El problema tributario

 

El debate tributario actual es fundamental si se le quiere cumplir a los ciudadanos con sus demandas. Los beneficios tributarios otorgados a las empresas erosionan la base gravable y en términos de recaudo, esos beneficios corresponden a $14 billones de impuestos potenciales y son un monto importante si se le compara con el recaudo del impuesto de renta y complementario (25%) o el IVA interno (37%) de 2017.

 
Jorge Espitia
 
Profesor universitario
 
 

Uno de los temas de discusión en Colombia es la política tributaria. Como telón de fondo se tiene la reforma aprobada en los Estados Unidos; e internamente, la campaña electoral por la Presidencia de la República.

La reforma fiscal en los Estados Unidos tuvo como base dos elementos centrales. La reducción de la tarifa impositiva para las empresas (del 35% al 20%) como de las tarifas marginales para las personas naturales con mayores ingresos y un aumento para los de ingresos bajos y medios; así como la revisión del impuesto que pagan las empresas al repatriar sus ganancias.

El impacto de dichas medidas es sobre el resultado fiscal y la distribución del ingreso. De acuerdo con las estimaciones realizadas por la Oficina Presupuestaria del Congreso (CBO) de los Estados Unidos, el impacto de la reforma fiscal es un aumento del déficit fiscal en $1414,2 mil millones de dólares ($1,41 billones de dólares) en el periodo 2018-2027.

Si bien la reforma se presentó como un recorte tributario para los ciudadanos norteamericanos, el Comité Conjunto sobre Tributación (Tax Police Center) señala que dicha reducción es diferencial por niveles de ingreso. De acuerdo con sus estimaciones, los ingresos superiores a un millón de dólares anuales tienen una reducción promedio de $13.227 en el periodo 2018-2027, entre tanto, este valor aumenta para las personas naturales con ingresos inferiores a $10.000 dólares y entre $10.000 y $20.000 en $152 y $2.563, respectivamente.

Esta situación conlleva a que el 53% de los ciudadanos de Estados Unidos van a ver reducido su ingreso después de impuestos, mientras que para el 5% de los más pudientes su ingreso disponible aumenta. Esta situación necesariamente impacta la concentración del ingreso. Los ricos van a ser más ricos y los pobres aún más pobres; y con una alta probabilidad de aumentar, si la profundización del resultado fiscal deficitario va a imprimir reducciones al gasto presupuestario en programas sociales, afectando con ello las condiciones de vida de la población, así como su productividad.

En este orden de ideas, la reforma no va a tener “un impacto muy favorable en la inversión de las corporaciones, aumentando la productividad y el crecimiento económico en general”, todo lo contrario.

Este modelo de política tributaria ha estado presente en los actuales debates presidenciales en Colombia. En la discusión han resultado dos posturas. Quienes buscan reformar el actual estatuto tributario haciéndolo más proclive a los intereses de las grandes corporaciones a través del aumento de los privilegios fiscales y las tarifas reducidas; y, quienes buscan fortalecer el principio de justicia tributaria, “aquella que compensa y distribuye”, que soporta un estado social de derecho como el proclamado en la Constitución Política de 1991.

Esta última visión se soporta en la obligatoriedad que tienen todos los agentes de “contribuir al financiamiento de los gastos e inversiones del Estado, dentro de los conceptos de justicia y equidad”. El concepto de equidad horizontal y vertical: Quienes tienen el mismo nivel de ingreso deben tributar igual y quienes tienen más deben contribuir más.

De igual manera, el sistema fiscal debe ser eficiente económica (mayor el recaudo que los costos de administración) y socialmente (un costo social que permita el cumplimiento de la obligación fiscal); y finalmente, el sistema debe ser progresivo, las tarifas efectivas deben guardar una relación directa con los ingresos. Muchos de estos principios se socaban con la evasión, la elusión, así como con los privilegios (deducciones y exenciones) incluidos en el estatuto tributario.

