas de 1989, Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948 y Estándares Internacionales del "Keeping Children Safe"