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Qué esperar de las negociaciones Gobierno – FARC

  Luis Eduardo Celis
  Coordinador de Incidencia política de la Corporación Arco Iris
   
 

Se inician este lunes 19 de noviembre las negociaciones en forma sobre la agenda acordada entre el Gobierno colombiano y las FARC, lo avanzado no es poco y el trabajo ha sido arduo, llegar a esta agenda costó 70 días de hablar y buscar puntos de entendimiento, entre el 23 de febrero y el 27 de agosto, con dificultades, tensiones y luego de la instalación formal de la mesa en Oslo, en octubre pasado, hemos presenciado una iniciativa mediática de las FARC en la que ha quedado claro que estas tienen sus propuestas y lógicas y que en muchos puntos chocan con el Gobierno, lo cual no es ninguna novedad si nos ubicamos nuevamente que hablamos de un conflicto armado de medio siglo entre contradictores que tienen intereses muy distintos y formas de entender a Colombia en su pasado, presente y futuro.

La negociación se da entre las partes contendientes, así debe ser, es lo más adecuado y pertinente, pero ambos deben consultar y promover la interlocución con la pluralidad social, gremial y política, punto sobre el cual hay controversia; las FARC quisiera poder moverse por Colombia y el mundo hablando con distintas personas, organizaciones y procesos, quiere abrir la mesa de diálogo a múltiples expresiones, en tanto que el Gobierno se muestra cauteloso sobre un modelo en el que intervengan muchos actores y teme que esto entorpezca lo que considera lo fundamental: encontrar los puntos concretos, el quehacer en cada uno de los puntos planteados en la agenda para poder acordarlos si se logran poner de acuerdo, para que una vez construido el acuerdo se logre la transformación de las FARC, en una fuerza civil, política y sin armas, para concentrarse en la III fase del proceso diseñado, la de la implementación de los acuerdos. Parece sencillo, pero lograr construir el acuerdo es difícil porque va a implicar discutir el alcance y viabilidad de las reformas y los procesos para cada uno de los puntos acordados en la agenda.

Sobre el punto de la participación social, gremial y política, es de esperar que en los últimos días en La Habana las dos delegaciones, Gobierno y FARC, hayan logrado avances que permitan que la sociedad, desde su pluralidad y multiplicidad de intereses, participe sobre cada uno y el conjunto de puntos de la agenda que son de interés de sectores específicos y donde se puedan promover propuestas que permitan avanzar en lo que se quiere, construir un acuerdo para salir de la guerra.

La negociación implica lograr un punto común de entendimiento y todo parece indicar que la realidad de hoy es que ambas partes tienen mayor interés en buscar ese punto de entendimiento, en la medida en que la expectativa de someter, derrotar o esperar la desarticulación de su contrincante no es realista, por esta razón de fondo es que se puede pensar que hay una mayor base de realismo tanto en las FARC como en el Gobierno del presidente Juan Manuel Santos, para plantearse la importancia de buscar un acuerdo.

Esta negociación como muchas otras de conflictos armados tiene dos lógicas, una pública, donde las partes tratan de mostrar lo distantes que están y endilgarle a su adversario falta de voluntad y compromiso en modificar sus posturas y una privada donde se dan los puntos concretos de aproximación o distancias en tanto las propuestas que cada uno se presenta y esta privada, es la fundamental, porque en lo público cada uno seguirá mostrando lo diferentes y distanciados que están, pero en la lógica privada es donde podrán ir buscando puntos de entendimiento sobre propuestas concretas.

Lo central, para llegar a un acuerdo, son las reformas y los procesos a implementar, allí está la sustancia del acuerdo político, si ambas partes se afincan en su lógica de querer ganar mucho desde sus intereses globales  y no reconocen que pueden lograr un espacio compartido sobre asuntos específicos, con respaldo social y político, el acuerdo no es posible; de ahí la importancia de que la sociedad participe en un proceso de diálogo e interlocución con las guerrillas y Gobierno para aportar en construir un campo compartido que por la naturaleza de nuestro conflicto es posible y el tema, nuevamente son las reformas, las reformas son necesarias y pertinentes en los temas pactados y son minorías las que no quieren avanzar en ello, pero si hay una mayoría que se proponga promover y construir nuevas realidades en los temas del territorio y la ruralidad, la participación política, el narcotráfico y los derechos de las víctimas y de la sociedad a vivir en paz, el acuerdo es perfectamente posible.

Más que seguir en la retórica general de criticar a una parte o a la otra hay que aplicarse a construir propuestas concretas, las cuales ya existen en muchos de los temas de la agenda, ahora hay que ver su viabilidad y si Gobierno y guerrillas coinciden en ellas, por supuesto son temas de fondo y no fáciles de pactar, pero en cada uno de los temas hay márgenes de maniobra importantes en tanto que es posible encontrar nuevas formas de relacionamiento y articulación, apegados al propósito de ampliar la democracia y dar garantías en los puntos que originaron el conflicto: el modelo de desarrollo rural y las garantías de competencia política, lo cual nos lleva a la consideración de que aquí si hay temas de modelos de desarrollo que pueden ser considerados y reformulados para lograr el acuerdo sin pensar que ello va a ir en contravía de manera radical al orden establecido, de lo que se trata es de incluir aspiraciones legitimas, de un mundo rural excluido de oportunidades y respeto y mostrar un camino de competencia política sin violencia, de eso se trata, ni más ni menos.

La sociedad que aspira a vivir en paz y en democracia debe mantenerse activa en esta coyuntura histórica donde es posible cerrar este largo conflicto armado, aislando a los que se sienten cómodos con la violencia y aportando en construir un campo común para el entendimiento entre Gobierno y FARC y seguimos esperando que igualmente se abra un proceso con el ELN.

Edición N° 00329 – Semana 16 al 22 de Noviembre de 2012
 
 
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