¿Montería sostenible?
¿Es posible? ¿De quiénes depende?

 
Si queremos que Montería sea una ciudad sostenible debemos participar todos los interesados desde la profesión u oficio que tengamos, el lugar que ocupemos y la posición en la que nos encontremos. Toda administración local tiene sus intereses, su orientación política y sus convicciones de desarrollo local y regional. A veces coinciden unos y otros en algunos aspectos y en otros no.
 
Víctor Negrete Barrera
 
Centro de Estudios Sociales y Políticos. Universidad del Sinú
 
 

El municipio de Montería cuenta con 453.931 habitantes y posee 320.462 hectáreas, repartidas entre 30 corregimientos y 168 veredas. La cabecera o parte urbana tiene 352.300 habitantes en 70.278 hectáreas. Fue refundada por Antonio de la Torre y Miranda el 1 de mayo de 1777.

La ciudad, íntimamente unida a sus corregimientos y veredas, requiere para ser sostenible: contar con estudios serios a corto, mediano y largo plazo; planificación integral, diagnósticos y presupuestos participativos; institucionalidad eficiente y honesta; clase política y dirigente bien preparada, transparente y visionaria; organizaciones gremiales, sociales y comunitarias con iniciativas, participativas y comprometidas; ciudadanía informada con capacidad de control y recursos económicos.

Soportes con los que cuenta

Los soportes con los que cuenta la Administración municipal para orientar y definir en parte la sostenibilidad de la ciudad son: el Plan de Desarrollo “Montería Adelante”, los Objetivos de Desarrollo Sostenible, el Plan de Ordenamiento Territorial y los Acuerdos de Paz firmados entre el Gobierno nacional y la guerrilla de las Farc. Miremos cuál es la situación de cada uno de ellos. Empecemos por el último.

Acuerdos de paz. Lo más seguro es que la ciudad de Montería no reciba recursos del Plan de los 180 días ni del Plan de Desarrollo con Enfoque Territorial aprobados por el gobierno en el marco de los Acuerdos de Paz. Ambos recursos están comprometidos. El primero con pequeñas obras comunitarias que ejecutarán en núcleos veredales, es decir, comunidades alrededor de una principal. Las escogidas son Gallo en Tierralta, por estar en su territorio uno de los Puntos transitorios de normalización y Tierradentro en Montelibano por poseer altos índices de cultivos de coca. En asambleas comunitarias, los pobladores pidieron al gobierno les dotaran con baterías sanitarias los establecimientos educativos en el núcleo de Gallo y construyeran dos puentes peatonales en Tierradentro. Escrito lo anterior nos enteramos que la Corte Constitucional declaró inexequible la creación de la Agencia para la renovación del territorio, encargada de adelantar el Plan de los 180 días. Ya veremos cómo el gobierno le busca salida a esa situación.

Según algunas versiones, el Plan de Desarrollo con Enfoque Territorial lo aplicarán en los municipios del Sur de Córdoba, la zona que más ha padecido los efectos del conflicto armado y el narcotráfico. Al parecer esto aún no está confirmado. Hay quienes afirman que el Instituto Kroc de Estados Unidos le presentará al gobierno una serie de poblaciones donde implementar los Acuerdos firmados. Dentro de ellos no aparece el Sur de Córdoba como zona priorizada, sino haciendo parte del noroeste antioqueño. En este caso nos restarían programas y recursos.

Existe la posibilidad que en el plan anunciado por el gobierno de los 88 programas para el post conflicto que llevarán a cabo en 750 municipios quede incluido Montería, siempre y cuando haga las gestiones del caso, cumpla los requisitos y presente propuestas. Si el objetivo principal de estos Acuerdos es terminar o reducir las causas que crearon y mantienen la violencia, lo consideramos una meta demasiado ambiciosa que requiere tiempo, coordinación permanente y recursos económicos de la gobernación, el gobierno nacional y la ayuda internacional.

Plan de ordenamiento territorial. Está en elaboración. Hay desconocimiento de lo que hacen y van a proponer. Antes de ser aprobado aspiramos sea divulgado ampliamente y sometido a los análisis y debates pertinentes.

