Ajuste tributario: los cambios que requiere el impuesto al patrimonio

  Jorge Espitia
  Profesor universitario
   
 

Llama la atención como el Ministro de Hacienda del gobierno de la Tercera Vía (Santos II) desafía la inteligencia de los colombianos, esperando que la gente, los analistas y los congresistas le crean. Se comienza muy pronto a socavar el capital político de la nueva administración: “No hablo ni de 'mini' reforma ni de reforma tributaria estructural. Hay que hacer ajustes”, entre ellos: Mantener el 4 x mil y el impuesto al patrimonio; gravar el capital de los colombianos que se encuentran en el exterior; ponerle coto a las sociedades sin ánimo de lucro (p.e. fundaciones para impulsar la responsabilidad social empresarial); penalizar la evasión; aumentar la productividad del sector agropecuario sin preocuparse por su tributación; poner a pagar impuestos a las tierras subutilizadas; y, actualizar el catastro urbano y rural para que los alcaldes puedan aumentar el recaudo fiscal del impuesto predial (El Espectador. Julio 20 de 2014).

Si esto no es una reforma tributaria, entonces, ¿qué es? Es claro, no es la reforma tributaria estructural que necesita el Estado colombiano para hacer frente a las necesidades de sus conciudadanos; para cambiar todo lo inequitativo que lo caracteriza; para eliminar los privilegios fiscales que favorecen a muy pocos; para poner a chillar a los más ricos, a los que más tienen; para buscar incrementar la presión tributaria para acercarnos a los niveles de países de igual o menor de desarrollo que tiene un recaudo tributario mayor al nuestro, eso es claro. Para el Ministro es tan sólo un 'ajuste'. Esperemos a ver que le dicen en el Congreso de la República las fuerzas políticas del Centro Democrático, del Polo Democrático Alternativo y del Partido Alianza Verde.

Ahora bien, es claro que el gobierno de Santos II no está interesado en impulsar una reforma tributaria estructural, se piensa ir por las ramas manteniendo los beneficios fiscales de los sectores económicos que lo apoyan, respaldan o representan.

Por ejemplo, en el impuesto al patrimonio y la forma como fue estructurado entre el Gobierno y el Congreso de la República, hay claramente unos grandes beneficiarios durante el periodo 2010 a 2014.

El principal elemento que caracterizó al impuesto al patrimonio durante el periodo 2011, 2012, 2013 y 2014 fue que congeló su base gravable en 2010 o más precisamente, al patrimonio poseído al 1° de Enero de 2011, con sus respectivas deducciones:

La base gravable del impuesto es el patrimonio líquido poseído a Enero 1° de 2011 y depurado con algunos valores que se pueden sustraer, entre ellos: el valor patrimonial neto de las acciones y aportes en sociedades nacionales, la casa de habitación hasta por $319.215.000 (artículo 295-1 del Estatuto Tributario); los valores patrimoniales netos de los activos poseídos en países de la comunidad andina de naciones (artículo 17 de la Decisión 578 de 2004 de la Comunidad Andina de Naciones, y el concepto DIAN 030734  de Abril 17 de 2006, el problema Jurídico No. 2); los valores patrimoniales netos de los activos poseídos en países con los cuales Colombia tenga suscritos convenios para evitar la doble tributación internacional (Convenio con España en la Ley 1082 de 2006 y en vigencia desde el 2008; Convenio con Chile en la Ley 1261 de 2008 y en vigencia desde diciembre de 2009; y el Convenio con Suiza en la Ley 1344 de julio de 2009) (Véase:
http://actualicese.com/actualidad/2011/01/03/como-quedo-el-impuesto-al-patrimonio-para-los-anos-2011-a-2014/).

Será que el Gobierno Nacional en su próximo ajuste tributario que esta por radicar en el Congreso de la República, no piensa actualizar, por lo menos dicha base gravable, buscando llevarla al Patrimonio del año fiscal 2014, más aún cuando la economía presentó un comportamiento positivo durante el lapso 2010-2014? Buscará el Gobierno Nacional mantenerle este privilegio a las empresas mediante su, denominado, 'ajuste' tributario? Esperemos que esta vez el denominado ajuste fiscal programado beneficie más a los ciudadanos y no a los dueños del capital.

Este simple detalle contable, el de mantener congelada la base gravable del impuesto al patrimonio en 2010, es decir, no actualizarlo año a año, le representó al gobierno nacional cerca de 3 billones de pesos durante el periodo 2011-2014. Es decir, que si se hubiese actualizado la base gravable del impuesto al patrimonio ($345 billones) y liquidado el impuesto por su tarifa implícita (4.1% para el impuesto y 5.1% con la sobretasa), el recaudo sería superior en cerca de 3 billones de pesos, una suma nada despreciable en un sistema tributario donde la presión fiscal es tan baja, comparada con países de igual nivel de ingreso y las necesidades de sus conciudadanos tan apremiantes.

