Equilibrio de poderes en riesgo

 

La polémica sobre las elecciones y la concentración de la opinión pública en el establecimiento de las coaliciones necesarias para que cualquiera de los dos candidatos llegue a la presidencia en segunda vuelta, ha opacado una discusión fundamental, alrededor de las propuestas en el sentido de hacer modificaciones institucionales que, de materializarse, podrían generar un riesgoso desequilibrio de poderes.

 
Lida Margarita Núñez Uribe
 
Coordinadora Estrategia de Lobbying y Presión Política – Corporación Viva la Ciudadanía
 
 

La Constituyente de Petro

Aunque no ha sido uno de los temas más discutidos por la opinión pública, la propuesta de la Constituyente del candidato de la Colombia Humana, Gustavo Petro, y aunque tampoco está incorporada en su propuesta de gobierno, él la hizo. Se trataba de convocar a la ciudadanía por la vía de un referendo, a decidir si quería o no una nueva constitución para que pudieran quedar consagrados asuntos como: educación, salud, política, justicia y economía. La justificación de esta propuesta era su desconfianza en el legislativo, acostumbrado durante tantos años a una relación mediada con el ejecutivo por la vía de prebendas, componendas, y la últimamente célebre “mermelada”. El otro elemento de esa desconfianza se fundamente en su experiencia en la alcaldía de Bogotá, en donde no lo dejaron gobernar. No solo tenía mayorías opositoras en el Concejo (el equivalente al Congreso, pero en los escenarios locales), sino que tuvo que hacer frente a procesos como el del entonces procurador Alejandro Ordóñez.

Esta idea fue teniendo variaciones en las diferentes entrevistas que le hicieron varios de medios de comunicación, y en ninguna de ellas fue desarrollada con detalles. Incluso llegó a plantear, mucho antes de la primera vuelta, la idea de una constituyente acotada, es decir que no tratara sobre todos los asuntos del país, sino solo sobre aquellos que requerían reformas urgentes y que en el Congreso no sería posible tramitar en caso de ser elegido presidente, los temas de salud, educación, reforma política y las claves para una economía productiva. Otra de las variaciones, solo recogida en los medios, fue la idea de una constituyente territorial, propuesta que tampoco tiene desarrollos.

Una vez inició el camino a la presidencia, luego de la consulta y con Ángela María Robledo como fórmula vicepresidencial, la idea de la constituyente dejó de ser un tema en los debates, declaraciones y entrevistas.

El tema volvió a aparecer una vez se conoció que el candidato de la Colombia Humana había logrado llegar a la segunda vuelta. A partir de allí ha hecho varias declaraciones en las que ha expresado que la idea de la asamblea constituyente ha quedado descartada, fundamentalmente porque las elecciones del 11 de marzo cambiaron el panorama del congreso, y éste ya no estaría compuesto por una abrumadora mayoría de partidos tradicionales y políticos corruptos. Y en efecto, la composición del Congreso se modificó el 11 de marzo, pues más curules quedaron en cabeza de partidos “minoritarios”; de los 107 miembros que tendrá el Senado a partir del 20 de julio, serán 27 (7 mujeres y 20 hombres) los congresistas “no tradicionales o alternativos”, mientras el periodo 2010-2014 solo eran 10; en la Cámara pasaron de 12 a 18 curules.

Así pues, la idea de una asamblea constituyente ha sido descartada por parte de la Colombia Humana y de las fuerzas políticas que han adherido a su candidato para la segunda vuelta.

La unificación de las altas Cortes, la propuesta de Iván Duque

Este debate empezó con los cuestionamientos de Humberto de La Calle en el debate de candidatos de Teleantioquia, hace ya varias semanas y antes de la primera vuelta. En él de la Calle lo acusó de buscar eliminar la tutela como mecanismo de protección de derechos y gran avance de la constitución de 1991.

En realidad, es muy difícil conocer con profundidad las propuestas del candidato Duque, pues en las propuestas disponibles en su página web, se encuentran una seria de titulares, sin que su contenido sea explícito. Frente a la tutela, se puede leer: “Reforzaremos la Acción de Tutela, para que haga más de lo que le corresponde (proteger derechos vulnerados o en riesgo) y menos de lo que debe hacer el resto de la justicia (resolver aquello para lo que existen mecanismos idóneos).” Por ello es muy difícil saber con algo de certeza cuáles serán sus acciones frente al fortalecimiento y protección de la acción de tutela.

Sin embargo, las respuestas del candidato a las afirmaciones de De la Calle, en el sentido de haber defendido la tutela en la discusión sobre la Jurisdicción Especial para la Paz, fueron desmentidas por el portal independiente colombiacheck1.

La propuesta de unificación de las cortes fue presentada con mayor detalle por el candidato de la derecha en el debate realizado en la Universidad de Columbia, como una súper corte que unifique los seis tribunales judiciales existentes de cierre: Corte Suprema de Justicia, Corte Constitucional, Consejo de Estado, Consejo Superior de la Judicatura, Jurisdicción Especial para la Paz y Consejo Nacional Electoral, con el propósito de unificar jurisprudencia frente a decisiones de primera y segunda instancia y que dé garantías jurídicas. En su WEB, bajo la línea de propuestas sobre seguridad se puede leer, como la propuesta #15: “Unificaremos lineamientos y criterios para la jurisprudencia de las Altas Cortes, simplificando procesos, generando seguridad jurídica y aumentando la confianza en el sistema judicial”. Además, en mismo Duque ha dicho en los medios de comunicación que esta medida contribuiría a reducir los costos que para el país generan 130 magistrados con altos salarios.

Más allá de todos los debates, incluso las voces que se han alzado para que el asunto sea analizado pues en efecto se requiere una profunda reforma, han coincidió en que esta medida debilitaría seriamente al poder judicial, ya maltrecho. El problema más grave de esta propuesta es que el logro de la constitución del 91 de separar el control constitucional de la justicia ordinaria se perdería, con lo que se perdería uno de los mayores avances democráticos que ha alcanzado el país en las últimas décadas. El control constitucional significa, una corte especializada encargada de determinar los grados de cumplimiento o no del marco constitucional realizado por el legislativo, y por el ejecutivo. El procedimiento especial para la paz, mostró la importancia de este equilibrio entre los poderes ejecutivo, legislativo y judicial.

En el caso de un presidente que cuente con mayorías en el congreso, como ha sido el caso colombiano desde hace varios períodos, ya tendría el control sobre dos de las ramas del poder público, y si a eso se le suma la ausencia del control de constitucionalidad la democracia colombiana quedaría casi al borde de una dictadura. En este momento la coalición que apoya la candidatura de Iván Duque suma 80 de los 107 senadores y 146 de los 163 Representantes a la Cámara. Por ello esta propuesta no es conveniente para el país, pues el riesgo de venezolanizarse es inminente.

Edición 590 – Semana del 1º al 7 de junio de 2018
   
 
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