“Ni un Paso Atrás”

 

La esperanza de que 8.39.186 millones de colombianos (43%) de quienes fueron a las urnas por la propuesta del otro candidato, más afín a las agendas LGBTI y los 808.308 que votaron en blanco (4.2 %) demuestra que son millones de colombianas y colombianos quienes han renunciado al miedo para exigir una país más incluyente y equitativo. Que se permitieron soñar y van a seguir luchando por el reconocimiento de los derechos y mantenernos unidos para defender la democracia.

 
Wilson Castañeda Castro
 
Director Corporación Caribe Afirmativo
 
 

¿Qué significa para la agenda LGBTI en Colombia, la elección del presidente Iván Duque, de un partido de Derecha?

Caribe Afirmativo, reconociendo el valor de la democracia, saluda la elección participativa que dio como ganador de la contienda electoral al candidato del partido Centro Democrático, Iván Duque, para gobernar el país en el periodo 2018 – 2022.

Al presidente electo hacemos un llamado para que en el cumplimiento de sus deberes democráticos promueva la construcción de la paz, proteja y reconozca los derechos humanos y garantice las prácticas democráticas.

Como organización social que propende por los derechos LGBTI en Colombia, manifestamos nuestra preocupación porque en el proceso electoral presentó propuestas, asumió compromisos e hizo alianzas que ponen en riesgo nuestros derechos. A saber:

1. Antecedentes

- De Senador, en 2017, apoyó la propuesta de referéndum discriminatorio que buscaba regular la adopción en Colombia, reservándola solo para parejas constituidas por un hombre y una mujer, dejando por fuera a las parejas del mismo sexo y a las personas solteras.

- Acompañó el debate que su partido, Centro Democrático, hizo a la ministra abiertamente Lesbiana, acusándola de querer “homosexualizar” los establecimientos educativos, cuando esta solo pretendía cumplir una orden judicial para prevenir el matoneo escolar por orientación sexual e identidad/expresión de género, luego de un suicidio de un joven gay que se presentó en un establecimiento educativo.

- Su partido se ha pronunciado en bloque contra el reconocimiento de los derechos de las personas LGBTI y a pesar de que el único alcalde abiertamente gay de Colombia es de su partido, no ha cambiado la posición de este partido con las agendas de diversidad sexual.

2. Programa de Gobierno

En Colombia, el Programa de Gobierno es la propuesta que las y los candidatos radican ante la autoridad electoral y se convierte en un documento vinculante para el elegido o elegida y debe ser su carta de navegación en la Construcción y puesta en marcha de su Plan de Desarrollo.

El candidato Iván Duque fue el único candidato (de los 5 que llegaron a la primera vuelta electoral) que no incluyó ninguna acción en su Programa de Gobierno para la protección y reconocimiento de derechos de las personas LGBTI.

3. Pronunciamientos

- Durante más de diez (10) debates, los candidatos lograron presentar posturas relacionadas con temas referentes a preocupaciones centrales del país. Fue un escenario donde se escucharon tanto propuestas y formas de pensar de candidatos a la presidencia como a la vicepresidencia.

- El candidato Iván Duque, en el primer debate televisado en la ciudad de Medellín, manifestó que no estaba de acuerdo con el matrimonio igualitario (que ya existe en Colombia), que solo deberían otorgarse derechos patrimoniales a las parejas del mismo sexo, y a varios cuestionamientos en debates negó la posibilidad de que las parejas del mismo sexo adopten. Validando su argumentación siempre a la premisa del “bien superior del menor”. Dejando entrever que manifiestan cierta incapacidad de crianza por parte de parejas del mismo sexo.

- Su fórmula vicepresidencial, en un debate en el que se le preguntó por derechos de personas trans, no ofreció ninguna respuesta concreta y se limitó a hablar en general de propuestas de acceso a la salud para las mujeres, sin indicar el trato diferencial.

- Ella misma en otra ocasión ante una pregunta contundente de acciones para garantizar derechos LGBTI, solo advirtió que tenía “amigos gais” y hasta ahí su respuesta.