El Cuadro 1 sirvió de fuente para realizar el ejercicio que permitió estimar los tres (3) billones de pesos que dejo de recaudar el gobierno nacional durante la vigencia fiscal del impuesto al patrimonio por el simple detalle de dejar congelada su base gravable durante un periodo donde la economía tuvo un buen comportamiento (Gráfico 1). Así pues, además de poner en marcha un impuesto al patrimonio con cierto sesgo en los privilegios, se estructuró un impuesto a todas luces contra cíclico, todo lo contrario a lo que la teoría recomienda. Para los conservadores lo importante es mantener los privilegios tributarios y reducir los impuestos como legado, independientemente del ciclo económico, pero si éste les favorece para impulsar su objetivo de política lo esgrimen como argumento, de lo contrario no. Éste fue uno de esos casos (Krugman, 2014).1

Al observar que cerca del 75% de la base gravable del impuesto corresponde a los 6 mil 66 Grandes Contribuyentes (Casos), entonces no resulta difícil afirmar que los Grandes Contribuyentes fueron los mayores beneficiarios de esta “pequeña” creatividad contable; al igual que ellos mismos explican cerca del 47% de las deducciones realizadas al patrimonio líquido a efectos de obtener la base gravable del impuesto. Las personas naturales son responsables, tan sólo, del 24% de dicha deducción (Cuadro 1).

Ahora bien, cuando se trabaja con los micro datos de las declaraciones del impuesto de renta de las Personas Jurídicas que la DIAN publica en su página web (www.dian.gov.co), en especial la evolución de los patrimonios líquidos sectoriales durante los años 2010, 2011 y 2012, para los cuales existe información, se tiene que los sectores económicos que mejor comportamiento tuvieron en su Patrimonio Bruto (Pg,) como en su Patrimonio Líquido (Pi) fueron el de la Construcción, el Financiero y el Minero (Cuadro 2).

En otras palabras, se puede afirmar que con la congelación de la base gravable del impuesto al patrimonio, los grandes beneficiarios de este detalle contable fueron principalmente los sectores financiero y minero y, en muy pequeña proporción, los asalariados; pues la base gravable del sector financiero en el total participa con el 24%, mientras que la del sector minero fue del 18% y la de los 6 mil 111 asalariado, el 2% (Cuadro 3).

De igual manera, resulta importante señalar que el sector financiero explica el 50% de la reducción de la base gravable del impuesto por la vía de los descuentos fiscales (Patrimonio Líquido menos Base para el impuesto). Este sector gana con la congelación de la base y gana con los beneficios que le da la norma de realizar descuentos a la base impositiva (Cuadro 3).

Finalmente y a efectos de eliminar las distorsiones e inequidades que generan los beneficios tributarios, esos descuentos que reducen la base tributaria del patrimonio líquido en un 25% al pasarla de $461 billones a $345 billones, se puede pensar en eliminarlos e incluso reducir las tarifas para mantener el recaudo. En ese evento, equivale a pasar la tarifa implícita del impuesto del 5.1% (impuesto más sobretasa) al 3.8%. Ahora bien, en el escenario en que el Gobierno Nacional quisiera aumentar su  recaudo tributario para atender las necesidades de la población más necesitada o para financiar los bienes y servicios complementarios a la inversión privada (capital humano, investigación y desarrollo, infraestructura, entre otros) y mantuviese la tarifa implícita (5.1%), y se eliminaran todos los descuentos de tal forma que la base impositiva fuese el patrimonio líquido, el Gobierno Nacional obtendría nuevos recursos por cerca de 2 billones de pesos.

En suma, se espera que estas deficiencias e inequidades que se aquí se presentan se vean superadas en el 'ajuste' fiscal, o mejor, en la reforma tributaria que prepara el gobierno nacional. Eso sería lo mínimo que se espera después de las promesas electorales de la pasada campaña.

Edición N° 00409 – Semana del 25 al 31 de Julio – 2014

1 “Hace 35 años los conservadores propusieron un nuevo argumento: la afirmación de que los impuestos elevados y los subsidios generosos estaban lastrando hasta tal punto la economía que incluso a los estadounidenses con rentas más bajas les iría mejor si se redujese todo eso.
Y consiguieron casi todo lo que querían, es decir, unos impuestos mucho más bajos sobre las rentas más altas y el fin de la asistencia social tal y como la conocíamos, aunque no el de los programas importantes para la clase media” Krugman, P. 2014. Las nuevas viejas ideas de los conservadores. En http://blogs.elpais.com/paul-krugman.

 
 
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