Santos, la Tercera Vía y el Frente Amplio por la Paz

  Felipe Pineda Ruiz
  Publicista egresado del Politécnico Grancolombiano,
activista social e Investigador de la Fundación Democracia Hoy
   
 

Asegurada la reelección de Juan Manuel Santos el pasado 15 de junio, la denominada Cumbre de la Tercera Vía celebrada el pasado primero de julio en Cartagena, en la cuál participaron Tony Blair, Ricardo Lagos, Bill Clinton, Fernando Henrique Cardozo y Felipe González, se convierte en la oficialización publica del divorcio entre el mandatario nacional y Álvaro Uribe Vélez y, a su vez, en el lanzamiento definitivo de la plataforma política con la cual Santos Calderón gobernará por el próximo cuatrienio.

La legitimación internacional del proceso de paz y el visto bueno sobre el manejo que Santos le ha dado a las negociaciones, ha sido la intención final del gobierno en este encuentro de cara a una eventual refrendación de los acuerdos de La Habana, los cuales tendrían presumiblemente que ser ratificados en las urnas por la ciudadanía. En medio de esta andanada ideológica del oficialismo, la oposición, tanto de izquierdas como de derechas, intenta sobrevivir y ratificar su posición crítica hacia el proyecto de la Unidad Nacional.

La Tercera Vía y la Cumbre de Cartagena

La Tercera Vía, basada en las tesis esbozadas por Anthony Giddens sobre redistribución del ingreso y estado de bienestar, mutó hábilmente en manos de Tony Blair, a finales del siglo XX, de la socialdemocracia al neoliberalismo al interior del Partido Laborista británico (new labourism). Este giro ideológico fue adoptado al unísono por los partidos socialistas europeos preocupados por su futuro electoral en el corto plazo. Paradójicamente estas colectividades se encargaron, desde posiciones de poder, de realizar las reformas estructurales regresivas que condujeron a la reciente crisis económica del viejo continente.

Los años siguientes y la ejecución de las políticas macroeconómicas de los postulados de la Tercera Vía, se encargaron de demostrar el fracaso de la frase "tanto mercado como sea posible y tanto estado como sea necesario". La reciente crisis financiera mundial dejó al descubierto los alcances de las desregulaciones y privatizaciones llevadas a cabo por esta corriente global.

La pasada Cumbre de esta corriente ideológica marcó una línea discursiva representada en las declaraciones de presidentes Latinoamericanos que participaron en el encuentro como Ricardo Lagos y Fernando Henrique Cardozo, en la cual fue notoria la ausencia de menciones o créditos a los gobiernos de izquierda que han conquistado el poder en los últimos 15 años, los cuales surgieron precisamente para superar el fascismo social adelantado por los mandatarios mencionados.

Dicha apreciación no es fortuita, de hecho el encuentro, en términos generales, se convierte en la avanzada del liberalismo continental, que aúna esfuerzos para desligarse del neoconservatismo republicano y de la nueva izquierda que ha conquistado el poder en varios países del continente y que tiene, en el plano económico, un primer entendimiento regional como bloque en la Alianza del Pacífico.

La Tercera Vía Santista

En el ámbito local, la remota obsesión de Juan Manuel Santos por incursionar en la política siguiendo los preceptos de la Tercera Vía se remontan a 1999 cuando editó La Tercera Vía, una alternativa para Colombia, libro en el cual esboza la postura del nuevo laborismo británico adaptado al contexto colombiano.

La ruptura definitiva con el uribismo y la necesidad imperiosa de marcar diferencias diametrales con la izquierda precipitaron la posición pública de Santos hacia esta línea ideológica con la que el actual mandatario nacional siempre ha sentido afinidad.

La tercera vía, defendida por el presidente, representada en el espectro partidista por las tres colectividades políticas de la Unidad Nacional, intenta cambiarle el rostro neoliberal y continuista a la elite tradicional de la coalición de gobierno, mayoritariamente liberal, a través del proceso de paz, el respeto al disenso y una comunicación cordial pero inocua con el Frente Amplio por la Paz, que no pone en entredicho el modelo económico fracasado hasta la saciedad que domina el panorama local.

