Semanario Virtual Caja de Herramientas
 
 

Las guerrillas se adaptaron y el Paramilitarismo continúa

  Luis Eduardo Celis
  Asesor de la Corporación Arco Iris
   
 

La Corporación Nuevo Arco Iris, ha presentado su VI Informe sobre las dinámicas del conflicto armado, este corresponde al año 2012 y se complementa con una mirada de los actores armados y sus actuaciones con una perspectiva histórica reciente tomando la última década y en algunos casos una temporalidad mayor.

Son tres las conclusiones centrales: Sobre las FARC, aunque debilitadas y con pérdidas territoriales, organizativas y de mandos importantes, están lejos de ser derrotadas militarmente, el ELN de hoy, es mejor organizado y con mayor iniciativa que hace cinco años y muchísimo mejor que hace una década y sobre el Neo-paramilitarismo, las continuidades de presencia, afectación a las comunidades, control de rentas legales e ilegales y vínculos con agentes del estado, hace que su permanencia siga siendo una realidad y es mucho mas que simples bandas de narcotraficantes.

Ahora que el país está atento a un proceso de negociaciones con las FARC a la expectativa de que se abra una mesa de diálogo con el ELN y preguntándose por la acción contra los Neo-paramilitares, el informe de Arco Iris se constituye en un aporte a la comprensión y al debate público.

A continuación, apartes del informe que podrá ser consultado de manera íntegra, en las próximas semanas en el portal www.arcoiris.com.co

Sobre las FARC

Del 2002 al 2012, las FARC, perdieron 85 municipios de los 336 en los que hacían presencia. La zona centro fue la más apabullada; específicamente los departamentos de Cundinamarca, Boyacá, Santander, Casanare, Norte del Meta y Norte del Tolima. El mayor logro de la Fuerza Pública y en cierta medida de la política de Seguridad Democrática, se produjo entre el año 2003 y 2005 con las operaciones Libertad I y Libertad II hechas por el Ejército, en las cuales se recuperó un gran porcentaje de los centros de producción y comercialización, además, las vías de comunicación de estos departamentos.

El Plan Candado para Bogotá, la instalación del Batallón de alta Montaña del Sumapaz, y el Plan Meteoro para custodiar las principales vías de comunicación -blindando la infraestructura energética-, mejoraron sustancialmente los indicadores de seguridad y la percepción de inseguridad en la sociedad urbana del país. Sin embargo, para consolidar la estrategia guerrerista se aumentó considerablemente el aparato militar, que pasó a más de 450 mil hombres y mujeres en la Fuerza Pública, es decir, el 1% de la población total del país.

Así mismo, en una segunda fase de la guerra, entre 2005 y 2008, se produjeron las principales bajas, muertes y arrestos de la comandancia de las FARC, cayeron: Tomás Molina Caracas, alias ‘Negro Acacio’, Luis Édgar Devia, alias ‘Raúl Reyes’, José Juvenal Velandia, alias ‘Iván Ríos’, Pedro Antonio Marín, alias ‘Manuel Marulanda’, Elí Mejía Méndez, alias ‘Martín Sombra’ y Víctor Julio Suárez, alias ‘Mono Jojoy’. Para esa época se creó la brigada aérea del Ejército, Pirañas de la Armada, los Batallones Minero-Energéticos y se intensificó el Plan Meteoro.

Los logros y el boom mediático trajeron campañas de promoción para la inversión privada: se abrieron concesiones para la explotación minera, petrolera y agroindustrial en las regiones donde se retomó el control.  No obstante, el descuido de cierta parte del territorio tras la persecución a la guerrilla dio como resultado que agentes privados, empresarios y ganaderos se quedaran con la tierra de campesinos despojados, el mejor ejemplo fue lo sucedido en Los Montes de María, para citar solo un caso.

Pero, todo no ha sido a pedir de boca. La ofensiva de la Fuerza pública, obligó a las FARC a replegarse tácticamente hacia sus zonas históricas y zonas de frontera. La guerrilla empezó a concentrar una gran cantidad de sus tropas en los departamentos de Cauca, Meta, Caquetá, Arauca, y Norte de Santander. Las hostilidades en la periferia se incrementaron, aunque los medios no divulgaran mucho los ataques y enfrentamientos en los municipios remotos del país.

Arco Iris encuentra que el grupo guerrillero se ve en la necesidad de realizar una restructuración interna. Los cinco bloques guerrilleros creados en los ochenta, pasaron a dividirse en Comandos Conjuntos de Área o Interfrentes, los cuales empezaron a operar con una nueva táctica: estructuras móviles de menos de 10 miembros; hombres expertos en explosivos y francotiradores de alta precisión. A partir de 2010, bajo el mando de Alfonso Cano, las FARC logran tomar un nuevo aire, incrementan sus acciones bélicas y las victorias de la Fuerza Pública se ven disminuidas, los cuales tienen importantes bajas y heridos en combate. Si bien el Estado retomó el control de la zona centro, las FARC dan la pelea en los departamentos periféricos, la gran cantidad de pequeñas operaciones en el Cauca, Valle y Nariño durante el 2012 han sido prueba de ello.

