Semanario Virtual Caja de Herramientas
 
  El nuevo empresariado de la era uribista
  Pedro Santana Rodríguez
  Presidente Corporación Viva la Ciudadanía
 

Durante los ocho años del Gobierno de Uribe crecieron los llamados nuevos empresarios de los cuales el símbolo más evidente era el del llamado Grupo Nule integrado por los empresarios Miguel, Manuel y Guido Nule quienes fueron puestos como ejemplo, de los nuevos emprendedores exitosos.

En su excelente libro sobre las ciudades de América Latina, José Luís Romero, señala que si elabora un perfil de los ricos de América Latina se verá fácilmente que ellos desarrollaron sus fortunas porque se mantuvieron cerca del poder político y desarrollaron sus actividades en la sombra del patrimonialismo, esto es, que fueron beneficiarios muy directos de los recursos públicos y por ende de la contratación pública. Parte de los límites históricos de nuestros países, que se manifiesta en una debilidad estructural de lo público, tiene que ver con la existencia de un régimen legal lleno de privilegios y exenciones que benefician a unos pocos y que no fijan normas universales para el conjunto de los emprendedores o de los ciudadanos. El patrimonialismo que no es otra cosa que el uso privado de los recursos públicos se profundizó durante los dos gobiernos de Álvaro Uribe Vélez. Alrededor del entorno presidencial se movieron intereses entre otros de los Nule, pero también de otros empresarios de los cuáles habló recientemente el Superintendente de Industria y Comercio. Estos nuevos grupos se apoderaron de la contratación pública o fueron beneficiarios directos de fondos creados para favorecerlos como es la historia del Programa Agro Ingreso Seguro, AIS. Estos grupos se beneficiaron de la contratación pública y recurrieron abiertamente a la corrupción de los organismos encargados de las decisiones en esa contratación.

Las investigaciones judiciales vienen mostrando hasta dónde había llegado esta infiltración de la corrupción. El fiscal delegado ante la Corte Suprema, Germán Pabón, en el pliego de cargos en contra de los funcionarios del Distrito, la ex directora del Instituto de Desarrollo Urbano, IDU, Liliana Pardo, el jefe de la oficina Jurídica de esta misma institución, Inocencio Meléndez y el ex contralor de Bogotá Miguel Ángel Moralesrussi, hoy detenidos por el llamado carrusel de la contratación, ha calculado que la defraudación en el Distrito Capital podría llegar a los 2.2 billones de pesos. Pero ese carrusel de la contratación no se dio sólo en Bogotá. Los Nule según las investigaciones judiciales tenían más de 57 grandes contratos la mayor parte de ellos con entidades del orden nacional. Las investigaciones no sólo han comprometido hasta ahora a funcionarios distritales sino que comienzan aparecer también funcionarios del orden nacional. La Fiscalía investiga si alias “el profe” es Edmundo del Castillo, secretario Jurídico del segundo Gobierno de Uribe. Éste habría recibido 105 millones de pesos como retribución para favorecer a los Nule en la contratación con el Estado. Se sabe, cómo lo afirma la columnista del diario El Espectador Cecilia Orozco, que Edmundo del Castillo intervino a favor de los Nule en la licitación del Tramo III de la Ruta del Sol.

Pero, en las investigaciones judiciales vienen aparecer ahora nuevos elementos que mostrarían la cercanía de este grupo con sectores de la parapolítica en el Departamento de Sucre, concretamente la Fiscalía encontró un préstamo de más de 1.700 millones de parte de Joaquín García quien ha sido asociado a los grupos paramilitares en dicho departamento. Así pues los Nule tenían montado todo un sistema de corrupción para beneficiarse con contratos para la construcción de infraestructura vial en diversas regiones del país. También se dice que tenía a su servicio a varios comunicadores y periodistas que trabajaban para limpiar la imagen de un grupo que ha sido calificado como una de las famosas pirámides, sólo que esta se construyó alrededor de la contratación pública.

El reto que afronta la fiscal general de la Nación, Viviane Morales y su equipo de fiscales, es el de investigar y develar la red que habían montado los Nule para desangrar las finanzas públicas no sólo del Distrito Capital sino del conjunto del país. Este también es el reto que afronta la contralora general Sandra Morelli. El entorno de la corrupción alrededor de la Presidencia de la República tiene ahora tres focos: la contratación pública que se realizó principalmente alrededor del INCO, el manejo dado al programa Agro Ingreso Seguro, AIS, y el manejo dado a los bienes incautados mediante la extinción de dominio por parte de la Dirección Nacional de Estupefacientes que vincularía a por lo menos 12 parlamentarios. Estos son hasta ahora los casos más notorios y es alrededor de estas investigaciones en dónde se juega la credibilidad de estas dos funcionarias públicas.

Edición N° 00249 – Semana del 1 al 7 de Abril de 2011
 
 
Importante: Cada autor es responsable de sus ideas y no compromete el pensamiento de Viva la Ciudadanía. Se permite la reproducción de nuestros artículos siempre y cuando se cite la fuente.
 
   
 
 
comentarios suministrados por Disqus