Reflexiones sobre las elecciones del 15 de junio

  Alejandro Romero
  Colaborador Semanario Virtual Caja de Herramientas
   
 

1. En las elecciones quedó claro que hay un partido de izquierda en el pueblo independientemente de sus líderes. Petro es un líder, pero sus "seguidores" no lo siguieron ni lo más mínimo para votar por Santos en la primera vuelta, votaron por Clara, no por ella sino porque así lo decidieron en conciencia. Clara prácticamente logró dirigir ese partido en las dos vueltas presidenciales, pero no por ella, sino porque ese partido existe y solo la cuarta parte vota por el Polo para el Congreso. Importante la posición de Carlos Gaviria (maestría mostró en cada cosa que dijo en la entrevista con Cecilia Orozco Tascón). Fue importante la presencia de Aída Abella, que en vez de espantar al electorado como creía Jorge Robledo, lo animó, porque el partido de izquierda la estima. Carlos Gaviria y Aída Abella deberán mencionarse en cualquier balance de estas elecciones.

2. La Alianza Verde volvió a demostrar que es una colcha de retazos. Desde clientelistas uribistas como Iván Name hasta Santistas como Lucho Garzón y Alfonso Prada, pasando por gente del partido de izquierda como Ángela Robledo y progresistas de diversos matices e independientes. Mockus que ya formalmente no es del partido verde demostró que sigue siendo el líder de los verdes propiamente dichos que no le hicieron caso de votar por Santos en la primera vuelta pero sí en la segunda, como pasó con la izquierda y Petro.

3. Las zonas cafeteras están contra Santos, no solamente las paisas sino en Huila y Tolima. Profundos errores de la política cafetera de años están ahí contenidos, lo que afecta a varias columnas de Santos que dirigieron la Federación y a él mismo. La lucha del campesino cafetero solamente en parte se ha formado contra el sistema y se expresó en una buena votación por Clara en el Huila. Pero, tendrá que estar mucho tiempo la izquierda ahí para que se abra paso más allá del economicismo.

4. Los indígenas de todo el país votaron en masa por Santos en la segunda vuelta y mayoritariamente por él en la primera. Este es un hecho nuevo. En parte es un retroceso al economicismo, por ejemplo en Nariño, que fue vanguardia del paro agrario, pero una vez conquistó el acuerdo lo convirtió en piedra angular de su nueva posición santista. Sin embargo, quienes votaron en la segunda vuelta en forma masiva expresaron también una exigencia por la paz. En Toribío, por ejemplo, en la segunda vuelta votaron el 60% de los ciudadanos, y de ellos el 91% por Santos; cuando en la primera vuelta solamente votó el 38% de ciudadanos y el 66% por Santos.

5. Uribe tuvo un gran crecimiento frente a la elección de Congreso, pero debe señalarse que en realidad gran parte de la votación conservadora es intensamente uribista y un ejemplo es Martha Lucía Ramírez que representa al partido de la ultraderecha tanto como Uribe y tuvo 2 millones votos más 3,7 de Zuluaga, significa que el uribismo partió con 5,7 millones, es decir sumó apenas 1,2 millones en la segunda, mientras que el aumento de Santos fue mucho más grande, de 3,3 a 7,8 millones, ¡¡¡un total de 4,5 millones!!! De eso 1,7 millones del partido de izquierda (menos Robledo, Alex y otros compañeros) y 0,8 de verdes, da 2,5. Quedan 2 millones de "excedente".

6. Bogotá merece un análisis aparte. Santos pasó de 440 mil votos en la primera vuelta a 1'330 mil en la segunda. Ganó ¡¡¡910 mil votos!!! La diferencia nacional con Zuluaga la ganó en Bogotá. Esto se debe en primer lugar al antecedente de la lucha masiva contra Ordóñez y la destitución de Petro, que en parte canalizó Clara en la primera vuelta al pasar de 146 mil votos del Polo al senado a 501 mil votos en las presidenciales. En Bogotá en los barrios de ricos para el senado ganó el CD, pero para presidente ganó Peñalosa; en la segunda vuelta ganó Santos incluso en los barrios de ricos por estrecho margen y en los de clase media alta por amplio margen.

7. En esta elección disminuyó el voto en blanco: 151 mil votos menos que en la primera vuelta a pesar del gran aumento de la votación total; 225 mil menos que en la elección de senado. El voto nulo creció en 92 mil votos en la segunda vuelta debido a los votos por Pekerman, pero se redujo de 1'347.000 con respecto a la elección de Senado. La abstención se redujo en la segunda vuelta a 52,1% de 60% en la primera vuelta y 56,4% en la elección de Senado, lo que significa 1'400.000 votos, lo máximo que movió el clientelismo en la segunda vuelta, aunque debería restarse parte de la caída de votos nulos.

8. El clientelismo de la costa fue importante (1 millón de votos máximo de más en la segunda vuelta, seguramente menos), pero lo fue el de Antioquia, Huila, Casanare... (Otro millón de votos) ¿Por qué no se dice eso?

9. El país votó en la segunda vuelta por el fin del conflicto armado, es un mensaje para todo el mundo, para las FARC, el ELN, Uribe, los militares, Santos, para Raimundo y todo el mundo. Pero, además, el país votó por el pluralismo, no más persecuciones ni violencia política ni de ninguna índole, respeto por la diversidad.

10. La cuestión de la lucha por el cambio del modelo económico en lo local, regional, nacional e internacional tendrá que ser la razón de ser del partido de izquierda.

Edición N° 00404 – Semana del 20 al 26 de Junio – 2014
 
 
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