4. Aliados

El presidente electo en su carrera por llegar a la presidencia se alió con varios de los líderes sociales y políticos que han perseguido al movimiento LGBTI:

a. Alejandro Ordoñez: ex Procurador General de la Nación, que en su despacho persiguió los derechos de las personas LGBTI, oponiéndose en el legislativo y judicial a que avanzaran proyectos de ley y sentencias favorables a sus derechos; violando la intimidad, buscando información de parejas del mismo sexo que accedían al matrimonio; persiguiendo laboralmente a funcionaria/os de su despacho que eran abiertamente LGBTI y haciendo pronunciamientos públicos, invocando principios religiosos para desconocer derechos de las personas LGBTI.

b. Viviane Morales: Ex Senadora del partido Liberal que fue precandidata por un movimiento político religioso. Siendo Senadora, lideró una propuesta de referéndum discriminatorio para negar derechos de las parejas del mismo sexo y personas solteras a adoptar, y en debates de control mostró su interés sesgado al buscar promover sanciones contra la Ministra de Educación abiertamente lesbiana. Su esposo, relacionado con prácticas de narcotráfico, ha escrito textos y liderado conferencias en el país que promueven acciones de parte de los grupos religioso para frenar derechos LGBTI.

c. Álvaro Uribe: Ex presidente de la República. En su gobierno de 8 años no tuvo como primer mandatario ningún compromiso directo con la agenda LGBTI, y en su actual cargo de Senador de la República lideró la persecución a la Ministra de Educación, abiertamente lesbiana, e insistió en solo derechos patrimoniales para las parejas del mismo sexo.

d. Miguel Arrázola: Pastor de una Iglesia en la ciudad de Cartagena que ha usado el ejercicio del “púlpito” para convocar acciones de violencia contra las personas LGBTI, que han generado consecuencias de violencia y estigmas hacia personas gais, lesbianas, bisexuales y trans de esa ciudad.

e. Grupo de Iglesias: Muchas de las iglesias y grupos religiosos que lideraron el voto No a la Paz, bajo el argumento de que “la presencia de personas LGBTI en los diálogos de La Habana y su reconocimiento como víctimas del conflicto armado ponían en riesgo a la sociedad” y que “el Enfoque de Género del acuerdo era una apuesta ideológica que busca desestabilizar las familias”.

5. Partidos políticos

Si bien este proceso electoral confirmó la fuerte crisis de los Partidos Políticos, el único que salió robustecido fue el partido de derecha, Centro Democrático. Algunos partidos políticos, que se han opuesto a las agendas LGBTI, se unieron a su campaña:

1. Partido Conservador: Que se opone históricamente a las agendas de género y derechos sexuales y reproductivos; puso la formula Vicepresidencial.

2. Partido Liberal: Partido, que, si bien fue pionero en agendas LGBTI, en sus filas están personajes que se oponen a los derechos de las personas LGBTI, como la Senadora que promovió el referéndum discriminatorio.

3. Partido Mira: Partido de origen religioso que en los últimos días ha solicitado sacar la atención a personas LGBTI de la Justicia Especial para la Paz.

La única aparición que en campaña tuvo el equipo del presidente electo sobre personas LGBTI fue una declaración pública en la que leía un documento, según ellos, enviado por un grupo de personas que se denominaban a sí mismas como “No heterosexuales”, adhiriéndose a su campaña e indicando que respaldaban sus postulados, a pesar de su visión de familia y de trato a las parejas del mismo sexo. Dicha acción generó una molestia masiva de parte del movimiento LGBTI no solo por sentirse irrespetada con el término “No heterosexuales”, sino por insistir en no reconocerles como ciudadanos de derechos.

Escenarios Posibles

Constituyente o reformas legislativas: Nos preocupa en Caribe Afirmativo que se dé en el nuevo gobierno un proceso de constituyente que busque refundar el país sobre principios moralistas, segregadores y excluyentes; o una agenda legislativa (donde el gobierno tiene mayorías), motivada por el ejecutivo, desde la cual se promulguen leyes que bloqueen derechos de personas LGBTI, como promover leyes que establezcan el concepto de familia dada la unión de parejas conformadas por hombres y mujeres, o que regule la adopción solo para parejas heterosexuales y lo niegue a solteros, o que retire la enseñanza en derechos sexuales y reproductivos de los establecimientos educativos.

Nombramientos: Que los abanderados de la lucha contra las personas LGBTI, como los antes mencionados, sean puesto en cargos estratégicos para bloquear nuestras agendas, como en el Ministerio del Interior, que es el responsable de la Política Pública LGBTI o el Ministerio de Educación para poner límites a la educación sexual.

Desprestigio del poder Judicial: Uno de los temas de campaña del presidente electo es romper el equilibrio de poderes y unificar las Cortes existentes en Colombia en una sola. Una de las más afectadas, fruto de la constitución de 1991 es la Corte Constitucional, la cual ha venido reconociendo los derechos LGBTI. De acuerdo con el partido del presidente electo, como para sus aliados, se deben recortar estas funciones de la Corte y dejarlas sobre el Congreso, lo que pondría en riesgo lo ganado hasta ahora si debe volver a plantearse desde el legislativo, donde las fuerzas conservadoras reducirán a su máxima expresión las acciones libertarias y en derechos de la Corte.

