México lindo: entre la crisis institucional y la resistencia social

  Mauricio Torres-Tovar
  Profesor Asistente Universidad Nacional de Colombia
   
 

México y Colombia son dos naciones hermanadas desde hace décadas. La influencia mexicana sobre la cultura colombiana por su cine, su música ranchera, sus cómicos, sus escritores, sus muralistas, sus tacos, su revolución de comienzos del siglo XX, es indudable.

Pero en los últimos años Colombia es espejo de México, por la profunda violencia y terror que genera el narcotráfico, con sus cuerpos armados ilegales y legales, en alianza con elites gobernantes; asunto que Colombia vivió de manera similar en la década del 90, el cual a pesar de su menor intensidad, se sigue viviendo.

Pero esta barbarie de la violencia del narcotráfico, que se cruza y profundiza con la corrupción institucional y con la impunidad, y que parece indetenible, tiene hoy en México un momento de profunda confrontación social, que se precipitó por los hechos ocurridos en Ayotzinapa1 a finales de septiembre del año pasado, donde 43 estudiantes de una Escuela Normal fueron secuestrados y desaparecidos y que al día de hoy no se sabe qué pasó realmente con ellos.

Al saberse que los 43 estudiantes normalistas fueron detenidos por la policía, entregados a un grupo delincuencial aliado con el narcotráfico y que este acto fue ordenado por el gobernante de la municipalidad y su esposa, hizo que se “rebozara la copa” de la sociedad mexicana, se profundizará el descontento y se catapultara la protesta social, llevando a generar una coyuntura que expresa la honda crisis en la que hoy está inmersa México, reflejada en gran medida en la profunda inequidad social existente y en el alto grado de violencia en donde el 75% de sus municipios son vulnerables al crimen organizado2.

Hay una profunda indignidad en el pueblo mexicano, de un lado porque siente que se atentó en Ayotzinapa contra el esfuerzo por superarse de los sectores más marginales, en este caso campesino. Los 43 estudiantes son un símbolo del valor de la educación pública presente en las áreas rurales, de la enseñanza al servicio de los más necesitados, del impulso a procesos de transformación social en México3.

De otro lado, es una expresión del hartazgo del pueblo mexicano por sus dirigentes, sus partidos políticos, sus instituciones y poderes Estatales, que están profundamente deslegitimadas dado sus niveles de corrupción, de impunidad, de infiltración del narcotráfico (que permiten hablar hoy de un narco-Estado), de impulso a políticas que favorecen a pequeños sectores y empobrecen a la mayoría. Esto sustenta la frase #yamecanse que hoy se moviliza ampliamente.

La crisis social que hoy vive México es producto de un proceso acumulativo de décadas, que se ha profundizado en gran medida desde comienzo de los 90 con el impulso de políticas neoliberales y la firma del libre tratado con Norteamérica (NAFTA).

México se encuentra entonces en un punto de inflexión, que se puede comprender en la forma como lo que dice mi querida amiga mexicana Alejandrina “en México hay tantos agravios contra nuestro pueblo en este momento, como formas de construir la esperanza”. Se está en un punto de quiebre, que bien o lleva a una profundización de la violencia y el empobrecimiento, o a una salida a la altura de las demandas y propuestas populares.

México se constituye en una esperanza en la región, porque desde allá, como a comienzos de siglo XX, se movilizan nuevamente ideas y procesos innovadores, con una orientación de base comunitarista, legado de los procesos zapatistas, que se constituyen en una clave para renovar el ejercicio de la política, para construir un nuevo tipo de sociedad. Como lo expresará Octavio Paz “pienso que en ese sueño de nuestros campesinos hay una semilla de verdad” 4.

La apuesta que hoy propone el pueblo mexicano es refundar México, a través de un nuevo pacto social que permita ir en otra dirección, por eso la importancia de la propuesta de la Convención Nacional Popular, que debe permitir ir a una constituyente ciudadana y popular, base para configurar una nueva nación.

Se requiere entonces combinar pensamiento crítico, fundido a la acción, para fortalecer los procesos organizativos y de conciencia, con la claridad que es la propia gente, desde sus espacios de vida y trabajo, la que tiene la capacidad de construir la verdad y transformar las realidades, tal como lee Pablo Gonzales Casanova los postulados provenientes desde Chiapas, sur de México5.

Y entonces cobra fuerza la pregunta hecha en los años 70 por Octavio Paz ¿por qué no poner en entredicho los proyectos ruinosos que nos han llevado a la desolación que es el mundo moderno y diseñar otro proyecto, más humilde pero más humano y más justo?”.6

Esto es lo que hoy está en juego en México, pero también en toda la región. La posibilidad de parir un nuevo proyecto de sociedad, desde el dolor que produce la barbarie, pero también desde la pérdida del miedo, como lo han dicho los familiares de los 43 estudiantes, y desde los proyectos de esperanza, construidos desde abajo por la gente, en un camino que aporte a la refundación del proyecto planetario, sin el cual no será posible la vida misma.

Así que el grito que hoy debe resonar en todo el continente es: ¡¡¡¡Viva México Refundado cabrones!!!!

Edición N° 00434 – Semana del 13 al 19 de Febrero – 2015

1 Ayotzinapa es una población del estado mexicano de Guerrero, que es cabecera del municipio del mismo nombre. En Náhuatl, idioma usado por los pueblos originarios Nahuas, significa río de tortuguita. En este municipio se encuentra localizada la Escuela Normal Rural Raúl Isidro Burgos.

2 Alejandro Calvillo. ¿Qué hacer con este país? Sin embargo.mx. Edición Enero 27 de 2015.  http://www.sinembargo.mx/opinion/27-01-2015/31178

3 Luis Hernández Navarro. Ayotzinapa crimen de lesa humanidad. La Jornada. Edición Octubre 7 de 2014. http://www.jornada.unam.mx/2014/10/07/opinion/019a2pol  

4 Octavio Paz. Suma y sigue. En: Encuentro: Octavio Paz y Julio Scherer. México: FCE, 2014.

5 Pablo González-Casanova. Una lectura Zapatista. Primer Festival Mundial de las resistencias y las rebeldías. La Jornada, Edición enero 8 de 2015. http://www.desdeabajo.info/mundo/item/25633-una-lectura-zapatista.html 

6 Octavio Paz. Suma y sigue. En: Encuentro: Octavio Paz y Julio Scherer. México: FCE, 2014.

 
 
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