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La incógnita de Jorge Mario Bergoglio

  Artículos de El País y Alai
   
 

Bergoglio no se enfrentó a la criminal dictadura argentina y se le acusó de connivencia, sostiene El País de Madrid, mientras la agencia América Latina en Movimiento-Alai, se pregunta "¿Quién es Jorge Mario Bergoglio?", el Papa que "ha sido una sorpresa total e inesperada"

Jesuita, conservador y envuelto en agrias polémicas en su país

Juan G. Bedoya - El País

Bergoglio no se enfrentó a la criminal dictadura argentina y se le acusó de connivencia

El argentino Jorge Mario Bergoglio, el primer jesuita que accede al pontificado romano, apareció ayer ante la multitud con gesto extremadamente serio y recatado, incluso tímido, acongojado quizás por el peso que se había echado minutos antes sobre sus hombros.

Ni siquiera alzó los brazos para saludar, salvo una inicial y tímida bendición, en contraste con el entusiasmo y los aspavientos que exhibió en la misma circunstancia su predecesor, el emérito Benedicto XVI. Ha escogido un nombre, Francisco, esperado en un hijo de los santos Ignacio de Loyola, Francisco de Javier y Francisco de Borja, los tres españoles que hicieron grande a la Compañía de Jesús como el gran brazo evangelizador o represor de la Iglesia romana. También es declarado admirador del mítico san Francisco de Asís.

Los jesuitas se han distinguido por su estricto voto de obediencia al Papa, en las duras y en las maduras, lo que les ha costado no pocas amarguras, incluso la suspensión durante décadas y expulsiones de varios países. Tienen como una de sus reglas más estrictas no aceptar ni cargos ni dignidades eclesiásticas. El nuevo papa es una de las más sonadas excepciones. Eso explica que sea el primero en acceder al pontificado y no, por ejemplo predecesores tan imponentes como el temido cardenal Roberto Belarmino.

Pese a su aspecto tímido y recatado, la biografía del ya papa Jorge Mario Bergoglio no es sin embargo, un camino de rosas. Es un hombre acostumbrado a las dificultades y curtido en trifulcas desagradables, que le han agriado gran parte de su pontificado en la gran ciudad de Buenos Aires. Lo más grave que se ha dicho de él, incluso por eclesiásticos de su archidiócesis, es que calló ante la brutal dictadura de los militares de su país, a los que no se enfrentó en ningún momento. Las famosas Abuelas de la Plaza de Mayo y en alguna ocasión la fiscalía pidieron investigar al nuevo papa en casos de robos de bebés por los militares y en la desaparición de sacerdotes (algunos jesuitas enfrentados con su prelado) y de opositores católicos al régimen.

Nacido en Buenos Aires el 17 de diciembre de 1936, es hijo de un matrimonio de italianos formado por Mario Bergoglio (empleado ferroviario) y Regina (ama de casa). Francisco ya fue candidato a papa tras la muerte de Juan Pablo II. Ha sido presidente de la Conferencia Episcopal Argentina durante dos períodos, impedido por los estatutos de ese organismo para asumir un nuevo mandato, que a buen seguro hubiera alcanzado.

Inició sus estudios de químico, pero a los 21 años (en 1957) ingresó en el seminario del barrio Villa Devoto, como novicio de la orden jesuita y completó una parte de su formación con los jesuitas de Alcalá de Henares (1970-1971). Pronto hizo carrera dentro de la orden, de la que fue Provincial en Buenos Aires entre 1973 y 1979. Fue consagrado obispo de Auca en 1992 y seis años después asumió el arzobispado. Juan Pablo II lo creó cardenal con el título de san Roberto Belarmino. El cargo le convertía en el Primado de la Argentina. Tiene muy buena relación con gran parte de los obispos españoles, a los que conoce directamente porque en 2006 vino a darles los ejercicios espirituales anuales de la Conferencia Episcopal.

Francisco ha sido un prelado muy atento a las vicisitudes de su país, para bien y para mal. Su última intervención lo enfrentó con acritud a la presidenta de la República, Cristina Fernández de Kirchner, por la aprobación de la ley de matrimonio entre personas del mismo sexo. El 9 de julio de 2010, días antes de su aprobación, el cardenal Bergoglio publicó una pastoral calificando como una "guerra de Dios" dicha ley, y alentaba a sus fieles a acompañarle en esa "guerra". La presidenta le replicó, agriamente, comparando la campaña arzobispal con los "tiempos medievales y de la Inquisición".

Fue con motivo de esa polémica cuando volvieron a arreciar las acusaciones de haber callado cuando desaparecían algunos de sus sacerdotes a manos de los matones militares, e incluso de haber apoyado la represión. Los documentos atestiguando esos hechos fueron muy numerosos, en boca de sacerdotes y exsacerdotes, una teóloga, un seglar de una fraternidad laica que había denunciado en el Vaticano lo que ocurría en Argentina en 1976 y un laico que fue secuestrado junto a dos sacerdotes que no reaparecieron. La iracunda reacción de Bergoglio fue atribuir al Gobierno el origen de esa nueva campaña.

