Estatuto de la Oposición, un mecanismo fundamental para la construcción de una paz estable y duradera

 
El Gobierno Nacional presentó una propuesta de Estatuto de la Oposición Política donde reconoce la oposición como un derecho fundamental autónomo que goza de especial protección del Estado y las autoridades públicas, basado en principios democráticos, de participación política efectiva, pluralismo político, equidad de género y armonización con los convenios y tratados internacionales.
 
Cristhian París
 
Asesor de Lobbying y Presión Política Corporación Viva la Ciudadanía
 
 

El Estatuto de la Oposición es una de las medidas legales que contiene el Acuerdo Final para la terminación del conflicto y la construcción de una paz estable y duradera, que buscan no sólo crear mecanismos y herramientas que contribuyan a saldar las deudas históricas del Estado con las poblaciones, sectores y territorios, al tiempo representa un gran reto en el sentido de reconocer a la oposición política como un actor con capacidades para incidir e influir en la transformación del país. Asimismo, representa el desafío de eliminar la estigmatización, criminalización, persecución y asesinato de afiliados, representantes o líderes de movimientos y partidos políticos, con el fin de no repetir historias pasadas.

Vale la pena reconocer que estas garantías están asociadas al fortalecimiento de las colectividades políticas para que logren congregar las expectativas e intereses de la ciudadanía con afinidades ideológicas, y por supuesto esto requerirá de acciones que contribuyan al fortalecimiento de la cultura política nacional.

En este sentido, el Gobierno Nacional presentó una propuesta de Estatuto de la Oposición Política donde reconoce la oposición como un derecho fundamental autónomo que goza de especial protección del Estado y las autoridades públicas, basado en principios democráticos, de participación política efectiva, pluralismo político, equidad de género y armonización con los convenios y tratados internacionales.

La propuesta establece que la oposición política permite proponer alternativas políticas, discernir, criticar, fiscalizar y ejercer libremente el control político a la gestión del gobierno1, tanto a nivel nacional como a nivel territorial.

Igualmente, expone que las agrupaciones políticas2 deberán declararse en oposición, como independientes, de Gobierno o en coalición de Gobierno dentro del mes siguiente al inicio del período de la agrupación política que ostente el gobierno. Esta declaración deberá registrarse ante la correspondiente Autoridad Electoral.

El borrador del Estatuto reconoce como derechos de las agrupaciones políticas que se declaren en oposición la financiación adicional –equivalente al 5% del monto de financiamiento de todos los partidos y movimientos con personería jurídica–, el acceso a medios de comunicación social del Estado o que hacen uso de espectro electromagnético –que será al menos de 30 minutos mensuales en las franjas de mayor sintonía y asignado en un 50% de manera equitativa y en un 50% con base en el número de escaños que tenga cada agrupación en el Congreso de la República; además de 20 minutos para presentar observaciones o planteamientos alternativos luego de transmisiones oficiales en la instalación de las sesiones del Congreso por parte del Presidente de la República y 3 veces al año para, en menos de 48 horas, controvertir la posición del gobierno en alocuciones presidenciales– y el acceso a la información y documentación oficial.

Contempla, además, el derecho a la réplica, la participación en las mesas directivas de plenarias de corporaciones públicas de elección popular, la participación en la Comisión de Relaciones Exteriores, el derecho a participar en las herramientas de comunicación de las corporaciones de elección popular y el derecho a la sesión exclusiva sobre el Plan de Desarrollo y presupuesto.

Por otra parte, contempla que los voceros o voceras de las bancadas de agrupaciones políticas declaradas en oposición y con representación en la respectiva corporación pública de elección popular tendrán derecho a determinar el orden del día de la sesión plenaria y comisiones permanentes 5 veces durante cada legislatura del Congreso y 1 vez durante cada período de sesiones ordinarias de la Asamblea Departamental, Concejo Distrital o Municipal, según corresponda. Estas podrán incluir debates de control político y la mesa directiva deberá acogerse y respetar dicho orden del día.