No reviste duda alguna, que la presencia de estos políticos connotados del establecimiento mundial en la reunión de Cartagena, pretendía apagar las alarmas de quienes creyeron en algún momento que el apoyo del Frente Amplio por la Paz a la candidatura del presidente implicaría una izquierdización de Santos Calderón en su agenda gubernamental.

Al adoptar públicamente una posición de tercera vía, el mandatario nacional no solo buscó “desuribizarse” totalmente sino también deslindarse definitivamente, hasta en el terreno de la percepción mediática de la izquierda.

Ante la exigencia de reformas en torno a aspectos de índole económica y con respecto al tipo de paz que en la actualidad se negocia, la Tercera Vía de Santos presumiblemente buscará de ahora en adelante neutralizar el proyecto transformador del ahora denominado Frente Amplio por la Paz y el avance de la plataforma reaccionaria del Centro Democrático. Con todo ello se busca consolidar un unanimismo centrista, que terminara por ahogar las necesarias tensiones que una democracia solida exige, así como tornar irrelevante al binomio gobierno-oposición.

Bajo el sofisma de la paz y su refrendación, la Tercera Vía santista prepara, tras bambalinas, una estrategia cimentada en la trampa del consenso, perfecta para consolidar al gran liberalismo en el poder por los próximos 15 anos, allanando el terreno para las candidaturas de gregarios de su propio cuño como German Vargas Lleras, Carlos Fernando Galán o el mismo Simón Gaviria a futuro.

La derecha institucional,  con Santos a la cabeza, ha logrado no solo retener el poder sino dejar abierta la posibilidad, mediante la tentadora chequera estatal, de cooptar tanto al Centro Democrático como a la izquierda hasta reducirlos a unos mínimos tolerables que garanticen una cómoda gobernabilidad.

La Tercera Vía Santista y el Frente Amplio por la Paz

Anclada en la trampa de la cooptación y la defensa de un proyecto político que se augura prometedor, la opción alternativa (tercería) debe decidir entre coherencia ideológica o hacer parte de un gobierno, que se presume poco proclive a ejecutar reformas estructurales de hondo calado.

Las fricciones que yacen en el seno del Polo Democrático, la posición ambigua de progresistas con respecto a Santos y la apuesta sin condiciones en torno a la paz de la Unión Patriótica-Partido comunista, pueden facilitar la labor desestabilizadora de la Unidad Nacional orientada a fracturar el proceso unitario del Frente Amplio por la Paz mediante el ofrecimiento de cargos y gabelas burocráticas por separado.

La eventual participación de sectores del Frente Amplio por la Paz en el gobierno, seducidos por la burocracia santista, no solo lesionará el futuro del proyecto alternativo, sino que servirá a la élite tradicional para reacomodarse y de antemano legitimar la idea del establecimiento de lograr una paz inocua, mediada únicamente por el fin de la guerra más no del conflicto, es decir, claudicar en el precepto de una paz con reformas de fondo, estable y duradera.

Por primera vez en la historia, sin caer en el terreno de la exageración, la opción alternativa encuentra una oportunidad única para consolidarse, ya sin la premisa de unidad en torno a una simple personería jurídica, sino sobre la base de mínimos fundamentales para darle largo aliento a su existencia.

Superados los viejos paradigmas sobre el control del partido y el aparato, con el frente amplio se logra dar juego a la pluralidad, las singularidades y enfoques de las diferentes fuerzas que lo conforman y, sobre todo, la independencia de criterios para estimular el debate y la discusión.

En manos de la dirigencia de los diferentes sectores que conforman el Frente Amplio por la Paz se encuentra el camino de la independencia política, programática y electoral de esa franja de opinión que quiere finalmente dar el salto definitivo hacia el poder sin caer en las argucias del gatopardismo del nuevo Frente Nacional representado por la Unidad Nacional.

Twitter: @pineda0ruiz - pinedaruiz@hotmail.com

Edición N° 00406 – Semana del 4 al 10 de Julio – 2014
 
 
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