Una aritmética incómoda

  Jorge Espitia
  Profesor universitario
   
 

Juan Manuel Santos fue elegido el pasado 15 de junio como presidente de la República para el periodo 2014-2018. Su votación fue del orden de los 7 millones 816 mil 986; 911 mil 985 votos más que el candidato del Centro Democrático Mano Firme Corazón Grande, Oscar Iván Zuluaga, quien obtuvo una votación de 6 millones 905 mil, 001 votos.

Comparada la votación de la segunda vuelta con la de la primera vuelta, se puede afirmar que los dos candidatos tuvieron un aumento considerable. Santos incrementó su votación en 4 millones 515 mil 171 votos mientras que Zuluaga lo hizo en 3 millones 145 mil 030. El crecimiento de los electores fue de 19.4% al pasar de 12 millones 851 mil 650 votos en la primera vuelta a 15 millones 341 mil 383 en la segunda. Esta ampliación fue del orden de los 2 millones 489 mil 733 de votos.

En este orden de ideas, el incremento de la votación obtenida por los dos candidatos la explican, no sólo la nueva base de electores, sino las alianzas realizadas como el componente del discurso frente a los diálogos de paz que se adelantan en La Habana; y es ahí donde ésta aritmética simple puede ser desagradable, pero útil.

¿Por qué realizar esta aproximación? Porque el Presidente en su discurso fue reiterativo en la necesidad de un cambio de rumbo en su política económica y social:

- “Vamos a corregir, todo lo que haya que corregir; vamos a ajustar, todo lo que haya que ajustar; y, vamos a reformar, todo lo que haya que reformar; porque a eso nos debe llevar la paz, a poner en marcha profundas reformas en el país”;

- Este gobierno tiene tareas pendientes que debemos acelerar o corregir;

- Avanzar en la descentralización y profundizar en la política social;

- Cerrar las brechas entre regiones e individuos; reducir la desigualdad;

En suma, sacar adelante las reformas que hacen falta para garantizar esa paz y esa equidad. Paz con justicia social.

¿A qué se debe ese cambio en el discurso? En lo fundamental al apoyo que con “vehemencia y pasión” recibió de sectores políticos críticos de sus cuatro años anteriores, entre ellos, el de la excandidata Clara López y un amplio sector del Polo Democrático una vez éste dejó en libertad a sus militantes para votar en la segunda vuelta; de dirigentes de la Alianza Verde como Claudia López, Antonio Navarro y Ángela Robledo; de Aida Avella y la Unión Patriótica; de Iván Cepeda; entre otros.

Estos sectores y representantes son claros en la necesidad que existe de una política económica y social incluyente. Críticos de la última reforma tributaria donde se gravó más a las clases medias y trabajadoras y se redujo la presión fiscal a los más ricos y los dueños del capital; así como de las exenciones fiscales de las cuales gozan las grandes empresas. Impulsores de la Ley 1448 o ley de víctimas que busca devolverles la tierra a las víctimas del conflicto armado y, minar el poder económico de los victimarios. Críticos de las políticas rurales impulsadas desde hace años por varios gobiernos así como del modelo de desindustrialización. Críticos de la locomotora minera e impulsores una mayor tributación a las empresas mineras como de las tarifas de regalías existentes.

De una u otra forma, muchas de estas acciones impulsadas por el gobierno de Santos I (2010-2014) deben dar un giro de 180 grados en el nuevo gobierno, Santos II, si realmente se quiere “sacar adelante las reformas que hacen falta, para garantizar esa paz y esa equidad” que se quiere, que se busca.

La aritmética muestra que el apoyo de estos sectores fue decisivo en la elección del Presidente, y este lo reconoce el candidato elegido. Los datos de la primera vuelta, a nivel nacional y en Bogotá, muestran que Zuluaga obtuvo 3 millones 759 mil 971 votos y Santos 3 millones 301 mil 815 (Cuadro 1).

Resultado electoral primera vuelta

 

Candidato

Votación nacional

Votación Bogotá

A

Zuluaga

3,759,971

542,432

B

Clara López

1,958,414

501,302

C

Santos

3,301,815

444,051

D

Peñaloza

1,065,142

392,742

E

M. L. Ramírez

1,995,698

366,878

F

Blanco

770,610

207,783

G

Total

12,851,650

2,455,188

H

B+D+E

5,019,254

1,260,922

Los resultados electorales de la segunda vuelta se muestran en el Cuadro 2. Los incrementos porcentuales fueron significativos para los dos candidatos, 137% para Santos al pasar de 3.3 millones en la primera vuelta a 7.8 millones en la segunda; y, de 84% para Zuluaga quien pasó de 3.8 millones a 6.9 millones.

