Semanario Virtual Caja de Herramientas
 
 

Pacto agrario: oportunidad de reorganización campesina

  Alfonso Cuellar Solano
  Filósofo político, ex asesor de la ANUC
   
 

El encuentro o Pacto Nacional por el Agro y el Desarrollo Rural convocado por el presidente Santos obedecen a la diplomacia sigilosa y del silencio de Jaramillo, su negociador en La Habana. Es una reunión convocada sobre la marcha de los acontecimientos suscitados por el Paro Agrario, pero no está inscrita en ninguna institucionalidad y por ello no sabían a quién invitar y no estuvieron todos los que son, ni son todos los que están. No se explica a que teme más el alto gobierno, si a Uribe y su gallada, o que las Farc se den la maña de participar a través de terceras personas en la agitación campesina. De hecho todas las fuerzas políticas lo hacen, porque esta es una de sus funciones, aspirar a capitalizar las protestas de la sociedad y proponer soluciones para las tensiones que suscitan. No se sabe hasta cuándo las elites del poder seguirán posponiendo  el derecho de otras fuerzas distintas a las deslegitimadas de sectores del partido Liberal y Conservador y de la ambigua componenda del Partido de la U. Ambigua porque el contubernio con sectores de la parapolítica es evidente, sino que lo digan Roy, Lozano, Pachito y más de un cacique regados por todo el país y amparados en la falta de ideología, programa político de tal partido, que solo medra alrededor del poder detrás de las canonjías burocráticas y presupuestarias. Mientras la palabra inclusión no tenga una connotación ética inobjetable no se puede pensar en que dentro de cualquier pacto que no es producto de la elección humana, esto es de todos los actores, las decisiones políticas como la que comentamos, se sigan tomando bajo el supuesto de que los individuos no pueden organizarse a sí mismos, en una muestra de autonomía, sino que, siempre van a requerir de estar organizados bajo el ala de una autoridad externa.

Esto último, ha sido la base dentro la visión de los movimientos sociales que tienen las elites gobernantes, o sea la consideración de que los campesinos son incompetentes, irracionales, malos, perversos y por tanto son mirados como discapacitados y limitados en todo sentido. Y esta es la gran equivocación del Ministro Lizarralde: creer que tiene la fórmula salvatífica, porque ese no es el clamor de los campesinos que hemos visto protestar. Sus problemas son otros y su acción un esfuerzo por tratarlos de resolver, dentro de un marco de políticas que dieron como un hecho, que descuidando y haciendo caso omiso del campesinado, así se acabarían más rápido y ha resultado todo lo contrario, porque como lo decía hace por lo menos 2.500 años un sabio de la antigüedad Aristóteles: “lo que es común para la mayoría es de hecho objeto del menor cuidado. Todo el mundo solo piensa en sí mismo, raras veces en el interés común”. Que es la raíz de la resiliencia del campesinado colombiano que se levanta con más y más fuerza, buscando apropiarse de los resultados de su esfuerzo.

¿Por qué hablar ahora de pacto? cuando a Lizarralde la palabra que le fascina es contrato. Salta a la vista que es un puente con La Habana. Y es claro que con el listado de puntos a desarrollar que se acordaron en el primer encuentro de Compensar. En ambos casos sea pacto o sea contrato, los campesinos deberían asesorarse de las universidades publica y tal vez de algunas meritorias privadas para discutir los términos de los contractual de una manera equitativa y verdaderamente inclusiva. Y establecer las mejores políticas favorables a ellos. Pero, esto precisa de un supuesto que no se da en este momento o tal vez esta de manera embrionaria presente y es  que mientras se mantengan desorganizados en cantidad de organizaciones sin mucha representatividad y sin un norte definido no será posible una ganancia que valga la pena., pues el reto es enfrentar un Estado que actúa como una fuerza colectiva y unos empresarios que hacen lo mismo.  Lo recordaba Elinor Ostromnon plus ultra de la acción colectiva “Los individuos que no poseen ninguna autoridad de auto organización o autogestión están atrapados en un mundo de un solo piso” pero, acceder a la tierra y a los recursos que demandan es una tarea de mucho riesgo en el sentido de la incertidumbre y además compleja dentro de las condiciones políticas del país, esto es, el control de la actividad política local y municipal por la parapolítica y la conspiración del oportunismo que aflora en los movimientos de masas. Por esto, es imprescindible la acción organizada  y la organización es un proceso que demanda tiempo y esfuerzo, pero el resultado será la organización.

¿Ruanas o corbatas?

