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Se agita el cotarro: Derecha, izquierda y Santos

  Antonio Madariaga Reales
  Director Ejecutivo Corporación Viva la Ciudadanía
   
 

Esta semana se produjeron tres hechos políticos importantes en el país, en el terreno de las organizaciones o tendencias políticas. El primero de ellos es la constatación de que Uribe perdió al partido de la U a manos de Santos. En efecto, una de las consecuencias de la retractación que el Congreso hizo de la aprobada reforma a la justicia, impulsada por el presidente Santos, tanto en su trámite como en su hundimiento, es que el expresidente Uribe salió derrotado en los dos procesos. Lo anterior no significa que Santos la tenga fácil. Inaugura un nuevo momento en su relación con el Congreso, más que con los partidos, en la que presumiblemente tendrá que pagar costos muy altos para sacar adelante ciertas iniciativas en el Congreso.

El segundo es que como refrendación de lo anterior, Uribe y el Uribismo lanzaron su propio movimiento político, que agrupa a lo más hirsuto de la derecha colombiana, incluida aquella que no duda en la utilización de la “combinación de todas las formas de lucha”. Este lanzamiento que no se atreve a llamarse por su nombre usa entonces uno que le permita camuflarse. El Puro Centro Democrático. Nadie como Uribe para ponerle el apellido democrático a lo más antidemocrático. El “Sector Democrático” que fundó y con el que abandonó el tutelaje del cacique liberal antioqueño Bernardo Guerra Sena, la “Seguridad Democrática” con la que dio lugar a la mas importante utilización del gobierno para prácticas como la de las frecuentes ejecuciones extrajudiciales, las interceptaciones ilegales del DAS o el apoyo y las pérfidas relaciones con paramilitares y narcotraficantes, de lo que su jefe de seguridad el general Santoyo y su primo Mario Uribe y demás aliados políticos son buenos ejemplos.

La derecha entonces se organiza de una nueva manera con un indudable carácter caudillista que está perfectamente descrito en las declaraciones del prestidigitador de su pensamiento; José Obdulio Gaviria, al especificar que quien quiera que sea el candidato del movimiento, y puede ser cualquiera, deberá tener como su obligación principal seguir el pensamiento, la palabra y la persona de Álvaro Uribe Vélez.

La otra noticia es que en Colombia existe un espacio para el pensamiento, descrito de manera amplia, de izquierda. Una encuesta contratada por la Corporación Nuevo Arco Iris, con la firma Cifras y Conceptos, arroja resultados que tienen gran significado. El que, por fuera de campañas electorales activas, un 28% de los encuestados estén dispuestos a votar por un candidato de la izquierda, es una buena noticia para el país que requiere la construcción de alternativas de poder que rescaten la naturaleza plural de nuestra sociedad después de lo ocurrido durante los últimos 30 años en que por la vía del exterminio físico, (Carlos Pizarro, Bernardo Jaramillo, Pardo Leal y tantos otros), o por vía de la estigmatización, como en los ocho largos y oscuros años del gobierno anterior, se segaron grandes posibilidades, vidas y aportes de la izquierda al país.

Por supuesto que esta cifra no aparece de la nada. Es consecuencia de la tozudez de sectores y personajes de la izquierda como Piedad Córdoba frente a la paz; pero también de un ejercicio juicioso y ponderado de gobierno como el de Antonio Navarro; del compromiso con los trabajadores y los sectores populares de Angelino Garzón a quien deseamos pronta y completa recuperación, de la lucha parlamentaria de Robledo y de la gestión de Clara al frente de la Alcaldía de Bogotá; de la inteligencia, probidad y honestidad que a lo largo de los años han demostrado estandartes de la izquierda desde el maestro Gerardo Molina hasta Carlos Gaviria.

La desafortunada polarización, el conflicto armado y en muchas ocasiones la hiperideologización y el canibalismo interno de la propia izquierda han privado al país de gozar y valorar las contribuciones del pensamiento y la acción de la izquierda en favor de una sociedad mas justa y equitativa.

La alineación de los partidos aun no es clara, el liberalismo con un comportamiento típico de partido de gobierno y líderes de la Unidad Nacional junto con Cambio Radical y por encima de la U. El conservatismo como socio menor de la Unidad Nacional, después de su respaldo muy bien recompensado política y burocráticamente por el gobierno anterior y la U con un sector Uribista puro que se deslizará hacia el movimiento de derecha creado por el expresidente y otro sector que será Santista mientras eso tenga réditos.

Empieza temprano, como es costumbre en Colombia, el ejercicio de calentamiento hacia la contienda electoral presidencial de 2014. Habrá que estar atentos a la decisión de Santos frente a la relección, a las aspiraciones de Vargas Lleras, al candidato de Uribe y a las posibilidades de una candidatura de unidad de la izquierda.

Edición N° 00310 – Semana del 6 al 12 de Julio de 2012
 
 
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