Antioquia en las propuestas
de los candidatos presidenciales

 

De esa manera, los programas políticos se clasifican en ambiguas, selectivos y metódicos. En esa vía, respectivamente los programas tienen un tratamiento de mayor o menor alcance para las regiones, en particular para el departamento de Antioquia y la ciudad de Medellín.

 
Leyder Perdomo
 
Corporación Viva la Ciudadanía – Regional Antioquia
 
 

La lectura del lugar que otorgaron los candidatos presidenciales al departamento de Antioquia en sus propuestas presidenciales, además de permitir saciar esa inquietud, evidencia los distintos formatos en que se exponen los programas y clasificarlos. Ese ejercicio, además permite deducir el conocimiento que del país y sus regiones tienen los candidatos, así como ofrece algunos elementos de juicio sobre la capacidad política y de gestión de los postulados.

Independientemente de los gustos ideológicos de cada quien, la ambigüedad es la primera clasificación de las propuestas políticas, ocupada por los programas de Iván Duque, candidato del Centro Democrático, y en menor medida, de Gustavo Petro, candidato de la Colombia Humana.

Como todas las propuestas, la de Duque se divide temáticamente, en ese caso en 9 “categorías”, ofreciendo los contenidos de cada uno de los temas que propone para la agenda gubernamental de los próximos cuatro años, sumando más de 16º propuestas; hasta ahí todo bien. Pero una vez se accede a los contenidos de cada temática, no se encuentran diagnósticos que justifiquen sus propuestas, no hay un por qué; en cambio, sí se encuentra un amplio número de enunciados que no permiten comprender el cómo y el dónde de lo propuesto, a veces ni el qué es claro. Algunos ejemplos: “Buscaremos un crecimiento sostenido de la economía, con base en inversión, exportaciones y consumo robustos, expandiendo la clase media y reduciendo la pobreza de manera permanente”; eso es lo deseable para cualquier gobierno que quiera preciarse de una gestión de la economía medianamente buena ¿Y la propuesta? Otro, “La administración hospitalaria estará en manos de profesionales serios, escogidos por méritos y evaluados con regularidad”. Más que una propuesta, ese es un enunciado que no propone nada.

A ello se suma la clasificación temática del programa de Iván Duque, que en lugar de facilitar, agrava la confusión del lector. Por ejemplo ¿Por qué la proposición de la regulación de la Acción de Tutela (que tampoco se especifica cómo se hará) se encuentra en el ítem de seguridad? “Los Pueblos Indígenas tendrán un acompañamiento permanente del Estado para, respetando su cosmovisión, integrarlos al acceso exitoso de los bienes públicos provistos por el Estado” ¿Y porque esa afirmación, además de amplia, está en el ítem del empleo?

Para terminar, a la ambigüedad de las afirmaciones contenidas en el programa de Iván Duque y a la clasificación temática confusa, se encuentran nominaciones con pretensiones conceptuales que son inexcusables para quien pretenda ser Presidente de la República. En una de las propuestas del candidato se refiere que “Las campañas para cuerpos colegiados legislativos del orden nacional y territorial serán financiadas por el Estado…” ¿Cuerpos colegiados legislativos territoriales? ¿Sugiere el candidato que asambleas departamentales y concejos municipales son “cuerpos colegiados legislativos”? Debería saber y debe enterarse el candidato y su equipo de que esos cuerpos colegiados son administrativos, que emiten actos administrativos complejos –por la necesaria confluencia de varias voluntades- y que no crean leyes, las ejecutan. Por tanto, no son cuerpos legislativos. El término errado se utiliza al menos en 3 ocasiones en todo el programa.

En toda esa trama de ambigüedad, confusión e imprecisión del programa de Iván Duque, de las regiones y departamentos, y de Antioquia en particular, nada de nada. No hay una sola alusión específica.

Es de anotar que la de Duque es una propuesta gráfica agradable y sencilla que se encuentra en la página web de su campaña, que parece apuntar a la comodidad del visitante y a la facilidad de su consumo, pero que adolece de los serios problemas mencionados, que llevan a que el lector se pregunte por la experiencia y conocimiento del candidato y su equipo, tanto sobre el contexto nacional como sobre el local-departamental. (Ver propuesta de Iván Duque https://bit.ly/2HXDEdL).

