Semanario Virtual Caja de Herramientas
 
 

Cuarta parte: Colombia  al inicio del 2012

  Miguel Ángel Herrera Zgaib1
  Miguel.herrera@transpolitica.org
   
 

El optimismo se conjuga en presente

El mensaje central es que vamos bien, pero que debemos prestarle atención a lo que pasa en las naciones más ricas…Pensar que podemos salir indemnes si Europa registra una crisis más profunda o si Estados Unidos o China, se desaceleran, es ilusorio”. Luis Alberto Moreno, presidente del BID, en la Asamblea Anual, Montevideo.

“Para crecer más necesitamos infraestructura y sin esto es imposible”. María Mercedes Cuéllar, presidente de Asobancaria.

El DANE, informó que la producción industrial creció solamente 2,4 por ciento en enero con respecto al mismo mes del año pasado (6 por ciento). De hecho, en enero cayó la producción de la mayoría de los subsectores industriales (25 de 48). El Tiempo, 22 de marzo de 2012, Bogotá, p. 8.

El cuadro de índices referidos en la parte tercera del ensayo Colombia al inicio del 2012, publicado en anterior entrega de Caja de Herramientas, permite entender hasta dónde puede llegar el clima de optimismo que miden los encuestadores nacionales en el año 2011. En particular, la firma Gallup divulgaba datos de percepción en la segunda semana de noviembre de 2011. Entonces el registro bimestral de favorabilidad  mejoró en 7 puntos, pasando a 46 por ciento. Ahora, en marzo de 2012, en el informe anual del BID, presidido por un colombiano baja los niveles de optimismo.

En Montevideo se recordó hace poco, por ejemplo, cómo el PIB de América Latina entre 2010-2011 fue de 5,4 por ciento en promedio. En cambio, el pronóstico para el corriente año de 2012 es de 3,6 por ciento. Porque hay un cuadro de riesgos que tienen que ver con incumplimientos en el pago de la deuda en Europa, una baja en el precio de las acciones, y que disminuya el crecimiento de China. Esta última situación impactará la economía de Colombia, Argentina, Brasil y Ecuador. Y de modo particular, para Colombia, lo sigue siendo “la apreciación de los tipos de cambio”, recuerda el exministro Guillermo Perry.2

La variación interna de noviembre de 2011 fue atribuida de inmediato, en parte, a la muerte del secretario de las Farc-EP, Cano, el 4 de noviembre, que se juntó con el desempeño económico en la industria extractiva nacional durante el último año. Auscultada la opinión pública en materia política, un 84 por ciento pensaba  que las Fuerzas armadas pueden derrotar a la guerrilla, y sólo el 14 de los colombianos no lo cree todavía posible, ad portas de la liberación de 11 uniformados que deberá ocurrir entre el 2 y 4 de abril próximos.

El 49 por ciento de los encuestados decía que la economía estaba mejorando, mientras que un 39 por ciento de los encuestados consideraba lo contrario. Sin embargo, el optimismo en economía y política no obtienen iguales resultados. La misma firma Gallup registraba que por la combinación de ambos factores de opinión, principalmente, el pesimismo en los colombianos bajó de 39 a 33 por ciento.

La realidad regional y el sistema político

Explorando un poco más estas encuestas, podemos sondear la realidad del sistema político en términos de la percepción ciudadana calificada. En cuanto a gobernantes, Santos mantenía la aceptación con 72 por ciento; y su imagen seguía  un 67 por ciento  sostenido de favorabilidad.3 Pero, los lunares de su administración son la educación, donde el 55 por ciento no acepta el manejo de calidad y cobertura, así como la salud y el desempleo nacional.

Otra cosa viene ocurriendo con la salud pública, y con el desempleo, donde Santos es calificado con 48 porciento de desfavorabilidad.4 Pero, el indicador más preocupante, que afecta al sistema político nacional es la percepción negativa en la confiabilidad de los resultados electorales, ya que  el 64 % no cree en la transparencia electoral.5

La encuesta que comentamos indagó también  por la popularidad de cuatro alcaldes y gobernadores principales. En cuanto a alcaldes, Bogotá (78), Medellín (63), Cali (79), Barranquilla (90); en las gobernaciones, primero fue Antioquia (77), luego Atlántico (75), Santander (70) y Valle (61). Y clara también la creciente favorabilidad de Petro, quien alcanzó el 59 por ciento después de ganar la alcaldía en Bogotá.

