A propósito del premio internacional pax christi otorgado al colectivo de pensamiento y acción mujeres, paz, y seguridad

  Karina Camacho Reyes1
  Bogotá, D.C.
   
 

Entrevista a Rosa Emilia Salamanca2

“Las mujeres no queremos ser incluidas en una sociedad que es excluyente, machista, clasista, discriminante, injusta, racista, homofóbica; queremos transformar esa sociedad”

El Colectivo de Pensamiento y Acción Mujeres, Paz, y Seguridad ha sido elegido como ganador  del Premio Internacional de Paz Pax Christi International en su versión 2015. La Corporación Viva la Ciudadanía se complace con este merecido reconocimiento que visibiliza y alienta el esfuerzo de esta organización de mujeres que desde sus múltiples formas de ser y de vivir trabajan por la construcción de una paz transformadora, estable y duradera para Colombia.

Por esa razón, y en el marco de la conmemoración del Día Internacional por los Derechos de las Mujeres, queremos compartir con las lectoras y los lectores del Semanario Virtual Caja de Herramientas, una entrevista con Rosa Emilia Salamanca, secretaria técnica del Colectivo de Pensamiento y Acción.

Para contextualizar el significado del premio, ¿podríamos empezar por que nos cuentes sobre la conformación y apuestas del Colectivo de Pensamiento y Acción Mujeres, Paz, y Seguridad?

El Colectivo de Pensamiento y Acción, Mujeres, Paz y Seguridad, nace a partir de un intercambio entre mujeres de Colombia y Filipinas en el 2011, en una propuesta de aprendizaje intercontinental en el marco de los contextos de conflicto armado prolongado de ambos países. Este grupo se conformó con mujeres de enfoques diferentes, pertenecientes a distintos sectores de la sociedad: sector privado, derechos humanos, de paz, académicas, víctimas del conflicto, excombatientes, indígenas, afrodescendientes, fuerza pública, medios de comunicación, feministas, pacifistas, ecuménicas, entre otras. Otra singularidad es que todas de una u otra manera habían sido tocadas, atravesadas por diferentes manifestaciones del conflicto: desplazamiento, amenazas, tortura, secuestro, asesinato, en fin, la situación nacional no les era ajena.

Los aprendizajes fueron muchos y quisiera destacar:

- El paradigma de ganar la paz en el lugar del paradigma de ganar la guerra. Este descubrimiento nos permitió entender la dimensión del cambio de matriz de análisis de la guerra a la construcción de paz y de la cascada de acciones y decisiones que de él se derivan.

- Las múltiples conversaciones y debates entre nosotras nos permitieron entender y ponernos del lado de la otra en sus miedos, dolores, angustias y rabias. Eso nos acercó y nos permitió entender que la realidad tiene mil colores, que nada es bueno o malo en absoluto y que la realidad y la verdad se construye a partir de los testimonios de todas.

- En este largo viaje tuvimos muchas horas en el avión. Horas de conversación profunda. Fue un pequeño proceso de paz entre nosotras, de reconocimiento en la tragedia y en la esperanza. De allí nace nuestro mito del avión. Tuvimos que conversar, ninguna se podía bajar del avión, y así pensamos hoy: tenemos que convivir en este país, ¿cómo lo vamos a lograr?, ¿cuál es nuestro proceso de paz entre diferentes actores de esta sociedad?

- Nos dimos cuenta de profundas transformaciones que tuvimos a lo largo de nuestras conversaciones y discusiones, acuerdos y desacuerdos, pero todas nos permitieron ver realidades que no vimos antes. Por eso decidimos permanecer juntas y trabajar desde la diferencia, no desde la igualdad. Hoy somos más y no es fácil. Pero, ¿la democracia es fácil?, ¿la paz es fácil?, por ello aprendimos que la paz se construyen en el lugar donde nos logramos tocar unas a otras. Donde salimos de nuestros ámbitos de confort y desde posturas incómodas tratamos de ver lo que el otro, la otra ve y siente. Es una propuesta sentipensante.

- Así nacen el Pacto Ético por un país en Paz, y Amanda y las Salamandras como propuesta de memoria histórica que rinde homenaje a las mujeres que desde diferentes lugares de la sociedad han dado respuestas diferentes a la violencia de la cual han sido objeto y nuestros Diálogos Inimaginables, Diálogos Posibles. Nosotras trabajamos por una pedagogía activa en la construcción de paz, donde la verdad sobre lo ocurrido se sepa, donde el papel de las mujeres como sostenedoras de tejido social se evidencie, donde su actoría política se destaque, en una propuesta desde las mujeres, que no hable sólo a mujeres sino a la sociedad en su conjunto. Transformar transformándonos.

- ¿Por qué la ética como un eje de reflexión? Creemos que como sociedad hemos llegado a una situación que va más allá del conflicto armado. Somos una sociedad en crisis. Con múltiples crisis simultáneas. Necesitamos construirnos como sociedad nuevamente. Esa es parte de nuestra apuesta. Es parte de la futura sociedad, de la paz sostenible.

¿Cuáles son los méritos que encontró Pax Chistri para conceder este año el Premio internacional de Paz al Colectivo de Pensamiento y Acción Mujeres, Paz, y Seguridad?

