El segundo Santos: Entre el “ras, tas, tas” y el glamour

  Miguel Ángel Herrera Zgaib 1
   
 

“Ha llegado la hora de subir la vara, de ser más ambicioso con nuestros sueños…Miren a James Rodríguez… Qué ejemplo el que nos dan nuestros deportistas. Ellos compiten para ganar. Ellos trabajan por ser los mejores…Nos están dando un mensaje claro. Nos están enseñando el camino de la grandeza y la disciplina.” Discurso presidencial de Juan Manuel Santos, 7/08/2014.

Algún caricaturista recordó que JuanMa ya elegido, había dicho que no le caminaría a una segunda presidencia, pero, no fue así. La gran coartada para repetir es alcanzar la inalcanzada paz con los subalternos; sobre todo con los que vienen alzados en armas por medio siglo, quienes hacen mucho ruido con sus tatucos, el derrame de petróleo, y los daños colaterales irreparables en la población civil, pegada a cuarteles y estaciones de policía.

Así lo registra, la saga de la guerrilla más antigua, quizá del mundo,- hay que preguntárselo al senador Alfredo Rangel, especialista de antaño en el tema -, con todo y anécdotas, el trabajo especial del sociólogo Alfredo Molano, en el especial que sobre las Farc-Ep publicó El Espectador por estos días de efemérides, gratas e ingratas.

Pero, el día de la segunda posesión, donde la familia presidencial, por segunda vez, descolló por su glamour, en particular, la primera dama, María Clemencia, y sus hijos, bella la hija, chuscos y bien plantados los varones, sin vestir traje de camuflado antiguerrilla, tuvo a la vez que competir con el sueño del ex rey Juan Carlos de Borbón y Parma, todo un caballero, quien retozó a pierna suelta, durante la ceremonia de la investidura.

Lo anterior se juntó con la ausencia de reconocimientos en la larga y tediosa lista demodé, para el ex vicepresidente Angelino Garzón y su señora, descubierto en el “baile de las ilusiones electorales” como un uribista agazapado que tuvo que soportar por cuatro años.

Sumado todo a los brinquitos dados por el presidente y los generales para “agarrar el paso”; y claro no al ritmo del “ras, tas, tas,” que tan bien bailan los muchachos bajo la dirección artística de Pablito Armero y el debutante Miñía.

La segunda presidencia a ritmo de tres

“Hoy proclamo que ha llegado la hora de la prosperidad para las siguientes generaciones…Un país que cree en la propiedad privada y la protege…Pero, que lo hace con corazón para que los pobres prosperen…” Juan Manuel Santos, discurso inaugural.

“Esta visión, Colombia en paz con equidad y educada, es sencilla de recordar, ardua de lograr y profunda en su significado.” Palabras de JM Santos durante la segunda posesión.

En el discurso de posesión de Santos, que casi alcanza los 50 minutos, que siguió a la anodina perorata del presidente del Senado, el heredero de la casa Name, en representación compartida con quien preside la Cámara. Era el premio anticipado por los dos millones de votos aportados para el triunfo de la segunda vuelta.

Santos, quien combinó deporte y política, sin llegar a bailar, dejó claro de qué modo traduce, en qué consistirá el ritmo del “ras, tas, tas” que propone bailar  a la fea del baile, a la multitud subalterna que sigue comiendo pavo por 14 años seguidos. Esta Colombia a la que se junta la clase media endeudada y gravada, observa expectante cómo unos cuantos se embolsican con gula las ganancias billonarias de la prosperidad. Al mismo tiempo que ella protesta en Bogotá y Cali, por la precaria movilidad que se le ofrece, o resiste en paro, en los Santanderes y Antioquia.

