Semanario Virtual Caja de Herramientas
 
 

La reducción del desempleo siempre será una buena noticia

  Jaime Alberto Rendón Acevedo
  Centro de Estudios en Desarrollo y Territorio, Universidad de La Salle
   
 

Desde estas páginas se ha venido insistiendo en la vulnerabilidad de la economía colombiana, en los signos que existen para no ser tan optimistas como si lo son distintos sectores, especialmente el Gobierno e incluso el Banco de la República. Pero bueno, si se mira de manera objetiva, es deber de las autoridades económicas mantener unas expectativas positivas, así como de los analistas llamar la atención sobre los temas que impactan la economía, la sociedad y la vida de las personas.

Aun no sé si por fortuna o desgracia, el país entra en varios procesos electorales, que sin duda alguna va a estar mediados por el tema de la negociación con las FARC. Vuelve y juegan, se han convertido en los electores de este país y probablemente sin que lo tengan claro son los que se encargan de inclinar la balanza, pero para lados muy distintos a los que pregonan. En este país seguimos haciendo juego a esto, y sea desde el Uribe Centro Democrático, el Partido Liberal, los verdes o el Polo, los discursos pivotan en torno a guerra y paz, rezagando lo demás, marginalizando otros temas igualmente neurálgicos para el país.

Por esto la economía tendrá muy poco juego en los meses próximos, a no ser que resurjan los paros, que la gente se tome las calles e imponga su propia agenda económica, esta que aparece difusa en La Habana, o aún no se sabe, se constituye en la manera de reivindicar la economía olvidada, los sectores perdidos, las frustraciones de campesinos, de caficultores, de micro y pequeños empresarios, que cada día ven como se deteriora su calidad de vida sin que desde ningún lado se generen alternativas concretas.

Mientras tanto, cifras alegres pululan, y se convierten en un aliciente, aunque el país se caiga a pedazos, aunque nos destrocemos por dentro, pero se revelan estadísticas, importantes sin duda, para mostrar que todo va mejor de lo que se cree. Así, los pobres se reducen, la indigencia disminuye, la economía crece y el empleo aumenta. ¡Hay que ser perverso para no alegrarse!

Pero lo siento mucho, confieso tristeza  de sólo pensar en los jóvenes españoles que tienen un 52% de desempleo, ante esto las cifras de desempleo en Colombia parecen un juego. Pero, nuestros jóvenes, de acuerdo con el DANE, tienen hasta el trimestre junio – agosto una tasa de desempleo del 12,4%, en los hombres y del 21,6% para mujeres. En este trimestre el desempleo nacional fue del 9.5%. Alarmante, ¿No les parece? Sobre todo para las mujeres, que difícilmente encuentran en el mercado laboral opciones dignas de trabajo.

Ahora, al mes de septiembre el desempleo en el total nacional se ubicó en el 9%, significativo es cierto, pero se han dicho verdades a medias, que son igualmente mentiras. Por ejemplo, el nuevo director del DANE manifestó que se había logrado “la tasa de desempleo más baja y la tasa de ocupación más alta en Colombia en los últimos doce años”. Señor, las mismas cifras de la entidad muestran que en octubre del 2012 se registró una tasa del 8.9% y en octubre del 2011 fue del 9%. Ahora la tasa de ocupación, que fue en septiembre del 58%, en agosto fue del 58.6%, en mayo 58.7%. En fin para qué tanta alharaca, tantas mentiras, tanto titulares de prensa. Las cifras económicas tienen la bondad que o poco se entienden, o difícilmente se recuerdan, así que sobre ellas se puede decir e incluso interpretar de acuerdo a lo que convenga.

Las cifras son engañosas, en septiembre la población económicamente activa se redujo (pasó del 51.2% en agosto al 50.6% en septiembre, lo que equivale a 281.000 personas), cuando la población en edad de trabajar aumentó en 43.000 personas. Esto quiere decir que la población inactiva aumentó en 231.000, sumas y restas que van permitiendo que el efecto de unas variables sobre otras sea un resultado estadístico y diste de la realidad, solo es una forma de ver y analizar una situación particular.

Por ramas de actividad entre los mismos trimestres de 2012 y 2013 (julio- septiembre) en el país se registraron 517.441 nuevos ocupados, de los cuales 295.185 se emplearon en el sector de Comercio, restaurantes y hoteles y 275.798 en servicios comunales, sociales y personales. Espero que no suene mezquino, pero se trata de empleos de bajo valor agregado, aunque son empleos al fin y al cabo. Algunos sectores destruyeron puestos de trabajo: Transporte, almacenamiento y comunicaciones (96.015), Industria manufacturera (69.133) y Agricultura (7.134), Insisto, perdemos al sector industrial y al agro y no podemos alegrarnos ni hacer fiestas.

Seguramente para los meses que restan del año las cifras de empleo mejorarán en los mismos sectores que lo han venido haciendo, como un efecto estacional, producto de la temporada de festividades. Esto será muy bueno para las personas que logren engancharse a un trabajo que les permita unos ingresos e incluso, se esperaría, una afiliación a la seguridad social, aunque sea temporal. Pero, debemos ser conscientes que esto no son mejoras sustantivas ni estructurales, que los titulares de prensa no pueden acompañarse de alegrías frugales, que no podemos convivir en una economía del rebusque o de los trabajos transitorios. Nos merecemos un trabajo decente y una vida digna y es deber de las políticas públicas, pero también de los sectores productivos, generar las condiciones propicias para ello.

Edición N° 00376 – Semana del 8 al 14 de Noviembre de 2013
 
 
Importante: Cada autor es responsable de sus ideas y no compromete el pensamiento de Viva la Ciudadanía. Se permite la reproducción de nuestros artículos siempre y cuando se cite la fuente.
 
   
 
 
comentarios suministrados por Disqus