El sur resiste entre rabia y dignidad

 
A treinta años de su inicio, el panorama sobre el botadero Doña Juana es sombrío. El 27 de septiembre se cumplen veinte años del primer gran derrumbe (27 de Septiembre de 1997). La administración Peñalosa proyecta la expansión del basurero en la propuesta del nuevo POT. La afectación a la salud de los pobladores y el ambiente se agudiza por la proliferación de gases, moscas, ratas y babosas. Todo producto de un pésimo manejo en donde se da más importancia a la ganancia de los operadores que a la vida de pobladores y trabadores del basurero.
 
Proceso Popular Asamblea Sur
 
 

Doña Juana: una mal vecina

En una nueva fase de lucha la Asamblea Campesina y Popular por el Cierre del Botadero “Doña Juana” sesionó el 20 de Mayo en el salón comunal de la vereda Mochuelo Alto como fue concertado por la comunidad urbano rural de la Cuenca del Rio Tunjuelo afectada desde hace casi treinta años, y posteriormente se movilizó hacia el Colegio Distrital José Celestino Mutis en Mochuelo Bajo como respuesta a la farsa propuesta por la institucionalidad.

La administración distrital y el concejal de la Alianza Verde Jorge Torres trataron por todos los medios de sabotear la asamblea convocada por campesinos y pobladores del salón comunal de Mochuelo Alto, convocando a la misma hora en el colegio “José Celestino Mutis” una asamblea, que como lo título El Espectador el 19 de mayo buscaba “Un debate para hablar en serio del futuro del relleno Doña Juana”, pero ni debate serio, ni propuestas de futuro por parte de los funcionarios y contratistas de las diferentes entidades presentes, ni menos de los llamados entes de control. Toda una farsa que se convirtió en una “asamblea de chaquetas” e informes, hasta que se hicieron presentes los asambleístas.

El alcalde Enrique Peñalosa estuvo el día anterior en el colegio buscando ambientar la farsa, los mismos estudiantes lo confrontaron tildándolo de mentiroso, que no lo querían en su colegio y territorio. Como respuesta entre rabia y dignidad ante la falsa asamblea convocada por el concejal y la institución, campesinos y pobladores nos desplazamos al colegio. Allí funcionarios y contratistas no pudieron escabullirse, tuvieron que escuchar a la comunidad y balbucear frases que muy pocos de los asambleístas escucharon o entendieron.

Algo de historia del basurero

En el año 1985 la comunidad de Usme, en cabeza del líder comunal Gerardo Santa Fe ante la noticia de la ubicación de “un basurero en el sur” de Bogotá y visionando los perjuicios que ocasionaría. Entran en paro, siendo esta la primera de muchas protestas en la cuenca del río Tunjuelo por este conflicto. El basurero se ubica desde noviembre de 1988 en la cuenca, zona rural de la localidad de Ciudad Bolívar. Recibe diariamente seis mil doscientas (6.200) toneladas de basura proveniente de Bogotá y algunos municipios circunvecinos, basura ingresada por 800 a 900 vehículos compactadores. El área total utilizada es de quinientas noventa y dos (592) hectáreas. Se inauguró bajo la administración de Andrés Pastrana en 1989, año en el cual pasó a cargo de la empresa española Prosantana Ltda.

El 27 de septiembre de 1997 ocurre el derrumbe de un millón de toneladas de la Zona II, declarándose una emergencia sanitaria, se atendieron cerca de treinta mil personas, afectando de manera directa siete veredas y novecientos dos barrios del sur de Bogotá según lo establece la sentencia tribunal administrativo de Cundinamarca 05/2007. A partir de marzo de 2000 el consorcio Español Proactiva Doña Juana ESP, contrató la operación del relleno. Desde 2010 es operado por el Centro de Gerenciamiento de Residuos – CGR – Doña Juana S.A E.S.P de Brasil, bajo la licencia ambiental dispositivas de las Resoluciones 1351 de 2014 y 2320 de 2014 de la CAR.

Principales daños del relleno

Contaminación del río Tunjuelo por vertimiento de lixiviados, según la firma interventora Unión Temporal Colombo Canadiense (UTCC), los resultados obtenidos durante los primeros seis meses del año 2003 reflejaron el continuo incumplimiento de la resolución 3358 de 1990 en algunos de sus parámetros, como: hierro, grasas y aceites, DBO5 (demanda biológica de oxígeno que mide posterior a cinco días el grado de contaminación), lomo, níquel y cadmio.

Adicionalmente según el Estudio de Impacto Ambiental relleno sanitario Doña Juana Zona VIII realizado en 2000, la mezcla de todo tipo de desechos independientemente de su origen y características refleja el inadecuado manejo de los residuos, sumado a la modificación de los cauces naturales como las quebradas: Puente Tierra, que fluía por las zonas VII y VIII, El Botello, que fue desviada y canalizada, al igual que Hierbabuena y el cauce de la quebrada Puente Blanco por la disposición de materiales de excavación.

En Julio de 2006 la Escuela de Salud Pública de la Universidad del Valle, realiza la evaluación del impacto del relleno sanitario Doña Juana, en la salud de grupos poblacionales en su área de influencia, dando como principales conclusiones que: “Dadas las características geomorfológicas de la región, cabe la posibilidad de que se genere contaminación en aguas que pueden llegar a ser utilizadas para el consumo agrícola y humano, la presencia de un alto número de moscas en la zona expuesta, verificada por los investigadores y referida por los habitantes del área, puede deberse a que la cobertura de las basuras en el RSDJ no se realiza con la frecuencia adecuada, este estudio muestra que la velocidad de crecimiento de los niños entre 0 a 3 años es menor en la zona expuesta al RSDJ que en la zona control, en la población de 1 a 5 años, la exposición al relleno sanitario se asoció a una mayor probabilidad de presentar síntomas irritativos, se encontró que, los adultos mayores de 50 años residentes en la zona expuesta al RSDJ presentaron mayor frecuencia de síntomas respiratorios en comparación con los residentes en el área control, es de esperar que las personas que viven cerca del RSDJ, dado que tienen más síntomas respiratorios, síndromes respiratorios más severos y un menor flujo espiratorio pico, tengan una función física menor que las personas de la zona control”.

