Colombia: paz, esperanza y resistencia

 
Hace dos semanas un grupo de 7 italianos, miembros y voluntarios de nuestra organización en Italia, visitó Colombia. A lo largo de diez días, recorrieron los lugares principales donde desarrollamos nuestras actividades de cooperación internacional y conocieron a las personas con las cuales trabajamos en las distintas regiones del país. Pudieron conocer la cultura y la historia de diferentes pueblos, así como escuchar los relatos de las personas que los habitan.
 
Costanza Barucci
 
Cooperante ARCS en Colombia
 
 

Colombia, después de 52 años de guerra, logró silenciar las armas de uno de los grupos guerrilleros más viejos del mundo. Una guerra que produjo la muerte de miles de colombianos y el desplazamiento forzado interno de más de 8 millones de personas.

Desde cuándo comenzó el conflicto, el país ha cambiado en muchos aspectos. El analfabetismo ha disminuido considerablemente y la economía ha crecido de año tras año. El número de extranjeros que deciden visitar Colombia y lo escogen como país donde planear su futuro, ha ido creciendo en los últimos 6 años, signo que la imagen de Colombia en el mundo va cambiando poco a poco, el miedo por el narcotráfico, Pablo Escobar y los grandes acontecimientos violentos de los años 80 – 90 van quedando atrás. Sin embargo, la prosperidad económica y la tranquilidad en el hogar siguen estando en mano de algunos pocos colombianos y extranjeros porque la desigualdad social, la falta de empleo, de seguridad social, además de varios problemas de orden público afectan todavía la vida de la gran mayoría de los ciudadanos y ciudadanas en todo el país.

ARCS y ARCI Firenze, desde hace muchos años colaboran con organizaciones de la sociedad civil colombiana, que con dedicación y empeño desarrollan trabajos muy valiosos en distintas regiones del país. Como organización internacional trabajamos con el reto de promover y apoyar aquellas organizaciones sociales que defienden los Derechos Humanos, la participación ciudadana, los derechos de las mujeres colombianas, la defensa del medio ambiente, el derecho al agua potable y a la salud alimentaria.

En regiones como Cauca, Valle del Cauca, Sucre y Chocó se desarrolló un proyecto de empoderamiento a mujeres lideresas para el fortalecimiento de los derechos de las mujeres y la participación ciudadana. En el Municipio de Suarez, Cauca y en el Municipio de Buriticá, Antioquia, trabajamos para sensibilizar a los ciudadanos sobre los riesgos en que se ven expuestos por estar en un territorio caracterizado por la fuerte presencia de minería ilegal de oro. En el Departamento de Boyacá apoyamos el desarrollo de la Escuela Comunitaria del Agua para que los ciudadanos sigan defendiendo el derecho a la gestión comunitaria de los recursos hídricos y protección del medio ambiente. Además, trabajamos para apoyar la organización de las Zonas de Reserva Campesina a través de un proyecto cuyo objetivo es brindar ayuda económica y talleres de formación a los campesinos para que dos nuevos territorios puedan constituirse legalmente bajo dicha forma de organización.

Hace dos semanas un grupo de 7 italianos, miembros y voluntarios de nuestra organización en Italia, visitó Colombia. A lo largo de diez días, recorrieron los lugares principales donde desarrollamos nuestras actividades de cooperación internacional y conocieron a las personas con las cuales trabajamos en las distintas regiones del país. Pudieron conocer la cultura y la historia de diferentes pueblos, así como escuchar los relatos de las personas que los habitan. Además, conocieron la realidad de la vida en el campo, con los campesinos de Cabrera y los de Tasco. Hablaron con las mujeres del Cauca, indígenas, campesinas y afro. Pudieron conocer más directamente la organización de mujeres Misak del Municipio de Silvia y observar sus artesanías. Caminaron por las calles de la Candelaria en Bogotá y participaron en el tour del Barrio Egipto, uno de los barrios más antiguos y tradicionales de la ciudad, con un grupo de jóvenes del sector.

¿Qué sorprendió a los italianos? ¿Qué se llevaron a Italia?

