Elecciones presidenciales 2014 en Santander y Norte de Santander

  Elizabeth Martínez Pineda
  Corporación Compromiso
   
 

Los cambios en el número de votantes como los resultados en la votación en los departamentos de Santander y Norte fueron importantes para reelección de Juan Manual Santos, presidente de los colombianos, en medio de un debate de múltiples acusaciones que polarizaron el proceso y convirtieron estas elecciones en las más reñidas de los últimos tiempos. Se llega a la segunda vuelta con una ventaja numérica a favor del candidato Zuluaga que pone nervioso al establecimiento que enarbolaba la bandera de la paz y al país que no quiere de ninguna marera volver a los tiempos de guerra vividos con Uribe.

Esto hace lo que hace que salgan a votar más de dos millones de colombianos más en junio que en mayo, lo que disminuyo la abstención en un 7%. Hay que señalar que disminuyo la abstención para la segunda vuelta, paso del 60% al 53% en número de votantes que se pasó de 13 a 15 millones.

Para Santander en la primera vuelta cayeron a las urnas tan solo el 44,36% de potencial electoral, en la segunda vuelta mejoro un poco la situación al aumentar el porcentaje al 53,32% del total. En Norte de Santander se registró algo similar, el porcentaje de participación pasó del 37,32% en primera vuelta al 46,46% en segunda. No valieron las promesas ni las tan denunciadas dadivas al electorado para mover la abstención.

Para la primera vuelta en Santander, Santos gano en 25 municipios y en la segunda en 33 de los 87. En la segunda vuelta se impone en los municipios del Área Metropolitana y Barrancabermeja. En Norte de Santander, en la primera vuelta gana en 11 municipios y en la segunda en 15 de los 40 existentes. Los municipios de la Zona del Catatumbo votaron con Santos (en la primera vuelta lo hicieron con Marta Lucia y Zuluaga), allí hace presencia el movimiento la Marcha Patriótica comprometida y que apoya el proceso de negociación del conflicto.

En los Santanderes, en la segunda vuelta, las preferencias electorales cambiaron. Santos recupera estos dos bastiones electorales, tradicionalmente controlados por los partidos tradicionales, con el apoyo de sectores que se reconocen de identifican de izquierda, donde el miedo al candidato Zuluaga (“El Zorro”) pudo más que la orientación de sus partidos.

El aumento de los votos el 15 de junio se explica por la confección de alianzas tácticas de última hora, donde se aglutinan los amigos de la paz que resuelven hacer campaña y votar por la propuesta de Juan Manuel Santos, el fin era confrontar y derrotar al candidato Oscar Iván Zuluaga, fiel escudero del Uribismo interesado en liquidar las conversaciones con las FARC en la Habana.

La votación aumentó en los dos departamentos en casi 280 mil electores. Alrededor de 18 por ciento más. Es de creer que los electores que le encontraron sentido al voto en junio, en buena medida lo hicieron para cerrarle el paso a Zuluaga, de lo contrario hubieran votado por él en mayo.

Hay que señalar que la propuesta ideológica de derecha y el modelo de desarrollo económico que los candidatos en contienda ofrecían al país tienen un corte bastante similar. En dos puntos se establecieron diferencias, en primer lugar los dos están de acuerdos con la paz, la diferencia está en que Santos defiende el proceso de la Habana y Zuluaga reclama la paz sin impunidad; en segundo lugar, son las relaciones internacionales con los países vecinos, principalmente Venezuela y Ecuador. Zuluaga parte de la afirmación que en estos países no existe la democracia y a Venezuela la califica como una dictadura, por lo que reclama la aplicación de la carta democrática de la OEA, Juan Manuel Santos, clama por los procesos democráticos pero reconoce el gobierno del Presidente Maduro. Así el país quedó atrapado en esta polarización, un dilema falso o no de la guerra o la paz.

En este escenario los resultados podrían cambiar drásticamente en el segundo tiempo electoral y esto fue lo que ocurrió en los Santanderes. Juan Manuel Santos consiguió revertir los resultados adversos de la primera vuelta y proclamarse como el ganador, en Santander con el 53,16% y en Norte de Santander con el 50,31%. En tanto Oscar Iván Zuluaga alcanzo en el 43,12% en Santander y el 46,25% en Norte de Santander. Es decir que el presidente candidato tuvo un aumento en sus votos del 27,01% en Santander y del 22,58% en Norte de Santander. Contrariando lo que ocurrido en el primer tiempo electoral, donde Oscar Iván Zuluaga había ganado obteniendo un 27,67% de los votos en Santander y un 31,01% en Norte de Santander, frente a Santos que logro el 26,15% en Santander y en Norte 27,3%.