El sur que resiste al modelo de ciudad

El Plan de Ordenamiento Territorial (POT) (Decreto 619 de 2000) en su artículo 425 señala zonas de suelo rural, con una extensión de 500 hectáreas, las cuales se reservan para estudiar su posible adecuación futura como ampliación del relleno sanitario de Doña Juana. La mencionada área de expansión implica el desalojo de ciento veintitrés predios de la vereda Mochuelo Alto predios fértiles habitados por familias campesinas productoras de papa, arveja, haba y ganado doble propósito además de la afectación sanitaria y ambiental a las veredas Pasquilla, Mochuelo Alto y Bajo, Quiba Alta y Baja y barrios de las localidades de Usme y Ciudad Bolívar.

La comunidad rechazó la expansión, negándose a vender sus predios. La administración distrital decide iniciar estudios para expropiarlos por vía administrativa, con el argumento del beneficio colectivo (la población de Bogotá), sobre el beneficio particular (la población de los ciento veintitrés predios). Los pobladores de la veredas Mochuelo Alto y Bajo apoyados por usuarios del acueducto de Aguas calientes que surte de agua los barrios de Mochuelo Bajo (Lagunitas, Barranquitos, Paticos, La esperanza, Vista hermosa) y habitantes de las localidades del sur de Bogotá, inician jornadas de protesta que desembocan en dos paros que bloquean Doña Juana, en el segundo de ellos realizado el diecinueve de diciembre del 2005 se declaran en “Asamblea Permanente por el Cierre del Basurero”, ante lo cual la administración distrital inicia un proceso de diálogo que no culmina en adelantos concretos.

Durante la iniciación de la “Semana Ambiental Distrital”, los miembros de la “Asamblea Permanente” se toman el evento principal, en el auditorio del Centro de Alto Rendimiento exigiendo la no expansión del relleno. El entonces el alcalde Luís Eduardo Garzón manifiesta su decisión de no expandir el relleno e iniciar mesas de concertación con la comunidad para compensar el daño y pagar la deuda social. Con el transcurrir de las siguientes administraciones los acuerdos se incumplen, las afectaciones aumentan y otro gran derrumbe de setecientas cincuenta toneladas de basura ocurre el 2 de Octubre de 2015.

Ya se completaran 30 años de engaño, en los cuales solo se ofrece a las comunidades envenenar sus familias y casas para controlar las plagas y enfermedades. Todo con la complicidad de la institucionalidad que no ha tenido la honestidad denunciar este genocidio ecológico y de impactos socioambientales. Las tecnologías probadas de manejo de basuras eficiente, existen y se le han propuesto al Distrito, pero la corrupción, la ambición y el desprecio por los pobladores del Sur, no han permitido su implementación.

En asamblea realizada el 5 de marzo del presente año en la vereda de Mochuelo Alto, la comunidad urbano rural de la Cuenca del Rio Tunjuelo, ha informado al operador del basurero, a la Administración Distrital, a la CAR como autoridad ambiental, a los entes de control (Personería, Contraloría, Procuraduría) la decisión de dar un último plazo para la concertación de una solución definitiva, para lo cual se exige la presencia del alcalde Mayor y el fiscal general de la Nación en la Vereda Mochuelo Alto. De no contar con su presencia o no llegar a un acuerdo, se dará inicio al paro cívico desde el sur de Bogotá, se convocará a todas las comunidades de Bogotá y la Sabana que se encuentran en conflictos socio ambientales, a la conformación de una Asamblea de Negociación Popular Conjunta, con los entes territoriales y el gobierno Nacional.

La Agenda a seguir

Se ha convocado el paro cívico indefinido desde el SUR—TUNJUELO, motivado por la más variada imposición de conflictos, sociales, económico, ambientales, administrativos, represivos, en fin, se nos convirtió históricamente en el botadero de todo lo que la moderna Bogotá produce. La defensa y permanencia en el territorio Sumapaz Tunjuelo, es un asunto de dignidad honradez como propósito mayor y así heredar caminos de felicidad y libertad. El paro cívico indefinido exige la presencia en el territorio de toda la administración púbica de la ciudad, toda, del gobernador de Cundinamarca, el director de la CAR y los representantes legales de cada una de las empresas privadas que tienen presencia en nuestro territorio. El ordenamiento de la sociedad debe ser a imagen y semejanza del orden natural ancestral, ante la indiferencia, mentiras, y represión del estado, solo nos dejan el camino de la movilización pacífica, digna y propositiva.

Desde la cuenca urbano-rural del Sumapaz-Tunjuelo, queremos iniciar de manera sistemática un trabajo con los pobladores que permita superar el “cerco informativo” que sobre el botadero y la Cuenca del Tunjuelo han ejercido los medios del poder que desinforman y tergiversan la realidad que vivimos. Este es un pequeño paso para ello.

El paro es pa las próximas generaciones no pa las próximas elecciones. Cero banderas, carnets, o candidatos de ningún partido, la política debe renacer desde la comunidad directamente afectada.

Edición 559 – Semana del 15 al 21 de Septiembre de 2017

   
 
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