Semanario Virtual Caja de Herramientas
 
 

La solidaridad de la AFL CIO en Colombia

  Luciano Sanín Vásquez – Director General de la ENS
  Guillermo A. Correa Montoya – Subdirector de la ENS
   
 

Factor clave para hacer visibles las realidades laborales y sindicales negadas

Algo más de 12 años atrás, cuando las violaciones a la vida, libertad e integridad contra sindicalistas en Colombia resultaban, además de abrumadoras, altamente invisibilizadas; y las víctimas de una violencia selectiva no parecían preocupar a muchos, excepto a los familiares, sindicatos y algunas ONG nacionales e internacionales, el Centro de Solidaridad de la AFL CIO en Colombia, bajo la dirección de Rhett Doumitt, se convirtió en uno de los puntos de apoyo claves para el movimiento sindical.

Eso en parte porque decididamente asumió el tema de la violencia antisindical con alta preocupación, e inició con notable esfuerzo una campaña a nivel internacional (con un foco central en los EEUU), sensibilizando a la principal central sindical de su país (la AFL CIO), a representantes políticos, senadores, a la Embajada estadounidense en Colombia, al Departamento de Trabajo de EEUU, a ONG internacionales, entre otros, sobre la difícil situación que debían enfrentar los sindicalistas colombianos.

Este compromiso no solo propició la creación de un ambiente de opinión y de exigibilidad para la protección de la vida de los sindicalistas en Colombia, también se materializó en un programa de protección directa a diferentes líderes y dirigentes sindicales con alto riesgo de ser asesinados (sindicalistas de todos los sectores económicos y de las diferentes líneas político- sindicales que tienen presencia en el país).

Este programa de pasantías formativas en Estados Unidos, en el cual los líderes sindicales colombianos fortalecieron su trabajo y liderazgo sindical, compartiendo durante varios meses con organizaciones sindicales de Estados Unidos, además de generar importantes campos de formación en liderazgo, se convirtió en una estrategia real de protección que garantizó la vida de al menos 40 líderes sindicales, quienes hoy cumplen un papel importante en el movimiento sindical colombiano.

En esta misma línea es necesario resaltar el papel que el Centro de Solidaridad, vinculado con el movimiento sindical colombiano, tuvo frente al rechazo de la firma de un acuerdo de libre comercio entre Estados Unidos y Colombia. Sin lugar a dudas el compromiso del Centro con el movimiento sindical permitió ir configurando una agenda política y sindical de oposición al Tratado. Además de su preocupación por el clima de violencia y el exterminio sistemático al que es sometido el movimiento sindical, resaltó la asimetría en la negociación del Tratado y las precarias condiciones de miles de trabajadores en Colombia, que hasta ese momento eran altamente invisibles en el país.

Con el apoyo fundamental del Centro de Solidaridad, el movimiento sindical colombiano encontró aliados políticos claves para la oposición al tratado, estableció alianzas y acciones con la central (AFL-CIO), con parlamentarios demócratas y diferentes organismos internacionales de derechos humanos, como Wola, Human Rights Wacht, entre otros.

Si bien el TLC finalmente se firmó y entró en vigencia en mayo de 2012, el importante esfuerzo de oposición mantuvo congelado durante algo más de seis años la ratificación del acuerdo, tiempo en el cual, a través del esfuerzo de una parte del movimiento sindical en vínculo permanente con el Centro, se avanzó en la construcción e incorporación de una agenda laboral  para el país, bajo la firma de un plan de acción en derechos laborales entre los dos gobiernos, que si bien continúa pendiente de producir los efectos esperados, ha creado un hito importante en la perspectiva de generar algunos cambios en materia laboral y sindical en Colombia.

En este punto es necesario resaltar el papel del Centro, que además de servir de puente entre la AFL-CIO y el movimiento sindical colombiano, creó la confianza y los canales de trabajo estratégicos con parlamentarios y organizaciones de DH para exigirle al gobierno colombiano acciones transformadoras de las realidades laborales y sindicales, y ese mismo compromiso se mantiene vigente hoy bajo un trabajo permanente de monitoreo al cumplimiento del Plan de Acción.

Además de hacer visible y convertir políticamente sensible y exigible el tema de las violaciones a la vida, libertad e integridad contra sindicalistas en Colombia a nivel internacional, el Centro de Solidaridad, mediante procesos de investigación, fortalecimiento y promoción de las organizaciones sindicales, ha logrado visibilizar, exigir y crear agendas sindicales para transformar las precarias condiciones de los y las trabajadores afrocolombianos, los trabajadores de los puertos, de la palma y los subcontratados del petróleo, entre otros.

Si nos preguntáramos por el papel que ha cumplido el Centro de Solidaridad en Colombia durante los últimos diez años, necesariamente tendríamos que señalar su fundamental apoyo al movimiento sindical colombiano, traducido en una intención clara de protección de la vida y las garantías sindicales de los trabajadores, su esfuerzo y compromiso en la sensibilización internacional frente al tema, y la demanda de una acción permanente de exigibilidad con medidas efectivas de protección y de transformación de las condiciones laborales. Sin duda, uno de sus aportes más esenciales para los trabajadores colombianos ha sido su interés en las realidades laborales olvidadas e invisibles de miles de trabajadores.

El apoyo para la conformación de un Consejo Laboral Afrocolombiano, cuya existencia pública será presentada este sábado 14 de julio en la ciudad de Cali, como estrategia laboral y sindical que busca transformar las crudas realidades laborales de hombres y mujeres  afrocolombianos, nuevamente resalta el valioso papel que el Centro de Solidaridad realiza en Colombia, en particular haciendo visible las realidades precarias de un amplio conjunto de trabajadores y trabajadoras que diariamente deben enfrentarse a procesos permanentes de discriminación y exclusión étnico- racial en el mundo laboral.

Edición N° 00311 – Semana del 13 al 19 de Julio de 2012
 
 
Importante: Cada autor es responsable de sus ideas y no compromete el pensamiento de Viva la Ciudadanía. Se permite la reproducción de nuestros artículos siempre y cuando se cite la fuente.
 
   
 
 
comentarios suministrados por Disqus