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La captura del “Loco” Barrera: mucho ruido y pocas nueces

  Luis Eduardo Celis
  Asesor de Corporación Arco Iris
   
 

A pesar de la bulla mediática sobre la detención del supuesto último gran capo del narcotráfico Daniel “El loco” Barrera, reforzada por la aparición en rueda de prensa del presidente Juan Manuel Santos, escoltado por el Ministro de la Defensa, hay que “tomar con pinzas” éste hecho y colocarlo en una dimensión de comprensión, valorando el hecho en una magnitud de mayor proporcionalidad sin magnificarla y preguntándose por lo qué implica éste hecho dentro del panorama global de la lucha contra las drogas.

Importante, sin duda, que un hombre de amplia trayectoria en el mundo del narcotráfico haya sido capturado, de resaltar la continuidad de la cooperación entre las instituciones de seguridad de Colombia y Venezuela, la cual ha ganado en calidad y continuidad, logrando la captura de varios jefes del narcotráfico en los dos últimos años, punto importante a resaltar.

Un jefe de narcos, como lo es el “Loco” Barrera, por supuesto que causa impacto mediático, sin duda un hombre que se movió como pez en el agua en el mundo del narcotráfico donde recorrió toda la escala de poder, iniciando como negociante de precursores y escalando posiciones que lo convirtieron en un gran articulador del negocio, logrando relaciones con FARC, paramilitares, Fuerza Pública, sin duda un “mago”, para los negocios y las alianzas.

Su imagen aparece por primera vez en la escena del crimen organizado en Colombia, cuando se le comenzó a ver muy frecuente en la zona de distensión que el gobierno de Andrés Pastrana estableció para iniciar los diálogos de paz con la guerrilla de las FARC; siendo desde aquí que las autoridades le comienzan a seguir la pista.

Según el seguimiento a su trayectoria criminal, el fin con que el "Loco" Barrera frecuentaba la zona de despeje era para comprarle la cocaína a la guerrilla, la cual se la revendería al Bloque Centauros de las Autodefensas, el cual operaba en los Llanos Orientales, y estaba al mando del asesinado jefe paramilitar Miguel Arrollave, cuya muerte se le atribuye a él y a “Cuchillo”. A su vez las investigaciones indican que el "Loco" Barrera era el principal cliente de las FARC y por tal una figura estratégica para los asuntos de financiación de esa guerrilla por lo cual tuvo una estrecha relación con los altos mandos de esta; además testimonios indican que el capo recibió protección de 15 frentes de la guerrilla. En cuanto a su relación con las Autodefensas, se sabe que estableció una relación de negocios y protección con Pedro Oliverio Guerrero, "Cuchillo" y desde entonces fue su principal socio, hasta su muerte a finales de 2010.

En 2008, el presidente Álvaro Uribe, regaño públicamente a los mandos militares de Meta, Casanare y Guaviare, por no lograr la captura del “Loco” Barrera, estos argumentaban que era una tarea muy compleja por las redes de información que manejaba en la región y por las posibilidades que tenia de ingresar a Venezuela, lo que los militares no reconocían era los tratos de protección que durante muchos años le brindaron agentes estatales.

Barrera, dice un informe de inteligencia militar, "camaleónicamente” pasó de ser despachador de base de coca en Guaviare a convertirse en un capo de bajo perfil con el apoyo irrestricto de las FARC". Esa apreciación es parcial porque algo que si supo este hombre fue saber moverse al vaivén de las circunstancias entre actores de todos los signos ideológicos; con legales e ilegales y en varias guerras, siempre, logró encontrar una forma de acomodarse y mantener sus vínculos para el funcionamiento de su empresa de narcotráfico.

La captura de este narcotraficante no avanza en un ápice el tema de cómo sacar a territorios y comunidades de la economía del narcotráfico, que esperemos que en la negociación con las FARC y el ELN sí sea un tema que logre construir alternativas, para integrar importantes territorios a una dinámica de desarrollo, legalidad y convivencia.

La captura de este jefe del narcotráfico no es el fin del narcotráfico, ya vendrá un nuevo jefe o nuevos jefes que asumirán el control sobre este vacío temporal de liderazgo, es la constatación de que las capturas tienen su interés.

Edición N° 00320 – Semana del 14 al 20 de Septiembre de 2012
 
 
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