La langosta es solo para los ricos

  Mauricio Torres-Tovar
  Médico Salubrista Público – Profesor Asistente Universidad Nacional de Colombia
   
 

A propósito de la Sentencia sobre la Ley Estatutaria de Salud

En recientes declaraciones el Ministro de Salud dijo que “la Corte Constitucional quiere que todos los colombianos coman langosta1, en relación con la Sentencia C-313 de 2014 sobre la revisión constitucional de la Ley Estatutaria de Salud que la declara exequible.

El mensaje es claro, en Colombia la garantía plena del derecho a la salud es para unos, pocos, que tienen capacidad económica para comprar “el caviar” de un acceso a la salud digno, oportuno, de calidad; el resto, la masa, sin suficiente capacidad económica, debe ser consciente y aceptar que no puede acceder a las delicias de la langosta, es decir que deben aceptar la atención restricta, a destiempo, de baja calidad, indigna que se viene recibiendo desde hace años en el país.

¿Para qué la Ley Estatutaria de Salud?

La iniciativa de la Ley Estatutaria en Salud tuvo diversos intereses entre los actores involucrados. Desde un conjunto de actores sociales, gremiales y académicos, era la posibilidad de tener una herramienta legislativa que estableciera claramente la salud como derecho humano y que obligase a una serie de ajustes para su garantía plena por parte del Estado, teniendo como condición fundamental la eliminación de la intermediación de las EPS.

Mientras que para el Ministerio de Salud y para el gremio de las EPS, esta Ley debía ser un instrumento para delimitar claramente el contenido del derecho a la salud, dejándolo exclusivamente como un POS restricto y con ello limitar a la acción de tutela, para proteger los recursos financieros del sistema de salud, pero principalmente los de las EPS.

Lo nuevo con la Sentencia C-313

Lo nuevo de este proceso, es que la Corte Constitucional, ha hecho una precisión en lo que atañe con su declaración inicial del 21 de mayo de 2014, en relación al artículo 15 de la Ley relacionado con las prestaciones de salud, donde se replantea el tema de las exclusiones. Dice la Corte en la Sentencia C-313 que “en lo que atañe al inciso 2°, se tiene que este excluye la posibilidad de financiar con los recursos destinados a la salud, los servicios y tecnologías bajo la óptica de una serie de criterios enlistados en 6 literales”; “para la Corte, la definición de exclusiones resulta congruente con un concepto del servicio de salud, en el cual la inclusión de todos los servicios, tecnologías y demás se constituye en regla y las exclusiones en la excepción. Si el derecho a la salud está garantizado, se entiende que esto implica el acceso a todos los elementos necesarios para lograr el más alto nivel de salud posible y las limitaciones deben ser expresas y taxativas”; “por ello, en aras del goce efectivo del derecho y, atendiendo que salvo lo excluido, lo demás está cubierto, se impone, excluir del ordenamiento jurídico la expresión *para definir las prestaciones de salud cubiertas por el sistema*”.

Es un replanteamiento positivo de la postura de la Corte Constitucional que entiende que no es posible establecer un contenido restricto al derecho a la salud, donde están no sólo la prestación de servicios asistenciales, sino los medicamentos2 y las tecnologías diagnosticas y terapéuticas, por que iría contra el espíritu y jurisprudencia internacional del derecho a la salud, especialmente de la contenida en la Observación General No. 14 del Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales.

Con este pronunciamiento la Corte Constitucional ratifica el carácter de derecho fundamental autónomo que se le ha reconocido desde la jurisprudencia al derecho a la salud, siendo consecuente con sus posturas jurisprudenciales de los últimos años. Igualmente, salvaguarda el mecanismo de protección del derecho fundamental, razón por lo cual coloca limites al artículo 1° en la expresión “establecer sus mecanismos de protección” y al artículo 5° en la expresión “atribución del deber de adoptar mecanismos para la validación del derecho prevista” y que “la sostenibilidad financiera no puede comprender la negación a prestar eficiente y oportunamente todos los servicios de salud debidos”.

Replantear para que todos comamos dignamente

Esto desde luego, desde la perspectiva del Ministro de Salud, que estaba muy complacido con el pronunciamiento de la Corte de mayo de este año, es una cortapisa a sus aspiraciones de limitar el contenido del derecho a la salud y de paso limitar el uso de la tutela. Esto es lo que explica sus recientes declaraciones.

Ahora, lo cierto es que ni con esta perspectiva amplia de la Sentencia C-313 que ratifica la visión integral del derecho a la salud, se va a lograr una salida porque la Ley Estatutaria de Salud no afecta la matriz de intermediación que impone el modelo de aseguramiento privado, que es la piedra angular que explica la profunda crisis por la que pasa el sistema de salud colombiano.

Seguir insistiendo en que la crisis está dada por una insostenibilidad financiera del sistema producto de garantizar el derecho a la salud, como lo afirma el Ministro, es no entender que el problema no está en la garantía del derecho, sino cómo se garantiza y cómo se distribuyen los importantes recursos financieros con los que cuenta el sistema de salud.

Si no colocamos el acento en una política pública y un sistema que desarrolle ampliamente la salud pública y que realmente despliegue procesos de promoción de la salud y prevención de la enfermedad, es seguir poniendo los recursos en la atención a la enfermedad que siempre será más costoso y menos eficiente. Se requiere que el sistema de salud pase a un enfoque de salud pública y de atención primaria en salud y que a la atención a la enfermedad se le quite su lugar preponderante.

Lo inaceptablemente ético, no debe ser garantizar el derecho a la salud según las necesidades de las personas, sino que en el sistema las EPS intermediadoras se queden con los recursos públicos a partir de negar las atenciones a las personas y de generar actos de corrupción.

En una reorientación del objetivo central del sistema de salud y del uso de sus recursos financieros, tal vez no todos podríamos comer langostas, pero si todos podríamos comer dignamente. Pero lo cierto, desafortunadamente, es que con esta Ley Estatutaria de Salud seguimos ratificando que el acceso al derecho a la salud en Colombia se da según la capacidad de pago de las personas y por estos unos pocos seguirán comiendo langosta, muy seguramente incluido el Ministro.

Edición N° 00424 – Semana del 7 al 13 de Noviembre – 2014

1 Frase pronunciada por el Ministro de Salud, Alejandro Gaviria, en el Congreso Nacional de Asocajas, realizado en Cartagena a finales del mes de octubre de este año. Revista Semana, 1 de noviembre de 2014. http://www.semana.com/nacion/articulo/las-criticas-del-ministro-gaviria-al-sistema-de-salud/407662-3

2 Por esto también la Corte Constitucional ha planteado en la Sentencia C-313 que “el suministro de los medicamentos tiene directa relación con uno de los elementos esenciales del derecho a la salud, esto es la accesibilidad, de allí que cualquier medida que se adopte en esta materia debe tener en cuenta ese objetivo”; “impone que la declaratoria de exequibilidad del mandato sea condicionada a que el control de precios a que se refiere el parágrafo, comprenda todas las fases del proceso de producción y comercialización de los medicamentos hasta su consumo final, en aras de garantizar los fines precedentemente reseñados”.

 
 
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