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  El modelo “extractivista” en Colombia – Entrevista a Eduardo Gudynas
  Alexandra Mora
  Área económico social – Corporación Viva la Ciudadanía
   
 

La crisis económica en el mundo ha venido afectando a Latinoamérica en el plano financiero y productivo. Debido a la reducción de las compras en los países industrializados las exportaciones empiezan a caer, generando esta situación cambios a nivel global y representando una crisis del modelo de desarrollo. Con el surgimiento de los denominados gobiernos progresistas en América Latina en la pasada década, se esperaba una transición hacia un desarrollo económico verdaderamente sustentable en el que se cuestionara el mantenimiento del modelo de explotación y exportación de recursos naturales como base para el desarrollo y crecimiento económico de los países. El “extractivismo” no sólo sigue en marcha en América Latina, sino que en la mayoría de los casos la explotación de minerales e hidrocarburos principalmente, se ha convertido en uno de los pilares en los que se fundamenta el desarrollo social y económico.

Éste modelo “extractivista” que se sustenta en la necesidad de incrementar los ingresos estatales para la inversión social y productiva del país, no es más que un proyecto económico que se centra en el impulso de actividades a partir de las cuales, se obtengan ingresos a través de la explotación de recursos naturales, tales como: la minería o el desarrollo de cultivos para la producción de Biocombustibles. Sin desconocer el impacto que ha tenido el sector minero-energético en el desarrollo económico del país, vincular la industria extractiva al proyecto político nacional no sólo es económicamente riesgoso sino que genera presiones para búsqueda de más recursos muchas veces ubicados en territorios indígenas o áreas protegidas. Sumado a sus inherentes falencias como modelo económico, el modelo extractivista está enfrentando resistencias sustentadas en los evidentes negativos impactos ambientales y sociales que este genera. A la sociedad ya no le interesa como se distribuyen los ingresos generados por estas actividades sino que se resiste a estos impactos que como en el caso de poblaciones indígenas, se oponen a que su modo de vida sea arrasado1.

En Colombia los alcances y la afectación del extractivismo se desconocen, pero ya está siendo tema de interés. En Bogotá, el pasado mes de octubre, se realizó el Foro:” Economías Post extractivistas” donde se analizaron críticamente los alcances, impactos e insumos para una Agenda País y se discutieron las economías extractivistas en América Latina y Colombia. A éste asistieron miembros de diferentes organizaciones sociales, de la academia y la Iglesia.

Otro de los objetivos del Foro, es que esta temática sea incluida en las agendas de las Organizaciones No Gubernamentales, organizaciones sociales y del Gobierno Nacional, entre otros. Como lo indicó uno de sus organizadores y representante de CIASE Germán Niño, en el país se deben trabajar temas vinculados con el enfoque de desarrollo, ya que estas perspectivas que nos ofrece el post extractivismo hace relación a una ubicación de Colombia en la región de manera global.

Eduardo Gudynas2, invitado internacional de este foro, secretario Ejecutivo del Centro Latinoamericano de Ecología Social – CLAES- , investigador y catedrático, habló al respecto.

¿Qué no es extractivismo?

Eduardo Gudynas: Siempre hay actividades de los recursos naturales para aprovechamiento del ser humano, gran parte de esas actividades son una extracción, pero no todas se refieren al termino usual “extractivismo” como se entiende hoy. Por ejemplo, el cultivo de alimentos, el aprovechamiento de la ganadería para la alimentación local o regional, ése tipo de actividades no es extractivismo.

Extractivismo, es la extracción de grandes volúmenes de recursos naturales, materias primas que son orientadas a la exportación y que tiene poco o escaso procesamiento dentro de sus países de origen, y están insertadas en los mercados globales.

¿En su uso el extractivismo a qué sectores está asociado?

EG: En su uso clásico incluye al sector minero, al sector hidrocarburos, petróleo y gas, y en los últimos años se ha expandido el término a una nueva forma de actividades en la agricultura intensiva de exportación de agroalimentos de alimentos en bruto, sin procesar. En la actualidad incluye el extractivismo, a los monocultivos de exportación.

¿Cuáles son los sectores donde hay mayor impacto del extractivismo?

EG: La industria petrolera tiene impactos muy precisos en los sitios donde están los pozos en cambio el monocultivo de soya tiene impacto en amplias áreas geográficas de millones de hectáreas por ejemplo, en Brasil y Argentina.