La propuesta del Pacto tiene un propósito y es poner a las Farc frente a hechos cumplidos, que el gobierno piensa implementar a través de la Ley de Desarrollo Rural, cuya propuesta tiene hace más de un año engavetada esperando la oportunidad propicia y los decretos reglamentarios que se deriven. Uno de esos será asegurar las tierras acaparadas en la Orinoquía y ya repartidas ente la nueva clase emergente.

La susodicha reunión tuvo lugar en la sede de Compensar de Bogotá y para La Habana partió un barco cargado de las siguientes 22 puntos acordados en el encuentro:

1) Propiedad de la Tierra
2) Institucionalidad
3) Revisión de la representatividad gremial
4) Comercial. Para fortalecer el comercio interior y revisar el comercio exterior y, entre otras medidas, aplicar salvaguardias
5) Inversión social
6) Precios justos
7) Ciencia y tecnología al servicio del campo
8) Medio ambiente, desarrollo sostenible y minas
9) Coordinación, apoyo e interés por trabajar conjuntamente con alcaldes y gobernadores
10) Cumplir la palabra, los acuerdos anteriores
11) Cambios profundos de lo hecho hasta ahora. Respeto a las comunidades indígenas y afrodescendientes
12) Programas especiales de apoyo a mujeres y jóvenes rurales
13) Lucha frontal al contrabando
14) Particularidades específicas regionales
15) Definición de la dinámica, mecánica, fechas y cronograma del Pacto
16) Seguridad alimentaria
17) Presupuesto
18) Zonas de Reserva Campesina
19) Costo de los insumos
20) Necesidad de afinar políticas de crédito del Banco Agrario y entidades financieras privadas para aliviar la situación de los campesinos
21) Política de sustitución de cultivos. Alternativas
22) Censo Nacional Agropecuario

Gato por liebre

Mientras tal sucede el Gobierno por cuenta propia y sin ninguna participación de los actores de la vida rural colombiana, ni pequeños, ni grandes, ni ricos ni pobres, emite decretos de contentillo sobre los problemas que no son. Es decir mete gato por liebre y no dijo ni muy en cuanto a la restitución de tierras que es un acto de elemental justicia que esperan cinco millones de damnificados, el país entero y la comunidad internacional.

Para La Habana salió otro barco cargado de…

  • Precio de los insumos, fertilizantes y agroquímicos

El Decreto 2001 de 12 de septiembre de 23013 esto es, del mismo día de la aludida reunión del Pacto, con el que espera ponerle coto a los altos precios de los insumos. Y para ello se propone crear una Comisión Intersectorial de Insumos Agrícolas y Pecuarios. En la tradición política colombiana siempre se ha dicho que cuando el gobierno no quiere hacer nada, entonces, crea una comisión. Comisión donde de nuevo desconocen a los campesinos. Y muy de seguro los dos delegados que nombrara el Presidente los asignara a los gremios que todo lo tienen y que claro también tienen derecho a  defender sus intereses en cuanto son altos consumidores de insumos, pero estos tienen resuelto hace mucho tiempo porque se han unido al cartel por medio de contratos directos en volumen que gozan de prerrogativas especiales. Y digo cartel porque eso es lo que en la práctica existe en Colombia una serie de empresas productoras de fertilizantes y agroquímicos que usan las mismas materias primas importadas, pero tienen un acuerdo por debajo de las mesa para actuar como una sola unidad e imponer precios de monopolio. También olvidan que la información que está obligado a suministrar las empresas tiene un costo en cuanto implica medidas administrativas, costo que no pagarán los empresarios de sus ganancias sino que lo cargaran a cuenta de los consumidores.

Es muy curioso que el Presidente Santos y el Ministro Lizarralde se salgan de la cartilla y profanen le sagrado templo de la economía neoclásica con la propuesta hecha en el decreto también de la misma fecha y el número 1988, de intervenir los precios de los productos mencionados. Que la medida será inocua como lo demuestran anteriores evidencias de lo mismo, a lo largo de todo el siglo pasado, es un hecho, dado que no reglamenta por ninguna parte a que sanciones se exponen las empresas que abusen de los precios o lleguen a acuerdos para cartelizar el mercado. Como violar las leyes para ellos no tiene consecuencias prácticas, como por ejemplo, multas, suspensiones y hasta clausura, será el gatopardo: inventarse una reforma para que todo siga igual. Pero, queda también a la acciones de los productores rurales hacer cumplir las determinaciones que fije el gobierno nacional y luchar por romper el cartel de los agroquímicos, que acostumbrado como está a vender  en el mercado negro  precursores para la industria más rentable del campo colombiano como es la producción de cocaína, quieren imponer los mismos precios a los productores nacionales de alimentos, lo cual les parecerá nada rentable.

