El diálogo como origen y finalidad

 
La lucha por la verdad y el propósito de creación de la Comisión para el esclarecimiento de la misma es anterior a la suscripción del Acuerdo Final y, precisamente, esta comprensión es la que permite evidenciar la necesidad de involucrar a las víctimas y la sociedad…
 
Juan Carlos Ospina
 
Comisión Colombiana de Juristas – CCJ
 
 

El diálogo permitió incorporar en el Acuerdo Final la necesidad de crear una comisión para el esclarecimiento de la verdad, la convivencia y la no repetición y es el diálogo el que debe regir su funcionamiento.

La sociedad civil colombiana ha trabajado históricamente para este momento. La puesta en marcha de la CEV es una oportunidad para atender las preguntas, aclarar, descubrir y plantear respuestas a una dinámica de violencia que ha dejado intoxicada la sociedad, principalmente de odio, resentimiento y deseos de venganza, como caldo de cultivo para la continuidad de la misma.

Para tal efecto, los comisionados se enfrentan a un doble desafío: verse y entenderse como un solo cuerpo que conforma la Comisión que todos soñamos y representarse, así como configurarse, en función de las expectativas de la sociedad teniendo como horizonte la cultura de paz y las garantías de no repetición.

En el primer caso, el desafío transita por los conocimientos particulares, los egoísmos y los individualismos, hasta las especialidades, las experiencias previas y los propósitos soportados. En este caso, el dialogo es la ruta que permitirá clarificar, analizar y definir puntos de vista conjuntos frente a los diversos asuntos, así como ir construyendo una visión que les permita conducirse en una misma dirección y entenderse como una respuesta colectiva a las expectativas de las víctimas, y de la sociedad, frente a la negación, invisibilidad y rechazo que normalmente sufre la verdad en escenarios de violencia. Es la verdad la primera víctima de la guerra.

El segundo caso, plantea las complejidades reales de estructuración de una organización para responder de una parte a sus obligaciones legales y, de otra, a los deseos de las víctimas, así como de diversos actores, en el planteamiento y abordaje de líneas de trabajo, fuentes de información, dinámicas, territorios, entre otros.

La lucha por la verdad y el propósito de creación de la Comisión para el esclarecimiento de la misma es anterior a la suscripción del Acuerdo Final y, precisamente, esta comprensión es la que permite evidenciar la necesidad de involucrar a las víctimas y la sociedad de forma tal que participen, es decir, sean parte del proceso de construcción que debería tener en cuenta las experiencias locales y las características propias, así como complejidades, que son útiles para determinar el alcance de la labor de la entidad.

Contar con autonomía constitucional y dar cumplimiento a la garantía efectiva del derecho a la verdad de las víctimas en Colombia son algunas de las más importantes características de la Comisión, por lo que los esfuerzos por respaldar su consolidación y puesta en marcha, respondiendo a las labores asignadas legalmente, deben continuar más allá de los periodos de tiempo definidos para ello.

Por ejemplo, a pesar de que la CEV cuente con seis meses, desde la designación de los comisionados, para su puesta en marcha, este proceso es tan complejo y amplio que requerirá un tiempo mayor e incluso de consolidaciones puntuales según las dinámicas de trabajo alcanzadas frente al primer desafío. En esa medida, entender los escenarios de diálogo que plantean los desafíos de la CEV requieren un ejercicio amplio que puede tomar un tiempo mayor y, más allá del tiempo, su definición es determinante para adelantar labores que generen tranquilidad a las víctimas y a la sociedad, y además abone el terreno que permita el seguimiento social necesario para el cumplimiento de las recomendaciones que surjan del informe final.

Así pues, entendiendo el rol de acompañante de la sociedad civil en la definición de los asuntos propios del funcionamiento y comprendiendo la resistencia a ver pasar la oportunidad de definir elementos esenciales de la CEV sin participación, los Comisionados tiene la labor de responder a dos necesidades: i) la de construir garantías de no repetición informadas que atiendan a los resultados de los análisis adelantadas y ii) la de la construir una cultura de paz que permita evidenciar las causas de la violencia para ser atacadas principalmente a través de la promoción la solución de diferencias/problemas por medio del diálogo.

Edición 576 – Semana del 16 al 22 de Febrero de 2018
   
 
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