Quienes tienen un planteamiento contrario, buscan profundizar la actual situación o por lo menos mantenerla. De acuerdo con las declaraciones de renta correspondiente al año fiscal 2016 y presentadas en 2017 por las 412 mil Personas Jurídicas Empresas y que se encuentran en la página web de la Administración Tributaria de Colombia, la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales -DIAN), se observa un conjunto de particularidades que a continuación se presentan.

El Impuesto sobre la renta líquida gravable creció un 5,15% al pasar de $21,7 billones en 2016 a $22,81 billones en 2017. El impuesto se liquidó a la tarifa general del 25%.

Los impuestos que pagaron las Personas Jurídicas el año pasado correspondieron al 1,3% de sus ingresos brutos; al 1,8% de su patrimonio, y al 2,4% de sus ingresos menos sus costos totales de producción. Como se observa en el Cuadro 1, tal situación no es homogénea entre sectores; por ejemplo, las cifras del sector minero fueron cercanas a las del agregado, sin embargo, para el sector de la construcción estos valores fueron de 1,9 2,6 y 7,0 por ciento, respectivamente.

Al interior de los sectores, los indicadores también presentan diferencias. Por ejemplo, el pago del impuesto respecto al ingreso fue de 1,5 por ciento en la extracción de petróleo crudo; 2,7 por ciento en el subsector de extracción de hulla (carbón de piedra); y de 0,4 por ciento en extracción de minerales de níquel y extracción de otros minerales metalíferos no ferrosos.

Una situación similar se presenta en el sector de “actividades financieras, inmobiliarias y de seguros”, allí el impuesto representa muy poco en relación con los ingresos de cada subsector (Gráficos 1 y 2). Si se calcula el ingreso promedio por declaración, el subsector de “Banco Central y Bancos Comerciales” tuvo un ingreso promedio en el año de $5.5 billones y el impuesto que pagaron representó el 1,1 por ciento de su ingreso.

De los 142 casos reportados en las declaraciones de renta que pertenecen al subsector de “Actividades de las Corporaciones Financieras”, cuyo ingreso promedio fue de $162 mil millones, el impuesto fue equivalente al 0,2% de él.

El rol de los privilegios fiscales

La diferencia entre la tarifa nominal a la cual se debe liquidar el impuesto (25%) y las tarifas efectivas anteriormente presentadas, está asociada con los privilegios fiscales otorgados a través de las diferentes reformas tributarias aprobadas por el Congreso de la República y que se encuentran en el Estatuto Tributario y, sus vacíos normativos que cada uno de los contribuyentes interpreta a su acomodo (elusión).

Esta situación se presenta en los rubros del formulario de la declaración de renta en diferentes apartes. Por el lado de los Ingresos en el rubro “Ingresos no constitutivos de renta ni ganancia ocasional (47)1”. Todo el bloque de Deducciones donde aparecen los ítems de Gastos operacionales de administración y de ventas (52, 53), Deducción inversión en Activos Fijos (54) y otras deducciones (55).

Hasta aquí, el conjunto de rubros anteriores erosionan la Renta Líquida (60), la cual seguidamente se ve deteriorada cuando se le sustraen las Rentas Exentas (62), y así calcular la Renta Líquida Gravable (64), la cual corresponde a la base gravable a aplicar la tarifa nominal del impuesto, el 25 por ciento, a efecto de definir el denominado impuesto sobre la renta líquida gravable (69) a la cual se le restan los descuentos tributarios (70) que el Estatuto Tributario permite.

Así pues, son estos los privilegios fiscales que erosionan la base gravable de la declaración de renta de las Personas Jurídicas y sobre la cual existe toda una economía política a su interior. De ahí que la discusión política adelantada por parte de los candidatos presidenciales gire alrededor de la profundización de este esquema o su reducción o eliminación.

A cuánto ascienden los beneficios tributarios y que sectores o subsectores lo reciben, esta es la pregunta que a continuación se aborda, con base en las declaraciones de renta de la DIAN.

Los Ingresos no constitutivos de renta ni ganancia ocasional

Los Ingresos no constitutivos de renta declarados por las Personas Jurídicas en 2017 fue de $36.5 billones. Si este rubro se introdujera en la base gravable del impuesto y se liquidara a la tarifa nominal del 25%, el nuevo monto de recursos que ingresaría al fisco nacional sería del orden de los $9.1 billones (Cuadro 2).