Cuadro 2. Resultado electoral Segunda vuelta

 

Nacional

Incremento respecto a 1ra

Bogotá

Santos

7,816,986

4,515,171

1,337,349

Zuluaga

6,905,001

3,145,030

1,075,638

Blanco

619,396

135,070

Total

15,341,383

2,489,733

2,548,057

Fuente: www.Registraduria.gov.co

Si se suma la votación que obtuvo Clara López en la primera vuelta al Candidato- Presidente, entonces, ésta adhesión explica cerca del 43% la nueva votación de Santos. Si este mismo ejercicio se realiza con la votación de Peñaloza, entonces, los votos del Partido Verde explicarían cerca del 24% de la nueva votación del Candidato-Presidente. Y finalmente, el restante 33% lo capturó de la nueva masa de votantes.

Si se hace lo mismo para el candidato Zuluaga con los votos de María Lucía Ramírez, entonces, ella explicaría cerca del 64% de los nuevos votos de Zuluaga y, el restante 36%, de las personas que se animaron a votar en la segunda vuelta.

Todos sabemos que esta matemática es completamente falsa y mentirosa, pues ningún candidato tiene amarrada su caudal electoral, pero resulta ser una buena “proxi” de la realidad electoral que interpretó muy bien el Candidato-Presidente en su discurso en la noche del pasado 15 de mayo.

Finalmente, si este resultado se matiza con los datos obtenidos en Bogotá D.C. se puede afirmar que la Ciudad Capital explica el 20% de los nuevos votos obtenidos por Santos. Nuevamente, las fuerzas críticas al gobierno que respaldaron la política de dialogo para conseguir la paz fueron determinantes y, seguramente, van a ser fundamentales en la definición de las nuevas políticas que se requieren en la búsqueda de una paz con justicia social.

En suma, es importante que el Presidente electo así como recibió el apoyo de sus críticos y observó su ímpetu en la defensa del derecho de los colombiano a la paz, les abra un espacio de discusión en la búsqueda de consensos calificados; pues ellos saben de la necesidad de una política impositiva progresiva1 a efectos de poner en marcha políticas públicas pro-pobres, donde un principio elemental sea primero la gente, de tal manera, que con ellas se impulsen la igualdad social, la igualdad de oportunidades, la distribución del ingreso, entre otros. Los puentes a tender no son sólo con el Centro Democrático, o el ala del Partido Conservador de Marta Lucia Ramírez, pues ellos tienen fuertes vínculos con la institucionalidad (Fedepalma, Fedegan, la Sociedad de Agricultores de Colombia (SAC); Fenalco, entre otros.), mientras que esa otra Colombia la única forma de expresarse ha sido a través de la movilidad social.

En ese orden de ideas, parece necesario pensar en fortalecer la confianza con la institucionalidad representada por los gremios que hicieron expresa sus simpatías con el candidato Zuluaga, así como la de crear una nueva donde se discutan las nuevas políticas que requiere Colombia en un proceso de paz, de tal forma, que se lleguen a consensos con justicia social con las fuerzas políticas y sociales que hicieron posible la reelección del presidente Santos.

Impuesto al Patrimonio y GMF para 2014

“[L]os ingresos provenientes del impuesto al patrimonio, ascenderán a $4.266 mm. Vale la pena recordar que estos recursos responden a lo dispuesto en la Ley de Ajuste Tributario (Ley 1370 de 2009), que prolongó el impuesto al patrimonio por cuatro años más (durante el periodo comprendido entre los años 2011 y 2014) y cuya base gravable está constituida por el valor del patrimonio líquido del contribuyente al 1° de enero del año 2011.
Con respecto al GMF (4 por mil), se esperan percibir recursos por un monto de $6.365 mm (0,8% del PIB). De acuerdo a la Reforma Tributaria de 2010 (Ley 1430 de 2010), el GMF debía presentar en 2014 una reducción en 2 puntos como parte del proceso de su eliminación gradual, la cual debe ser completada en 2018. Sin embargo en diciembre de 2013, el Congreso de la República dispuso posponer por un año el proceso de desmonte con el fin de obtener de recursos adicionales para inversión en el campo en el marco del Pacto Agrario”.

Fuente: MFMP 2014.

Edición N° 00404 – Semana del 20 al 26 de Junio – 2014

1 El gobierno de Santos II necesita de nuevos recursos fiscales para impulsar las políticas con las cuales se comprometió en la campaña electoral, así como para cambiar de rumbo en cuanto a tener una política social y económica con inclusión social. El sistema tributario colombiano es bastante inequitativo y la última reforma tributaria la profundizó. Adicionalmente, en el mediano plazo, se marchitan dos impuestos: el Gravamen a los Movimientos Financieros y el Impuesto al Patrimonio. En el caso del impuesto al patrimonio se debe pensar en mantenerlo así como en profundizar su progresividad; y si alguna vez fue para financiar la guerra se puede pensar en que ahora sirve para financiar los proyectos y programas de inversión que benefician la paz (Véase el Marco Fiscal de Mediano Plazo 2014).

 
 
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