Pasando revista a otros componentes del sistema político el cuadro de favorabilidad es variable. En particular, hay una constante, a pesar de todos los cuestionamientos del inmediato pasado. Las F.M ocupan un primer lugar (83 %). En seguida comparten el mejor posicionamiento la Procuraduría y la Fiscalía (70%). Después empatan en favorabilidad Contraloría y Policía nacional (67%). El sistema judicial, sin que la reforma a la justicia sea todavía aprobada, tiene los siguientes guarismos de favorabilidad: Corte Constitucional (62%), Corte Suprema (60%), Sistema judicial (34%). De otra parte, en materia de representación política ha son calificados por la opinión el Congreso (39%), los Partidos (31%), y la Iglesia católica (65%).

¿Cuánto durará la fiesta de la economía?

En lo económico está claro, por cifras, que el crecimiento Seguía manteniéndose con más de un 7 por ciento. Aunque, la desigualdad regional es la constante, tanto coyuntural como estructural, considerando las siete regiones del país según las estadísticas del Banco de la República. Aunque, durante el tercer semestre del 2011, el crecimiento económico desagregado provino el 17 porciento de la explotación minera, con las asechanzas provenientes de la amenaza de llegar a padecer en corto plazo “la enfermedad holandesa”.

En el Banco emisor, su junta reunida en marzo, comienza a pensar que la economía de Colombia alcanzó su máximo crecimiento, lo cual se traduce en la disputa acerca de subir o no los intereses para evitar el recalentamiento económico. Sabido es que subieron los intereses, por lo que el bando de codirectores que piensa que la economía está creciendo por encima de su capacidad se impuso. La otra parte cree, sin embargo, que la producción nacional aumentó por una  mayor inversión del país y las empresas, cercana al 30 por ciento.

Para hacer explícito el crecimiento real, el B de la República utiliza índices de desempleo, venta de autos, despacho de cemento, exportaciones, producción de minerales, ocupación hotelera, área aprobada de construcción, y balanza comercial, que se combinan  según las siete regiones.

Como fruto de tal actividad económica, hubo durante el tercer trimestre del año pasado un recaudo tributario de 65.2 billones. Sin embargo en materia de recaudo impositivo hay un efectivo desbalance entre las regiones: la suroccidental, de gran crecimiento sólo aportó 353.000 millones, mientras que la más deprimida durante el trimestre, el Eje Cafetero, lo hizo con un  monto superior, 374.000 millones. Así que los mayores recaudos siguen proviniendo de las otras regiones, aunque de modo desigual.

Para completar la mirada, observemos el país discriminado por regiones, tomando como indicador el desempleo durante el tercer trimestre. Ello nos permite volver la perspectiva sobre el punto de partida, referida a la población de Colombia, a las mayorías, observadas en términos de desigualdad y pobreza.

Así las cosas, estos son los índices de desempleo por regiones. Centro (Tolima, Huila, Caquetá y Cundinamarca, 8,9);  Caribe (Bolívar, Atlántico, Magdalena, Guajira, César, Córdoba, Sucre, San Andrés,9,5), Nororiente (Santander, Norte de Santander, Arauca y Boyacá, 11), Suroriente (Meta, Casanare, Amazonas, Vichada, Guaviare, Guainía, Vaupés, 11,4); Noroccidente (Antioquia y Chocó, 11,8). En el último lugar están dos regiones, el Suroccidente: Valle, Cauca, Nariño y Putumayo, (15,1), y el Eje Cafetero con el mayor desempleo medido, 15, 1 porciento.

Un motor a contra marchas

“…hay unos desafíos  importantes en materia de transporte como la necesidad de un aeropuerto más grande, vías más transitables y la navegabilidad del río Magdalena entre muchos aspectos”. Wilson Tovar, Comisionista de la firma Acciones y Valores. El Tiempo, 22 de marzo de 2012, p. 8.

“Lo que hemos tenido hasta ahora es producto de una inversión extranjera importante y unos resultados empresariales muy buenos pero, la verdad, creemos que esa capacidad de crecimiento está limitada por el tema de la infraestructura”. Andrés Ortiz, Global Securities. El Tiempo, ibíd., p. 8.

“Aunque las cifras muestran que la pobreza (entre 1990 y 2010 pasó de 48,4 a 31, 4 por ciento), 174 millones de latinoamericanos y caribeños siguen siendo pobres y 73 millones de ellos están casi en la indigencia”. Socorro Ramírez, Afrodescendientes y Obama en Cartagena. El Tiempo, 17 de marzo de 2012, p. 29.