Los sectores que más se benefician de esta normatividad son el sector de actividades financieras, inmobiliarias y de seguros (31%); el comercio al por mayor y al por menor, transporte y almacenamiento, actividades de alojamiento y de servicio de comidas (20%) y minería (15%).

Adicionalmente, el 36% de los Ingresos no Constitutivos de Renta se concentran en los subsectores con mayores niveles de ingresos por empresa. Destaca la Extracción de petróleo crudo con el 14%. Los subsectores con menores ingresos poco se benefician de tal exención.

Deducciones

El rubro de deducciones que aparece en las declaraciones de renta de las Personas Jurídicas es el más importante y el menos transparente y, por tanto, el que mayor impacto tiene en la erosión de la base gravable del impuesto.

De acuerdo con la base de datos de la DIAN, este rubro creció un 7,6 por ciento al pasar de $785 billones en 2016 a $845 billones en 2017; además de aumentar un punto porcentual de los ingresos netos y cinco puntos porcentuales de los costos totales.

Los sectores donde las deducciones participan más son su orden el sector financiero (35%), la administración pública (22%), el comercio (13%) y la minería (10%) (Cuadro 3).

Dentro del rubro de deducciones están las Deducciones de Inversiones Activos que representa el 0.35 por ciento del total y que si fuesen incluidas en la base gravable y liquidadas a la tarifa general se obtendría un nuevo recaudo cercano a $730 mil millones.

Las deducciones de inversión de activos fijos se concentran básicamente en los sectores de electricidad, gas, vapor y agua (28%), información y comunicaciones (25%), comercio (18%) y, construcción (12%).

Rentas exentas

Las rentas exentas ascienden a $14.8 billones concentradas en los sectores de la administración pública (39%) y en sector financiero (31%). Los subsectores beneficiarios de las rentas exentas en este último sector se encuentran en el Banco Central y bancos comerciales (25%) y en Seguros de Vida (48%).

Al liquidar estas rentas exentas a la tarifa general (25%) se obtendría un nuevo recaudo cercano a los $3,7 billones.

Descuentos tributarios

El monto de impuestos que las personas jurídicas descontaron en su declaración de renta fue del orden de los $496 mil millones, distribuida en los sectores de electricidad, gas, vapor y agua (33%), la industria manufacturera (25%) y el comercio (11%).

El gasto tributario

El gasto tributario corresponde al monto de ingresos fiscales a los cuales el gobierno nacional renuncia, así como al potencial de recaudo en los rubros de ingresos no constitutivos de renta, las rentas exentas, las deducciones en activos fijos como los descuentos tributarios.

Este es un monto de recursos nada despreciable en la medida en que son del orden de los $14 billones, y que corresponde a un 25 por ciento del recaudo del impuesto de renta y complementarios o al 37 por ciento del IVA interno de 2017 (Ver Cuadro 4).

En suma…

El debate tributario actual es fundamental si se le quiere cumplir a los ciudadanos con sus demandas. Los beneficios tributarios otorgados a las empresas erosionan la base gravable y en términos de recaudo, esos beneficios corresponden a $14 billones de impuestos potenciales y son un monto importante si se le compara con el recaudo del impuesto de renta y complementario (25%) o el IVA interno (37%) de 2017.

Profundizar o eliminar tales privilegios hace parte del actual debate presidencial. Adicionalmente, el impuesto sobre la renta representa muy poco de los ingresos o del patrimonio de las empresas, lo cual permite afirmar que si existe espacio para impulsar una reforma tributaria estructural.

1 Este número corresponde al formulario 110 de declaración de renta y complementarios o de ingresos y patrimonio para Personas Jurídicas.

Edición 584 – Semana del 20 al 26 de Abril de 2018
   
 
Importante: Cada autor es responsable de sus ideas y no compromete el pensamiento de Viva la Ciudadanía. Se permite la reproducción de nuestros artículos siempre y cuando se cite la fuente.
 
 
 
 
comentarios suministrados por Disqus