Semanario Virtual Caja de Herramientas
 
  El ‘fenómeno’ Caicedo
  Ricardo Villa Sánchez
  Director Ejecutivo Corporación RVS
   
 

Carlos Eduardo Caicedo Omar, nacido en Aracataca, cuna de nuestro Premio Nobél de Literatura, fruto de la educación pública en el nivel precedente y superior, abogado de la Universidad Nacional y con magíster en la Universidad de Los Andes, esposo, padre de tres hijos, amigo y dirigente político, es el nuevo alcalde de Santa Marta.

Proveniente de la izquierda democrática, del movimiento estudiantil, de la Séptima Papeleta, de la Constitución de 1991 y ex militante de la Corriente de Renovación Socialista que en una alternativa democrática y en un hecho de paz —hoy día con amplio vuelo en toda Colombia—, desde las dinámicas del dialogo social, decidieron reinsertarse a la vida civil y han posibilitado comprobar desde distintos ámbitos, acciones y realizaciones que si se puede transformar al territorio por la vía de las urnas.

Ex rector de la Universidad del Magdalena, tribuna desde la cual en forma valiente enfrentó a la corrupción y a la parapolítica en el departamento, a sus amenazas, demandas y denuncias temerarias, de las que ha sido absuelto en los estrados judiciales, quedando en el ambiente indicios de una persecución política en su contra y curiosamente siempre la vida nos da una segunda oportunidad, a quienes lo perseguían en el pasado, a la política tradicional y a la clase emergente con sus señalamientos difamatorios, agenciados desde diversos espacios, con una campaña corta y barata, en contra de las maquinarías aceitadas, sin dueño ni rendirle cuentas a ninguna casta política, fue a quienes venció en franca lid en este debate electoral con la máxima votación de alcalde alguno de Santa Marta.

Su trabajo incansable, oratoria, preparación y liderazgo, lo llevó desde el inicio de esta coyuntura electoral a encabezar las encuestas y a recoger con su equipo más de 70 mil firmas con su Movimiento Fuerza Ciudadana, y posteriormente a aceptar la invitación de su presidente —el doctor Rafael Pardo— a respaldarlo en una iniciativa del Partido Liberal en el departamento del Magdalena, de rectificación histórica de hechos aciagos del pasado, lo que le viabilizará un nivel de interlocución directa ante el Gobierno Nacional, vocación de permanencia y respaldo político en sus iniciativas.

A los que siempre se han creído dueños de la ciudad, los venció con una diferencia de casi 34 mil votos, sólo con un programa de Gobierno amplio, consecuente y realizable. Con una pancarta que decía “A cada ataque una propuesta”, que les sacaba a sus contradictores en medio de su discurso aguerrido, polémico, académico, esperanzador y de apuestas por el cambio basadas en la profundización de la democracia, de enarbolar las banderas de la ciudad y generarle esperanza a este pueblo sometido al atraso, a la exclusión social y política y a la trampa de la pobreza.

De mucho sirvió que en varias décadas en nuestro territorio no habría un líder político alternativo y moderno, venido de las clases populares, que tuviera hechos concretos, gestión pública y obras que mostrar, soportados en su legado como rector de la Universidad del Magdalena. Quizás por ello, recibió el apoyo espontáneo, solidario, desprendido de las mayorías en Santa Marta, amalgamado con un plan estratégico de buen Gobierno y desarrollo humano integral de Santa Marta, con una estructura proactiva en medio de sus limitaciones, de un grupo de fervientes seguidores que lo acompañaron a sol y agua como voluntarios de su campaña y con un mensaje pertinente de Todos por la Ciudad que recorrió las redes sociales como pez en el agua y llegó por ‘Radio Bemba’ a tocar la puerta de la casa; de su corazón, de la mayoría de las y los samarios que salieron a votar con o sin lluvia, con o sin transporte y sin pedir nada más a cambio que el sueño que otra Santa Marta sea posible.

Estos hechos políticos considero que le dan legitimidad histórica a su triunfo en la Alcaldía, a pesar de la campaña negra, irresponsable e irracional de desprestigio y de desinformación, del juego sucio y de la insolidaridad, de los riesgos electorales y de la precariedad logística y organizativa. Lo que refleja y a eso es a lo que más le temen los corruptos, los que han desangrado las arcas de la ciudad, que cuando con valentía y valor civil, entusiasmo y alegría, la ciudadanía se pronuncia, esa fuerza no la detiene nadie porque se convierte en una bola de nieve que ha derrumbado muros como el de Berlín, acabado segregaciones como el apartheid, llevado al poder a líderes mundiales como Barack Obama, generando mandatos como el del Voto Caribe o el de la Séptima Papeleta en nuestro país y la que nos tiene sacando pecho y con la frente en alto por el Alcalde que elegimos.

El anhelo de cambio, de transformación social y política y de una eficiente, transparente, democrática y eficaz administración de los recursos públicos que son de todos, triunfó no sólo en Santa Marta, sino en toda Colombia, entre otros, con agentes del desarrollo como Carlos Caicedo en Santa Marta, Elsa Noguera en Barranquilla, Rodrigo Guerrero en Cali, Aníbal Gaviria en Medellín, Sergio Fajardo en Antioquia y, sobre todo, con la Bogotá Humana ¡Ya! de Gustavo Petro, en un movimiento social, político, independiente, progresista, ciudadano, con vocación de poder, que dará mucho de qué hablar en el futuro, si se une en la dinámica de las propuestas concretas, proyectos colectivos y propósitos comunes que generen esperanza y articulen diversas agendas sociales por la reconciliación nacional, las reformas estructurales sociales, económicas y políticas, los Derechos Humanos, el respeto al consenso y al disenso, la paz con justicia social y el bienestar colectivo.

Edición N° 00279 – Semana del 4 al 10 de Noviembre de 2011
 
 
Importante: Cada autor es responsable de sus ideas y no compromete el pensamiento de Viva la Ciudadanía. Se permite la reproducción de nuestros artículos siempre y cuando se cite la fuente.
 
   
 
 
comentarios suministrados por Disqus