Hay impacto de minería de mayor o menor tamaño, la mina a cielo abierto más grande en América Latina está ubicada en Chile: “la escondida” y le sigue la mina de Celaya de hierro en Brasil, son de gran cobertura, hay extractivismo en un conjunto de muchas minas de estaño o cobre en otros países andinos, entonces allí hay mucha diferencia de escala e intensidad.

¿Y el impacto social?

EG: Hay diferencias en el impacto social, en algunos lugares hay más gente afectada por estos emprendimientos, en otros menos, pero la gravedad es su variación. Por ejemplo, se acentúa más cuando involucra las áreas de cultivo o la pérdida de agua potable.

¿Qué elementos debe tener en cuenta esta agenda post extractivista en su construcción?

EG: La agenda comienza por reconocer que es necesario ejecutar medidas de emergencia para enfrentar el extractivismo, esas medidas, implican una sucesión de pasos que se podrían agrupar en 3 situaciones de forma muy esquemática. La situación actual que hoy predomina, es de un extractivismo  que podemos calificar depredador de un alto impacto ambiental y social, pero representa un importante peso en las economías nacionales, entonces una primera medida de emergencia es pasar a un extractivismo sensato donde se apliquen medidas de control social y ambiental en serio, donde ése extractivismo pase a ser reorientado hacia los procesos productivos de la región y de los países en vez de exportarlo todo; cerrar aquellos emprendimientos que son inviables por sus daños e impactos y mantener aquellos que pueden ser reconvertidos.

Y un último paso,  es cuál es el extractivismo o la extracción indispensable es decir cuáles son los recursos y qué volúmenes realmente necesitamos para atender nuestras necesidades de desarrollo, no la de otros países, ni de otras regiones, sino las nuestras, es buscar cuál es el extractivismo que realmente soluciona nuestro tema de calidad de vida y protección ambiental.

Esta posición Post extractivista ¿va en contra de la minería?

EG: Va en contra de la minería depredadora y en algunos casos la minería que va a prevalecer es la que cumple las restricciones y condiciones sociales, ambientales y esté articulada a los procesos de desarrollo nacional.

Usted hace énfasis en cambiar los patrones de consumo cuando se habla de post extractivista ¿qué ejemplos podría darnos?

EG: Le voy a dar un ejemplo local, buena parte de las exportaciones de hierro de América del Sur van a China y en China lo utilizan para hacer chasis de autos que luego estos, nos los vuelven a vender a nosotros. Nosotros no tenemos problema de automóviles en América del Sur, lo que necesitamos es una solución al transporte, esta solución no es que cada individuo tenga su propio auto, entonces se debe atacar ahí el extractivismo, desde el consumo. Esto implica revisar nuestros patrones de transporte en nuestras ciudades y las ciudades repensar el desarrollo y los medios de transporte, y ese vínculo global.

Otro ejemplo, en el 2.009 toda la venta de equipos de aire acondicionado y refrigeración de Argentina equivalía al consumo que proveía de electricidad, una central nuclear, esto es exagerado, entonces debemos mejorar la eficiencia energética y el uso de energía en las economías actuales.

En esta agenda Post extractivista lo ambiental y lo social son factores que contabilizan en los impactos ¿de qué manera?

EG: Está la evidencia que existen impactos sociales y ambientales, el problema es que esos impactos no se contabilizan, no se introducen en las cuentas que hacen los economistas, por lo tanto en la toma de decisiones económicas de los proyectos extractivos, que siempre son beneficiosos porque se cuentan las exportaciones que se generan, pero nunca se les resta esos impactos, es necesario restarlos, ponerlos en evidencia.

En cuanto a los emprendimientos prohibidos que tienen consecuencias irreparables ¿cómo manejarlos en América Latina?

EG: No algunos de ellos no están prohibidos por ejemplo, el Estado peruano reconoce que el emprendimiento siderúrgico de la Oroya es altamente contaminante y supera todos los niveles permitidos de las normas de salud pública, pero no logra cerrarlos.

¿Cómo posicionar con los gobiernos latinos una agenda post extractivista?

EG: Bueno allí hay un trabajo para las organizaciones de la sociedad civil, de ser interlocutores con los gobiernos, en el caso de los gobiernos bajo administraciones progresistas. Hay otras posibilidades y otras restricciones porque en algunos casos como Ecuador, existe una vocación y es que el país debe salir de una dependencia extractivista, por lo tanto allí la discusión es cuáles son las alternativas prácticas para hacer eso posible.

Y entonces ¿cómo manejarlo en países en los que los ingresos obtenidos por la actividad extractivista son invertidos en programas sociales?