Qué explica esta variación y qué implicaciones tiene

Para el crecimiento de los votos de Juan Manuel Santos en la región del Nororiente colombiano fue fundamental el apoyo de la oposición, representada en los votos de Clara López, la Unión Patriótica, Enrique Peñalosa, un sector de los progresistas, sectores independientes que votando por Santos votaban en contra de Uribe.

Para la primera vuelta presidencial en el departamento de Santander la candidata del PDA y la UP logró un 15,93% de los votos, el candidato de la Alianza Verde el 6,60% de los votos; el voto en blanco consiguió el 5,60%. De forma similar, en el departamento de Norte Santander Clara López como candidata del PDA y la UP alcanzó un 9,64% de los votos, Enrique Peñalosa 6,63% y el voto en blanco representó el 5,09%. El apoyo de estas campañas a Juan Manuel Santos explica un tanto los cambios ocurridos en los resultados electorales en la segunda vuelta, aunque es muy difícil medirlo, si se tiene en cuenta que la dirección regional del POLO en Santander expidió un comunicado aclarando que el partido no adhería a la campaña del Presidente candidato e invitaba a votar en blanco.

También hay que resaltar que las maquinarias de los partidos de la Unidad Nacional se la jugaron a fondo para la segunda vuelta. La presencia de funcionarios públicos y de programas nacionales en Norte de Santander contribuyó a que la votación se revertiera en los dos departamentos.

Además, el papel destacado que jugó el Partido Conservador y su candidata Marta Lucía Ramírez en estos dos departamentos, quienes en la primera vuelta presidencial obtuvieron el 18,02% de los votos en Santander y el 19,87% de los votos en Norte de Santander, porcentajes bastante altos y representativos en esta región.

Para la segunda vuelta presidencial dentro del partido conservador se acentuaron divisiones internas que estaban desde el inicio de la campaña presidencial: por un lado la candidata Marta Lucía Ramírez y su equipo de trabajo optaron por unirse a la campaña del candidato Oscar Iván Zuluaga y por otro lado, algunos senadores y líderes conservadores decidieron brindar su apoyo al presidente candidato Juan Manuel Santos. Entonces, la colectividad conservadora no logró mantenerse para la segunda vuelta presidencial por lo que sus votos se repartieron entre los dos candidatos dependiendo de la decisión personal de cada ciudadano.

En Norte de Santander la votación estuvo acompañada del temor por que las propuestas del Uribismo a través de Oscar Iván Zuluaga, podrían significar la posibilidad del regreso del paramilitarismo y la profundización de las tensiones con Venezuela, esto motivo que en varios municipios y en la misma Cúcuta los votos se fueran con Santos. Esto acompañado como el anuncio de iniciar la negociación con el ELN que tiene presencia en norte de Santander y Arauca.

Como lo reseña la prensa regional “En Santander, Opción Ciudadana, la principal fuerza política del departamento, llegó dividida a la segunda vuelta presidencial. Mientras en la primera vuelta no hubo una adhesión oficial, en la segunda división fue evidente cuando los senadores por este partido Mauricio Aguilar y Doris Vega hicieron pública su adhesión a Iván Zuluaga.

El gobernador Richard Aguilar guardó silencio teniendo en cuenta la prohibición legal de intervenir en política, pero todo el departamento sabía de su preferencia electoral. Sus amigos electorales, las dos cámaras de Opción Ciudadana, salieron a respaldar la candidatura de Juan Manuel Santos. Con Santos, el gobernador Aguilar Villa, gestionó los recursos del llamado Contrato Plan para Santander1, por $6,1 billones recursos destinados a megaproyectos viales, metro línea, vivienda, acueductos.

Al final todo muestra un relativo consenso en la ciudadanía alrededor de la solución política antes que la confrontación armada, además, está esperando reformas sociales profundas que signifiquen cambios reales a las desigualdades y falta de oportunidades ciertas para la gente.

Esta región del Nororiental con presencia viva aún de la guerra, espera tanto la concreción de la negociación del conflicto armado como las condiciones para desatar procesos de participación que de camino a cambios para que la región avance en crear condiciones de vida digna para los más de 5 millones de habitantes.

Edición N° 00405 – Semana del 27 de Junio al 3 de Julio – 2014
 
 
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