Semanario Virtual Caja de Herramientas
 
 

El carrusel: Concejo, PDA y nueva tercería

  Miguel Ángel Herrera Zgaib
  Grupo presidencialismo y participación – presid.y.partic@gmail.com
   
 

El destape de la podredumbre

“Me encuentro arrepentido y por estoy colaborando con la justicia”. Hipólito Moreno.

El rosario de arrepentidos, animadores externos, “pelechadores” del carrusel de los contratos, Emilio Tapia y Julio Gómez, los Nules que siguen tomando del pelo a la justicia y a los jueces, Hipólito Moreno, dos veces presidente del Concejo en el pasado, empezó a cantar, y el primer caído es el concejal del partido Verde, J.J. Rodríguez, a quien la Fiscalía le imputó cargo, y lo envío a la cárcel.

El juez 46 penal sindicó al concejal Rodríguez de cohecho e interés en la celebración indebida de contratos, quien estuvo mientras tanto viajando por el mundo, en un itinerario  que recorrió desde Pretoria hasta Washington. La torta devorada fue la licitación del 2007 que definía la Fase III de Transmilenio.

El derrumbe del partido de la U, para-política y carrusel

“La U tiene que pedir excusas a la ciudad. Estos hechos causan una mortificación enorme”. Juan Lozano, senador de la U.

En la lista de la Fiscalía sigue otros dos peces gordos: Parada, y Camacho Casado, influyentes figuras del Partido de la U. Tan grande es el descalabro, que este partido tiene un pie en la para-política y el otro en la corrupción municipal. Y Juanito Lozano derrama lágrimas de cocodrilo, pero nadie le puede añadir más agua a la leche derramada.

El otro pudín es la Unidad de Mantenimiento Vial, que completan como botín el IDU, la Secretaría de Salud y el Fondo de Vigilancia y Seguridad, por lo pronto. La denuncia del carrusel de la corrupción del PDA la hizo su disidencia, que la encabezaron Gustavo Petro, premiado con el PDA, el concejal Carlos Vicente de Roux, acompañados por el senador Luis Carlos Avellaneda, y Camilo Romero.

En este festín participaron y es un cálculo insuficiente, 17 concejales y ex concejales, junto con un elenco de burócratas, entre los cuales está ya entre barrotes Héctor Zambrano, exsecretario de salud, enfermo de corrupción. En este caso, la sirena la prendieron las ambulancias, el jugoso contrato por $67.000 millones, celebrado en el 2009.

Pero lo que se denuncia es un robo continuado, un desfalco impune a las arcas de Bogotá durante varias alcaldías. Hipólito tiene fresca la historia, porque montó su trinca durante 13 años. Él era el rey de los corruptos, y hoy es un rey caído, dispuesto, parece, a acompañar el carrusel de la impunidad que bajo la fórmula del principio de oportunidad se queda con el género en los paraísos fiscales, y las telarañas de testaferros.

El desastre del PDA y el viraje Progresista

“Hay que ver cómo logra (la Fiscalía) aterrizar toda esa información”. Carlos Vicente de Roux, concejal.

No fue solamente la fracción minoritaria del PDA, disidente, dirigida por Gustavo Petro, sino también Carlos Fernando Galán, entonces concejal  de Cambio radical, quienes denunciaron la corrupción al interior del concejo de Bogotá. Y lo hizo también con tardanza, la Comisión de  ética del Polo, contra la oposición de la mayoría del Comité ejecutivo del PDA,  que puso el dedo en la llaga. Incluso esta comisión suspendió al senador Moreno, hermano de Samuel, quien había “mostrado el cobre” antes de ganar la alcaldía con más de 900.000 votos.

Conviene recordarlo, a Samuel le preguntaron si se justificaba comprar votos, con tal del ganar. Y este Maquiavelo al revés, asintió desvergonzadamente. Y después haciendo el conteo de los votos, concluyó su caprichosa aritmética electoral diciendo que la alcaldía se ganó por los votos que juntó con estos aliados voraces y depredadores, 600.000, y que los 300.000 restantes eran del PDA.

Si esta matemática tiene algo de verdad, de los 300.000, porque en los 600.000 estarían incluidos los de la Anapo de los hermanitos Moreno, habría que restar los 37.000 que consiguió Aurelio Suárez, luego el resto, es el capital electoral que con algunas pérdidas en el camino el que eligió a Petro, esto es, unos 260.000 que combatieron la corrupción del alcalde Samuel Moreno.

El PDA, y la coalición que respaldó a Samuel, y cogobernó con él no ha hecho su contricción, y propósito de la enmienda.  Esto ejercicios  pasan por Clarita, Carlos, Jorge Enrique y el propio Aurelio. Puesto que no ha ocurrido todavía, el PDA tiene esa mancha que ha de quitarse.

La tercería en público

“Nuestra economía es la más cerrada de las cuatro y la de menor intercambio con las economías asiáticas, por lo cual puede aprender de sus pares (Chile, Perú y México).” Editorial “Alianza para el progreso”, El Tiempo, 23.05.2013, p. 18.

Estos antecedentes explican por qué la tercería frente al Partido de la U, y su jefe, Juan Manuel Santos, y el Centro Democrático, con Álvaro Uribe, la convoque Progresistas con la presencia articuladora de Antonio Navarro, que logró juntar en estos días a mil quinientos curiosos e interesados, con la presencia de gente de múltiples procedencias desde John Sudarsky y José Antonio Ocampo, hasta Carlos Lozano y Antanas Mockus, incluido el exgobernador de Atlántico, Verano de la Rosa, y León Valencia ex director de la Corporación Nuevo Arcoiris.

Navarro habla de una propuesta de Centro Izquierda porque todos, los tres, comparten la coquetería  en procura de un centro, bastante indefinido y vaporoso. No se atreve Navarro a hablar todavía, y la convocatoria requiere aclaraciones, de una izquierda democrática, para pensar en una propuesta contra-hegemónica que tiene la posibilidad de ganar la presidencia, porque después de casi 60 años, el bloque dominante, el país político está dividido. Eso pasó en 1946, y el que ganó fue Mariano Ospina Pérez.

 A los dos años quedó como jefe del liberalismo J.E. Gaitán, y fue asesinado, y Colombia ha padecido desde entonces una crisis orgánica, que separó a las elites de los grupos y clases subalternas, a quienes se ha buscado cooptar y transformar bajo la lógica de clientelismos de todo tipo.

La izquierda y la democracia supérstite tiene después de 60 años la oportunidad de resolver la crisis de hegemonía que aqueja a Colombia; poner en su lugar la corrupción económica y política que disuelve la sociedad; reinventar a Colombia, y construir la igualdad social que prometía el Estado social de derecho.

Es la base para construir la verdadera paz, liberarnos de la guerra social que tiene a unas minorías privilegiadas enriqueciéndose impunemente a costillas de 46 millones de colombianos y colombianas. La interpelación es con las multitudes que convocó y movilizó Gaitán, los grupos y clases subalternas tienen la palabra una vez más para parar el holocausto y la depredación de las riquezas naturales y las explotaciones desenfrenadas del capital financiero transnacional.

Edición N° 00352 – Semana del 24 al 30 de Mayo de 2013
 
 
Importante: Cada autor es responsable de sus ideas y no compromete el pensamiento de Viva la Ciudadanía. Se permite la reproducción de nuestros artículos siempre y cuando se cite la fuente.
 
   
 
 
comentarios suministrados por Disqus