Objetivos de desarrollo sostenible. Son 17. Propone el fin de la pobreza y el hambre; trabajo decente y crecimiento económico; industria, innovación e infraestructura; paz, justicia e instituciones sólidas; reducción de las desigualdades y acción por el clima, entre otros. La actual administración está comprometida en adelantar algunos programas incluidos en los temas de salud, educación, movilidad, ambiente y cultura.

Plan de desarrollo Montería Adelante”. Consta de cuatro ejes fundamentales: 1. Ciudad verde y sostenible. 2. Montería inteligente. 3. Seguridad y convivencia para la paz. 4. Buen gobierno para una Montería Adelante. Cada uno de ellos está conformado por programas y subprogramas. Por lo general estos Planes son voluminosos y pocas personas los conocen; quieren abarcar todo y como es obvio queda mucho por hacer; los presupuestos, aunque aceptados por las partes ya es costumbre reajustarlos, corriendo el riesgo de dejar obras inconclusas o mal hechas.

Algo que ha pasado desapercibido para las administraciones locales, academia y organizaciones sociales, tiene que ver con la importancia de Montería en la región que hemos denominado Urabá-Caribe. Es un hecho que Montería está consolidándose como centro clave de esta región, puesto que provee de recursos, oportunidades y servicios a gran número pobladores de los departamentos de Sucre, Bolívar, Antioquia y Chocó, más de 80 municipios con una población cercana a los dos millones y medio de habitantes. Les abastece y facilita servicios financieros, comerciales, medicinales, estudios superiores, movilidad terrestre y aérea, esparcimiento y un lugar que les brinda oportunidades de invertir y habitar. Los cambios en la ciudad son notorios en arquitectura, viviendas, parques, vías, movilidad y servicios públicos.

Y los investigadores, analistas, líderes,
inconformes y opositores ¿dónde están?

Si queremos que Montería sea una ciudad sostenible debemos participar todos los interesados desde la profesión u oficio que tengamos, el lugar que ocupemos y la posición en la que nos encontremos. Toda administración local tiene sus intereses, su orientación política y sus convicciones de desarrollo local y regional. A veces coinciden unos y otros en algunos aspectos y en otros no. En nuestro medio son escasos los espacios y momentos propicios para adelantar análisis y controversias, dilucidar ideas, exponer proyectos y programas, presentar estudios con responsabilidad y sin ningún temor. Los medios de comunicación locales se han quedado cortos en esta función que es fundamental. La Alcaldía, el Concejo y Personería municipales, así como el Consejo territorial de planeación deben ser dinámicos, motivar a las comunidades y sectores sociales a reflexionar sobre sus condiciones de vida y aspiraciones, presentar soluciones a los problemas y necesidades. El conocimiento que tiene la mayoría de los pobladores de sus barrios es mínimo, son apáticos a cualquier cambio por positivo que sea.

El reto que tenemos

Los estudios. Bajo las actuales circunstancias y perspectivas de asegurar la sostenibilidad de Montería, debemos reconocer que no disponemos de estos tipos de estudios. Los pocos que existen están desactualizados y basados en sectores específicos. En el proceso de sostenibilidad hay temas que no hemos abordado antes. Debemos superar la tendencia de contratar expertos consultores de datos, en especial oficiales, que poco conocen nuestra realidad y replican estudios realizados en otros lugares.

Planificación integral y participativa. No hemos ensayado esta modalidad. Ya Montería cuenta con profesionales, investigadores y líderes capacitados y sentipensantes, conocedores de la historia y la cultura, la producción y el desarrollo, que pueden adelantar estudios de esta clase, hacer seguimiento, valorar, aplicar y sistematizar.

Una nueva institucionalidad. Necesitamos una más técnica y humana, diligente y eficaz, estudiosa e innovadora, comprometida con la ciudad y sus habitantes, recursiva y ética, rápida en las decisiones y trámites, que consulte y explique.

