Movimiento feminista español
llama a la huelga el 8 de marzo

 
La iniciativa se viene fraguando desde mayo de 2017 y se relaciona directamente con el Paro Mundial de Mujeres impulsado desde Argentina y secundado en 70 países al grito de “nos queremos vivas”.
 
Fuentes http://www.eitb.eus/eshttps://actualidad.rt.comhttps://www.nodal.am
 
 

El movimiento feminista, articulado en la Comisión 8 de Marzo, ha llamado a celebrar una huelga en esa fecha, cuando se conmemora el Día Internacional de la Mujer, para poner de manifiesto que “sin mujeres se para un país”, denunciar la violencia, evidenciar las cargas que ellas soportan y obligar a la sociedad a repensar el modelo establecido de convivencia, de trabajo, de consumo y de cuidados.

La iniciativa se viene fraguando desde mayo de 2017 y se relaciona directamente con el Paro Mundial de Mujeres impulsado desde Argentina y secundado en 70 países al grito de “nos queremos vivas” el 8 de marzo de aquel año.

Según explica la histórica feminista y activista de la Comisión Justa Montero, en este momento la organización “está negociando y dialogando” con los sindicatos para intentar recabar el mayor número de apoyos a la convocatoria de paro.

Esa huelga laboral está dirigida principalmente a las mujeres porque el movimiento quiere evidenciar por un lado, los sectores que están más feminizados y por otro, el peso que tiene la mano de obra femenina en la economía de todo el país.

Montero afirma que sería además, la forma de involucrar a los hombres en la prestación de servicios mínimos, cubriendo aunque sólo sea por un día el trabajo que hacen las mujeres y padeciendo sus problemas de desigualdad y precariedad en el trabajo.

¿Qué es una huelga de mujeres?

Las organizaciones feministas organizan múltiples actividades para reivindicar la igualdad entre hombres y mujeres alrededor del 8 de marzo, día internacional de la mujer. Durante esa jornada se suelen convocar concentraciones y minutos de silencio, principalmente por las víctimas de la violencia machista y contra la desigualdad laboral. Además, las mujeres organizan manifestaciones en las principales ciudades con lemas reivindicativos de sus derechos.

¿Dónde surge la propuesta?

En esencia el 8 de marzo está entroncado con las primeras luchas de las mujeres trabajadoras del sector textil de EEUU para revertir las terribles condiciones de su empleo, que hacían que muchas de ellas no llegaran a cumplir los veinte años. Más cercano en el espacio y en el tiempo, la primera huelga de mujeres tuvo lugar en Islandia en el año 1975. Bancos, fábricas, comercios y escuelas tuvieron que cerrar y los hombres acudieron con sus hijos al trabajo. En la capital se celebró una importante manifestación, que reunió a 25.000 mujeres, de una población entonces de 220.000 personas. Aquel viernes cambió la historia del país e inició un movimiento que culminó con la primera mujer presidenta de un país europeo cinco años después. En 2016, el 3 de octubre, otra huelga de mujeres movilizó a las ciudadanas en Polonia. Miles de ellas salieron a las calles vestidas de negro para reclamar que no se aprobara una ley que llevaba a la cárcel a las mujeres que abortaran. Algunas empresas polacas incluso dieron el día libre a sus empleadas en solidaridad con la protesta. Otras muchas se ausentaron alegando enfermedad. Esta huelga sirvió de ejemplo en el paro convocado por la organización #NiUnaMenos de Argentina el 19 de octubre. En aquella ocasión el objetivo fue exigir medidas gubernamentales urgentes contra la ola de feminicidios.

Paro Internacional de Mujeres:
“La tierra temblará” este 8 de marzo

Hace un año, la primera edición de esta convocatoria mundial logró que personas de casi 60 países levantaran la voz para protestar contra todos los tipos de violencia machista: sexual, social, cultural, política y económica1.

Diferentes organizaciones patrocinan e invitan a todas las mujeres del mundo a detener sus actividades cotidianas para hacer visible no solo el reclamo contra la violencia machista sino también la conciencia. Son conscientes, no se callan más y van a parar para demostrarlo. (Ver la convocatoria latinoamericana del paro)

El Paro Internacional de Mujeres es una experiencia que se hizo por primera vez hace casi un año. En aquella oportunidad, cerca de 60 países levantaron la voz para protestar en contra de todos los tipos de violencia machista: sexual, social, cultural, política y económica.

Este 2018, el asunto viene alimentado, no solo por la adrenalina misma que generan las revoluciones y las expresiones con mucho despliegue como el “Time is up” de Hollywood o el viral #metoo, sino porque las estadísticas sobre las consecuencias de un mundo patriarcal aún no decrecen lo suficiente para tranquilizar a nadie.

A pesar de que la disponibilidad de datos es limitada y que existe una gran diversidad en la manera en que se cuantifica la violencia de género según países y culturas, en todos los contextos los índices son alarmantes.

Según la ONU, el 35% de las mujeres en todo el mundo han sufrido violencia física y/o sexual por parte de su compañero sentimental o violencia sexual por parte de una persona distinta a su pareja.

En la mayoría de los países donde existe registro de datos, menos del 40% de las mujeres que sufren violencia buscan algún tipo de ayuda. Entre las que lo hacen, la mayoría recurre a la familia y amistades y muy pocas confían en instituciones y mecanismos oficiales, como la policía o los servicios de salud.

La violencia machista es un asunto complejo, un monstruo de mil cabezas tan instalado en las sociedades que por momentos parece imposible de erradicar. Pero las mujeres, unidas y organizadas, empiezan a contar sus primeros logros: conectarse, poner el tema en los medios masivos de comunicación y las redes sociales, hacerse lugar en las agendas políticas y reivindicar la lucha por la igualdad de género.

Las mujeres exigen un Estado presente y un cambio cultural consciente. Políticas orientadas a la igualdad de género, recursos para llevarlas a cabo, perspectiva de género en la educación y los medios de comunicación y el fin de la impunidad de la que gozan los agresores de mujeres.

1 Nota de Victoria Aramburu. Ciudadana argentina con estudios de Ciencias Políticas de la Universidad de Buenos Aires. Locutora, periodista y productora de contenidos.

Edición 573 – Semana del 26 de Enero al 1º de Febrero de 2018
   
 
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