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La alternativa de centro izquierda: tres en uno

  Hernán Suárez
  Asesor editorial
   
 

La posibilidad que una fuerza de centro izquierda se convierta en alternativa de Gobierno frente a la polarización entre la reelección de Santos y las fuerzas del Centro Democrático que lidera el expresidente Uribe, va a depender del éxito que tenga la integración en un único partido de los Verdes, los Progresistas y Compromiso Ciudadano y de su capacidad para superar los obstáculos que ha encontrado este proceso unitario.

Más que un partido único y cohesionado, programáticamente sólido, en el que prevalezcan el interés superior al de la fracción o grupo, el colectivo al individual o al caudillismo, la integración de estas tres fuerzas políticas será transitoriamente una coalición electoral que aspira a convertirse en una opción de gobierno.

Por ahora se trata de una yuxtaposición política y electoral de tres fuerzas, todas ellas movidas por el interés de convertirse en una alternativa electoral y la urgencia de superar el fatídico umbral electoral. Las realidades políticas, las procedencias diversas y un pasado reciente de enfrentamientos impiden  por ahora el avance hacia un partido pleno. De todas formas, se trata de una fuerza que unida estará en mejores condiciones de capitalizar el apoyo electoral de amplios sectores ciudadanos que buscan un opción distinta a la polarización que promueven las fuerzas de centro derecha del  santismo y el uribismo.

Los desbarajustes reinantes en la coalición de gobierno en torno a la reelección del presidente Santos o la búsqueda de un plan B o V, la caída libre en las encuestas de Santos y los altos índices en contra de su reelección, favorecen el aire político y las posibilidades de una tercería, que al decir de Navarro “Debería llamarse primería o mejor, alternativa”.

En esta unidad política y electoral cada uno tiene su particular interés, sus motivaciones y sus urgencias, sus explicaciones:

Los más urgidos y necesitados que esta unidad de “tres en uno” se convierta en una realidad son los Progresistas. No de otra manera se explica la dedicación y los grandes esfuerzos que está realizando Antonio Navarro en favor de este nuevo proyecto. Sin  personería jurídica, sin mucho músculo organizativo, concentrado su mayor respaldo político en Bogotá, sin una organización de alcance y cobertura nacional, con la amenaza latente que se materialice la revocatoria contra el alcalde Petro, lo cual de por sí ya es un castigo político y debilitamiento de sus fuerzas, los Progresistas cifran su posibilidades políticas en la unidad con los Verdes y con Compromiso Ciudadano. Navarro lo tiene bastante claro: “La división entre los doctores Álvaro Uribe y Juan Manuel Santos, genera un espacio para una tercera opción, si somos capaces de unir un espectro lo suficientemente amplio y para ello necesitamos el centro en todo esto. Eso es algo en lo que he estado trabajando insistentemente, porque tenemos una oportunidad de construir algo alternativo y disputar el poder nacional en 2014. Ese tiene que ser el resultado de una unión de sectores de Centro, de Centro izquierda y de izquierda también.” http://goo.gl/zKbkk

Los Verdes también tienen urgencia e interés en refundarse, en retomar  la política que les dio origen y éxitos como la otrora ola verde, y ello implica tomar distancia de la Unidad Nacional y no acompañar a Santos en sus empeños reeleccionistas. De la cómoda posición de participantes minoritarios de la coalición de gobierno, asumen el riesgo de su independencia, de buscar un espacio en el centro izquierda, lo cual para ser coherentes implica su retiro de la Unidad Nacional. Corresponderá a Lucho Garzón decidir si acompaña esta estrategia electoral de centro izquierda  o prefiere continuar como asesor presidencial, bajo la manida y cómoda figura de la “colaboración personal y “técnica”. Los Verdes tienen una mayor fortaleza política y electoral que sus dos acompañantes de ruta: 8  parlamentarios, de los cuales 7 apoyan la unidad, con excepción de Prada,  2 gobernadores,  50 alcaldes, 30 diputados, más de 800 concejales, una organización partidaria con presencia  en todos los departamentos.

El que sin duda tiene menores afujías y presiones es Compromiso Ciudadano. Sergio Fajardo como gobernador, goza de amplio respaldo ciudadano, las encuestas lo favorecen, sus apuestas políticas fuertes no están puestas en el 2014. Tiene la posibilidad y la responsabilidad de convertirse en el fiel de la balanza que atenúe las diferencias entre los progresistas y verdes.

El propósito inicial de “integrarse en una sola agrupación política que sea alternativa de poder con programa de gobierno y candidatos propios a la Presidencia y al Congreso de la República en las elecciones de 2014”, http://goo.gl/sV0tIm enfrenta tres grandes obstáculos, todos ellos posibles de superar, para su consolidación como fuerza alternativa de centro izquierda:

En primer lugar, el respaldo a la obra de Gobierno de Petro y la aceptación de la postura de Enrique Peñaloza, de respetar lo que se decida en aras de la unidad, pero mantener su desacuerdo personal con la gestión de Petro. Esta diferencia expresa las tensiones al interior de los propios Progresistas: mientras Antonio Navarro concentra todos sus esfuerzos en el logro de la tercería y la conformación del nuevo partido político, Guillermo Asprilla, con el respaldo de Petro, pone como condición para la unidad el respaldo pleno e incondicional a la gestión de gobierno Petro y por ende el rechazo a la revocatoria de su mandato. El tema Petro, no estaba contemplado en los acuerdos iniciales firmados por las tres partes, pero la postura de Asprilla de convertirlo en un punto de “honor” es un obstáculo en el camino de la unidad. Una fórmula de compromiso de respaldo general a todas las administraciones locales de los Verdes y los Progresistas no logró el consenso. http://goo.gl/sV0tIm

En segundo lugar, el nuevo partido deberá resolver que hacer con el Polo Democrático y las demás fuerzas de izquierda que están por fuera del nuevo partido. Frente a la polarización Santos-Uribe la existencia de dos alternativas, una de centro izquierda y otra de izquierda, envía un mensaje de división y le resta la credibilidad y entusiasmo por una opción alternativa entre los ciudadanos del común.

El tercer obstáculo es definir las reglas del juego para la conformación de la las listas a Senado y Cámara. La lista abierta facilita las cosas, pero las tensiones entre los que repite y los nuevos constituyen un asunto de mecánica electoral que de no resolverse adecuadamente será un obstáculo a la buscada unidad.

“La “tercería” que encarna este nuevo proyecto político “es una convocatoria a la independencia política, a la movilización de la ciudadanía para hacer posible desde el gobierno las transformaciones democráticas tantas veces aplazadas. Quienes se han puesto “manos a la obra” en construirla tienen la inmensa responsabilidad en que no sea tampoco una foto del momento.” http://goo.gl/MHH5JE

El espacio político para una nueva fuerza política existe, pero su transformación en una fuerza electoral dependerá de la grandeza y de la habilidad política de las tres fuerzas comprometidas y sus dirigentes. Mientras la voluntad de unirse y superar los obstáculos se mantenga, la unidad de los Verdes, los Progresistas y Compromiso Ciudadano en un sólo partido, constituye una opción con posibilidades de ganar el respaldo de los colombianos cansados y desconfiados de la polarización entre Santos y Uribe, y anhelantes de lograr una paz duradera.

Edición N° 00369 – Semana del 20 al 26 de Septiembre de 2013
 
 
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