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El sistema de salud: una crisis recurrente

  Carlos Alberto Lerma
  Asesor del Área Económico-Social, Corporación Viva la Ciudadanía
   
 

Poco a poco nos vamos acostumbrando a ver en los titulares los desfalcos que personas en asociaciones perversas, le propinan al sistema de salud, al mismo tiempo que observamos los dramas de miles de pacientes sometidos a trámites interminables, a negación de servicios y medicamentos y tratos indignos. No es una realidad reciente, casi podría afirmarse que nació con la Ley 100, la cual pretendía mejorar la calidad y la atención ineficiente del sistema público de salud, pero ha dado realidades más escandalosas, ha convertido el sistema de salud en un coto de caza de los recursos públicos.

Recordemos algunos casos:

*Los recursos de la salud que los ex alcaldes de Soledad Atlántico, Rosa Stella Ibáñez y Alfredo Arraut, entregaron al Frente José Pablo Díaz de las AUC. La ESE José Prudencio Padilla que le generó millonarias perdidas a los recursos de la salud, detrás del desangre estuvo el ex senador Dieb Maloof vinculado a la parapolítica. La estrategia de Enilce López, muy parecida a la de Maloof, para apropiarse de los recursos de la salud utilizando para ello la contratación con el Hospital de San Juan de Dios de Magangué, hechos que revelaron al país como el paramilitarismo en la Costa Caribe estaba utilizando como una fuente para su financiamiento los recursos de la salud1. Hay quienes han culpado de esta situación al proceso de descentralización, sin embargo, ello representa una mirada muy corta a la problemática.

A finales del 2009, el Gobierno tuvo que decretar la emergencia en el sector salud debido a las dificultades financieras por las que atravesaban las EPS, poco tiempo después se destaparon los escándalos por los millonarios robos al Fosyga, donde se descubrieron múltiples modalidades como el pago de comisiones a funcionarios del Ministerio y del Fosyga para autorizar recobros negados, cobros repetidos de un mismo servicio e incremento del precio de los medicamentos. A este le siguió el escándalo de Saludcoop comprometida en sobrecostos millonarios que le aportaron dineros con los cuales su Presidente construyó y compró clínicas y hospitales, hizo donaciones, préstamos e inversiones en proyectos urbanísticos y hasta patrocinó equipos de baloncesto2.

En enero del 2011, el Gobierno decretó la Ley 1438 de reforma al sistema general de seguridad social en salud, la cual ha sido inocua no sólo para fortalecer el sistema puesto que no lo toca, sino para hacer frente a la crisis.

El tema parece retomar fuerza en esta coyuntura nuevamente de mano de la crisis financiera de las EPS, al momento se encuentran 32 EPS intervenidas, 2 clínicas y 10 hospitales3. Y se han sumado dos nuevos hechos, las declaraciones de la directora de investigaciones especiales de la Contraloría Adriana Posso, sobre las pruebas que esta le  ha enviado a la Fiscalía que demostrarían el fraude por más de un  billón de pesos por parte de las EPS y que provocaron la reacción de la ex fiscal Viviane Morales quien desmiente algunas declaraciones: que cuando la Fiscalía recoge pruebas no encuentra los billones que habla la Contraloría sino los miles de millones y que las investigaciones apenas llevan ocho meses y van a continuar.  Lo que deja ver esta situación más allá de las declaraciones de las dignatarias es que se ha hecho muy poco para procesar y condenar a quienes se han aprovechado de los recursos públicos, dejando una sensación de impunidad y una invitación a quienes quieran defraudar el sistema.

El segundo hecho está marcado por las declaraciones del Secretario de Salud del Distrito Capital de los sobrecostos en que incurrió el hospital de Meissen; denuncia que se compraban filetes de merluza, langostinos, huevos carísimos, colchones hasta dos veces por encima de su valor real y volvemos a asombrarnos del alcance que tienen los corruptos.

Si pudiéramos hacer un recuento detallado de todas las fechorías que actores armados, funcionarios corruptos y particulares le han propinado a los recursos de la salud se explica por qué estamos en crisis, pero esto se sabe hace tiempo, lo que debemos preguntarnos es qué hace el Gobierno para evitar esta situación que ya parece un mal endémico.

El Gobierno ha manifestado su oposición a eliminar la intermediación y parece ser que éste es un factor recurrente en los distintos escándalos4, y si analizamos con un poco más de profundidad encontraremos que es el marco de la ley 100, que obviamente no fue hecho con esta intención, el que ha permitido que el sistema de salud sea víctima de la tierra arrasada y que el Gobierno al negarse a cambiar los fundamentos de este marco normativo está perpetuando las condiciones en las cuales prospera la defraudación del sistema.

Es necesario comenzar una gran discusión nacional sobre el sistema de salud que analice de fondo aspectos como: la intermediación, el papel de los privados en la prestación de los servicios de salud, el papel de la Supersalud, la CRES y demás actores institucionales, la necesidad de constituir bases únicas de registro, el fortalecimiento del seguimiento y vigilancia no sólo por parte de las entidades de control sino de la ciudadanía; dotar a los entes territoriales de instrumentos que los blinden de las presiones de actores armados.

Edición N° 00301 – Semana del 4 al 10 de Mayo de 2012

1 E libro publicado por la Corporación Nuevo Arco Iris La economía de los Paramilitares muestra con más detalle esta problemática. Algunas declaraciones se pueden encontrar en Verdad Abierta, disponible en Internet. En mayo del 2011 el espectador publico un articulo “El botín del Paramilitarismo” indicando la apropiación por parte de los paramilitares de recursos de gobernaciones y alcaldías.

2 Articulo Ocho mil cheques enredan a Carlos Palacino, el 'cerebro' de Saludcoop, publicado en el Tiempo

3 Listado publicados por la revista Digital Opinión y Salud

4 Fue a través de la creación de EPS que algunos actores armados se apropiaron los recursos de la salud

 
 
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