Sumemos esfuerzos políticos
para dar el paso al cambio

 

“Constatamos con alegría que va creciendo, sobre todo en jóvenes y campesinos, un decidido entusiasmo en favor de respetar y defender el hermoso país que tenemos. Nos preocupa que se pretenda limitar el derecho a las Consultas Populares y a la Consulta Previa, en aras de hacer primar la minería como supuesto motor de desarrollo a expensas de nuestro magnifico territorio y de sus aguas…”

 
Corporación Podion1
 
Bogotá, D.C.
 
 

La Corporación PODION se creó como punto de apoyo para la construcción de un país democrático donde la paz y la convivencia fueran fruto de las conquistas ciudadanas por la justicia social, el respeto a los derechos humanos y a la diversidad étnico-cultural, el cuidado del territorio y el medio ambiente.

Hoy, de cara a las próximas elecciones presidenciales del 17 de junio, hemos considerado pertinente manifestar como colectivo nuestros anhelos y esperanzas a la vez de no ocultar nuestras preocupaciones e inquietudes.

Las injusticias sociales, económicas y políticas han alimentado la violencia y el conflicto armado en Colombia. La construcción de una paz estable y duradera pasa obligatoriamente por la conquista de un país más equitativo y justo.

No podemos olvidar que el nuestro es el país con mayor inequidad en América del Sur, donde la concentración de la tierra está en manos de latifundistas y el 1 % de las explotaciones más grandes acaparan más del 80 % de las tierras rurales. Los latifundistas y sus voceros en el Congreso se han opuesto a la realización de un catastro que obligue a pagar los impuestos correspondientes al volumen de tierra que poseen; cancelan impuestos irrisorios.

La mayor pobreza e inequidad en el país se encuentran en las zonas rurales, donde se ha vivido la violencia y el conflicto armado. La mayor parte de los ciudadanos de las grandes urbes han mirado el conflicto armado de lejos y parece no interesarle. Por este motivo, emprender acciones de construcción de paz requiere conocer las raíces de las injusticias, las violencias y los conflictos, para atacar sus causas.

Los acuerdos establecidos entre el Gobierno Nacional y la guerrilla de las Farc, de cumplirse, permitiría un mejor vivir para los habitantes del campo. Las medidas en lo que tiene que ver con el Desarrollo Rural Integral, deben ser complementadas con alternativas reales para quienes se ven obligados a los cultivos de uso ilícito.

Nos preocupa un eventual Gobierno favorable a los intereses latifundistas, que ha manifestado que buena parte de las tierras arrebatadas a millones de desplazados, sean “legalizadas” en favor de quienes argumentan que las adquirieron de buena fe. Esta posición esta en contravía de una urgente y obligatoria devolución de las tierras a las víctimas despojadas de ellas, pero además de una necesaria reforma agraria que posibilite una transformación social y productiva del agro.

Se ha demostrado que la fumigación aérea, como propone uno de los candidatos, no ha dado resultados efectivos, lo que acarrea enfermedades y destrucción de cultivos de pancoger, además del traslado de las siembras de los cultivos de uso ilícito a otras regiones, acabando con los bosques, selvas y generando nuevos conflictos sociales.

El diálogo y los acuerdos entre el Gobierno y las Farc contribuyeron, sin duda a reducir la tasa de homicidios en el país. En el 2017 de 24 asesinatos por cada 100 mil habitantes: la más baja en 30 años. No podemos permitir que se escale nuevamente el conflicto y la violencia en el país incumpliendo lo acordado durante años de negociación en La Habana. Nos preocupa que la JEP pueda ser modificada con la pretensión de limitar su alcance y evitar que conozcamos la verdad y que se lleve a juicio a quienes han propiciado tanta violencia y muerte en el país.

La paz no será completa si no se avanza y concluye con éxito los diálogos que se tienen con el ELN en La Habana. Esta guerrilla tampoco está derrotada y su persistencia podrá continuar causando dolor y zozobra en muchas regiones.

Constatamos con alegría que va creciendo, sobre todo en jóvenes y campesinos, un decidido entusiasmo en favor de respetar y defender el hermoso país que tenemos. Nos preocupa que se pretenda limitar el derecho a las Consultas Populares y a la Consulta Previa, en aras de hacer primar la minería como supuesto motor de desarrollo a expensas de nuestro magnifico territorio y de sus aguas. Colombia, como lo están haciendo varios países de la Unión Europea debe comprometerse por ir cambiando con decisión y de forma progresiva las energías fósiles, por energías renovables. Tal como lo propone uno de los candidatos a la presidencia.

