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Escenarios políticos inciertos en Venezuela

  Rubén Sánchez David
  Docente de la Facultad de Ciencia Política y Gobierno de la Universidad del Rosario
   
 

El anuncio del Presidente venezolano de una cuarta operación en Cuba y de su designación del actual vicepresidente y vicecanciller Nicolás Maduro como su sucesor, abrió la perspectiva de un chavismo sin Chávez. La noticia ha conmocionado a la nación venezolana y a la región y ha despertado una polémica entre los analistas políticos relacionada con los escenarios posibles en caso de que el presidente deba ausentarse del poder en forma permanente.

La Constitución venezolana establece claramente que en caso de que Hugo Chávez no pueda sumir el cargo el próximo 10 de enero, o si fallece después, deben celebrarse elecciones en los 30 días siguientes. Lo que para muchos no está muy claro es cómo entender el término “falta absoluta” inscrito en la Carta Magna y cómo proceder para asegurar un relevo en la Presidencia ya que por lo menos tres son los escenarios posibles.

Primer escenario: Chávez se recupera y toma posesión

Si los médicos logran detener la enfermedad y el mandatario se recupera rápidamente, podría asumir las riendas del país hasta 2019. Sin embargo, también puede ocurrir que aunque la cirugía sea un éxito, el postoperatorio se prolongue más allá del 10 de enero y el presidente no esté en condiciones de regresar al país para tomar posesión de su cargo.

En este caso, la Constitución prevé en su artículo 231 que “si por cualquier motivo sobrevenido” el presidente electo no pudiera tomar posesión ante la Asamblea Nacional, lo podría hacer ante el Tribunal Supremo de Justicia. Para algunos analistas, esta disposición sería la puerta abierta para que los magistrados se trasladen a La Habana y tomen allí juramento al mandatario; otros, por el contrario, consideran que el asiento de los poderes es la capital venezolana y que es allí donde debe ser tomado el juramento.

Igualmente, con una salud frágil, Chávez podría protagonizar una “falta absoluta” durante los primeros años de su mandato y habría que convocar a elecciones en un plazo de un mes, tiempo durante el cual el vicepresidente se encargaría de la Jefatura del Estado. La Constitución entiende por “falta absoluta”: muerte, renuncia, destitución sentenciada por el Tribunal Supremo de Justicia, incapacidad física o mental determinada por una junta médica designada por el Tribunal Supremo de Justicia y aprobada por la Asamblea Nacional, abandono del cargo decretada por la Asamblea Nacional y el revocatorio.

Segundo escenario: Chávez se posesiona pero su salud se debilita

En este escenario es improbable que desde las propias filas bolivarianas se impulse la inhabilitación del presidente y la oposición carece del  control de las instituciones para provocar este desenlace. Hay que tener en cuenta que el  chavismo controla la Asamblea Nacional y que el Tribunal Supremo de Justicia no es elemento de su preocupación.

En este caso la declaratoria de “falta absoluta” parece difícil a menos  de que cuente con la voluntad del propio mandatario pero si ello sucediera, como lo ha sugerido, tendrían que convocarse elecciones en un plazo de 30 días y el vicepresidente sería el encargado de asumir temporalmente la jefatura del Estado. Dado que el vicepresidente Maduro ha sido designado como el delfín del régimen para cualquier escenario de sucesión, al oficialismo le interesaría retrasar los comicios lo más posible para transferirle los votos de Chávez para asegurar su relevo en el momento que sea necesario convocar a nuevas elecciones. En efecto, aunque Maduro goza de buena imagen entre las filas chavistas, no es tan conocido como el presidente. Además, si el líder de la oposición, Henrique Capriles quien obtuvo más de 46 por ciento de los votos en las pasadas elecciones de octubre, logra su reelección como gobernador del estado de Miranda, puede tener una nueva opción de triunfo a corto plazo.

Tercer escenario: Chávez  no puede posesionarse

De no llegar Chávez a posesionarse, la Constitución es clara al establecer que habría que convocar a nuevos comicios en 30 días. Sin embargo, se estaría en el escenario más complicado de la sucesión porque el texto constitucional no es tan claro respecto de quién asume la jefatura del Estado.

La Constitución establece que si el que falta es un presidente electo (antes de tomar posesión), el mando se delega temporalmente en el presidente de la Asamblea Nacional, cargo que ocupa actualmente Diosdado Cabello. Pero si el que falta es el presidente en ejercicio de sus últimos años de mandato, es el vicepresidente, en la actualidad Nicolás Maduro, el que deberá completar el período presidencial. Como Chávez es tanto presidente en ejercicio como presidente electo pareciera que cualquiera de las dos premisas podría aplicarse pero correspondería al Tribunal Supremo de Justicia decidir quién queda al frente de la nación durante la transición. En principio, debería ser Maduro el llamado a completar el período dado fue designado como el delfín.

Parte del panorama se aclarará el próximo 16 de diciembre cuando se celebren los comicios regionales si bien parece reinar el consenso entre los analistas políticos de que la ausencia de Chávez en el cierre de campaña electoral no tendrá mayor efecto por cuanto los venezolanos que se movilizarán el 16 de diciembre serán los mismos del 7 de octubre. Genera inquietud, por el contrario el que con Chávez ausente, las pugnas latentes en el oficialismo resurjan y con ellas las aspiraciones de varios políticos que compliquen la designación de un candidato para competir por la Presidencia.

Edición N° 00333 – Semana del 14 al 20 de Diciembre de 2012
 
 
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