También son tres los momentos que propone el presidente repitente: paz, equidad y educación, si la nación no quiere perder el paso, y la paciencia en una espera que dura medio siglo. Con la canción del Mundial, subida de los arrabales populares, que no le disputaba la fama a Shakira, Vives y Juanes, se le pone música subliminal a la santísima trinidad que reemplaza a los tres huevitos descompuestos del antecesor, a quien tanto elogió cuando ganó la primera elección Santos con 9.000.000 de votos.

El expresidente y la cuerda de sus senadores elegidos en lista única no quisieron asistir a la ceremonia, pretextando que el nuevo presidente fue elegido de manera fraudulenta, y los más indulgentes alegaron que su elección es ilegítima. Lo cierto, hoy por hoy, es que la diferencia con Oscar Iván Zuluaga, otro ausente, fue de 900.000 bien o mal contados.

La Registraduría en cabeza de Carlos A. Sánchez da fe del resultado, aunque sabido es que el reconteo aumentó a 20 el número de senadores electos por el Centro Democrático, que es una de las dos oposiciones, el ala reaccionaria de derecha al gobierno de la paz, la equidad y la educación.

Así se sepulta el quehacer de ocho años, aunque Juan Manuel deja como guardián al ministro de defensa repitente, el joven Juan Carlos Pinzón, mientras que hay varios ministerios que todavía se disputan los favores de la consabida clientela. Y tiene como coequipero, y contrafuerte, a Germán Vargas Lleras, cuya inclinación por la derecha política está requeteprobada como el entusiasmo por el clientelismo lentejo, del que son prueba las casas obsequiadas, y el trámite de los acueductos municipales que es menos conocido.

Repitiendo Presidencia, Colombia y Palestina

"Yo le puedo firmar en piedra, en mármol...no voy a subir tarifas". El candidato JuanMa, en debate con Antanas, 2010.

“Nuestro primer pilar será la paz…Hace cuatro años dije que la llave de la paz no estaba guardada.” Juan Manuel Santos, en la segunda posesión.

En una mesa redonda con Jacques Derrida, John D. Caputo, en el Departamento de Filosofía de la Universidad de Vilanova, en Pennsylvania, en el verano de 1996, recordaba cómo la reveladora conversación del rey de la deconstrucción del pensamiento se cerró con un "amén", una plegaria judía no sionista, que da comienzo a otra realidad.

En nuestro caso, como en el de Palestina, después del genocidio en Gaza, que no paró del todo con la última tregua de 72 horas, en Colombia se cumplen 50 años de una resistencia guerrillera de los subalternos.

Casi en coincidencia, el presidente reelecto, había dicho, no, no, la paz se tardará meses, no años, como lo hiciera también con respecto a los impuestos, pero, la temporalidad y la sustancia cambiaron radicalmente.

El resultado de estos cuatro años fue lo contrario, sí, sí a la reelección, a una paz que se alarga en el tiempo para su consecución, y a nuevos y más altos impuestos para los sectores medios del país que hoy reciben el lapo de las nuevas declaraciones de renta en sus hogares.

Hoy, 7 de agosto, repitió, recordó que el asunto pendiente de la paz se resolverá en su segundo periodo presidencial. Mientras tanto, en las dos últimas semanas él y su equipo de corifeos ha venido amenazando a las Farc-Ep y al Eln, con que el gobierno podría levantarse de la mesa, y ponerle término a las negociaciones de paz.

Es como si no existiera la propuesta de cese al fuego bilateral antes y ahora, como lo recuerdan  Marcha Patriótica, Aída Abella, y hasta Clara López, en rebeldía con la mayoría del PDA que encabezó  el senador Robledo, quien también se ausentó de la posesión después de asistir al llamado a lista del Congreso.

Las otras razones, a la vista, para pronunciar el jacusse, y hacer redoblar los tambores son las acciones de guerra de las dos organizaciones guerrilleras subalternas, en la que ha habido muertes civiles colaterales. En un cuartel de policía, el hijo de un uniformado murió por acción de las Farc-Ep.