Poder de las Iglesias: Si bien es un fenómeno creciente en América Latina, las últimas elecciones en Colombia abrieron el camino de la participación efectiva de las iglesias en política, sobre todo de poner sus agendas dogmáticas y anti derechos en el ejercicio democrático. El apoyo de muchas de esas iglesias seguro se traducirá en solicitud para participar en la carga burocrática buscando estar en cargos estratégicos donde se definen políticas de familia, educación, sexualidad o garantía de derechos.

El retroceso en paz y en garantía de derechos territoriales: Las amenazas de “hacer trizas el acuerdo de paz” que ha logrado en el país traducir la paz como un escenario ideal para avanzar en materia de igualdad real, es otro de los temas que preocupa a Caribe Afirmativo, porque la pretensión del gobierno electo de revisar el acuerdo de paz pasa por poner acuerdos de La Habana en cuestión como el del enfoque de género que está permitiendo la atención esos efectos diferenciados de la guerra sobre hombres y mujeres, el acceso a la justicia, reparación y garantías de no repetición hacia las personas que fueron afectadas por el conflicto en razón de su orientación sexual o identidad/expresión de género y las acciones de participación que abren espacio en los territorios para construir las políticas de paz y no discriminación a las personas LGBTI.

En lo territorial, el proceso de paz estaba permitiendo al país volver su mirada a las regiones y promover las acciones autónomas y propias de cada territorio, donde también las formas de construir ciudadanía de las personas LGBTI emergía en escenarios étnicos, culturales y sociales propios. La campaña de odio y de desprecio a las iniciativas territoriales (por verlas como cercanas a las expresiones de resistencia) que tuvieron en la campaña del presidente electo, generarían el riesgo de que el miedo vuelva a hacer una expresión común entre las personas LGBTI en los territorios y el surgimiento de nuevos impedimentos para el libre desarrollo de su personalidad.

¿Qué puede hacer la sociedad civil LGBTI?

- Fortalecer su agenda de derechos y paz: para que con claridad de la agenda de aquello que debemos defender y con acuerdos en los contenidos de estos, pueda cualificarse el ejercicio de exigibilidad de derechos de las personas LGBTI.

- Articularse con otros movimientos sociales: fortalecer la estrategia de articulación con otros movimientos sociales, como las mujeres y el movimiento de derechos humanos bajo las banderas características de defender la paz y no permitir los retrocesos de derechos humanos y construir procesos de incidencia colectiva que permitan resultados estratégicos.

- Movilizarse en defensa de lo adquirido: Promover las acciones colectivas, callejeras y en terreno para fortalecer la cultura ciudadana de la defensa y promoción de los derechos humanos y hacer insistente el reclamo a los gobiernos de garantizar espacios ciudadanos con transparencia e integralidad.

- Fortalecer el trabajo de base: trabajar en el ejercicio comunitario, especialmente en los territorios más golpeados por el abandono estatal y la violencia, y hacer pedagogía de paz y de derechos humanos que empodere a la ciudanía y no permita que el clientelismo electoral coopte sus votos para que terminen eligiendo a los gobiernos que les siguen oprimiendo.

- Hacer seguimiento y monitoreo en lo local: Construir estrategias como sociedad civil, de Monitoreo, informes periódicos de seguimiento, estrategias de denuncia pública y acciones de exigibilidad que permitan que, desde la acción civil de la cotidianidad del país, tomar su pulso, denunciar sus falencias y convocar a acuerdos por la paz y la reconciliación.

- Rehacer mapeo de actores y aliados estatales y no estatales para identificar fortalezas y debilidades en pequeños y grandes escenarios para mantener el llamado al respeto y reconocimiento de los derechos de las personas LGBTI y exigir garantías de ciudadanía plena.

La esperanza de que 8.39.186 millones de colombianos (43%) de quienes fueron a las urnas por la propuesta del otro candidato, más afín a las agendas LGBTI y los 808.308 que votaron en blanco (4.2 %) demuestra que son millones de colombianas y colombianos quienes han renunciado al miedo para exigir una país más incluyente y equitativo. Que se permitieron soñar y van a seguir luchando por el reconocimiento de los derechos y mantenernos unidos para defender la democracia. Tenemos el reto, además, de convocar a los indiferentes, los 17.272.772 (52.56% de colombianas y colombianos) que no votaron, que no vieron motivación para apostarle a la democracia. Seguramente en los próximos días serán millones las y los colombiana/os en las calles en defensa de la paz y la democracia, la diversidad y los derechos, respondiendo al desafío histórico que tenemos, y entre ellos las personas LGBTI.

Edición 593 – Semana del 22 al 28 de junio de 2018
   
 
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