Hace tiempo se debate sobre el alto precio de los fertilizantes como una consecuencia de los TLC, que a propósito el ingenio de uno de nuestros caricaturistas descifró así: Tierra Libre de Campesinos. Ha motivado al gobierno a bajar los aranceles que son insignificantes, pues la mayoría son de un 5 % y unos poquísimos de un 10 %. Aplicando el cálculo un bulto de urea por la suspensión del arancel reduciría el precio en dos mil doscientos cincuenta pesos de su precio actual que es de 45 mil pesos el bulto de 50 kilos. Quien quiera conocer los datos de los aranceles de fosfatos, abonos mezclados, Nitrato de sodio, Potasio, nitrógeno, fósforo y potasio (10%) nitratos y fosfatos (10%), Urea, incluso en disolución acuosa (5%) Sulfato de amonio (5%) Superfosfatos (5%) Cloruro de potasio (5%)

Insecticidas, fungicidas, herbicidas (5%) puede consultar: Fuente: Elaborado por la OEE, Mincomercio.

  • Más tecnócratas y corbatas a la burocracia

El Ministro Juan Camilo Restrepo había presentado hacía más de un año una reestructuración de la plantilla de personal del Ministerio, pero su copartidario conservador Cárdenas Santamaría no se la había aprobado, porque es evidente que las ideas sobre lo agrario del Restrepo no han sido del gusto ni de Santos y muchos menos del Ministro Cárdenas tan apegado a la dogmática neoliberal de libertad de los mercados.  El cambio deja al Ministerio sin un ápice de sensibilidad social, entonces los nuevos funcionario seguramente especialistas en el manejo de la teoría de juegos no se cansaran de diseñar modelos, sin tener la más mínima idea de la realidad rural. Digo burocracia porque el solo despacho del Ministro contará con (1) Asesor y (4) más a partir de enero de 2014, pero además (5) profesionales especializados.  Entonces, uno piensa que no le dejarán espacio al Ministro para hacer nada y seguramente, seguir manejando sus negocios particulares, habida cuenta que además el Ministerio tiene una oficina asesora del Ministro que es la Oficina Asesora de Planeación.

  • Consejos Municipales de Desarrollo Rural y Oncejos Seccionales de Desarrollo Agropecuario

La parte más importante de los Decretos con que se presentó el gobierno a la reunión del Pacto rural fue el decreto 1987, que desempolvó una vieja reglamentación de hace más de 20 años que tiene por objeto “organizar el Sistema de coordinación de las actividades públicas, privadas y de inclusión social para el cumplimiento del Pacto Nacional por el Agro y el Desarrollo Rural.” El decreto revive los Concejos Seccionales de Desarrollo Agropecuario (CONSEA) y los  Concejos Municipales de Desarrollo Rural que eran letra muerta desde cuando el exministro Ocampo contribuyó a su creación en 1994.

Aunque la integración de los Concejos Municipales de Desarrollo Agropecuario tiene problemas de definición en cuanto a participantes, replicaron el modelo de la Ley de Victimas y Restitución de Tierras incluyendo representación de la mujer, los indígenas, afrodescendientes, claro esta representación de los campesinos y gremios que operen en el municipio, centrales obreras  y Sindicales Agrarias, representante de las víctimas del conflicto armado interno y una indefinida participación de las comunidades rurales del municipio, es una oportunidad de oro para recrear una poderosa acción colectiva que tenga que ver con las reivindicaciones específicas de los campesinos de cada municipio colombiano. Esta organización tiene el gran riesgo de convertirse en una despensa clientelista y de pronto trinchera de la parapolítica en la medida en que está presidida por el Alcalde y no como lo fueron los Comités de Usuarios Campesinos creados por el Presidente Lleras Restrepo que tenían plena autonomía campesina.

Es la oportunidad de hacer un llamado a todas las personas y organizaciones que mostraron simpatía hacia los de ruana en el pasado paro campesino, para que desarrollen acciones conjuntas y hagan propuestas conducentes a que esta organización sea una realidad. Hay que poner en cintura al Gobierno Nacional, departamental y municipal para que faciliten recursos y apoyo a la reorganización de los comités para alcanzar no tanto una sociedad de derechos reales.

Edición N° 00369 – Semana del 20 al 26 de Septiembre de 2013
 
 
Importante: Cada autor es responsable de sus ideas y no compromete el pensamiento de Viva la Ciudadanía. Se permite la reproducción de nuestros artículos siempre y cuando se cite la fuente.
 
   
 
 
comentarios suministrados por Disqus