Semanario Virtual Caja de Herramientas
 
 

Diplomacia internacional por la paz

  Héctor Alonso Moreno
   
 

La mediación internacional es más que evidente, necesaria, cuando dos o más naciones se encuentran involucradas en un conflicto con intereses nacionales contrapuestos, o cuando en un país se encuentran en contienda armada fuerzas que representan concepciones diferentes frente al modelo de Estado. Bien sea de naturaleza ideológica, política, económica, religiosa, etc.1

En especial la mediación ha recobrado una gran importancia a partir de los años ochenta del siglo pasado, cuando el carácter de la época dejó de estar determinado por el esquema de la guerra fría; de la confrontación Este-Oeste, y se ubica este carácter en el vértice determinado por la lucha por alcanzar mayores niveles de democracia. A partir de allí, la vía pacifica para la superación de los conflictos se ha hecho más necesaria y evidente.

La experiencia fructífera de países Europeos en América Latina, y en particular con respecto a los países Centroamericanos a finales del siglo XX, estimulando salidas políticas al conflicto interno, ha contribuido también a marcar aún más el carácter de la época del siglo XXI, determinado por la lucha por mayor democracia.

En cuanto a la participación de la Comunidad Internacional en la contribución a la salida negociada al conflicto político armado de Colombia, se podría decir, que es reciente. En función de esa participación, se ha practicado tanto la llamada diplomacia de “primera vía”, como la diplomacia de “segunda vía”. (Vicenc Fisas, 2004: 19,45)

En los últimos treinta años en el país, se ha podido evidenciar en los procesos de diálogo y negociación de paz, la presencia de la comunidad internacional mediante la diplomacia de gobiernos o instancias internacionales (primera vía), y la presencia, también, a través de personalidades, organizaciones de la sociedad civil e instituciones (segunda vía) que han tenido una participación activa en diferentes sentidos.

Es, a partir de finales de los años ochenta, cuando en el marco del proceso de Paz con el M-19 (1989 – 1990) el gobierno de Virgilio Barco acordó una verificación técnica del desarme a través de la presencia de una comisión de la Internacional Socialista. En el gobierno del presidente Gaviria hubo presencia internacional por parte del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) para verificar el desarme y la reinserción del Ejercito Popular de Liberación (EPL). Igualmente, jugaron un papel muy importante los gobiernos de México y Venezuela durante éste período, que contribuyó a estimular los diálogos entre el gobierno y la entonces Coordinadora Nacional Guerrillera (CGSB) en el marco de lo que se llamó los diálogos de Caracas y Tlaxcala.

En junio de 1977 durante el gobierno del Presidente Samper, se requirió la participación como mediadores de la llamada Comisión de Paz del Parlamento Centroamericano a través del Doctor Manuel Conde Orellana; diálogos que permitieron el acuerdo humanitario de Remolinos del Caguán con las FARC. De igual manera, la participación de España y Alemania fue requerida en febrero de 1998 para los preacuerdos de Viana con el ELN, y Puerta del Cielo en julio del mismo año. Posteriormente los acuerdos de Maguncia en Alemania con el ELN, reafirman la importancia de la participación activa como mediadores o facilitadores de la Comunidad Internacional en el conflicto político armado en Colombia.

El proceso de diálogo del presidente Andrés Pastrana en el Caguan, es quizás el que mayor presencia ha tenido por parte de la comunidad internacional en la colaboración por la pacificación del país. La presencia del representante especial del Secretario General de las Naciones Unidas en 1999, y la más de una veintena de países amigos del proceso con presencia activa en el 2001, permitió la firma de diversos acuerdos tanto con las FARC, como con el ELN; algunos de los cuales, por su puesto, no llegaron a feliz termino.

Ahora bien, pese a la política de no estimulo al diálogo por parte de la administración Uribe, ésta también contó con el concurso internacional de la comisión de la OEA en enero de 2004, cuyo propósito fue, verificar desmovilizaciones, cese al fuego y reinserción, de los llamados grupos paramilitares; así como también, es bueno y se debe destacar en ese período, la presencia en gestiones humanitarias de los gobiernos de Cuba y Venezuela, dirigidas básicamente a lograr la liberación de secuestrados en poder de los Rebeldes.

En tal sentido, la presencia de la comunidad internacional con Cuba y Noruega en principio, y ojala en un futuro se involucre a otros con diplomacia de primera vía, es de gran importancia en esta nueva y definitiva segunda etapa de los diálogos que se inician el 15 de noviembre en la Habana. Esperamos que no solamente sirvan estos gobiernos para garantizar los espacios de diálogo, sino, también, para el cumplimiento de los acuerdos. Y lo que es más importante, que sirva la presencia internacional para blindar el proceso de los enemigos externos agazapados, tanto al interior como fuera del gobierno, y de las acciones que como provocaciones al proceso de paz, puedan hacer contra eventuales campamentos de desmovilización, los grupos paramilitares, del narcotráfico, y la extrema derecha colombiana.

Después de la firma de los acuerdos será fundamental proponer a las partes la necesaria presencia de la comunidad internacional como garante del cumplimiento de los mismos, bien sea, asignándole este papel a algunos países representativos, (diplomacia de primera vía) o bien, a unos organismos internacionales (diplomacia de segunda vía).

Edición N° 00328 – Semana 9 al 15 de Noviembre de 2012

1 La participación de un tercero en la mediación varia dependiendo del escalamiento del conflicto, es decir que la capacidad de intervención dependerá del grado de madurez o no del conflicto. A mayor madurez del conflicto, mayor será la probabilidad de alcanzar el éxito de la mediación.

 
 
Importante: Cada autor es responsable de sus ideas y no compromete el pensamiento de Viva la Ciudadanía. Se permite la reproducción de nuestros artículos siempre y cuando se cite la fuente.
 
   
 
 
comentarios suministrados por Disqus