Sobre el neo-paramilitarismo

Para el Observatorio de Arco Iris, la ausencia de una política gubernamental seria frente a Lo que el Gobierno ha denominado las BACRIM, se ve reflejada en los siguientes indicadores: El Observatorio encontró que las cifras de la Policía Nacional no coinciden dentro de sus propias fuentes. Lo mismo ocurre con las cifras de Acción Social sobre desplazamiento individual por actor armado, las cuales para el año pasado (2012) no han sido consolidadas. El desorden de información ya dice mucho. Por ejemplo, que solo un sistema integre los datos de la población desplazada con datos de otros tipos de víctimas definidas por la Ley 1448 de 2011, y que para 2012 aún no se haya logrado estructurar, no visibiliza de manera efectiva los focos para combatir la problemática neoparamilitar.

Pero, lo que más preocupa a los investigadores es que no se ha tenido en cuenta el impacto social que las acciones de las bandas criminales están causando en gran parte del territorio nacional. Los civiles son los más afectados: amenazas, asesinatos selectivos, reclutamiento y desplazamiento forzado, extorsiones, violencia sexual y masacres atentan contra la sociedad colombiana. El informe de Arco Iris da cuenta que “la violencia contra la población civil de estos grupos ‘neoparas’ reproduce el modelo de los antiguos paramilitares, una violencia para eliminar al contrario y la utilización de métodos atroces para generar terror y obediencia”. Así mismo se ha logrado identificar que la relación entre población civil y neoparamilitares no solo está mediada por el accionar violento sino que poco a poco ha logrado capturar a los civiles, pues, estos terminan por integrar una cadena económica legal e ilegal -por la cooptación de las economías informales-. Es decir que nuevos grupos sociales emergen de la economía neoparamilitar.

Aunque las cifras demuestran que la base económica de las bandas criminales como ‘Los Rastrojos’ y ‘Los Urabeños’ radica en el control de todas las esferas del narcotráfico, estos grupos han encontrado otras actividades para mantener sus rentas y ejercer poder. Dentro de estas componendas se encuentran: la minería ilegal, que en cierta medida es menos perseguida que el narcotráfico; el lavado de activos, que en suma se ha concentrado en la construcción y la importación, los neoparamilitares tiene grandes estructuras dedicadas al lavado hasta de dineros ilegales venidos de carteles mexicanos; las tierras despojadas por paramilitares y guerrilla. Los neoparas han puesto sus ojos en ejercer poder en el territorio en disputa, pues se dieron cuenta que la tierra es uno de los estandartes de cualquier economía.

De igual forma los neoparamilitares han incursionado en la economía de los centros urbanos. Controlar la extorsión al menudeo, las redes de prostitución, el microtráfico las empresas de apuestas, las tiendas de víveres y el mototaxismo, generan las rentas para mantener los combos delincuenciales que terminan siendo parte del aparato armado de las dos grandes bandas criminales, ‘Rastrojos’ y ‘Urabeños’.

El estudio de Arco Iris encontró una tesis reveladora: la política estatal para el desmonte de las Bacrim ha sido un fracaso. La caída de alias ‘Giovanni’, ‘Cuchillo’, las capturas de ‘El Loco’ Barrera, ‘Diego Rastrojo’, ‘Valenciano’, ‘Sebastián’, ‘Mi Sangre’ y la entrega de los hermanos ‘Comba’, al final han sido golpes mediáticos que no han logrado la desarticulación de los carteles neoparamilitares. Para los estudiosos del tema existen dos razones fundamentales; el Estado no ha develado quiénes son los verdaderos gestores de estos carteles neoparamilitares y la gran estrategia de las BACRIM ha sido atomizarse para después compactarse en dos grandes carteles.

El Estado ha dedicado todas sus fuerzas en desarticular las cabezas neoparamilitares, pero el fenómeno va mucho más allá. El fracaso en la desmovilización del paramilitarismo que, como se ha demostrado, terminó en la creación de nuevas bandas criminales debe ser la primer política a tener en cuenta. De hecho, los cientos de hombres que no se desmovilizaron, más los miles que han desertado de dicho proceso, se han encontrado en su realidad un espejismo nefasto: emplearse en carteles neoparamilitares mejora su economía pero, además, son conscientes que pueden escalar en la pirámide del poder. En el imaginario de los miembros de estas bandas se ha creado la falaz filosofía de que se puede llegar a ser un ‘Valenciano’, ‘Sebastián’, ‘Diego Rastrojo’, ‘Comba’, ‘Giovanni’ o hasta un ‘don Berna’. El precio que se paga por ello; no importa, de tal suerte que son cientos de muchachos que están detrás de esas efímeras leyendas.

