La importancia del crecimiento económico, pero equilibrado

  Jaime Alberto Rendón Acevedo
  Centro de Estudios en Desarrollo y Territorio, Universidad de La Salle
   
 

La economía colombiana creció el 6.4% en el primer trimestre del año en curso. Esto es lo que se estila, comparar frente al mismo trimestre del año anterior, que por lo general han sido de un buen comportamiento, excepto en el año anterior, donde el trimestre estuvo muy por debajo del comportamiento promedio de la economía en el resto del año. Si se le compara con el cuarto trimestre del años anterior, esto es para tratar de comparar la tendencia de crecimiento, el resultado también es significativo, al crecer el 2.3%. Sin embargo en uno y otro caso los resultados sectoriales son disímiles.

Como era de esperarse, la construcción viene apalancando estos resultados al crecer frente al año anterior el 17,2% (23.5% respecto al trimestre anterior); sin duda alguna este hecho es importante porque con esto no solo se genera empleo, aunque sea transitorio, sino que se dinamizan otros sectores, cumpliendo este sector su papel de ser promotor de encadenamientos sectoriales, algo tan sencillo pero que no ha estado en la lógica de los mandatarios; bueno lo estuvo hace 100 años cuando el país emprendió la construcción de su mercado interno, una época donde las obras públicas dinamizaron la economía con los recursos provenientes de Panamá pero también del endeudamiento externo y, claro está, en la década de 1970 cuando se dinamizó la urbanización a través del UPAC.

La construcción viene siendo dinamizada por las obras civiles que crecieron el 24.8% y las edificaciones con el 9%, tendencias que se deberán seguir presentando dados los proyectos a iniciar en uno y otro subsector y que hacen parte de los compromisos gubernamentales para el próximo cuatrienio. Si bien este comportamiento es relevante para el conjunto de la economía, lo es mucho más si se piensa en clave de derechos y de sociedad. El atraso infraestructural del país es evidente y volcar los recursos públicos a garantizar movilidad, la competitividad a través de puertos y aeropuertos, pero también el acceso a vivienda y servicios públicos domiciliarios, sin duda alguna se trata de proyectos que permiten generar riqueza para el país y sus gentes, obras que cumplen el propósito de forjar una mayor productividad pero también mayores inclusiones y oportunidades.

Hay que resaltar también el comportamiento de sectores como los servicios sociales, comunales y personales que crecieron el 6.3% y el sector agropecuario, silvicultura, caza y pesca que lo hizo al 6.1%, apalancado fundamentalmente en el café (14%) y por los cultivos permanentes -caña de azúcar (32.8%), semillas y frutos oleaginosos(22.5%)-, es decir, se crece en producción agroindustrial, importante si, pero que no representa solución a las demandas que vienen haciendo los campesinos productores de otros tipos de cultivos. La minería aumentó su producción en el 5.6%, explicada primordialmente por un crecimiento en la producción de carbón del 33.8%.

El sector financiero colombiano mantiene su senda de significativo crecimiento al aumentar su PIB en el 6%, donde resaltan los servicios de intermediación financiera con el 9.1%. Si bien se podría pensar que estos comportamientos son relevantes, insisto, como lo he venido haciendo desde hace algún tiempo, que este crecimiento debe de observarse con sumo cuidado, aspecto que las autoridades se han negado a realizar. De hecho la cartera bruta creció respecto al año anterior el 14.6%, es decir, la cartera crece 2.3 veces por encima de la economía, dándose además como resultado el crecimiento de la cartera vencida en el 9.9%. Será menester entonces cuidar esto, se trata de un síntoma de mal estar en la economía que intentar controlarlo molestará al sistema financiero pero no hacerlo pone en riesgo la misma economía, la estabilidad en el patrimonio y los ingresos de las familias.

No obstante los aciertos y los riesgos que se vienen presentando en el crecimiento económico, resulta de mayor preocupación la situación de la industria manufacturera. Un análisis rápido muestra que en el primer trimestre la industria creció el 3.3% después de un largo período a la baja. Esto no solo es relevante sino que posibilita trazar expectativas positivas para los trimestres venideros al poder esperar que la crisis en la industria haya pasado.

El otro análisis, más mesurado y estructural, obligatoriamente muestra a una industria que aunque presentó crecimiento lo hizo a la mitad del conjunto de la economía, es decir que sigue perdiendo participación, siendo cada vez menos importante en el PIB. Con cifras hasta el mes de abril, es decir, el primer cuatrimestre del año, la industria manufacturera ya presentó un menor dinamismo creciendo el 2.6% frente al mismo período del año 2013. Es decir, de acuerdo con cifras del DANE, la industria en el mes de abril registró descensos en 26 de las 44 subsectores, registrando por demás una pérdida de empleos del 1.8% en los últimos doce meses, representados fundamentalmente en contratos a término fijo (-4.2%). La industria mantiene entonces una pérdida de valor y de empleos en el largo plazo.

Qué bueno es crecer, generar riqueza. No es una opción debe de ser una obligación, solo con crecimiento se podrá el país permitir soñar otro tipo de vida para todas y todos los colombianos. Pero, para que esto sea posible deben suceder varias cosas: primero, que el crecimiento no esté soportado en pocos sectores, con tendencia a ser transitorio o concentrado. Segundo, que el país piense en potenciar los sectores agrícola y manufacturero, en especial con el apoyo a los pequeños productores. Tercero, que el crecimiento sirva para generar desarrollo, que potencie el empleo, que dinamice la sociedad en torno a mejores condiciones de vida. Que el crecimiento y el desarrollo sean artífices de un país distinto, incluyente, con oportunidades, un país donde todas y todos quepamos. Esto requerirá repensar el actual modelo de desarrollo, las políticas públicas e incluso los derechos de ciudadanía, y no hay mejor momento para ello que cuando se tiene una senda segura y continua de crecimiento económico.

Edición N° 00405 – Semana del 27 de Junio al 3 de Julio – 2014
 
 
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