¿Prepararnos para la Post Negociación o
el recrudecimiento del conflicto?

  Víctor Negrete Barrera
  Centro de Estudios Sociales y Políticos – Universidad del Sinú
   
 

Así es. Es la disyuntiva en la que nos encontramos y debemos decidir el próximo 15 de junio, día de elecciones presidenciales entre dos tendencias parecidas, pero diferenciadas en cómo concebir y alcanzar la paz. Ninguna de las dos es fácil y rápida, pero la del recrudecimiento puede ser más larga y dolorosa. En todo caso las circunstancias nos llaman a prepararnos para enfrentar una u otra porque ambas tienen posibilidad de ganar, aunque la post negociación, al parecer, tiene que sortear mayores dificultades según lo veremos a continuación.

Las dificultades de la post negociación

La improvisación

La verdad sea dicha: parece que estamos hechos para la improvisación. ¿Desde cuándo venimos hablando de posconflicto o post negociación?, ¿en qué nos hemos preparado o estamos preparándonos como región, departamento, municipio, ciudad o cabecera y área rural en caso que el proceso de negociación de La Habana culmine satisfactoriamente? Una de las fallas tradicionales que cometemos es la improvisación. En el departamento de Córdoba en diversas ocasiones hemos contado con tiempo suficiente y moderada capacidad para afrontar desafíos  anunciados y no  hemos sido capaces de prever ni prepararnos con la suficiencia que exigían los hechos. Para la muestra  están los acuerdos de paz suscritos entre el gobierno nacional y las guerrillas liberales (1953 y 1959), las guerrillas de izquierda: Ejército Popular de Liberación (1991) y Corriente de Renovación Socialista  (1994), las Autodefensas Unidas de Colombia AUC (2003-2006) y la construcción  de grandes obras que han afectado a numerosas poblaciones y territorios como Cerro Matoso (1982), hidroeléctrica de Urrá (2000) y la carbo eléctrica de Puerto Libertador (2013).

Lecciones y experiencias poco tenidas en cuenta

Contamos como sociedad con una serie de experiencias vividas y lecciones aprendidas sobre el origen, desarrollo y consecuencias del conflicto social y armado en el departamento  que bien pueden servir  para entender mejor la actual situación y la que creemos va a suceder. Uno de estos temas claves es el de la desmovilización y reintegración de los alzados en armas que no deben volver a repetir lo que ha sucedido varias veces: 1. Los pueblos originarios donde nacieron y operaron las guerrillas liberales y de izquierda siguen siendo los mismos donde actuaron las AUC y hoy dominan los llamados grupos armados ilegales de la post desmovilización y las Farc. Me refiero a los municipios del sur o la parte alta de los ríos Sinú y San Jorge. Con el agravante que  crecieron y expandieron con el tiempo y en distintos periodos ocuparon la totalidad del departamento, cubriendo las zonas costanera, sabanas y el medio y bajo Sinú y San Jorge.

2. Las peticiones que formularon en los distintos Acuerdos de paz son prácticamente las mismas a pesar de los años transcurridos: tierra, trabajo, educación, salud, vías, servicios, capacitación, derechos humanos, participación y seguridad. Es decir, atención a las aspiraciones de los combatientes y solución a las necesidades básicas de las comunidades donde nacieron y actuaron. Tal vez  en estas reiteradas imposibilidades por alcanzar una vida mejor, tanto personal como colectiva, radican algunas razones de por qué el conflicto armado está localizado y persiste en los mismos sitios. Las comunidades y sus líderes han recurrido infructuosamente a la institucionalidad en  sus distintos niveles, organizaciones comunitarias y sociales, religiosas, políticas, cooperación internacional, gremios económicos y el levantamiento armado, sin embargo  la pobreza, la exclusión, la concentración del poder y las riquezas permanecen y amplían.

3. Por lo general  los programas productivos que  ofrecen los gobiernos no producen los resultados esperados. Con las características generales de los desmovilizados no es fácil hacer y mantener microempresas con cursos básicos y subsidios o préstamos insuficientes.

4. Las administraciones municipales, gremios, empresarios y universidades no se han sentido comprometidos con los procesos de desarme, desmovilización y reintegración.

5. Ante la posibilidad de un acuerdo entre el Gobierno y las Farc es necesario y urgente que en forma concertada la institucionalidad, academia, gremios económicos, grupos y sectores involucrados y la llamada sociedad civil elaboren un Plan de acción preventivo, ejemplarizante y prospectivo que tenga en cuenta las lecciones y experiencias del pasado y ayude a saldar las viejas deudas que permanecen pendientes.