Tenemos como vecino un país que sufre de hambre y limitaciones en todos los sentidos, su gente, muchas de ellas de ascendencia colombiana, llegan a nuestro país por oleadas inmensas. Se deberá tener una política clara de acogida e inclusión en la vida nacional. Nos preocupa que se emprenda una campaña hostil que pueda llegar a la beligerancia frente al Gobierno vecino. Lamentamos la desinformación y la mentira que pretende utilizar el drama venezolano, para colocarlo como espejo hacia la campaña rival, que con determinación ha señalado su rechazo a ese modelo político y económico.

Están en juego dos visiones de país, la una claramente neoliberal y guerrerista, que agrupa a todo el establecimiento tradicional que ha gobernado el país para su propio beneficio, con profundos niveles de corrupción en desmedro y sobre los hombros de los sectores populares y las clases medias. A esta campaña se ha unido el miedo fruto de la desinformación y la mentira, lamentablemente arrastra a muchos ciudadanos de distintas clases sociales, aunque quieren un país distinto, se amilanan ante la inseguridad que les produce la falsa información.

El otro modelo, está en construcción y parte de la necesidad de buscar mayor justicia social, el compromiso de cumplir los acuerdos establecidos entre el Gobierno Colombiano y la guerrilla de las Farc, a la vez que avanzar en los diálogos con el ELN, hasta llevarlos a buen puerto para que en Colombia podamos disfrutar de una paz completa, que nos permitirá mayor progreso y desarrollo sostenible. Este modelo está comprometido con la búsqueda de forma responsable de implementar progresivamente energías renovables, que limiten al máximo la explotación minera y de hidrocarburos que sin duda es la que mayor mal causa a nuestro territorio.

Muchos ciudadanos piensan hoy de forma responsable o por desencanto o también por falta de claridad, tener como opción el voto en blanco. Es totalmente respetable y democrático, sin embargo, los invitamos a pensar que en la práctica no tendrá ningún logro en sí. Los estimulamos a tomar el riesgo por el cambio que está proponiendo un movimiento ciudadano más que una fórmula presidencial, que además tendrá claros y fuertes contrapoderes, según nuestro ordenamiento constitucional.

En la primera vuelta presidencial, el pasado 27 de mayo, se pudo constatar que el voto libre hizo una irrupción formidable, lo mismo que el entusiasta voto joven. El voto de maquinarias se vio en buena cuenta derrotado. El voto libre e informado debe ser la constante en una democracia. La participación ciudadana es un imperativo que da fundamento a la democracia.

Demos oportunidad a la opción que se declara en favor de trabajar en procesos de construcción de paz anclada en la justicia social y en la justicia ambiental para promover un país diferente. Como dice el slogan del Foro Social Mundial “otro país es posible”. De la vieja política estamos hartos, ahora toda ella, temiendo el cambio se atrinchera en la orilla de sus privilegios que no han cesado desde la colonia feudal. Es hora de romper las amarras.

Nosotras y nosotros que conformamos la Corporación Podion, invitamos a instituciones defensoras de derechos humanos, a constructoras de paz, a movimientos ambientalistas, a organizaciones sindicales, a comunidades indígenas, afrodescendientes, campesinas, ROM, palenquero, raizal y negro, a distintos sectores campesinos, a organizaciones urbanas, a movimientos eclesiales que viven su fe inspirados en la teología de la liberación, en fin, a hombres y mujeres que quieren un país distinto a pronunciarse y a convertirse en activistas de la campaña Colombia Humana y concretar ese deseo en votos como un aluvión de esperanza el próximo 17 de junio.

1 Declaración de la Corporación Podion con motivo de las elecciones presidenciales del 17 de junio de 2018. Resumen ejecutivo.

Edición 591 – Semana del 8 al 14 de junio de 2018
   
 
Importante: Cada autor es responsable de sus ideas y no compromete el pensamiento de Viva la Ciudadanía. Se permite la reproducción de nuestros artículos siempre y cuando se cite la fuente.
 
 
 
 
comentarios suministrados por Disqus