Igualmente, plantea una acción de carácter especial ante la Autoridad Electoral de protección de los Derechos de Oposición, una Procuraduría Delegada para los derechos de la oposición y programas de protección y seguridad para los directivos y miembros de las agrupaciones políticas declaradas en oposición.

Dicho lo anterior, vale la pena reconocer la propuesta de Estatuto de Oposición como un mecanismo que recoge elementos cardinales para el ejercicio de la oposición política, los cuales deben ser entendidos como parte de un compendio de normas, herramientas y dispositivos que buscan fortalecer la participación política, ciudadana, la democracia participativa y la cultura democrática.

También es importante resaltar que es fundamental trabajar en este compendio institucional, ya que reconociendo que hay elementos que se conectan entre sí, la única manera de lograr la construcción de una paz estable y duradera es por medio de la consolidación de un andamiaje institucional que integre la participación activa de la ciudadanía, la apertura democrática y el reconocimiento de las capacidades de todos los actores de la vida política para incidir políticamente e influir en la transformación del país.

En este sentido, se proponen los siguientes elementos, como imprescindibles para el andamiaje institucional:

- El reconcomiendo de la oposición: Aunque el Artículo 3 del borrador de proyecto de ley sobre Estatuto de la oposición política expresa que se entenderá el derecho a la oposición como se reconoce en los artículos 40 y 112 de la Constitución Política, hay que entender el ejercicio de la oposición desde su derecho y deber de contribuir al fortalecimiento de la democracia, lo cual significa presentar sugerencias, alternativas, rectificaciones y críticas frente a problemáticas del país, esto con el fin de entender la oposición como un actor activo y propositivo en el ejercicio de la democracia. Esto debería quedar de manera textual en el proyecto de ley.

- Democratización interna de los partidos: Este hace referencia a consolidar reglas generales que garanticen ejercicios democráticos e incluyentes al interior de los partidos políticos, permitiendo al tiempo autonomía y reglamentación interna acorde con sus intereses. Algunos elementos que garantizarían ampliación democrática en ese campo están relacionados con la paridad de género en la definición de candidaturas, listas, juntas directivas; representatividad territorial, entre otras. Este punto resulta fundamental, no sólo dentro del Estatuto para la oposición, sino además para la discusión de la reforma de la ley de partidos.

- Proporcionalidad entre militantes y gastos: Debe existir proporcionalidad entre el número de militantes de cada partido y los gastos del mismo, lo que lleva a la necesidad de la identificación de los militantes. Igual que el punto anterior, este postulado resulta fundamental en la discusión de la reforma a la ley de partidos.

- Audiencias especiales de control al gobierno solicitadas por la oposición: Se debe garantizar a la oposición poder realizar audiencias especiales de control al gobierno nacional; esto con la finalidad de fortalecer el control político entendiendo estas acciones como contribuciones primordiales para el fortalecimiento de la cultura política nacional, hoy signada por la corrupción, el clientelismo, la violencia y la cooptación de las instituciones por mafias de diferente orden.

- Equidad de Género: Aunque los postulados referentes a equidad de género en la propuesta de estatuto representan un avance frente a las condiciones inequitativas de género que se presentan a nivel político, resulta imperante reconocer la equidad de género no sólo como un elemento para los partidos y movimientos que se declaren en oposición, sino para todos aquellos grupos que hagan parte del espectro político. Por esto, la equidad de género no debe ser solo para los partidos que se declaren en oposición sino para todos. Este postulado debe ser discutido en la reforma a la ley de partidos.

1 Entendido en la propuesta, el nacional encabezado por el Presidente de la República, y a las administraciones departamentales, distritales y municipales, encabezadas por el respectivo gobernador, alcalde distrital o municipal.

2 Entendidas como partidos y movimientos políticos con personería jurídica, así como grupos significativos de ciudadanos y movimientos sociales con representación en las corporaciones públicas de elección popular.

Edición 529 – Semana del 10 al 16 de Febrero de 2017
   
 
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