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Los malos presagios

  Amylkar D. Acosta M.
  Miembro de Número de la ACCE y ex presidente de la SCE
   
 

Se acentúa la desaceleración1

La industria colombiana, según el DANE, completó en el mes de mayo su tercer mes consecutivo en descenso, con 0.2% menos con relación al mismo mes del año inmediatamente anterior. Ello acentúa la desaceleración del ritmo de crecimiento del PIB, el cual después de crecer el 7.5% y 6.1% en el tercer y cuarto trimestre del año anterior, registró un magro crecimiento de 4.7% en el primer trimestre de este año. “Se está ante una desaceleración que es un poco más pronunciada de lo que habían previsto tanto el Gobierno como el B de la R y el sector privado”2 acotó el Presidente de la ANDI Luis Carlos Villegas. Y no es para menos, cuando 30 de los 48 subsectores de la actividad industrial muestran un marcado retroceso, además de que en lo corrido del año 2012, la industria creció  tan sólo 0.6%, que contrasta con el 5% que creció en el mismo período el año anterior.

Como lo enfatiza la ex ministra de Comercio y Presidenta de la Coalición para la Promoción de la Industria Colombiana Martha Lucía Ramírez, luego de constatar que en los últimos cinco trimestres el 25% de los sectores han presentado crecimiento negativo, por lo menos en tres trimestres consecutivos, “ello implica que se puede hablar de una “recesión industrial” en estos sectores”3. El contraste no puede ser mayor: la producción industrial creció en mayo un anémico 2.2% frente al 6.3% del mismo mes del año pasado, para una caída de 4.1 puntos porcentuales. Por su parte el agro sigue rengueando, su PIB en el primer semestre de este año presentó una recaída de – 0.4%, frente al mismo período del año pasado, muy por debajo del crecimiento del PIB total. Recordemos que este sector se mantuvo totalmente estancado durante los años 2008, 2009 y 2010 y en el 2011 tuvo un ligero repunte y creció 2.2%, muy por debajo del 5.9% de toda la economía. La caída de este no es mayor gracias al impulso del sector minero-energético (en el primer trimestre de este año tuvo una variación del 12.4%), que ya empieza a ceder, perdiendo fuerza y tracción.

Ello obligó al Gobierno a revisar a la baja su meta de crecimiento para este año de 5% a 4.8%, por debajo del 5.9% del 2012. Así las cosas, el crecimiento del PIB estará más cerca del promedio de 4.3% de la última década y del 4.4% del último lustro, que del 6% que es la meta que se impuso el Gobierno en su Plan de Desarrollo Prosperidad para Todos. Una de las razones primordiales de la desaceleración de la economía colombiana es la caída de la demanda interna, cuyo crecimiento pasó de 6.7% en el primer trimestre de 2011 a 5.9% en el primer trimestre de 2012, que puede llegar a ser mayor habida cuenta que concomitantemente con la desaceleración se viene frenando la caída del desempleo, al tiempo que este repunta, lo mismo que el subempleo y la informalidad. Es muy diciente que, según FENALCO, las ventas han crecido en los primeros cinco meses de este año 3.22% (haciendo la salvedad que en mayo creció sólo el 0.93% contra el 11.47 para el mismo mes del año pasado), muy por debajo del 14.77% para el mismo período de 2011. Y, algo muy sintomático, el consumo de alimentos y bebidas cayó 1.54%.