Pero, las Fuerzas Armadas de Colombia, desde los tiempos de Uribe Vélez no han cesado en sus bombardeos, donde las víctimas civiles tienen una insultante sumatoria, a pesar de todas las maniobras por desconocer las responsabilidades del Estado, en los estrados internacionales y nacionales.

A la vista está el caso particular de Gaza, las acciones bélicas, los bombardeos del gobierno de Israel que han acabado con la vida de niños y mujeres, en números que superan a las víctimas que contabiliza el conflicto bélico de Colombia, pero en ambos casos con su carga de inhumanidad y bestialidad que uno y otro "cosechan".

Pero, el presidente Santos y la representación escogida ante el Consejo de Seguridad, pudo haberle puesto término a la ignominia de esta guerra, pero no lo hizo tampoco. Votó a favor de continuar la guerra de Israel contra los palestinos cercados y bombardeados con drones y artillería pesada. Contravino la tradición noble del expresidente Alfonso López Pumarejo, quien se opuso a la creación en solitario del Estado de Israel. Sin embargo, el presidente Santos ratificó a su ministra de relaciones exteriores, y recibió, igualmente, el desaire de varios primeros mandatarios de la región.

La Corte Constitucional, un día antes, ayer, desestimó la demanda de inexequibilidad presentada por Rafael Guarín, un abogado de la U. Libre, dedicado a la causa del "CD", que capitanea el senador expresidente.

Pero, quedó claro, en el voto de 6 contra 3, que los guerrilleros que incurrieran en delitos de lesa humanidad y genocidio, podrían quedar por fuera de la participación política. El dedo acusador apunta a las cabezas político-militares de las guerrillas, incluido Timochenko, y la plana mayor de las Farc-Ep.

Al tiempo que la discusión sobre las víctimas de parte y parte se torna viscosa, cuando las dos representaciones opuestas, aunque afirman la guerra en la mesa, no quieren asumir las consecuencias con respecto a quienes contienden y mueren en los campos de batalla, mientras otros se enriquecen, legal e ilegalmente, impidiendo que la restitución de tierras sea una realidad tangible para miles de miles de desplazados.

Una paloma desplumada, la educación superior

“Va a poder golpear mucho más duro...se necesita demasiada ingenuidad...la situación es bastante lamentable." J.E. Robledo, PDA.

"Vamos a ver si cambia...si entendió el mensaje." Antonio Navarro, Alianza Verde.

La segunda "paloma de la paz" tiene los meses contados, con una doble oposición vigilante, y una desigualdad social creciente, donde la educación pública como panacea es una cenicienta.

Juan Manuel, y la nueva ministra, que todos apuntan será la exdirectora del Sena, Gina Parody, que ya obtuvo el beneplácito de la iglesia y la organización magisterial,  no podrá continuar con la charlatanería que en esa materia han presentado  dos presidentes reelectos, sobre todo, en la joya de la corona cultural, la educación superior esmirriada y arrinconada en las instituciones públicas.

No se puede seguir esta defraudación del credo liberal, restregado en la propaganda, respaldado con millones de balas y bombas, que queman la riqueza social “invertida” en su exacto sentido en la maquinaria de guerra, y en los premios a la burocracia castrense que exhibe trofeos individuales, pero no gana la guerra, ni con Uribe tampoco con Santos.

Por último, la para-política

“Colombia tiene que unirse en un propósito nacional…es de todos, absolutamente de todos los colombianos”.

“Yo sé que hay gente que me quiere. Yo se que hay gente que no me quiere. Pero todos queremos a Colombia…El que quiera llegar más lejos que camine con los demás. Eso es lo que les propongo, que caminemos juntos, que trabajemos juntos.” “Significa que las mentes más brillantes se queden en el país…que tengamos centro de enseñanza de tal calidad que las empresas se tengan que pelear por emplearlos…Significa una nueva cultura de amor y pasión por el conocimiento”.