Por su parte, la propuesta de Gustavo Petro es un documento mucho más elaborado, al menos es un documento, con una narrativa unificadora, en la que se concretan 8 grandes desarrollos temáticos –uno menos que el de Duque–, cada uno de estos acompañados de ítems de proyección, que a su vez, en la mayoría de los casos, contienen los enunciados del “cómo” se pretenden materializar las propuestas. Así, entre los 8 grandes puntos de la propuesta de Petro, se contienen 34 ítems de proyección, que a su vez contienen 59 enunciados del cómo de la materialización de las propuestas.

No obstante la mejor cohesión del documento de Petro, éste adolece de desarrollos territoriales distintos al nacional. En esa medida, los enunciados continúan siendo ambiguos, generando dudas respecto al cómo, el dónde y el cuándo de las propuestas que se hacen.

Pero además, los “diagnósticos” del documento propuesta de la Colombia Humana recaen en proclamas políticas amplias, como “En Colombia la atención a la primera infancia, la educación de calidad, la ciencia y la cultura hoy son privilegios…” Más que cuestionar ese tipo de aseveraciones, lo que se encuentra es la carencia de sustentos: cifras oficiales o de órganos especializados, gráficas de cuantificación y hasta testimonios son medios de refrendación que hubieran hecho de la propuesta petrista un mejor documento.

Pareciera que en la definición de la presentación de la propuesta de Gustavo Petro también hubo preocupación por la accesibilidad de los lectores a los que se expone, sin caer tampoco en los enunciados sin contexto; no obstante, éste sigue siendo insuficiente. En ese plano, la de Petro también adolece de ambigüedad, al menos en lo que al plano regional, general y en particular de Antioquia, se refiere (Ver propuesta de Petro: https://bit.ly/2pXgQTp).

Por otro lado se encuentra la propuesta de Sergio Fajardo, que es más elaborada que las de Duque y Petro, aunque esa elaboración varía de manera selectiva. El programa de Fajardo se compone de 26 documentos temáticos; sin embargo, de ese total, 3 son proclamas de principios y cualidades de la Coalición Colombia, solo 10 tienen un desarrollo juicioso, con diagnóstico y propuestas específicas para la eventual resolución de los problemas identificados y resaltados como prioritarios para la agenda nacional, y los otros 13 son enunciados con muchísimo menor desarrollo.

Entre los temas más desarrollados por la Coalición Colombia se encuentran ciudades sostenibles, cultura, desarrollo económico, desarrollo rural, educación, equidad de género, juventud, medio ambiente, salud y seguridad y justicia. Entre los temas abordados con menor alcance se encuentran la ciencia, colombianos en el exterior, construcción de paz, crisis venezolana, deporte, empleo, infraestructura, lucha contra la corrupción, pensiones, el tratamiento a personas con discapacidad, relaciones exteriores, vivienda y la propuesta animalista.

Ante esa manera de exponer su programa, emergen preguntas sobre la campaña de Sergio Fajardo como ¿La selectividad en el mayor o menor desarrollo de los temas se corresponde con la mayor o menor capacidad, interés o conocimiento de Fajardo y su equipo sobre ciertos temas? ¿O se trató de la pretensión deliberada de la campaña en acentuar temas de mayor relevancia para la proyección de un eventual gobierno?

Además, en el programa fajardista es de suma extrañeza el menor desarrollo de temas que han sido banderas de los otros dos aliados estratégicos de la Coalición Colombia. De un lado, aunque se enfatiza en temas como la salud, el desarrollo económico y el desarrollo rural, extraña la relevancia en apariencia menor que se dio a temas bandera del Senador Jorge Enrique Robledo, en particular relacionados con los trabajadores, como empleo y pensiones. En línea similar, es conocida la lucha de Claudia López en contra de la corrupción en la política, pero se da menor extensión a esa bandera en la propuesta de programa de gobierno; por último, era de esperarse un mayor y mejor desarrollo de la Coalición Colombia sobre la paz como eje de su propuesta.

