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Unidos por el mismo sueño

  Ricardo Villa Sánchez
  @ciudadcaotica / rvillasanchez@gmail.com
   
 

Corría el año 2006, estaba recién desempacado en Santa Marta después de un periplo de más de una década en la capital, todavía con el bronceado sabanero y algún acento pegado con babas del altiplano, iba caminando por la Avenida del Río, cerca de la casa donde vivía, cuando vi pasar tres camionetas a toda velocidad con vidrios polarizados y detrás de ellas el vehículo de la rectoría de la Universidad del Magdalena, donde había trabajado algunos meses en un proyecto en la Vicerrectoría de Extensión, época que recuerdo con mucho cariño, por sus marchas (http://ow.ly/kkr0z), por el grito de ¡Basta Ya!, por los amigos, por mi familia, por la formación intelectual y profesional, por las discusiones y debates en las asambleas estudiantiles, por los viajes a mi Macondo profundo.

Pensé lo peor, que habían atentado contra la vida del rector, que algo grave había pasado, en virtud de que siempre decían que Carlos Caicedo, actual alcalde de Santa Marta, (http://ow.ly/kkrpy) tenía numerosos enemigos en la política tradicional magdalenense, no sólo por sus diferencias políticas con el gobernador de turno en esa época, (http://ow.ly/kkrcs) por su pasado de izquierda democrática, sino por sus posiciones polémicas de outsiders, su fuerte carácter,  y su defensa acérrima del nicho académico que lo había impulsado políticamente: la recuperación de la querida Universidad del Magdalena, única entidad pública de aquellas cosechas, que aún sigue en píe y ha sobrevivido al desgreño de vieja data en el departamento, y en el Distrito también, que conllevó a que fueran liquidadas entidades como la Licorera departamental, la Lotería, Etursa, Corpocentro, entre otras y sigue un largo etc., en medio de onerosas deudas que han sometido a estos entes territoriales a una larga reestructuración de pasivos.

Después supe que bajo un supuesto delito contra la administración pública y de una presunta persecución política en su contra (http://www.youtube.com/watch?v=0oglodhmzw8), de la que después de cinco años fue absuelto, en un episodio perverso de la vida política y de la historia de Santa Marta, así como también, independientemente de los odios o afectos que genere Carlos Caicedo, valga decirlo, contra la dignidad humana, (http://ow.ly/kKRpA);  habían capturado al ex rector, justo en el momento en que se estaba firmando un documento metodológico de intención público-privado con participación de la academia, instituciones públicas entre ellas la Vicepresidencia de la República y la Alcaldía de Santa Marta, los gremios productivos, los principales medios de comunicación y la comunidad internacional, para iniciar el proceso de validación del Plan Santa Marta 2025, (http://www.youtube.com/watch?v=bsfkg32v4cg), la visión compartida de la ciudad que se soñaba para Santa Marta de cara a la celebración de sus 500 años de fundación, que incluyera la realización de proyectos estratégicos como la actualización del Plan de Ordenamiento Territorial (POT), la recuperación del Centro Histórico, el Plan Parcial de Pozos Colorados, la conectividad vial hacia el puerto y la recuperación del Río Manzanares y que había liderado el actual alcalde de Santa Marta, desde la rectoría de la Universidad del Magdalena, bajo el slogan: Unidos por el mismo sueño (http://www.youtube.com/watch?v=mbgogkp7ptm)

Tal vez, en su interés personal, a ciertas hierbas del pantano, no les importó aplazar en algunos años la posibilidad del desarrollo del territorio, desde una unidad de acción por la Santa Marta que todos queremos; otra historia hubiera sido si desde hace más de un lustro, ya estuviéramos trabajando en esa vía, sea que fuera Caicedo u otro alcalde el que tuviera dicho plan como hoja de ruta.

La vida da vueltas, quizás en aquella época algunos temieron que la aprobación de dicho plan iba a catapultar al entonces rector Caicedo a la Alcaldía Distrital, no obstante, hoy les da una nueva oportunidad, tanto a él, a los que aún persisten en acabarlo, como a la ciudad,  que ojalá la sepan aprovechar para el bien de todos.

Hoy después de muchos avatares de la realidad política local, el ex rector Caicedo es el alcalde de Santa Marta, y el plan Santa Marta 500 años es casi un hecho (http://ow.ly/kkqi6). No sólo porque en el actual plan de desarrollo se incluyó la construcción colectiva de un Plan Maestro de ciudad de cara al cumplimiento de los 500 años de su fundación, sino que este proyecto fue refrendado por la Ley de Distritos (http://ow.ly/kkond) que declaró en su artículo 111, como proyecto estratégico de interés nacional la celebración del quinto centenario de Santa Marta, marco entre el que se cuenta el diseño y la “adopción mediante decreto del Plan Maestro Quinto Centenario de Santa Marta, así como los recursos que garanticen su ejecución”. (http://ow.ly/kkq49)

Ojalá esta vez todos los samarios y samarias participen en la elaboración del plan; que éste mismo se convierta en un tema de ciudad. Ojalá el alcalde pueda liderar este proceso en una aptitud amplia, convocante y generosa. Ojala en esta ocasión, sí deje la “telaraña mafiosa” del Magdalena, como la ha llamado el periodista Oscar Montes, culminar este reto samario (http://ow.ly/kkotm) del que pende el presente y el futuro de Santa Marta, la ciudad más antigua de Colombia que no se merece su actual suerte, para que, en últimas, entre todos, podamos darle una segunda oportunidad sobre la tierra.

Edición N° 00350 – Semana del 10 al 16 de Mayo de 2013
 
 
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