Este premio se origina luego de la segunda guerra mundial. Luego de la tragedia ocurrida en todas partes, los odios, los rencores, las polarizaciones estaban más que presentes. La rabia contra la identidad alemana era muy profunda. Así pues el inicio de Pax Christi se dio para bajar o tratar estas tensiones de otra manera, desde la sociedad civil para construir un ambiente propicio a la paz desde la paz más allá de la nacionalidad. Este premio destaca eso precisamente. Los diálogos desde diferentes orillas. La posibilidad de vencer la negación al otro y la otra y acercarse a pesar de las diferencias, de los dolores, de las rabias, de las diferencias políticas. El Colectivo pretende eso. Hablar entre diferentes, acercarnos entre distintas para escucharnos, para poco a poco vernos de otra manera. Por ello nos han honrado con el mismo. Porque el Colectivo busca el diálogo activo entre diferentes.

¿Cómo ayuda este premio a impulsar el trabajo del Colectivo, y más concretamente el Pacto Ético por un País en Paz?

El premio sitúa nuestra iniciativa en un ámbito muy importante de reconocimiento a nivel internacional. Para Colombia esto significa que los esfuerzos de diálogo y concertación que se puedan impulsar en sociedades tan fracturadas como la nuestra son vitales para salir adelante construyendo bases para una nueva realidad. Colombia, muy inteligentemente, es uno de los pocos lugares del mundo que ha decidido en los últimos tiempos el camino negociado con la insurgencia. Pero para todos y todas es claro, que este es un camino para la construcción de una paz sostenible y duradera. La paz se debe construir con profundas transformaciones políticas, estructurales y culturales. Por ello hemos acordado un proceso de discusión y concertación impulsar el Pacto Ético por un País en Paz. En el definimos 15 caminos para la paz. Estos quince caminos proponen estas tres dimensiones de esa paz. Al otorgarnos este premio, el mensaje es claro al país, y al mundo. La paz cruza por estos caminos profundos de cambio. Pero además, en el marco de un pacto que concerte de nuevo los límites de convivencia; lo que nosotras hemos llamado la ética. En una sociedad donde se han roto éstos parámetros de la manera escandalosa como se han roto en nuestra sociedad, éste es un desafío que nosotras aquí proponemos. El premio además es concedido a un grupo de mujeres, que como nosotras nos hemos dado el espacio para ejercer nuestra ciudadanía activa partiendo de nuestras diferencias, y por último nos destaca como constructoras de paz y actoras políticas clave, no sólo al  Colectivo sino a todas las redes y plataformas de mujeres que trabajan incansablemente por la paz tanto en el país como fuera de él.

¿Por qué resulta tan importante para una organización colombiana y de mujeres ganar un reconocimiento internacional en este momento?

Pues, pone los ojos en Colombia y en las mujeres que en él trabajamos por la paz. Se brinda un espacio que reconoce que la sociedad civil colombiana es activa y que los asuntos de paz no sólo pasan por la Habana. Muestra iniciativas innovadoras y considera que podemos decir algo al resto del mundo. El evento de entrega del premio será en Belén, Palestina, donde podremos conversar con muchas otras mujeres y contar nuestra experiencia. Este evento será muy importante y aprenderemos muchísimo. Sin embargo para nosotras es fundamental el evento que tendremos de entrega del premio en Colombia, donde podremos seguir posicionando nuestras iniciativas. Seguir dándole impulso no solo al Pacto, sino a los Diálogos Inimaginables - Diálogos Posibles, a  la serie Amanda y las Salamandras, y a las discusiones sobre seguridad, que desde nuestro punto de vista son fundamentales para la no repetición en el posta cuerdo.

A propósito del Día Internacional de los Derechos de las Mujeres, ¿qué mensaje te gustaría enviar a las lectoras y los lectores del Semanario?

El primer mensaje es que valoren seriamente, desde la innovación de lo político, los paradigmas de transformación de la sociedad que proponemos las mujeres, desde las propuestas feministas de variado tinte. Las mujeres no queremos ser incluidas en una sociedad que es excluyente, machista, clasista, discriminante, injusta, racista, homofóbica; queremos transformar esa sociedad.

El segundo mensaje es que los hechos han demostrado la práctica y potencial de las mujeres como constructoras de paz. La sociedad gana indudablemente reconociendo nuestra actoría como sujetas políticas.

El tercer mensaje es que este país necesita muchísimo trabajo para lograr un ambiente de paz, propicio para una vida digna para todos y todas. Por ello empoderarnos en un marco ético de convivencia y no violencia es fundamental para el ejercicio democrático real y de transformación de conflictos.

Finalmente invitarlas a unirse al Colectivo e invitar a las organizaciones, instituciones, a que hagan parte del impulso de las estrategias colectivas del Pacto Ético por un País en Paz, y los Diálogos Inimaginables, Diálogos Posibles entre diferentes. Transformar transformándonos. Un camino para la paz.

Edición 437 – Semana del 6 al 12 de marzo de 2015

1 Feminista y Asesora Estrategia de Lobbying y Presión Política Corporación Viva la Ciudadanía. karina.camacho.reyes@viva.org.co

2 Feminista, directora estratégica CIASE, y Secretaria Técnica del Colectivo de Pensamiento y Acción, Mujer, Paz, y Seguridad. colectivomujerespazyseguridad@gmail.com, www.pactoetico.org, https://www.facebook.com/PactoEticoporunPaisenPaz?fref=ts

 
 
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