También se le acusó entonces de estar vinculado en casos de robo de bebés, incluso por la Fiscalía de Buenos Aires, pero sobre todo por las Abuelas de Plaza de Mayo, que pidieron que el cardenal fuese llamado a declarar ante la justicia por haber participado supuestamente en un plan sistemático de robo de bebés nacidos en las mazmorras del criminal régimen. El jefe de la Iglesia católica argentina es mencionado, en concreto, en el caso del nacimiento y apropiación de la nieta de una de las fundadoras de las Abuelas de Plaza de Mayo, Alicia Licha de la Cuadra. "A viva voz la hija de Licha, fallecida en 2008 a los 93 años, le reclamó al Tribunal Oral Federal -que juzga entre otros a los exdictadores Videla y Bignone por la apropiación de las criaturas hijas de desaparecidos-, que cite a declarar a Bergoglio como testigo", se publicó entonces. El cardenal replicó siempre que se trataba de una persecución calumniosa a la Iglesia y llamó traidores a quienes "maldicen el pasado".

Habemus Papa: Francisco I

Héctor Alfonso Torres Rojas* - ALAI

La elección de Francisco I, Papa número 266, ha sido una sorpresa total e inesperada. "Ganó" en la cuarta votación, el miércoles 13 de marzo de 2013.

¿Quién es Jorge Mario Bergoglio? Actual Cardenal-Arzobispo de Buenos Aires, nació el 17 de diciembre de 1936, de padre y madre italianos. Hijo de un trabajador de ferrocarriles y de madre ama de casa. Entró al noviciado de la Compañía de Jesús en 1958. Ordenado sacerdote a los 32 años, Estudioso, ha sido profesor universitario y escritor. Además, pastor sobre el terreno. Presidente, por dos periodos, de la Conferencia de Obispos de Argentina. Fue designado cardenal en 2001. Tiene 76 años.

Ha hecho parte de la Congregación para el Culto Divino y los Sacramentos, del Consejo Pontificio para la Familia y de la Comisión Pontificia por América Latina. Pero no ha vivido en la curia vaticana.

Primer Papa latinoamericano. La fumata blanca empezó a salir a la una y ocho minutos, hora de Colombia. "Parece que los cardenales me vinieron a buscar al fin del mundo", una de sus primeras frases.

¿Qué puede significar esta elección?

1. Ha sido muy positivo, que el Papa no saliese de ese mundo-mundillo de cardenales y monseñores del Estado de la Ciudad del Vaticano, tan desprestigiado por una larga crisis.

2. Desde ese punto de vista, Francisco I se puede colocar como árbitro exigente entre las diferentes tendencias. Pero no hay que olvidar la sabia sentencia: "El Papa reina pero NO gobierna". La curia vaticana es poderosa, burocrática y amañada en un triple sentido de la palabra: amañada al poder vertical, amañada al dinero y amañada a la burocracia. La reforma, y a fondo, de la curia vaticana, es impostergable. Pablo VI no la pudo hacer. Juan Pablo II y Benedicto XVI no quisieron "ver" el alto grado de degradación y pasaron de largo. Una primerísima decisión es la del despido del cardenal Bertone, analizado y criticado por su pésima gestión, durante las congregaciones cardenalicias antes del Cónclave.

3. Con dicha elección, ¿los cardenales europeos reconocen la crisis de la Iglesia católica en Europa? Desde hace largos años se vive un éxodo permanente de fieles. Las iglesias nacionales han envejecido y tienen ya muy poco peso social. La crisis vocacional es cuasi total. El promedio de edad de sacerdotes, religiosas y de religiosos está por los sesenta años y más.

4. ¿Reconocimiento de los cardenales que votaron por él, al "Continente de la Esperanza", que congrega todavía a la mayor parte de las y los creyentes católicos del Planeta Tierra? Pero también una iglesia latinoamericana en crisis por el alejamiento constante de millones de católicas y de católicos hacia las iglesias evangélicas y "cristianas", de última generación. Además, en una creciente indiferencia religiosa de los sectores sociales. Y en primer lugar de la intelectualidad. ¿Es otra forma de reconquista?

5. Es un Papa que conoce la conflictividad que han desplegado los monseñores del Estado de la Ciudad del Vaticano contra los sectores progresistas católicos del Continente. Y, obvio, la animadversión de los medios vaticanos contra la Teología de la Liberación. ¿Tratará de amainar esa tempestad? ¿Podrá ponerle "riendas" a la Congregación para la Doctrina de la Fe, que bajo el actual y reciente inquisidor, el arzobispo Müller, nombrado el año pasado por el Papa Ratzinger, sigue aplicando inquisición?

6. ¿Será un Papa que por venir de una región del mundo que ha convivido secularmente con la miseria, la pobreza, el hambre y la explotación, tendrá la capacidad de comprender lo que pasa en las otras partes del mundo en miseria y pobreza, como son África y Asia, para debatir y criticar el neoliberalismo salvaje, y debatir con los gobiernos conservadores, impulsores del neoliberalismo salvaje? Los ricos se hacen súper ricos y los pobre súper pobres.

7. ¿Con Francisco I al fin podremos saber en qué consistirá la Nueva Evangelización?

8. Francisco I tendrá que llevar a sus espaldas el papel negativo de una parte de los obispos argentinos y de los nuncios, en tiempos de la dictadura militar (1976-1982). La Iglesia como Institución apoyó la Dictadura. Hubo obispos pro-militares que aprobaron y aplaudieron los métodos inhumanos y violadores de los Derechos Humanos. El obispo Enrique Angelelli, Obispo de La Rioja, para citar un caso, fue una de las personas mártires de la Dictadura.

Edición N° 00343 – Semana del 15 al 21 de Marzo de 2013
 
 
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