“A partir del año entrante…el presupuesto destinado a la educación será el más grande de todos…por encima incluso del defensa y seguridad…Eso nunca había pasado”. Palabras tomadas del discurso presidencial de 7/08/2014.

Ya concedió el presidente, ahora proclamado, en la plaza y el capitolio, vía libre a su bancada, dando  la oportunidad de que se debata en la comisión segunda, la situación de la parapolítica, o, de pronto, el reemplazo, o el desmantelamiento del régimen parapresidencial del cual él mismo es una criatura beneficiaria, aunque se haya intentado lavar las manos como Poncio, el gobernador de Judea.

Estamos de cara a las elecciones de 2015, que serán el examen de la paz y la igualdad social, y para entonces ya habrá que contabilizar resultados, no solo en materia de avance en la agenda de La Habana, aparentemente, estancadas por las inculpaciones y exclusiones de figuras de la guerrilla del juego político futuro.

También tendrá que haber prueba clara del aumento en el presupuesto para la educación, y cómo irá en ello la educación pública superior, en la ruina infra-estructural, y afectada por la corrupción en los contratos interadministrativos.

Por lo pronto, está grabado lo que dijera el Presidente  este jueves:

“Colombia debe trazarse hoy una meta con la que todos nos podamos comprometer…Ser en una década un país en paz total, un paz con equidad, y el país más educado de América Latina…Esa visión en paz, con equidad y educada es sencilla de recordar.  Y, ¿por qué estos tres pilares? Si los alcanzamos seremos un país totalmente diferente para siempre…un país líder.”

Al referirse a la paz, sin embargo, Santos nada dijo en directo de la para-política, no nombró tampoco al ex presidente Álvaro Uribe Vélez, cuyo gobierno estará bajo escrutinio, en la comisión segunda en los siguientes días. Se escucharán las voces de la oposición de izquierda y democrática, para en efecto, recuperar la memoria más inmediata de las atrocidades cometidas en la guerra, denegada tantas veces, en cuyo lugar pretendió colocarse el parche del  fementido “estado de opinión”.

Al hablar de paz total, si es lo que propone a Colombia, esta no se logra sin memoria, para completar la cita que sigue, de su cosecha:

“Una paz total no es posible si no hay equidad, y la única forma de lograr equidad a largo plazo es tener una población bien educado…que además es un país menos propenso a la violencia”.

No se podrá rendir un homenaje sincero a los cuerpos armados en la impunidad, y sin colocar en sus sitios y sanciones penales a los responsables de haber utilizado la situación de guerra como excusa para llevarse de calle a la población civil. Y esto no se aplica a uno solo de los bandos enfrentados. Es conveniente añadir lo aprendido ahora en el desenlace de la situación de Gaza, Ucrania y Siria y juntas, que la impunidad ni siquiera paga.

De ese modo estas palabras alcanzarán un sentido exacto, y se convertirán  en su segundo mandato en una profesión de fe civilista, y en un auténtico ejercicio democrático sin esguinces autocráticos de ningún tipo:

“Quiero que rindamos todos un homenaje sincero a nuestros hombres de las fuerzas militares y  de la policía…Ellos han sido los guardianes de nuestra democracia, y serán, dios mediante, guardianes de nuestra paz.”

“No se tolerará ningún ataque a la población civil”.

Veremos si esto y lo antes dicho se cumple, o habrá rectificaciones extemporáneas, con la dosis de fatalidad que implican para que, por fin, Colombia cree las bases de una democracia estable en un posconflicto promisorio, sin chauvinismo y prosopopeya barata y deleznable.

1 Director del Grupo Presidencialismo y participación. Coordinador del IX Seminario Internacional Antonio Gramsci. Universidad Nacional de Colombia y Universidad Central de Quito. “La Otra Tercera Vía: La Cuestión Meridional”. Primera semana de Octubre 2014. Email: presid.y.partic@gmail.com

Edición N° 00411 – Semana del 8 al 14 de Agosto – 2014
 
 
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