La otra razón es exógena, la turbulencia por la que está atravesando la economía mundial está empezando a afectar el desempeño de la economía colombiana. El Gobierno ya no puede seguir jactándose de la “velocidad de crucero” de la economía colombiana4, pues esta se está resintiendo por los embates de la crisis de la Unión Europea y la lenta recuperación de la economía estadounidense, sumado al impacto que ello está causando en la economía de China y la India. Crisis que no da trazas de amainar, sobre todo ahora que la agencia calificadora de riesgo crediticio Moody´s acaba de anunciar que la deuda de Alemania, Holanda y Luxemburgo, que cuentan actualmente con la máxima calificación posible (triple A) pasan ahora a “perspectiva negativa”, paso previo para la degradación de su calificación crediticia, como ya le ocurrió al mismísimo EEUU. Ahora la incertidumbre es mayor y ello se está reflejando en la caída sincronizada en las bolsas del mundo. Bien ha dicho el Director de Portafolio Ricardo Ávila que “los vientos en contra siguieron soplando durante el segundo trimestre. Los indicadores disponibles revelan que la demanda interna se frenó todavía más, y que la confianza también comienza a perder terreno. Como si lo anterior fuera poco, las exportaciones dejaron de crecer, ante la baja de las cotizaciones de los productos básicos5. La Balanza exterior también se empieza a afectar por conducto de las remesas de los colombianos residentes en el exterior, las provenientes de España por ejemplo se redujeron en US $48 millones en los primeros tres meses de este año. Y es previsible que el déficit en la Cuenta Corriente de la Balanza de pagos se abulte este año hasta llegar al 3.5% del PIB.

No es casual que mientras las exportaciones (65% corresponde a Carbón y petróleo, 16.4% productos industriales, incluyendo el ferroníquel) en mayo crecieron el 1.2% las importaciones crecieron el 10.5%, afectadas desfavorablemente las primeras y las segundas por la apreciación del peso con respecto al dólar, por una revaluación de casi el 9% en lo que va corrido del año, la mayor entre 174 divisas del ancho mundo. Las exportaciones no tradicionales se han visto particularmente afectadas por la enfermedad holandesa, cuyo mayor síntoma es la apreciación del peso frente al dólar, agravada por la desgravación arancelaria unilateral que decretó el Gobierno a finales de 20106. Como lo afirma el Presidente de ANALDEX, a propósito de la alocada carrera de firmar tratados de libre comercio a diestra y siniestra, sin estar preparados para aprovecharlos, “podríamos correr el riesgo de tener unos TLC de una sola vía, por la cual los empresarios traigan para su comercialización en el país, aquellos bienes que antes producían y los cuales ahora simplemente resulta más beneficioso importar para su venta en el mercado local7. Por ello, no se sabe de dónde sacó el Presidente Santos las cifras presentadas en su discurso de instalación de las sesiones del Congreso de la República, que más parecen las de Alicia en el país de las maravillas. Según él , con sólo dos meses de vigencia del TLC con EEUU las ventas colombianas a ese mercado crecieron en un 47% y “si quitamos los productos tradicionales como carbón, café, flores y banano, el aumento es del 76%”8.

Ahora, tardíamente, como lo señala el analista Mauricio Cabrera9, el Presidente de la ANDI y el Presidente Santos coinciden en pedirle al B de la R que baje la tasa de interés y que sea más agresivo en su intervención en el mercado cambiario para ver de contener la revaluación (la mayor del universo). Pero, como lo señala Cabrera, “esto equivale a atacar los síntomas de la enfermedad, pero no sus causas. El origen del exceso de dólares es la entrada de capitales y el aumento de la deuda externa y hay que imponer controles y tomar medidas que desestimulen estos ingresos, como lo está haciendo Brasil, con buenos resultados”10 y también Perú.

