Encuestas electorales y distorsiones

 

Las encuestas y sus resultados son un reflejo de la realidad, o solo crean sensaciones, aproximaciones; ¿orientan o despistan al elector? Esta es una pregunta válida por las dudas y suspicacias que generan, en unas ocasiones aciertan, en otras fracasan.

 
Alberto Ramos Garbiras
 
Magíster en Ciencia Política Universidad Javeriana
 
 

El candidato Vargas Lleras, ante el resultado de la reciente encuesta de INVAMER que lo pone solo con el 7.9%, respecto a Duque 41.3%, Petro 31%, Fajardo 13.3%, y De la Calle 2.5%, ha lanzado con su vocero Rodrigo Lara unas duras críticas que mencionan intereses oscuros y falta de ecuanimidad, solicitándole al Consejo Nacional Electoral la vigilancia estricta. No conforme con los resultados Vargas Lleras arremete contra las encuestas, cuestionó a tres casas encuestadoras: INVAMER, Yanhaas y Guarumo. Gustavo Petro también mostró su inconformidad al aseverar que, hay información sobre mediciones que revelan que estarían en un empate técnico con el aspirante del uribismo, Iván Duque, quien se perfila como el ganador en las mismas. De acuerdo con las encuestas y el posible intento de su manipulación denunciada por empleados de las propias encuestadoras, la realidad de las tendencias es evidente”.

A los columnistas, periodistas, analistas de la ciencia política, observadores sociales y demás, para poder leer e interpretar la evolución de una campaña política que, es una competencia, nos corresponde hacer proyecciones a partir de varias encuestas (una sola es un riesgo), o sea realizar una lectura de conjunto con todas las encuestas publicadas, para una interpretación sistemática; agregarle análisis comparados de tendencias históricas, información de medios de comunicación, diagnóstico de contexto, valorar los registros fotográficos de las manifestaciones, los videos sobre las giras y recorridos de los candidatos; sumarle las reacciones de la población a favor o en contra de los candidatos que contienen los noticieros de televisión y la radio; hacer focus Group improvisados o relámpagos; sopesar las conversaciones diarias que se sostienen con contertulios, amigos, familiares, diálogos con taxistas, gente de los oficios viarios, trabajadores, sondeos de grupos de alumnos y el pulso que se desprende del cruce de información en las redes sociales elaborar inferencias, entre otras formas. A una firma encuestadora le corresponde hacer encuestas serias. Ahora aparece la empresa Cifras y Conceptos con un modelo de pronóstico, sin hacer encuesta con un pronóstico que causó molestias al descolocar a Petro del segundo lugar, aupando a Vargas Lleras. Esta modalidad la analizamos en el programa de televisión COORDENADA con Michel Maya, Valentina Ramírez y Carlos Mendoza.

Las encuestas y sus resultados son un reflejo de la realidad, o solo crean sensaciones, aproximaciones; ¿orientan o despistan al elector? Esta es una pregunta válida por las dudas y suspicacias que generan, en unas ocasiones aciertan, en otras fracasan. La confianza se ha perdido, pero siguen siendo un instrumento de medición al que todos acuden, en público o en privado, O son contratadas para saber qué hacer y reorientar las campañas; o sin buscarlas son incluidos sus nombres en las preguntas y figuran forzadamente, o son utilizados como relleno para aupar a otros.

Es cierto que las encuestas no predicen los resultados, pero ello no puede ser la excusa para equivocarse con más frecuencia de lo normal. Ninguna encuesta puede ser el reflejo de la realidad futura o inminente; pero al ser parte de la estadística y estar ligadas a las matemáticas , las encuestas se apoyan en métodos de las ciencias sociales, hacen parte de los estudios del comportamiento (behaivord sciences), pero son una ciencia inexacta, se ubican en el plano de la observación controlada (es más rápida que la observación in situ); y dependiendo del método aplicado a las encuestas, este se puede asemejar a la investigación documental; son un soporte de la ciencia política para conocer el despliegue de los partidos políticos que dinamizan la democracia o la entorpecen y bloquean muchas veces a los movimientos sociales.

