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La justicia y la mano dura son para los de ruana

  Alfonso Cuellar S.
  Ex – asesor de ANUC
   
 

Política agropecuaria

“No tenemos política para el campo” dijo el presidente Santos, pero le faltó agregar no hay política para los campesinos pobres, medios y ricos, porque los agricultores de  “campo” de golf y terratenientes ganaderos, gozan de todos los privilegios y disfrutan todos de fondos parafiscales que usan de manera privada una cohorte de privilegiados y aún para hacer política como el caso del Presidente de Fedegan, que anda al lado de Álvaro Uribe en plena campaña para el Senado con fondos que son públicos. Fedecafé, que de cada 10 pesos que gasta, 9 son del presupuesto nacional, Fedearroz, Fedegan, Fedepapa, Fenalce, Fedepalma, Asocaña, son parásitos del presupuesto nacional y como instituciones representan un sistema de capitalismo corporativo importado de vetustas instituciones medievales españolas. Hay que agregarle los que han estado calladitos, pero que pelechan del presupuesto nacional: Asocolflores y los gremios lecheros.

Lucho Garzón que sólo hizo tal cual chiste, pero ni una sola idea positiva de política agropecuaria en su manejo de todos los paros. Y el ministro Carrillo, olvidó el principio kantiano de la autonomía y apareció como marioneta que iba y venía de una lado para otro, amenazando con olor a caucho quemado y en medio de las tomas de las carreteras. Pero, no hay política, además porque el equipo de directivos del Ministerio de Agricultura, incluyendo al Ministro, son Uribistas y se han hecho de la vista goda para favorecer la estrategia de su jefe Álvaro Uribe, que los hizo nombrar en el empleo. Y Angelino, sólo atinó a decir: “La gente está cansada de vivir tan pobremente”, como él mismo  lo vivió en su momento.

Entonces, no hay política, pero tampoco hay con quién presidente Santos. Este es el resultado de lo que gritaban los estudiantes de la Universidad de los Andes de la Facultad de Economía el día del Paro Agrario, el viejo estribillo estudiantil de los años sesenta: “¡Ahí están esos son los que venden la Nación!”  Rechazando la antiética postura de negar la ciencia aplicando políticas completamente antípodas a la ciencia económica, cuando están elaborando la política pública en la burocracia del Estado sin consultar la realidad ni aplicar los correctivos.

Por una política de Estado: cambios estructurales

Ya que el presidente Santos, ha convocado a un Gran Acuerdo Nacional Agrario en lo cual estamos sintonizados, lo mínimo que deberá garantizar como política de Estado a mediano y largo plazo es lo siguiente:

1. En la propiedad rural. Reducir la asimetría entre la gran propiedad y la pequeña y se garantiza los derechos de propiedad, en lo cual los pequeños son en extremo vulnerables.

a) Restitución de tierras. Si el Ejército Nacional se pudo incrementar a medio millón de hombres, para la guerra, se debe aumentar el número de los Jueces para el proceso de Restitución de Tierras para la PAZ – por lo menos unos 20.000 – y así garantizar el goce efectivo de los derechos a la reparación contenidos en la Ley 1448 con la restitución de 5-6 millones de hectáreas para incorporarlos a la gran política de la seguridad alimentaria y el bienestar integral de nuestro.

b) Reestructuración UAF, de 250. 000 familias propietarias de menos de 1.6 hectáreas a 10 has como UAF por un periodo de 9 años.

c) Incorporación de 50 mil familias anuales nuevas por el período de vigencia de la Ley de Victimas (2011- 2021) con dotación de tierras del Fondo Nacional de Tierras. Excluyendo la colonización, que causa más problemas que los que resuelve como la deforestación y, además, se repite el ciclo perverso de concentración de la propiedad y la continuación de la violencia.

d) Restitución indígenas y comunidades afro.

2. Apertura y TLC. No se trata de acabarlos eso no se le ocurre sino a Aurelio Suarez. Pero, si es necesario hacer un estudio concreto y someter a revisión ciertos puntos.

3. Revaluación y comercio. En el siglo pasado sufrimos 30 años de inflación que fue un costo asumido por todos los consumidores del país. Ahora los sabios antiéticos de la economía en política surgidas en Fedesarrollo, revirtieron la fórmula y sometieron al país a la revaluación, oportunidad de oro para los comerciantes, contrabandistas y lavadores de dineros calientes, que llevan ya las importaciones de alimentos en 10 millones de toneladas, incluyendo dos millones de toneladas de café, más uno y medio millones de toneladas de maíz, lo que constituye una vergüenza nacional.

4. Política cafetera. Hay que volver a plantearse el Pacto Internacional de Café, o algo parecido a la OPEP de los petroleros que pasaron de un precio de 10 dólares barril para subirlo arriba de los 100 dólares por barril. Incluir por lo menos tres representantes de dignidad cafetera para que paren el enriquecimiento del Fondo Nacional del Café  con fondos públicos que se desvían hacia una élite y que, en cambio, pase a las regiones cafeteras directamente y no al sostén de la burocracia ineficiente de Fedecafe.

5. Intermediación en el mercado. Se están apropiando del 80-90 % del precio al consumidor. Hay que intervenir toda la cadena productiva con negocios inclusivos como aconsejó Michael Porter, en reciente conferencia en Bogotá.

6. Industrialización y valor agregado de la producción agrícola. Es la oportunidad de iniciarla después de 100 años de estarla aplazando.

7. Asistencia técnica. Restablecer el modelo que tenía el ICA, desmontado por la política de los consejeros: Perry, Palomino, Arango y Barbieri.

Renacer y fortalecer el CIAT, como centro nacional y distribuidor de semillas certificadas, en aras de la seguridad nacional alimentaria. Y desmontar a Corpoica: es un clamor nacional.

8. Insumos agrícolas. Volver a restablecer la cadena de almacenes que administraba la Caja Agraria para la importación directa de fertilizantes y otros insumos. El costo actual de intermediación pasa de ser alrededor del 85 % repartido en 35 % en intereses de financiación de capital y el margen de comercialización que es de un 50 % de agregación al precio de compra en los mercados internacionales.

9. Política cultural y educativa para la productividad y la industrialización. Nuevas relaciones familiares y sentido del ahorro. Incluyendo amplios programas de tratamiento pisco -afectivo a las víctimas del conflicto armado interno, con planes integrales y de largo alcance contra el estrés postraumático que les aqueja.

11. Política fiscal. Establecimiento del Catastro Nacional con participación local y desarrollar el Censo Nacional Agropecuario, pendiente desde hace 40 años.

10. Democracia, inclusión y participación ciudadana a nivel municipal.

Edición N° 00367 – Semana del 6 al 12 de Septiembre de 2013
 
 
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