“El Gobierno volvió la Comisión de
Concertación herramienta de bolsillo”

 
El pasado 30 de diciembre se suscribió el acuerdo para el incremento del salario mínimo 2018, en el marco de la Comisión Permanente de Concertación de Políticas Salariales y Laborales, acuerdo bastante cuestionado por cuanto en la reunión en que se suscribió no estuvo presente la CUT, central que deploró el hecho y llevó a que su presidente, Luis Alejandro Pedraza, calificara la Comisión como una herramienta de “bolsillo” del Gobierno.
 
Agencia de Información Laboral
 
Escuela Nacional Sindical
 
 

Entrevista con presidente de la CUT

La Agencia de Información conversó con el directivo de la CUT para recoger sus impresiones sobre este tema, así como sobre los otros que estarán en la agenda de la CUT este 2018.

Pedraza se refirió a las elecciones del Comité Ejecutivo Nacional, de las subdirectivas departamentales y Fecode, previstas para septiembre; habló sobre la propuesta legislativa que desde el movimiento sindical se está preparando para la reforma pensional, la cual seguramente estará en la agenda del próximo Presidente y Congreso de la República; y se refirió a las acciones que, en conjunto con la CSA, la CUT viene impulsando para evitar que Colombia sea incluida en la OCDE:

Qué lectura hace usted de la forma como se acordó el incremento del salario mínimo en la Comisión de Concertación en diciembre, acuerdo del que la CUT fue excluida.

La CUT lamenta que haya tenido un final manipulado por el Gobierno, que definió el acuerdo con solo dos centrales, y en una reunión informal. La CUT no fue convocada a esa reunión. Significa que el Gobierno ha hecho de la concertación un instrumento de bolsillo. A conveniencia reúne o no a sus integrantes, y en este caso excluyó a la CUT, nos imaginamos que ante la imposibilidad de desvirtuar los análisis técnicos y económicos con que sustentamos nuestra propuesta de un aumento del 12%, que bajamos después al 9%.

¿Qué tan lesionada queda la Comisión de Concertación después de esto?

La Comisión es un instrumento que da la Constitución Nacional, y no se lesiona porque haya o no acuerdo. La Comisión está lesionada desde cuando el Gobierno promovió su reglamentación y dejó en sus manos su manejo, con dientes para hacer con ella lo que le dé la gana. Esta vez consideró que podía fijar el aumento salarial en una reunión informal y sin la presencia de la CUT.

¿Qué va a hacer, o ha hecho la central frente a esa situación?

Demandamos ante el Consejo de Estado, que es un organismo que tarda mucho para pronunciarse, 5 o 6 años. Estamos ante un espectáculo muy deprimente: el gobierno manipulando la Comisión y la justicia que es lenta y poco actuante. Tres veces hemos demandado en los últimos tres años el aumento del salario mínimo, y hasta la fecha el Consejo de Estado no se pronuncia, ni siquiera sabemos en qué van esos trámites.

¿Le ve utilidad a la Comisión de Concertación Salarial?

La Comisión que debe existir es la que está concebida en la Constitución Nacional, eso sería lo serio. La Constitución la concibe como una herramienta para evitar conflictos laborales y huelgas, porque prioriza el diálogo y la concertación. Teóricamente tiene todas las posibilidades de tocar muchos temas diferentes al aumento del salario mínimo, incluso la política económica y cómo ésta afecta la situación de las y los trabajadores. Pero esos temas no se tocan. Los gobiernos han hecho de la Comisión una herramienta inocua, cuyas decisiones siempre van en la conveniencia del Gobierno y los empresarios. Se ha convertido en un organismo distractor para aparentar un diálogo social que es improductivo.

La reforma pensional es uno de los temas gordos de discusión que se le vienen al país con el cambio de Gobierno y Congreso. Entendemos que la CUT ya está trabajando en una propuesta en ese sentido…

Sí. Seguramente el gobierno que llegue va a incluir en su agenda la reforma al régimen pensional, para el segundo semestre de este año. Ante eso, hemos adelantado reuniones con otras organizaciones sociales, con especialistas en el tema, abogados laboralistas, expertos de la OIT, sindicalistas que han estado ligados al tema de salud y pensional. Esta semana tuvimos la segunda reunión, la primera de este año, para empezar a trabajar en lo que podría ser un proyecto de ley alternativo al que ha anunciado el gobierno y los gremios, el cual es absolutamente lesivo a los intereses de los trabajadores. Lo presentan como innovador, cuando va en contravía con lo que pasa en otros países, que están reversando sus regímenes, controlados por fondos privados que han devenido en usura financiera, han generalizado las pensiones precarias y a los jóvenes no les garantiza acceso a una pensión. En Chile están revisando el tema de la prima media y los sistemas privados, y en Colombia vamos a recoger lo que fracasó en Chile.

Este año es de calendario electoral, unas elecciones que pintan decisivas para el país. En ese aspecto, ¿qué hay en la agenda de la CUT?

Vamos a contribuir y participar de manera activa en las elecciones para el Congreso y la Presidencia. Estamos llamando a las trabajadoras y trabajadores, no solo afiliados de la CUT sino en general, para que hagamos presencia en esta campaña, buscar por todos los medios pacíficos estimular a aquellos candidatos alternativos, que sean afines al ideario del movimiento sindical y a los anhelos de las clases populares, con una concepción distinta al modelo neoliberal que tanto daño nos ha hecho; en la perspectiva de disminuir la pobreza y que haya cambios fundamentales en la conducción del Estado y los órganos legislativos. En esa tarea estamos.

¿Qué otros temas importantes hay en la agenda de la CUT este 2018?

Mencionaría dos temas. En el plano interno, tendremos las elecciones de la CUT, convocada para la segunda semana de setiembre. De acuerdo con los estatutos se elegirán el Comité Ejecutivo Nacional, las subdirectivas departamentales y los órganos directivos de Fecode. Ya eso se oficializó a todos los sindicatos y federaciones afiliadas a la CUT por medio de circulares, para que se preparen. Vamos además a implementar un sistema tecnológico que ofrezca transparencia para purificar al máximo ese proceso electoral y así darles mayor garantía a los trabajadores, a los sindicatos y a la misma Central. Ya se integró una comisión para preparar la logística, la parte financiera y todo lo inherente al proceso electoral.

¿Y el otro tema?

Es de orden internacional. El debate propiciado por la Confederación Sindical de las Américas y el movimiento sindical para decirle a la OCDE que no puede aceptar en sus filas a Colombia. Porque no ha cumplido los compromisos adquiridos. El Gobierno lo que ha hecho es emitir decretos para hacer ver que está tomando las medidas y correctivos que exige la OCDE para ser miembro de ese club. Pero que no cumple, pura pantalla para despistar la opinión internacional, no se ven avances reales. Por ejemplo, nada ha hecho para eliminar la tercerización laboral y dignificar el trabajo en Colombia.

Edición 573 – Semana del 26 de Enero al 1º de Febrero de 2018
   
 
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