La sistemática negación o tergiversación de los Acuerdos previos logrados

Como es sabido hasta el momento han aprobado tres de los cinco puntos acordados en la Mesa de Negociaciones de La Habana entre el Gobierno Colombiano y las Farc. Llama la atención que muchas personas informadas dicen no conocer absolutamente nada de lo que negocian en Cuba  cuando hay información general en todos los medios de comunicación que nos permiten tener ideas sobre lo que están tratando. Es sobre estos temas previos donde debe centrarse la discusión ahora o después y con base en ellos estimar si están haciendo o no el trabajo que le daría a Colombia la posibilidad de avanzar hacia la paz y el desarrollo. Por esta razón me permito recordar algunos de los temas acordados  en cada uno de los puntos de la agenda. Observen que son propuestas sensatas, viables; recomendaciones viejas y recientes de comisiones de expertos, de centros de investigaciones de universidades nacionales, gremios económicos, organismos internacionales, organizaciones comunitarias, incluso, algunas figuran en los planes de desarrollo de varios gobiernos. No existe ninguna amenaza de atentar contra la libertad de empresas y la propiedad privada como aseguran algunos malintencionadamente.

1. Política de desarrollo agrario integral. Consideran fundamental la economía campesina, familiar y comunitaria en el desarrollo del campo, con formas de asociación diferentes, garantizando generación de ingresos y empleo, dignificación y formalización del trabajo, producción de alimentos y preservación del medio ambiente; creación de un Fondo de tierras de distribución gratuita acompañado de un programa de acceso integral que asegure el bienestar de los habitantes del campo y el desarrollo de la producción; formalización de la propiedad rural; creación de una jurisdicción agraria con cobertura y capacidad regional; plan para formar y actualizar el catastro rural; delimitar la frontera agrícola y proteger las áreas de especial interés ambiental que incluyen las zonas de reserva ambiental; apoyar los planes de desarrollo de las Zonas de reserva campesina; ejecutar planes de infraestructura y servicios sociales; fortalecer el sistema de protección y seguridad social, entre otros.

2. Participación política. Reconocen los derechos y garantías que se necesitan para el ejercicio de la oposición política como de las organizaciones y movimientos sociales y populares; establecerán  sistemas integrales de seguridad para el ejercicio de la política y la protección de líderes de organizaciones y movimientos sociales y defensores de derechos humanos; reconocimiento, fortalecimiento y empoderamiento de todos los movimientos y organizaciones sociales; reconocen la movilización y la protesta como formas de acción política; aceptan que la participación, la veeduría y el control por parte de los ciudadanos son esenciales en la lucha contra la corrupción y presencia de estructuras criminales en las instituciones públicas; crearán zonas de circunscripciones transitorias especiales de paz para la elección temporal de cierto número de representantes a la Cámara en representación de zonas de conflicto,  pobreza y  débil presencia institucional.

3. Narcotráfico y cultivos de uso ilícito. Las Farc se comprometen a romper cualquier relación con el narcotráfico y el desminado en los campos de cultivo; habrá erradicación manual y voluntaria; crearán nuevas instancias de investigación, supervisión o control financiero de redes criminales asociadas al narcotráfico; lucha contra la corrupción asociada al narcotráfico; programa de sustitución de cultivos de uso ilícito; política más comprometida con la promoción en salud, prevención, reducción del daño, atención integral e inclusión social de los consumidores con énfasis en niños y adolescentes; planes integrales de desarrollo con participación de comunidades, recuperación ambiental de áreas afectadas, prevención del consumo, producción y comercialización de narcóticos.

Oposición y contradictores fuertes

Los contradictores y opositores al proceso de negociación de La Habana son numerosos, fuertes y con una variedad de intereses económicos, políticos, ideológicos, sociales y culturales. Al parecer sus objetivos son básicamente tres: 1. Tratar de someter a las Farc jurídica o militarmente, impidiéndole toda intervención que pueda afectar sus intereses. 2. Oponerse por todos los medios a todo cuanto pueda desencadenar un proceso exitoso de este tipo con capacidad de generar hechos no previstos. 3. En caso triunfe el proceso de negociación ¿hasta dónde pensarán llegar o permitir la ejecución de los temas una vez los negociadores acuerden la totalidad de los puntos y estos sean presentados a los colombianos para su aprobación final?

Edición N° 00402 – Semana del 6 al 12 de Junio – 2014
 
 
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