Cuando uno llega por primera vez a Bogotá queda sorprendido por su extensión. Es una ciudad tan grande que parece imposible conocerla toda. Caminando por las calles, los italianos empezaron poco a poco a familiarizarse con las diversidades culturales, lingüísticas y culinarias presentes en el país. Observaron que dentro de la misma ciudad coexisten dos ciudades distintas: el norte y el sur. La desigualdad social que existe entre estas dos partes es muy evidente y sorprende a más de un extranjero. Las calles del centro histórico, parte del sector sur de la ciudad, está habitado por indigentes y lleno de vendedores ambulantes. Los primeros, con su locura y pobreza, están en busca de comida o de algunas monedas. Los segundos con sus chasas llenas de frutas, chicles y cigarrillos u otras mercancías, con mucho esfuerzo y a son de gritos atraen a sus clientes en busca del sustento diario. En la zona norte se encuentran los grandes supermercados, bancos y oficinas de las agencias internacionales y nacionales. En este lado de la ciudad, las calles son menos ruidosas, menos caóticas además de parecerse mucho a otras ciudades europeas o norte americanas. En Bogotá viven personas que vienen de toda Colombia: la diversidad de culturas y de estilos de vida son sus elementos característicos.

Además de la Candelaria y de algunos lugares del norte de Bogotá, los italianos fueron de visita al Barrio Egipto. Aquí se sorprendieron por la triste historia de marginalidad social y violencia que este barrio ha sufrido y sigue sufriendo, si bien en mesura menor que en el pasado, por manos de algunos actores y bandas criminales. Sin embargo, pudieron escuchar las historias de unos integrantes del sector que después de haber sido actores criminales en su propio barrio y de haber pagado condenas por las violaciones cometidas, están intentando ofrecer un futuro distinto a las nuevas generaciones: organizan tours para extranjeros y visitantes en las calles del mismo barrio.

Otro día en la capital, nuestros visitantes se reunieron con dos organizaciones sociales colombianas. Una se dedica al tema de la salud alimentaria y salvaguardia del ambiente, la otra al empoderamiento ciudadano, la profundización de la democracia y la construcción del Estado Social. Con la primera organización comenzamos un proceso de monitoreo del “estado ambiental” de dos ríos que están afectados por la minería ilegal de oro presente en las regiones del Cauca y Antioquia. Con la segunda, venimos trabajando hace muchos años en varias regiones de Colombia. En estos últimos tres años nos hemos dedicados a fortalecer el protagonismo de las mujeres en los espacios de participación ciudadana en cuatros regiones del país.

Después de haber trascurrido 4 días en Bogotá, los italianos visitaron el pueblo de Cabrera, en Cundinamarca. Entre las montañas de las cordilleras centrales colombiana, conocieron la historia de resistencia y lucha de los campesinos que conforman la Zona de Reserva Campesina presente en esta región. Se llevaron en la memoria, el esfuerzo, la dedicación que los campesinos ponen en la tierra para proteger sus productos con los cuales mantienen su identidad. En el pueblo de Tasco, Boyacá, pudieron conocer el funcionamiento de la Red Nacional de Acueductos Comunitarios, cuáles son sus retos y alcances. Se llevaron a Italia la determinación de las personas que conforman los colectivos de la Red que están luchando entre muchas dificultades por el derecho a la autogestión comunitaria del agua. En fin, visitaron a Popayán y el municipio de Silvia. En Popayán participaron a la sesión de la Escuela de Liderazgo Democrático con un grupo de 35 mujeres de varias partes del Cauca. De esta experiencia los italianos recogen la valentía de muchas mujeres colombianas que a pesar de las amenazas y del conflicto siguen luchando por defender sus derechos como mujeres y ciudadanas. En Silvia, hablaron con el grupo de mujeres indígenas Misak, las cuales contaron la historia milenaria de su comunidad y sus tradiciones.

Además de las experiencias que han conocido ¿Que más se han llevan a Italia?
La amabilidad y cordialidad del pueblo colombiano que siempre los acompañó a lo largo de este viaje.

La historia de este país está llena de violencias, violaciones de los derechos y corrupción, sin embargo, son muchas las organizaciones de la sociedad civil, como nos demuestran estas experiencias, que han luchado y siguen luchando para lograr un país distinto. Intercambiar experiencias y conocer las historias de otros pueblos siempre es muy enriquecedor. Nos ayuda a ver las cosas de otra manera y nos conlleva a ser más respectos y tolerantes hacia el otro. Como lo fue para los italianos, espero que lo haya sido también para los colombianos, es por eso, que quiero agradecer a todas las personas que nos han recibido en sus casas y todas aquellas con las que colaboramos. Esperando que en un próximo futuro, no muy lejano, nos podríamos volver encontrar para compartir otras experiencias y relatos sobre la vida.

Edición 582 – Semana del 6 al 12 de Abril de 2018
   
 
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