Por el otro lado la Fuerza Pública se ha encontrado con un sistema inédito de empoderamiento dentro de los dos grandes carteles neoparamilitares. La atomización y después el compactamiento de sus hombres. La máxima de estos grupos podría ser que donde hay crisis hay oportunidad. Verbi gracia, ‘Los Rastrojos’ han absorbido a las bandas criminales ‘Renacer’, ‘Héroes del Nordeste’, ‘Renacentistas’, ‘Rocas del Sur’, ‘Nuevos Rastrojos’, ‘Nueva Generación’ y ‘Los Paisas’. Sin embargo, el poder económico y militar ha obligado a muchos de estos miembros dar el salto a la otra orilla y empezar a trabajar bajo las ordenes de ‘Los Urabeños’. Éste, el cartel neoparamilitar del momento, se encuentra empoderado por su alianza o absorción de bandas como ‘Los Machos’, ‘La Empresa’, ‘Los Libertadores de Vichada’ y la ‘Banda de la Alta Guajira’.

A su vez, la infiltración de sectores de la clase política y económica regional del país se debe en gran parte al miedo que tienen los viejos dirigentes de perder el poder que consiguieron en la época del paramilitarismo. “En especial, les aterroriza entregar el botín de tierras despojadas por los paramilitares que están en manos de ellos o de testaferros” revela el informe de Arco Iris. Así mismo, el apoyo económico que le ofrecen ‘Los Urabeños’, a cambio de que los dejen actuar a sus anchas, deslumbra a los líderes tradicionales que no desean ceder el control institucional, arrebatado a sus rivales de patio en años pasados. Dicho sector político “a diferencia de las alianzas con los viejos paramilitares no buscan la configuración de ordenes sociales y proyectos políticos a través de la violencia, sino defender los ya establecidos”, finalizan citando los analistas de Arco Iris.

Sobre el ELN

Si bien, entre finales de la década de los noventa y el año 2002 el ELN fue fuertemente debilitado por la arremetida paramilitar y el accionar de la fuerza pública, en los siguientes siete años lograron un reacomodo y desde el año 2009 han iniciado un proceso de recuperación. La fase de confrontación que se produjo posterior a los acuerdos realizados por las guerrillas del ELN y las FARC en el 2009, y que buscaba el aprovechamiento de las fortalezas de cada organización.

En el informe de este año, se describe la dinámica de confrontación armada que ha desarrollado el Ejército de Liberación Nacional –ELN en el 2012, resaltando los principales tipos de acción que desarrollan, como los son los enfrentamientos, combates, hostigamientos, campos minados, ataques a la infraestructura petrolera o a bienes privados. También se hace un comparativo frente al año anterior de los departamentos donde ha concentrado su accionar: Arauca, Casanare, Chocó y Norte de Santander, y se resalta la disminución del accionar bélico en los departamentos de Cauca y Nariño.

Según datos recolectados por el Observatorio del Conflicto Armado de la Corporación Nuevo Arco Iris, para el año 2012, las acciones bélicas realizadas en los primeros meses por el Ejército Nacional de Liberación son  muy similares a las efectuadas en el año 2011, con un total 223 frente a 232 en el 2011. Si bien son claras las limitaciones que presenta la base de datos del ELN en acciones bélicas del Observatorio de Conflicto Armado de la CNAI, pues tiene como principales fuentes los partes de guerra y la bitácoras de la Vicepresidencia de la República, lo hace depender el registro de la publicación de las mismas, generando problemas de subregistro, también es importante tener presente que muchas de las acciones que realiza el ELN son atribuidas directamente a las FARC.

En este sentido, la principal acción realizada por éste grupo son los hostigamientos a la fuerza pública, seguido por los combates y las embocadas. También se resaltan los ataques a la infraestructura petrolera, a bienes particulares y los ataques con artefactos explosivos. Lo que muestra claramente la continuación de la estrategia militar que viene desarrollando desde el año 2011.

Sin embargo, las zonas de concentración de sus acciones si han tenido variaciones en el año 2012. Si bien, Arauca concentra un poco más del 50% con un total de 119 y continúa siendo el departamento más neurálgico para su accionar y Norte de Santander que mantiene el  promedio de hostigamientos y ataques, en los departamentos de Cauca y Nariño han disminuido radicalmente sus acciones bélicas.

El hecho que el departamento de Arauca haya sido el receptor principal de las acciones bélicas del ELN se explica claramente por la tradicional presencia que esta guerrilla ha tenido logrando un fuerte control territorial, por la gran capacidad de acción que el Frente Domingo Laín tiene.

Es interesante ver como hay un ELN en recuperación de su iniciativa militar, a una escala moderada pero constante desde 2008, lo cual es un dato de la realidad, en un momento es que se especula sobre la posibilidad de que se abra una mesa de conversaciones entre ellos y el gobierno del Presidente Juan Manuel Santos.

A manera de conclusión

Este informe 2012 sobre las dinámicas del conflicto armado evidencia la importancia del proceso de negociaciones en curso con las FARC e igualmente que se abra uno con el ELN y ajustar la política para combatir un neo-paramilitarismo que sigue actuando, intimidando y matando.

Edición N° 00343 – Semana del 15 al 21 de Marzo de 2013
 
 
Importante: Cada autor es responsable de sus ideas y no compromete el pensamiento de Viva la Ciudadanía. Se permite la reproducción de nuestros artículos siempre y cuando se cite la fuente.
 
   
 
 
comentarios suministrados por Disqus