Ahora bien, nadie discute en lo económico que el motor sigue siendo la explotación minera y de canteras durante el trimestre que cerró en septiembre de 2011, cuando el PIB tuvo un índice del 7,7 por ciento. En los dos extremos de este despegue regional desigual están, de un lado, la región Suroccidente con un 24.4 por ciento, mientras que en el otro se ubica el Eje Cafetero con un 7.6. En el medio están las regiones Nororiental (19.2) y Noroccidental (17).

Hay un departamento emblemático y líder en este crecimiento desigual y con altos índice de desempleo poblacional, Meta y su capital Villavicencio donde se cosecha la bonanza minera con un incremento del 25.9 por ciento en la explotación petrolera, y en el consumo de bienes durables, automóviles con un aumento del 70.9 por ciento. Con todo, como ya vimos, el desempleo es del 11. 4 por ciento. De otra, en la región Noroccidente se desarrolla una notable actividad financiera y captadora de ahorro. La cartera creció un 40,5 por ciento, por encima del promedio nacional que alcanzó al 23.2 por ciento. Pero, al mismo tiempo, la tasa de desempleo es del 11.8 por ciento.

Por último, la Costa Caribe sigue siendo líder en la explotación carbonífera con un incremento del 27.6, seguida por el Nororiente que arrojó un incremento del 15.6 por ciento, a septiembre de 2011. Solamente es el Caribe, de los dos, donde el desempleo alcanzó el 9.5 porciento, superado apenas por la región Centro que resulta la más equilibrada y líder del conjunto con una tasa del 8,9 porciento. Sin que esté claro el peso específico de Bogotá en esta realidad presente.

La Unidad Nacional y la suerte política de Petro

Tales son las coordenadas económicas y políticas sobre las que se sustenta un frágil optimismo, que favorece altamente a la coalición de la Unidad Nacional, en el mapa político de Colombia. Quien orienta el juego es  un tardío, recalentado cultor de la tercera vía, el hoy presidente Juan Manuel Santos. Con todo, es quien representa un respiro en los ocho años de autoritarismo corrompido, a cuya batuta estuvo el ex presidente Uribe Vélez.

Entonces fue la pócima de la seguridad como receta, que no fue suficiente para terminar con la violencia política y social, porque estuvo preñada de todo tipo de corrupción. La cual se quiere ahora cubrir con nuevas medidas, siendo la más insultante el establecimiento de un fuero militar lleno de prerrogativas que prohijarán la impunidad de reformarse.

Ahora el  proyecto hegemónico está en cabeza de la oligarquía cundi-boyacense, que se la pasa blandiendo la espada de la prosperidad económica. La Unidad Nacional tiene un contrafuerte de centro izquierda, cuyo liderazgo  inauguró el inesperado triunfo, también para él, de Gustavo Petro en la Alcaldía de Bogotá. Una realidad que sacó al Polo de la segunda posición política del país, y lo puso en un lugar secundario en la lucha política nacional, derrumbado por una ola de corrupción rampante, que su dirigencia no quiere corregir.

El joven alcalde, el mismo 1o. de enero pasado fijó unos puntos de contraste entre izquierda y derecha, sabedor como lo es que la disputa inmediata es por el centro político donde la clase media en protagonista de primera línea, y está agolpada en las grandes ciudades empezando por Bogotá desquiciada por la movilidad y la inseguridad cotidiana. Pero, de manera más específica, Petro también anunció de manera improvisada, eso sí, claves posibles de movilización de la población más deprimida. Para recordar los tiempos del M-19.

Esta población, la gran mayoría es la que se abstiene de involucrarse en la política nacional de manera recurrente como se sabe, a no ser que se establezcan concretos incentivos para su involucramiento. Para hacerlo, desde los tiempos de Pastrana Arango, para recordar los tiempos de Sendas, se estableció el repertorio de incentivos, el más notable sigue siendo Familias en Acción, con el cual se pastorea alrededor de 3 millones de colombianos, una buena parte de los cuales aseguraron también en sus votaciones los presidentes Uribe Vélez y Santos, su sucesor.

La población pobre de Bogotá podría, de ser organizada y no solo cooptada, a lo largo de los siguientes años, hacer posible un triunfo presidencial de la izquierda nacional. Pero éste será un tópico a explorar en otros escritos. Sobre ello ha dado puntadas, un asesor de Gustavo Petro, el señor Vernot. Mientras tanto, a los pocos meses de su gobierno, Petro sufre la primera gran sacudida: el ataque a las instalaciones de Transmilenio, donde audaces minorías e indignadas multitudes paralizaron por 10 horas el funcionamiento del sistema masivo de transporte por la tradicional avenida Caracas.