EG: Hay que redimensionar y rediseñar los programas de gasto público porque en todos los países suramericanos los sectores extractivistas también reciben beneficios del Estado, desde exoneraciones tributarias hasta ayudas directas, por tanto al desmontar el extractivismo esos recursos quedan libres y son esos recursos los que se pueden redireccionar hacia programas de lucha contra la pobreza.

Usted en el taller se refirió a que la naturaleza no tiene límites, pero tiene unos derechos, en este aspecto ¿quién o quiénes deben ser los veedores?

EG: Nosotros los humanos somos los llamados a hacer valer los derechos de la naturaleza, en eso no hay discusión.

El tema es que el reconocimiento a los derechos de la naturaleza, implica admitir que ella es un sujeto de valor y que en ella hay valores propios que son independientes de la utilidad, del beneficio de la apreciación que puedan hacer las personas, ése es el tipo de valoración que hay. La Constitución del Ecuador, es el ejemplo de las constituciones futuras que veremos venir en nuestros países.

¿Pero cuáles serían las consecuencias de reconocer a la naturaleza como sujeto?

EG: Tiene consecuencias importantes porque obliga a rediseñar las ideas de justicia, tiene que haber programas de justicia social y justicia ecológica para atender el daño ambiental y la protección a la naturaleza, y también porque rediseña el papel de la ciudadanía.

La ciudadanía también debe ser entendida y definida en un contexto ecológico, no es una cuestión jurídica, abstracta solamente, sino que la ciudadanía se da en territorios.

Ya conscientes de que se requiere una agenda de transición ¿cuáles podrían ser los contenidos mínimos?

EG: Un tema mínimo es poner en el tapete, el tema de las transiciones, las vías de salida, un segundo aspecto indispensable es observar lo que está pasando en los países vecinos y aprender de los errores, fracasos y discusiones que estén en marcha.

Un tercer aspecto es la necesaria coordinación entre organizaciones y movimientos, en países donde ha funcionado es porque ha habido amplias bases de sustento y coordinación entre los distintos actores

Un cuarto aspecto es la rigurosidad con la que se debe manejar el tema, porque requiere de informaciones precisas y cada vez más rigurosas.

¿Cuáles son los países de América Latina que están avanzando en el post con el Gobierno y los movimientos sociales?

EG: Perú, Ecuador y Bolivia, luego vienen Argentina y Uruguay; creo que el país más resistente a este debate sorpresivamente es Brasil.

¿Por qué?

EG: No sé, quizás cuestiones culturales.

Queda otro importante reto, posicionar y difundir ante la opinión pública esta temática y sus aspectos para generar discusiones en el país y desde allí ganar elementos de orientación por ejemplo, la minería en el Plan Nacional de Desarrollo.

Varias organizaciones de la sociedad civil, académicas y de Iglesia, entre otras, estuvieron presentes: Fundación Foro Nacional por Colombia, BD – Censat Agua Viva, Broederlijk Denle, IDH Alemania – Proceso Campesino  La Vega (Cauca), Semlac, Universidad Santo Tomas, Centro Oriente, Agencia Desarrollo Local Los Dinosaurios – Villa de Leyva; Diócesis de Barrancabermeja, Corporación Mesa Mujer y Economía, Política y Derecho Ambiental – UN, Ecoparque, Colectivo Puentes, Acción Campesina Colombiana, La Alianza, CEIHS, Universidad Minuto de Dios, Asomujer y Trabajo, Indepaz, CEPAC – CNOA, CIASE y la Corporación Viva la Ciudadanía.

Algunas apreciaciones de los participantes en cuanto a las fortalezas y debilidades del tema en Colombia

Daniel James Hawkins -  Escuela Nacional Sindical – ENS

Fortaleza: El reunirnos en este Foro para discutir un punto en particular. A veces el problema es que se discute, pero sobre lo que está pasando en el país y no queda claro ningún proceso de construcción, también es muy importante las experiencias que nos han contado sobre lo que está pasando en la región, éste es un punto clave para empezar un trabajo colectivo y luego divulgarlo a través de los medios de comunicación y otras entidades que están un poco ajenas al término.

