Respeto a la legitimidad de los resultados
de la consulta a rector en la UNAL

  Mauricio Torres-Tovar
  Profesor Asistente, Universidad Nacional de Colombia
   
 

El pasado miércoles se realizó la consulta para la rectoría de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), que fue ganada por el profesor Mario Hernández, con un porcentaje del 51%, si se valoran con votos de manera neta, seguido con el 10,5% por parte del actual rector Ignacio Mantilla1. Esta consulta tuvo la particularidad que en relación con la desarrollada tres años antes, duplico el número de votantes (un total de 23.293 votos entre profesores/as, estudiantes y egresadas/os).

Esta consulta se da en un contexto político nacional en el cual se está buscando llegar a un acuerdo negociado de un conflicto armado que lleva más de cinco décadas, donde es indudable que se requiere enfrentar las profundas desigualdades sociales que son su causa estructural, entre la que se encuentra una profunda inequidad en el acceso a la educación superior.

En este sentido la educación superior tiene que ser vista como un asunto del conjunto de la sociedad, no solo de la comunidad académica que la habita, razón por la cual se debe debatir ampliamente cuáles son el carácter y la orientación adecuadas de la Universidad, para aporte en la generación de procesos equitativos y cumpla su labor central de contribuir a enfrentar los problemas de la nación.

Se sabe que en los países donde la educación superior es de carácter público, universal, gratuita, financiada directamente por el Estado, las posibilidades de acceso son mayores, su calidad es mejor y hay un mayor abordaje de los problemas específicos de la sociedad generándose propuestas para sus enfrentamientos con mayor pertinencia.

Este es el tema que en el fondo se debate hoy a partir de la definición del rector para la UNAL, en tanto finalmente quien se coloca a su cabeza puede influir en un camino que efectivamente le da carácter público, nacional y estatal o por el contrario el de continuar en el camino del mercado, que profundiza las inequidades y pone a la Universidad al servicio de intereses particulares y no del bien público general.

La consulta le ha dado un enorme respaldo a la propuesta del profesor Hernández que plantea que la UNAL sea una universidad pública y nacional, financiada directamente por el Estado, que desarrolle procesos democráticos en su interior y que le permita articular de manera adecuada los procesos de docencia, investigación y extensión para elevar la calidad académica y sus aportes al conjunto de la sociedad.

La alta participación en la consulta y el gran porcentaje de votación que le dio respaldo a la propuesta del profesor Mario, expresan un deseo de cambio en la manera como se está llevando la UNAL, lo que a su vez, demanda un reconocimiento de legitimidad de este ejercicio democrático.

El Consejo Superior Universitario (CSU), integrado en su mayoría por representantes del gobierno nacional, al ser la instancia que designa al rector, debe entender y reconocer la legitimidad de la consulta, entender que hay un llamado a un cambio en el carácter de la UNAL y entender que para conectarse con el contexto político actual que está en la búsqueda de caminos para la equidad y la paz, es sustancial el desarrollo de una educación pública como derecho humano, con financiamiento directo del Estado, que le permita concretar sus aportes a la justicia social.

La orientación del presidente Santos al CSU debe ser la de indicarle que respete la legitimidad de la consulta, demostrando con esto que sí es posiblemente respetar las decisiones democráticas como una base real para construir un proceso de paz en el país.

Si el CSU lee adecuadamente el contexto nacional, respeta el marco de legitimidad del proceso democrático de la consulta y quiere aportar a las bases de la paz en el país, debe designar como rector de la UNAL al profesor Mario Hernández.

Edición 439 – Semana del 20 al 26 de marzo de 2015

1 El proceso de consulta en la UNAL, que no es vinculante, genera una ponderación donde el voto de los y las profesoras tienen un porcentaje mayor al voto de los y las estudiantes. Con esta ponderación Mario Hernández tuvo el 30,1%, seguido de Ignacio Mantilla de 26,7% y Jorge Hernán Cárdenas con 17,4%. El apoyo al profesor Hernández de estudiantes fue de 9.411 votos, seguido del profesor Sanabria con 1.633 votos; de egresados fue de 1.980 votos, seguido del profesor Mantilla con 747 votos y de docentes fue el segundo respaldo con 478 votos en relación a 599 votos para el profesor Mantilla.

 
 
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