No hubo muertos, sí más de 60 detenidos, y otras tantas personas judicializadas por actos vandálicos. Ellas miden el nivel de descontento urbano con una movilidad precaria e insultante, y una miseria in crescendo. Por más de una semana se había hablado del colapso de ese sistema, pero, en el interim no hubo una clara concertación ni medidas que anticiparan este evento que alteró la gobernabilidad en la capital.

El Alcalde y su ex Secretario de Gobierno, antiguos dirigentes del M-19, pusieron a prueba su capacidad negociadora. Si resuelven el enigma del oligopolio en el transporte, las perspectivas reales del progresismo político mejoran, porque la suerte principal la  juega en Bogotá, y el transporte es una dolorosa piedra en el zapato.

A lo dicho se suman, el agostamiento de la nómina paralela en el distrito que favorece al concejalato clientelista, y a los congresistas que pelechan en Bogotá, de una parte; y de otra, que logre obtener aprobación para un cupo de endeudamiento de 4 billones, para completar lo que el alcalde dice requerir para realizar su plan de gobierno.

El campo de la izquierda, con el Polo en barrena, se distrae cruzando armas con los progresistas. Por lo pronto cambian señalamientos e improperios, cuando otra debería ser la conducta frente al avance del capitalismo global y su voracidad en Bogotá, y en toda la desguarnecida geografía nacional. Peor aún, un dirigente visible, Jaime Dussán amenaza con castigar a los polistas que hagan parte de la Marcha Patriótica que marcha por varios días en dirección a Bogotá, y de la cual son socios inclusive, los militantes del partido Comunista, que hace parte del PDA.

Está también de frente el problema de la educación pública por resolver. La dirigencia juvenil del Polo tiene un lugar destacado en esa lucha. Aquí, en la primera semana de abril, con la designación de rector, sabremos para dónde soplan los vientos oficiales del ministerio de educación.

A la coyuntura educativa se sumará, de prosperar, la entrega de los militares por las Farc-EP, el problema no resuelto de la paz nacional, donde el Polo como el progresismo de Petro y Navarro han tenido una posición timorata, y no pocas veces posturas vergonzantes, aunque haya una buena representación del PDA en Colombianos por la paz, junto a Piedad Córdoba, una liberal comprometida con el fin de la guerra interna.

Las semanas que siguen definirán el curso del primer semestre del año 2012 que empieza a calentarse y el estallido de Transmilenio, no hay duda, que serán un buen termómetro, local y nacionalmente del presente de una verdadera izquierda de oposición enfrentada con la anacrónica “tercera vía”, que hace trinar al ex presidente Uribe y sus asociados, y por la otra parece enredar a la izquierda democrática y al progresismo en las trampas del Gobierno, protegiendo los intereses del capital y olvidándose del destino estratégico de la ciudad, y sin dar apoyo y compromiso explícito, combativo a los movimientos sociales que surcan la geografía del país con su mensaje de abierta rebeldía y dispuesta resistencia.

Edición N° 00297 – Semana del 30 de Marzo al 5 de Abril de 2012

1 Director Grupo presidencialismo y participación, Colciencias/Unijus. Autor: Participación y Representación Política en Occidente, U. Javeriana/CEJA (2000). Coautor del libro: Seguridad y Gobernabilidad Democrática. Neopresidencialismo y Participación en Colombia, 1991-2003. DIB/UNAL (2005). Coautor: El 28 de mayo y el presidencialismo de excepción en Colombia. UNIJUS/Unal (2007).

2 El Tiempo, 19 de marzo de 2012. Bogotá,  p. 12, sección Debes saber.

3 Está favorabilidad resulta correspondida en el concierto latinoamericano, donde el Iberobarómetro lo registra en primer  lugar con 71 por ciento, consultadas 10.739 personas en 21 países, compartido con Laura Chinchilla de Costa Rica. Luego aparecen  Dilma Rousseff (68), Rafael Correa (65) y Daniel Ortega (65).  

4 Este dato es tomado del Iberobarómetro coordinado por el Centro Nacional de Consultoría de Carlos Lemoine. El Tiempo, 20 diciembre de 2011, p. 4.

5 El Tiempo, 16 de noviembre de 2011, p. 2.

 
 
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