Las encuestas están enmarcadas en la llamada demoscopia, técnica que trata de medir las opiniones y comportamientos humanos, mediante sondeos de opinión. Pero es preocupante que lleguen a equivocarse garrafalmente, afectando la opinión pública, desorientando a los electores, manipulando el escenario democrático o favoreciendo a determinado candidato, por pactos subrepticios con favores venideros. Como lo exponen los investigadores, Vallejo y Haime, “Si bien no podemos hacer que las encuestadoras no se equivoquen sin querer ni a propósito, podemos calcular cómo se equivocan y poder leer entre líneas sus reportes”.

La excusa de los encuestadores ante las pifias y equivocaciones la tratan de sustentar diciendo que la gente decide votar en los últimos días y el Consejo Nacional Electoral no deja publicar resultados de nuevos sondeos en las dos últimas semanas. Agregan que, muchos encuestados no expresan la verdad porque tienen el voto oculto que va ligado al voto secreto y no lo revelan para evitar retaliaciones o animadversiones. Marco Suárez Medina, ciudadano Colombo/sueco, residente en Estocolmo plantea el interrogante, ¿por qué los resultados de varias encuestas, hechas casi coetáneamente, resultan tan diferentes, con pocas aproximaciones si se supone que las muestras de racimo u otras están bien seleccionadas, deberían parecerse más las cifras por ser de la misma semana de recolección?

Lo mínimo que una firma encuestadora debe cumplir con rigor es diseñar un cuestionario sin preguntas sesgadas que tienden a favorecer a alguien; disponer de un significativo tamaño de la muestra, no es posible que sigan aplicando las encuestas a 1.200 o 1.500 personas cuando el censo electoral ya está en 36 millones de ciudadanos, es decir si el universo ha crecido debe crecer la muestra para tener proyecciones más confiables y manejar el margen de error. Existen varias formas de recolección de los datos superando la vía telefónica, es preferible la encuesta personal; o hacer encuestas por Internet, “on line” con mayor tamaño, de hasta 5.000 personas; también es vital categorizar o segmentar adecuadamente la población (por estratos, por edad, por regiones, municipios, oficios, profesiones, etc.), para lograr la variedad de criterios y evitar el reduccionismo, así se obtiene una mejor opinión. Las muestras son aleatorias, probabilísticas o al azar. En la aleatoria están las variables: simple, estratificada y por racimos.

Las encuestas, así como aciertan, también a veces incurren en errores protuberantes. Recopilé un listado de yerros a manera de ejemplo. En 1998 las encuestas vaticinaron que ganaría Pastrana en la primera vuelta, y ganó Horacio Serpa con el 34.61%, luego Pastrana fue el triunfador en la segunda vuelta electoral. En el año 2002 vaticinaron que habría segunda vuelta, y no hubo segunda ronda, Álvaro Uribe Vélez, arrasó con todo. En el Perú la señora Lourdes Flórez era presentada como opcionada para competir con Ollanta Humala, pero ella perdió frente a Alán García. Colombia 2010, Mockus frente a Santos en primera vuelta, las encuestas decían empate de 35%, resultó Juan Manuel Santos con el 46% y Mockus con 21%. En el año 2014 para la segunda vuelta electoral se planteó el triunfo de Oscar Iván Zuluaga que, había ganado la primera vuelta, fue derrotado por la coalición de la Paz que rodeó a Santos. Para las elecciones al Congreso, marzo 2018, se volvieron a equivocar quitándole senadores en exceso a cuatro partidos, a los conservadores, a los liberales, a Cambio Radical y a la U. Argentina 2015, las encuestas se equivocaron en la primera vuelta presidencial, anunciaban Daniel Scioli 40%, Macri 30%, al final fue un empate técnico del 35%.