Debilidad: No hay más allá de las posibilidades de ganarse las empresas grandes que se están enfocando en este régimen. Hablando de Colombia todas las actividades del extractivismo como lo entendemos, son desarrolladas por empresas extranjeras, excepto ECOPETROL, ya están las empresas mineras más grandes del mundo, incluyendo a Brasil. Ahora tenemos el enfoque en el sector carbonero y petrolero, pero ya están empezando esos proyectos en el sector oro de capital en su mayoría canadiense, sudafricano y angloamericano. Se ha demostrado a través de la Prensa que no han pagado regalías, que no han declarado legalmente el porcentaje de producción que están sacando del país, en oro, el problema más grande es Cerromatoso.

Entonces, ese modelo de locomotora minera que ha promovido Uribe y Santos, incluso desde antes con Gaviria, abrió puertas para enfocarse en la actividad minera, pero en términos de lo que le está quedando al país en regalías, comparado con otros niveles en el mundo y en la región, ése punto se ha discutido: el cómo distribuir las regalías, pero no la cantidad. Las exenciones y gabelas gigantes que se han dado desde los gobiernos de Uribe, han dejado problemas socioeconómicos y socioculturales en ese sector generando poco empleo y en precariedad.

Germán Niño – CIASE

Fortaleza: Muchas, iniciando por los sectores de donde vienen los participantes del taller, sus visiones y trayectorias.

Debilidad: Desarrollar las actividades de la agenda que nos hemos propuesto, o no, por el momento no la asevero.

Gert Steenssens de BD Censat Agua Viva

Fortaleza: Es muy positivo como propuesta y única alternativa, para que las cosas se hagan de otra manera a nivel político internacional y nacional, porque se siguen incrementando los espacios de poder.

En Censat hemos venido trabajando, internamente, alternativas: el buen vivir y cómo aplicarlo y cómo implementarlo en Colombia. Dentro de Censat hay todo un conjunto de profesionales en estos temas para lograr propuestas.

Debilidad: Hay que trabajarlo más rápido por lo que he visto en Perú y Ecuador, en Colombia estamos atrasados.

Padre Eliécer Soto Ardila – Diócesis de Barrancabermeja

Fortaleza: Se están ganando espacios para visibilizar ese tema dentro de las organizaciones sociales y están comenzando a participar en la construcción de agendas públicas.

Debilidad: Que todavía en la agenda pública este tema no ha entrado, otra es que necesitamos recuperar la institucionalidad, la legitimidad del Estado, no sólo como el regulador sino como el controlador de las dinámicas económicas del país y otra es que en las mismas comunidades se carece de una adecuada información en torno a lo que son modelos de desarrollo, y lo que supone la superación de un modelo extractivista.  Por último, nuestra dinámica cultural colombiana, infortunadamente, está muy polarizada, atomizada, en donde cada uno de nuestros pueblos busca sus procesos pero no articula, hay que avanzar en línea de redes para generar coyuntura regional y nacional.

Juan Sebastián Amaya Aldana - Universidad Nacional

Fortaleza: Tema que no se ha explorado en la agenda, tampoco en la académica, por eso el camino está por trazar.

Debilidad: Implica un cambio de racionalidad, con un componente filosófico y ético.

María Cristina Salgado - Corporación Mesa Mujeres y Economía

Fortaleza: Precisamente el hecho que se convocó a organizaciones que estamos interesadas en esta problemática, porque de una u otra forma no sólo afecta el medio ambiente, sino lo social, la militarización que se presenta para apoyar esas empresas, además del conflicto armado que tenemos, hay doble violencia contra las poblaciones, entonces hay persecuciones de todo tipo, especialmente contra las niñas y mujeres, punto vulnerable en esta sociedad.

Debilidad: No pensemos en debilidades, todo lo veo positivo.

Luz Martina Pérez – Asomujer y Trabajo

Fortaleza: Todo el taller y el aporte de Eduardo Gudynas fue muy constructivo, faltan aún organizaciones, pero eso se logrará agilizando la agenda y acuerdos unilaterales con personas afines al proceso.

Debilidad: Los que hablamos de medio ambiente estamos muy dispersos, sea por problemas de seguridad o porque muchos no están y otros los mataron.

Edición N° 00279 – Semana del 4 al 10 de Noviembre de 2011

1 Los dos anteriores párrafos son tomados del documento interno de trabajo de la Corporación Viva la Ciudadanía: “Documento descriptivo que da cuenta del estado del arte del modelo extractivista en el contexto colombiano, latinoamericano y mundial”

2 Su área de trabajo apunta a las estrategias en desarrollo sostenible en América Latina, con especial énfasis en la conservación de la Naturaleza, la situación de las áreas rurales y los límites y posibilidades que ofrecen la integración regional y la globalización para alcanzar la sustentabilidad.

 
 
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