Semanario Virtual Caja de Herramientas
 
 

La Marcha Patriótica

  Héctor Alonso Moreno
  Tomado de www.larazondecali.com
   
 

Corrían los meses finales del año de 1984, cuando el país vivía una serie de dramas provenientes de la violencia tanto de origen natural como guerrillera. El volcán del Ruiz, o león dormido, nombre con el que aprendimos a conocerlo los manizaleños de entonces y se despertó una nublada mañana de noviembre en medio de alaridos de fuego y lava, llevándose por delante lo que a su paso encontró. Veinte mil seres humanos del municipio de Armero y aledaños, sucumbieron en medio de la lava y el lodo del enfurecido león.

Otra mañana de esa novembrina época, la guerrilla del M-19 destruía y asesinaba a sangre y fuego la Corte Suprema de Justicia en el más bárbaro e inhumano acto de terrorismo conocido como la toma del palacio de justicia. Por su parte, las Fuerzas Armadas del Estado en otro acto no menos bárbaro que el anterior, terminó de destruir lo que quedaba del Palacio, desapareciendo de paso a algunos de los civiles rescatados por los mismos militares.

Pero, en medio de esos días del dramático mes de noviembre, miles y miles de mujeres y hombres de todo el país: campesinos, obreros, estudiantes universitarios, amas de casa, desempleados, profesores, intelectuales, etc. Nos reuníamos en Bogotá con el propósito de fundar el movimiento político Unión Patriótica, animados por la idea de buscarle una salida negociada al conflicto político armado que vive nuestro país. Recuerdo que allí estábamos, sino todos, por lo menos una gran mayoría de los que creíamos que la tregua del entonces presidente Belisario Betancourt con las FARC no tendría retorno. Creíamos que la fundación de un nuevo Partido de Izquierda como la UP podría contribuir a fin que la tregua avanzara hacia un proceso de paz y que lograra la desmovilización de las FARC, y permitir así el tránsito de la guerra a la política. Creíamos que este nuevo movimiento político sería el escenario ideal para la actividad legal de los antiguos miembros de estas guerrillas sin armas.

El país recibió con muchas expectativas este experimento político en el cual estábamos empeñados miles de compatriotas. Obtuvimos en las primeras elecciones un gran respaldo en las urnas que nos permitió elegir 14 parlamentarios y un poco más de 26 alcaldías, sobre todo el respaldo fue significativo en aquellos municipios en donde arreciaba con mayor violencia el conflicto político armado.

Pero, el lobo del militarismo de derecha en complicidad con la intolerancia de un sector político y de sectores de las Fuerzas Armadas y del narcotráfico no se hizo esperar: acechaba el animal. Se desató entonces una ola criminal de los herodes de turno y quienes no estaban dispuestos a dejar que esta naciente criatura política se desarrollara. Tres mil muertos, mujeres y hombres del pueblo, fue el tributo que tuvimos que pagar en esa época por defender la posibilidad que el país pudiera darse una nueva oportunidad mediante el diálogo y la negociación, de superar el conflicto político armado y así dejar atrás tantos años de conflicto y barbarie.

Esta primavera de abril de 2012, Colombia ve de nuevo recorrer en sus ciudades colombianos y colombianas de un espíritu renovado de paz a través de un gran movimiento denominado LA MARCHA PATRIÓTICA. Es sin duda, una nueva edición de los miles de esfuerzos que se han hecho en el país por lograr la paz. Quiera Dios que los herodes del pasado no revivan, que sectores del Gobierno y la sociedad política no sean intolerantes como lo fueron en el pasado criminalizando a la izquierda, máxime cuando el hoy vicepresidente Angelino Garzón fue nuestro compañero de viaje en esas épocas de dolor de la Unión Patriótica. Angelino es conocedor como nadie del magnicidio a que fuimos sometidos.

Expreso entonces mi respaldo irrestricto a la Marcha Patriótica que recorre hoy día los campos y ciudades de Colombia y espero que el movimiento guerrillero en general sepa apreciar este bello momento político; no contribuya a su militarización por el contrario que vea en la Marcha Patriótica un gran esfuerzo por la salida negociada al conflicto armado y la paz y que no pretenda apoyarla con el propósito de desarrollar a su interior la criminal política de la combinación de las formas de lucha. Repetir la historia de la Unión Patriótica, seria un nuevo desastre para las fuerzas democráticas y una nueva frustración política para el país en la posibilidad de construir una tercera fuerza política autónoma.

Edición N° 00300 – Semana del 27 de Abril al 03 de Mayo de 2012
 
 
Importante: Cada autor es responsable de sus ideas y no compromete el pensamiento de Viva la Ciudadanía. Se permite la reproducción de nuestros artículos siempre y cuando se cite la fuente.
 
   
 
 
comentarios suministrados por Disqus