Un compromiso con la región pacífica

  Héctor Alonso Moreno Parra
  Profesor asociado – Universidad del Valle
   
 

En la segunda vuelta de las elecciones para Presidente de la Republica, los caleños votaron mayoritariamente por la salida negociada al conflicto armado y las posibilidades de una paz cierta bajo el nuevo gobierno del presidente Santos. De 128.886 votos a favor del Presidente candidato en la primera vuelta se pasa a 376.371 votos en la segunda vuelta, lo anterior significa, de alguna manera, que los votos en Cali de Clara López y en parte de los verdes fueron fieles a los compromisos de estos dirigentes nacionales de izquierda que orientaron votar el pasado domingo 15 de junio comprometidos con la búsqueda del fin del conflicto político armado y la construcción de la paz con justicia social en Colombia.
 
Por el candidato uribista votaron en Cali: 98.376 personas en la primera vuelta y 202.793 en la segunda, lo anterior tiene mucho que ver con el hecho del voto de respaldo recibido del conservatismo tradicional de Martha Lucia Ramírez quien obtuvo 100.584 votos en la primera vuelta, votos muy amarrados a la red politiquera y clientelar del actual gobernador del Valle del Cauca Ubeimar Delgado.

En general, en el Litoral Pacífico Colombiano la votación por Oscar Iván Zuluaga que fue de 362.714 votos en la primera vuelta se pasó a 764.000 en la segunda vuelta; mientras el presidente candidato de 672.029 pasó a 1.544.133 en la segunda vuelta. La anterior votación otorga un mandato al presidente Santos y constituye un gran reto para el reelecto mandatario con las comunidades del sur occidente colombiano y de paso, esta votación ratifica la enorme influencia de Clara López y de las diversas organizaciones de la sociedad civil, del movimiento obrero y campesino, estudiantil e intelectual, que apostamos con nuestro voto, sin duda alguna, por la  reconfiguración del poder político en Colombia a partir de los diálogos de paz con la insurgencia armada de las FARC y del ELN, y por la ampliación de la democracia hacia una paz con justicia social votando por Santos.

En su discurso de triunfo, el Mandatario hizo una extensa alusión al papel desempeñado por las regiones y particularmente por los ciudadanos del sur occidente del país. El presidente reelecto afirmó que: “A este segundo mandato llegamos con el conocimiento y la experiencia de 4 años de un gobierno lleno de logros, pero también de tareas pendientes que debemos acelerar o corregir. En mi recorrido por las regiones del país escuché las sugerencias para que avancemos en la descentralización y para que profundicemos nuestra política social. Y eso es lo que vamos a hacer. Porque habrá ¡más obras y más recursos para nuestro Caribe! ¡Más para nuestro Pacífico! ¡Más para nuestras fronteras! ¡Más para nuestra Orinoquía y Amazonía!”

De igual manera, el presidente Santos agradeció el apoyo brindado por sectores diferentes a los del establecimiento tradicional. “Gracias, ¡muchas gracias!, a tantos otros dirigentes de izquierda, independientes, intelectuales y artistas; movimientos sociales, de mujeres, de víctimas, campesinos, afrocolombianos, indígenas, ambientalistas, maestros y sindicatos que se sumaron porque comparten nuestros anhelos de paz con sentido social. Sus aportes –y también sus críticas– serán siempre escuchados y serán tenidos en cuenta. Agregó el Presidente electo que  “quienes votaron por el simple hecho de apoyar la paz, pero han sido críticos de nuestras políticas en otros frentes les digo hoy que asumo ese respaldo como un gigante desafío: ¡que en 4 años nadie se arrepienta de haber votado por nosotros! ¡No les fallaremos! ¡A Colombia no le fallaremos en nuestro compromiso por la paz con más justicia social! Y desde ahora los convoco a todos para que en el nuevo Congreso, que instalaré el 20 de julio, saquemos adelante las reformas que hacen falta para garantizar esa paz y esa equidad”.

Juan Manuel Santos tendrá entonces la responsabilidad de estructurar un gran plan integral para Buenaventura y reivindicar al Chocó, ya que además de recuperar el control del puerto tendrá que llevarle luz y agua al Chocó y, al fin, conectar las capitales del Pacífico con el centro del país: en el Pacífico aún está todo por hacer.

Hay que recordar que gracias al puerto de Buenaventura, el Valle otorga mayores recursos al presupuesto nacional que Antioquia, pero el retorno de recursos a través del presupuesto nacional deja mucho que desear. De 100 pesos que tributamos en el Valle del Cauca, el Departamento sólo recibe 21 pesos del Gobierno Nacional. De otro lado, requerimos mejorar las inversiones en educación y en salud en algunas zonas muy deprimidas de nuestro departamento y en desarrollo rural, agrícola y agroindustrial  e infraestructura vial en toda la región que nos haga competitivos en el mundo de la internacionalización y la globalización.

De tal manera que, el principal reto del Presidente para con esta región es garantizar las inversiones para el desarrollo humano y la competitividad aprovechando la alianza del Pacífico. En particular en Buenaventura, mejorando la educación, los servicios públicos, estimulando fuentes de empleo al lado del desarrollo de una seria política de infraestructura vial y de grandes inversiones en  infraestructura para el transporte en vías secundarias y terciarias en los departamentos de la región.

La seguridad ciudadana se constituye en un inmenso reto para el próximo gobierno. La sensación generalizada es que el primer Gobierno de Santos, bajó la guardia en materia de seguridad ciudadana que es la segunda preocupación que manifiestan los colombianos en las encuestas.

El segundo tiempo será para el presidente Santos una gran oportunidad histórica de redireccionar el rumbo de su gobierno. El cumplimiento a las comunidades va del brazo de la consolidación de la paz regional. El giro de su política de inversión a favor de las mayorías desamparadas y el pago de la gran deuda social a los departamentos y regiones no dejará de ser una buena imagen que contribuya, en su momento, a la refrendación de los acuerdos de La Habana por parte de los colombianos en un futuro próximo.

Ahora bien, los sectores democráticos y la izquierda progresista en las calles y las plazas públicas deberán estar atentos en este nuevo período de reconfiguración del poder político en Colombia. Las fuerzas progresistas al interior del Congreso de la República y la actividad legislativa a favor de la paz con justicia social, contribuirán a ser garante de los compromisos del Presidente con las comunidades y con el futuro de la consolidación de paz en Colombia. De tal manera que a partir del 20 de julio se deberá empezar un proceso de la reconfiguración del poder político en Colombia. Las propuestas de reformas políticas, económicas y sociales a favor de la consolidación de mayor democracia y de la paz estarán al orden del día en la actividad política de la nación.

Edición N° 00404 – Semana del 20 al 26 de Junio – 2014
 
 
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