Además, de la propuesta de Fajardo se esperaría un mejor uso para el diagnóstico y un mayor desarrollo de planes y proyectos para Antioquia, dada su gestión como Alcalde de Medellín y Gobernador del departamento. Sin embargo, del departamento, el programa de la Coalición Colombia apenas refiere el problema de la calidad del aire en Medellín, como parte de su diagnóstico para la propuesta de medio ambiente y no se plantea ni una propuesta concreta para el resto del departamento. No obstante, hay alusiones continuas a Antioquia y Medellín, pero para mencionar el papel de Fajardo como Gobernador y Alcalde, a modo de espejo o punto de contrastación de lo que se quiere hacer en un eventual gobierno nacional.

Así, la propuesta de la Coalición Colombia deja un sinsabor en el lector, no es clara la selectividad en los desarrollos mayores o menores de ciertos temas; se queda a la espera de una mejor propuesta para temas banderas de los más importantes socios políticos de esa coalición, así como un mejor tratamiento del departamento de Antioquia y de la ciudad de Medellín para la formulación de diagnósticos y propuestas (Ver propuesta de Fajardo: https://bit.ly/2jB3TLT).

Por último, entre las propuestas de gobierno se encuentran dos que pueden catalogarse como “las metódicas”, en alusión al trabajo juicioso para el diagnóstico de problemas y la formulación de propuestas, así como en el tratamiento de las regiones y departamentos, particularmente el departamento de Antioquia.

Las propuestas aludidas son las de Germán Vargas Lleras y Humberto de la Calle Lombana, que entre sí coinciden en su composición, que consta con 26 documentos temáticos, 17 de los cuales, además son coincidentes.

Así mismo, las propuestas de las dos candidaturas además son similares en el orden de la exposición, cada documento temático contiene un diagnóstico sobre el tema que se trata y un aparte de propuestas más concretas y desarrolladas, siendo propuestas más claras que las otras.

Sin embargo, entre los documentos se encuentras diferencias de tipo ideológico, que principalmente se evidencian en el lugar que otorga De La Calle al Acuerdo logrado por el Gobierno actual y las Farc – EP, y principalmente a la construcción de la paz, asunto que es de un interés menor en las propuestas de Vargas Lleras. Así mismo, los documentos de De La Calle y de Vargas Lleras se diferencian por el alcance que se da al tratamiento del departamento de Antioquia y a la ciudad de Medellín.

En la propuesta de Humberto de la Calle, se encuentra que el enfoque territorial se usa para diagnosticar los problemas a tratar en la propuesta de gobierno, en apartes titulados “¿Qué está pasando?”. En esa vía, el programa refiere a Antioquia y Medellín en asuntos como Ciencia, tecnología e Innovación, cultura, empleo, energía, frontera, infraestructura, jóvenes, justicia y medio ambiente.

Sin embargo, para el desarrollo de las propuestas, De La Calle elabora apartados que titula “¿Cuál es mi propuesta?”, en las que el enfoque ya no es territorial sino estructural-nacional. Dicho de otra manera, los diagnósticos de De La Calle son regionales y locales, pero las propuestas se proyectan con un alcance nacional.

Por último, el enfoque regional se mantiene en los diagnósticos y en las propuestas de la mayoría de los documentos temáticos que componen el programa de Germán Vargas Lleras, lo que le da un grado mayor de concreción.

Así por ejemplo, en la propuesta infraestructural del candidato, éste llega hasta la enunciación de los proyectos específicos que respaldaría en Medellín, nombrando al Eje vial Avenida de Las Vegas – Avenida del Ferrocarril – Autopista Norte hasta el Ancón; la habilitación de la Autopista del Rio Medellín entre el Ancon Sur y el Ancón Norte; la habilitación de la Autopista de Conexión Sur a la Autopista Occidental de Colombia; la habilitación de la Autopista Conexión Norte; la habilitación de la Autopista Norte y Barbosa; la habilitación de la Autopista a Bogotá y aeropuertos; la doble línea férrea del Valle de Aburrá y el proyecto Metro Tren (suburbano).

La concreción regional de los programas de De La Calle y Vargas Lleras les otorga un mayor grado de concreción a sus propuestas de gobierno, lo que además lleva a que sean documentos extensos y de lectura cuidadosa para su comprensión.

De esa manera, los programas políticos se clasifican en ambiguas, selectivos y metódicos. En esa vía, respectivamente los programas tienen un tratamiento de mayor o menor alcance para las regiones, en particular para el departamento de Antioquia y la ciudad de Medellín.

Edición 589 – Semana del 25 al 31 de mayo de 2018
   
 
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