Clase política y dirigente. Era de esperar que el buen momento por el que pasan políticos y funcionarios del departamento tanto en el congreso como en las distintas ramas del poder público en el país, Córdoba avanzaría en su desarrollo y en la imagen de personas trabajadoras, integras y decentes. Desafortunadamente no ha sido así y es alto el número de ellos involucrados en corrupción y otros delitos. Y la dirigencia económica y gremial, con raras excepciones, siempre ha estado al margen de propuestas y análisis que tienen que ver con el desarrollo del departamento.

Esto ha dificultado la adopción de nuevas concepciones y prácticas que posiblemente son de utilidad.

Organizaciones sociales y comunitarias. De las primeras por lo regular no conocemos resultados de trabajos que realizan ni comparten información. Al parecer están limitadas a presentar y realizar convenios o proyectos que les aprueban oficinas u organismos nacionales o internacionales. Es difícil que intervengan en análisis o propuestas que tengan que ver con sostenibilidad.

Las organizaciones comunitarias con mayor número de miembros son las Acciones comunales, asociaciones de víctimas, usuarios de servicios públicos, reclamantes de tierras y juntas de padres de familia, entre otras. Un alto número de líderes comunales y populares han reducido su desempeño a promocionar sus jefes políticos en contiendas electorales. Las estructuras, funciones y objetivos de estas organizaciones no cambian a pesar de los notables cambios que suceden. Las han convertido en copia fiel de los grupos o casas políticas a las que pertenecen.

De los sindicatos ya no los mencionan, los docentes protestan más que todo por salarios y prestaciones sociales y de estudiantes no volvió a saberse.

Ciudadanía informada, participativa y veedora. Algunos hechos de los últimos años nos dan una idea de la participación de la ciudadanía: el plebiscito por el sí o no con motivo de la aprobación de los Acuerdos de paz, los derechos de la población Lgtbi, abortos, agresión contra niñas y mujeres, corridas de toros, casos Colmenares y hermanos Uribe Noguera, entre muchos más. Con base en estos pocos ejemplos no debemos darnos por satisfecho con la opinión y actitud de la ciudadanía, sobre todo si vamos a hablar de la sostenibilidad de nuestra ciudad.

Valga un ejemplo: con ocasión de las pasadas elecciones un grupo de 15 organizaciones de la sociedad civil, academia y sector privado conformamos la Alianza ciudadana Muévete por Montería. Propusimos una agenda con propuestas y recomendaciones que tienen que ver con la superación de la pobreza urbana y rural, promoción de la transparencia, construcción de paz y derechos humanos, inclusión y participación ciudadana. Fue divulgada ampliamente, organizamos eventos con participación de todos los aspirantes quienes suscribieron compromisos de tenerla en cuenta en el Plan de desarrollo del ganador.

En lo que va corrido de la administración la Alianza no ha podido hablar con el señor alcalde. Uno de sus miembros fue escogido para integrar el Consejo territorial de planeación, ente que no ha funcionado por incumplimiento y apatía de la mayoría de sus miembros.

Otras consideraciones. Además de lo anotado la ciudad y la zona rural tienen serios problemas de inseguridad de todo tipo, en especial homicidios, drogas, extorsión, amenazas, robos, grupos armados ilegales, violencia intrafamiliar y comunitaria, pobreza multidimensional.

Algo importante es que la clase media sigue en ascenso, conformada especialmente por profesionales, docentes, empresarios, comerciantes, cultivadores y ganaderos, aún sin definir un perfil político propio, todavía a expensas del mando de las casas políticas tradicionales, que, como es sabido, sus aportes en casos de desarrollo y paz son escasos.

En resumen. Volvemos a las preguntas: ¿Montería sostenible? Acompañaremos a la Alcaldía en este propósito por su importancia para la ciudad sin solicitar empleo ni favores. ¿Es posible? Lo creemos posible y necesario. ¿De quiénes depende? De los pocos o muchos interesados. Necesitamos conocer a fondo todo cuanto están planeando, abrir discusiones y solicitar participación de los informados, analistas y expertos. Queda abierto el tema.

Edición 534 – Semana del 17 al 23 de Marzo de 2017
   
 
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