Las locomotoras no arrancan

Nos recuerda el Presidente de ANALDEX Javier Díaz, que “infortunadamente, después de dos años, no se percibe que ellas hayan arrancado11; de las cinco locomotoras del crecimiento, identificadas como tales en el Plan de Desarrollo (Minería, infraestructura, agricultura, vivienda e innovación), la única que ha venido andando es la minería y eso gracias a la tracción de la gran demanda por productos básicos en el mercado internacional, especialmente por parte de los países emergentes encabezados por la China y la India. Y en la medida que la economía de estos se ha venido desacelerando también, a consecuencia de la recesión de la Unión Europea y la débil recuperación de la economía estadounidense, también viene desfalleciendo la demanda por materias primas. A guisa de ejemplo, China, que es el segundo mayor consumidor de crudo en el mundo con 8.96 millones de barriles diarios, bajó sus importaciones en junio al más bajo nivel desde octubre de 2010. Y ello se explica porque después de venir creciendo a tas superiores al 9.5%, el primer trimestre de este año creció sólo el 8.1% y el segundo trimestre 7.6%. El futuro, entonces, para las materias primas no luce muy halagüeño, toda vez que por cada punto porcentual que deje de crecer la economía china, su demanda por materias primas se reduce la friolera de US $10.000 millones.
La infraestructura, que debería servir de rieles para que por ellos se puedan desplazar las otras locomotoras, sigue rezagada y convertida en el mayor cuello de botella para la competitividad del país12. La agricultura sigue sin levantar cabeza y tuvo su recaída de – 0.4% en el primer trimestre de este año, mientras el Presidente de la SAC Rafael Mejía se queja porque con la entrada en vigencia del TLC con EEUU están entrando al país productos agrícolas de este país subsidiados en detrimento de la producción nacional. Por ello pide que “como EEUU no los ha desmontado, Colombia tiene que suspenderle los beneficios arancelarios”13 y se duele del hecho que “los colombianos somos muy dados a cumplir lo que nos piden, pero no a pedirle a la contraparte que lo cumpla también”14. Y qué decir con respecto a la vivienda, que tiene ahora Ministerio por cabina, que antes no tenía, con Germán Vargas como maquinista? Pues, que tampoco ha arrancado, a pesar del anuncio efectista de las cien mil viviendas gratis. La peor señal de su atascamiento es la contracción cada vez mayor de las licencias de construcción aprobadas, que cayeron el 37.9% en mayo y en lo que va corrido del año el 27.9% (¡!). Los mayores inconvenientes se concentran precisamente en la vivienda, con una caída en el primer semestre de este año del 30.6% y el segmento más afectado de todos es sin lugar a dudas es el de la vivienda de interés social, que se pegó una descolgada del 51.4% (¡!).

Inacción o innovación

Capítulo aparte merece la Innovación, calificada por el saliente Director de Colciencias Jaime Restrepo como la cenicienta por el desdén hacia ella por parte del Gobierno. Como lo señala la revista Dinero “tras la renuncia de Jaime Restrepo Cuartas a la dirección de Colciencias, la locomotora de la innovación –uno de los pilares en la estrategia de crecimiento del Gobierno– quedó sin maquinista. Este hecho refleja la ausencia de estrategia para salir del retraso tecnológico y la vulnerabilidad que podrían tener en el futuro los millonarios recursos de las regalías destinados a este fin. El Gobierno debe replantear objetivos, procedimientos y metas para que esta locomotora por fin arranque”15. Y en eso en un país como Colombia que, según el más reciente informe de Innovación Global (GII) correspondiente al 2012 de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI), se encuentra en una posición mundial en el escalafón lastimoso, al ocupar el puesto 92 entre 141 países, muy por debajo de otras economías latinoamericanas como Chile, Brasil e inclusive Venezuela.

Con justa razón más de 1.400 investigadores del país de todas las disciplinas pusieron el grito en el cielo y en un hecho sin precedentes demandan del Gobierno “una política ambiciosa de ciencia, tecnología, sociedad e innovación, que cobije los diferentes aspectos relacionados con este tema, desde el apoyo de las ciencias naturales y sociales básicas hasta la modernización de la industria y la creación de empresas de base tecnológica”16. Como lo destaca El Espectador, “nunca en la historia de la ciencia de este país la comunidad científica se había levantado unida para hacer estos reclamos”17. El saliente Director de COLCIENCIAS Jaime Restrepo Cuartas no aguantó más la inacción del Gobierno en este frente y en su Balance de gestión18 pone de manifiesto las incoherencias e inconsistencias en la política oficial en la materia, así como la manera disparatada y descoordinada como actúan las diferentes entidades del Gobierno que deberían estar baja la rectoría de COLCIENCIAS. Cuando se expidió la Ley 1286 de 2009, mediante la cual se le dio a COLCIENCIAS estatus de Departamento Administrativo y la incorporación de la C + T + I en el Plan de Desarrollo Prosperidad para Todos19, se creyó que dejaría de ser la cenicienta. Pero todo se ha quedado en el papel, que lo resiste todo, no estamos mejor en esta asignatura que cuando estuvimos peor.