Otros yerros notorios siguiendo la segunda acepción de la RAE. En México las últimas campañas se han convertido en una guerra de encuestas, con ello están demeritando aún más esta ciencia inexacta. Las empresas encuestadoras vaticinaron el triunfo de Felipe Calderón (39%), sobre el Señor López Obrador (35%), las bases populares se inclinaban por el segundo, pero ganó Calderón. De la misma manera en el año 2016 las encuestas fallaron en sus cálculos con una docena de Estados federales, para la elección de gobernadores. Las encuestas se equivocaron sobre los resultados del Brexit en el Reino Unido, dijeron por el SI 66%, por el NO 34%, todos sabemos lo que pasó pese al empeño de Escocia para permanecer en la UE; Con el Plebiscito por la Paz de Colombia 2016 las encuestas erraron y se desprestigiaron; respecto a las últimas elecciones generales de España predijeron que el PSOE pasaría a ser el tercer partido político y PODEMOS el segundo, no sucedió. Con Sarkozy las encuestas se equivocaron en las elecciones primarías de Francia 2015.

Ernesto Pino Londoño, economista vallecaucano, presidente del CPE, Centro de Pensamiento Estratégico Democracia y Postconflicto, ha redactado el siguiente concepto, “Mi reflexión es: el problema no son las encuestas per se (por si o por sí mismo), sino quienes las hacen y cómo las hacen. Realmente a través del tiempo la práctica ha evidenciado que con ellas se intenta la utilización de instrumentos estadísticos con un método científico muestral / representativo de la población; solo que siempre se prestan a ser manipuladas en el diseño y conformación de las muestras; pero si el comportamiento de un sector es similar no tiene sentido investigar todas sus unidades (por ejemplo, un gremio productor o los habitantes de un barrio). Si el método no fuera efectivo, las empresas en su rutina de negocios no utilizarían las encuestas. Igualmente, un muestrista con la mayor sutileza del mundo puede reconducir resultados a través de ese diseño y la escogencia de los elementos muestrales; ese muestrista puede intencionalmente darle mayor representación a un grupo de población donde observa inclinaciones pertinentes al objetivo de estudio de la encuesta (por los intereses ocultos), y esa circunstancia no se va a notar en la descripción de la ficha técnica general de la encuesta. Lo que, si se hace necesario ineluctablemente hoy, con las encuestas políticas, es que disminuyan el error técnico y las dudas que tienen varios sectores sociales, con tamaños de muestras mayores para que le den representación a todas las regiones”.

He llegado a una conclusión deprimente. Si en Colombia, como todos lo sabemos, la mitad de la población perteneciente al censo electoral (los que pueden votar), no acuden crónicamente a las urnas, son abstencionistas; y de la otra mitad el 75% está clientelizado o absorbido por los partidos políticos y sus fracciones, y son tratados como parte de la maquinaria política por ser un voto comprometido o amarrado; solo queda un 25% de votantes que ejercen el voto independiente de opinión que son susceptibles de ser inducidos y aprisionados por el elitismo competitivo de las firmas encuestadoras que pueden tener intereses encriptados, creando en la práctica un Estado de Opinión, al conducir al electorado o inclinarlo por uno u otro candidato apoyados en el método conductista que ejercen las encuestas. De esta manera queda afectada la Democracia: el ciudadano se ve reducido al papel de votante, y la democracia a ritual electoral cíclico. Más grave aún, los mecanismos de participación popular establecidos en el artículo 103 de la Constitución y desarrollados normativamente por la Ley estatutaria 134 de 1994 no funcionan por la ritualidad para ponerlos en marcha: Se suma a ello la manipulación que se practica a través de las redes sociales con desviaciones y mentiras producidas por personas anónimas que enredan la poca claridad de los lectores y usuarios. En síntesis, la democracia manipulada y desviada de su enunciado original ser el sistema al servicio del pueblo. Otro problema es la falta de control, al Consejo Nacional Electoral le corresponde velar por el cumplimiento de las normas sobre encuestas de opinión pública.

* PhD, Doctorado en Política Latinoamericana, Universidad Nacional de Madrid (UNED – España); profesor de derecho internacional en la Universidad Libre.

Edición 586 – Semana del 4 al 10 de mayo de 2018
   
 
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