Cuando el Gobierno a través del Acto Legislativo 05 de 2011, que reformó el régimen de regalías, propuso que un 10% de los recursos del Sistema General de Regalías (SGR) se dedicara a C + T + I las universidades, los centros de investigación y los investigadores todos se hicieron muchas ilusiones, pensando con el deseo que por fin se iba a disponer de cuantiosos recursos para promoverlos. Pero, la decepción ha sido de marca mayor, pues tal y como se dispuso tanto en el Acto Legislativo como en la Ley que lo reglamenta el acceso a dichos recursos es una tarea ímproba, en la doble acepción del Diccionario de la Real Academia. El esquema que se montó tanto para este Fondo como para los demás es abstruso, laberíntico y con un alto riesgo de clientelización. Ello es tan cierto que transcurridos siete meses del 2012, esta es la hora que no se ha desembolsado un solo peso de los $9.1 billones del SGR que se presupuestaron para este año. Esto es algo inaudito!

Por ello, no es de extrañar que sus exportaciones de productos industriales que incorporan tecnología con baja, media o alta intensidad pasaron de facturar 47% de las exportaciones totales en el primer trimestre de 2009 a 13.6% para igual período de 2012. Al analizar el incremento de las exportaciones totales en el primer trimestre del 2012 con respecto al primer trimestre de 2009, nos encontramos con la sorpresa que mientras las del grupo de productos industriales, según intensidad tecnológica reportada por el DANE, crecieron el 13.1%, los despachos de bienes primarios, que incluyen al petróleo como el principal de ellos, crecieron por encima del 1.000% (¡!). Ello, además, refleja y explica el peligroso proceso de reprimarización de la economía colombiana20.

Así las cosas, las perspectivas para la economía colombiana no son las mejores; sin embargo, el presidente Santos sigue creyendo que el problema es de simple percepción, tanto en el frente de la economía como en el de la seguridad. Según él “la mayoría de la gente cree que la economía no ha mejorado. No hemos podido transmitir bien los resultados del crecimiento económico, del crecimiento de las exportaciones, del crecimiento de la inversión”21. Pero, los hechos se están encargando de persuadirlo de que la calentura no está en las sábanas.

Edición N° 00313 – Semana del 27 de Julio al 2 de Agosto de 2012

1 Amylkar D. Acosta M. La mala hora. Julio, 7 de 2012

2 El Tiempo. Julio, 20 de 2012

3 El Tiempo. Julio, 23 de 2012

4 La República. Mayo, 29 de 2012

5 Portafolio. Sopla un viento frio. Julio, 16 de 2012

6 Amylkar D. Acosta M. El fantasma de la sostenibilidad fiscal. Julio, 5 de 2011

7 Ídem

8 Portafolio. Julio, 23 de 2012

9 Portafolio. Julio, 24 de 2012

10 Ídem

11 La República. Julio, 6 de 2012

12 Amylkar D. Acosta M. La mala hora. Julio, 7 de 2012

13 El Tiempo. Julio, 18 de 2012

14 Ídem

15 Dinero. Julio, 20 de 2012

16 Asociación Colombiana para el Avance de la Ciencia. Julio, 17 de 2012

17 El Espectador. Editorial. Julio, 23 de 2012

18 Departamento Administrativo de Ciencia, Tecnología e Innovación, COLCIENCIAS. Informe final de la administración 2010 – 2012.

19 Ley 1450 de 2011

20 Amylkar D. Acosta M. La trampa de la reprimarización. Septiembre, 18 de 2011

21 Caracol Radio. Mayo, 25 de 2012

 
 
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