Desencanto total…

 

2018 nos deja muchos sinsabores en asuntos importantes del devenir nacional. Esperamos con ansias la llegada del 2019 con soluciones reales que le den un giro a esta nación de valientes. Aprovechamos este espacio para agradecer a nuestros lectores y colaboradores la acogida de este espacio de análisis y para desearles una feliz navidad y un próspero año.

 
Álvaro Ortiz Ramos
 
Editor Semanario Virtual Caja de Herramientas
 
 

Se va cerrando el telón de este 2018. Un año lleno de incertidumbres, de incumplimientos, de reacomodamientos de gobierno, de avasallante corrupción, de manifestaciones y de toda una amalgama de hechos que marcaran la historia de Colombia.

Se nos va un año en el que Uribe gobierna en “cuerpo ajeno” gracias a su estrategia de poner al frente del gobierno a un inexperto –pero, eso sí, talentoso músico cantante, dicen, a mí no me consta– Iván Duque. Un político farandulero que privilegia la visita de Maluma –cantante colombiano de origen paisa– antes que recibir una delegación de estudiantes de universidades públicas que claman por recursos dignos para que sus instituciones puedan seguir funcionando. Aunque, en honor a la verdad, al cierre de esta edición circuló la noticia que señala que hubo acuerdo entre estudiantes y gobierno para levantar el paro: “El presupuesto del cuatrienio para el fortalecimiento de las universidades públicas aumentará en 4,5 billones. De estos recursos, más de 1,34 billones de pesos serán destinados a la base de las Instituciones de Educación Superior públicas”.

En fin, este 2018 nos deja un presidente al que ni sus propios miembros de gobierno lo reconocen ni respetan. Recordemos a la vicepresidenta Marta Lucía Ramírez durante un encuentro con alcaldesas del país1: “Aquí lo que tenemos es muchos quilates desde la academia muchísimos desde la cooperación internacional e infinitos quilates desde el gobierno nacional con el liderazgo del presidente Uribe”…, acto seguido, la mano derecha del presidente Iván Duque, notó su error e intentó corregirlo. “... Del presidente Duque, perdón”, dijo.

Se apaga la luz de un 2018 en el que los expertos en mediciones calificaron la gestión del presidente Duque en sus primeros 100 días, con un desplome de su popularidad del 53,8% al 27,2% desde el mes de septiembre…

Se cierra un 2018 en el que los “nefastos” nombramientos marcaron el comienzo de la era Duque. Por ejemplo, en la embajada de Colombia en Washington fue designado el flamante ex vicepresidente Francisco Santos, quien ya mostró su talante tras varias declaraciones que le generaron al gobierno una serie de situaciones diplomáticas en las que tuvo que dar explicaciones.

Otro premio del gobierno lo recibieron el exprocurador Alejandro Ordoñez –nombrado como Embajador de Colombia ante la OEA– del que ya todos conocemos su talante conservadurista y sus polémicas decisiones; de igual forma tenemos el caso de la ex candidata presidencial Viviane Morales, quien luego de denunciar que no tuvo garantías para hacer su campaña, renunció a su aspiración en abril de 2018 y adhirió a la campaña del uribista Iván Duque, quien en agradecimiento, la nombró embajadora de Colombia en Francia.

Paz e implementación

En el entretanto, este gobierno ha demostrado su –digamos– casi que desprecio por la paz debido a sus diferencias políticas y lo estipulado en el Acuerdo Final, con el que recordemos nunca ha estado de acuerdo. La implementación en muchos de sus componentes está desfinanciada y el decir del gobierno es “nos dejaron la olla raspada”.

Por los lados del ELN la cosa no es mejor. En septiembre, a su llegada a Nueva York, el presidente Duque, afirmó que su gobierno mantenía la voluntad de dialogar con el Ejército de Liberación Nacional (ELN), pero a la espera de que esa guerrilla cumpla las condiciones planteadas. “Nosotros tenemos toda la voluntad de diálogo siempre y cuando entreguen los secuestrados y pongan fin a las actividades criminales”2.

Otro –por decirlo menos– espeluznante dato noticioso de este 2018, tiene que ver con las cifras que denotan el incremento en ataques a líderes sociales en el país. Según el Instituto de estudios para el Desarrollo y la Paz (INDEPAZ), entre3 enero y noviembre de 2018 en Colombia fueron asesinados 226 líderes defensores de Derechos Humanos en distintas regiones del país, principalmente en aquellas priorizadas por el postconflicto.

Señala el mencionado informe que: Allí la ausencia estatal y el vacío dejado por las Farc –ahora convertido en partido político– permiten disputas territoriales por minería ilegal, explotación maderera ilegal, agricultura extensiva, narcotráfico, control social y organizativo.

Economía

En cuanto a la economía es bueno recordar la trillada noticia que nos lanzó el –cuestionadísimo y casi destituido, sino hubiera sido por que el Congreso en su mayoría gobiernista negó la moción de censura– ministro Alberto Carrasquilla con su famosa Ley de Financiamiento que está en trámite en el Congreso de la República. Una ley que, según expertos en el tema, es regresiva y que como siempre impacta a los más pobres, al igual que “molerá” a la clase media colombiana, históricamente golpeada en lo financiero.

La reforma tributaria que proponen Duque y Carrasquilla es que se gravarán más de 73 productos de la canasta familiar que hoy no tienen IVA. Además de que existen productos que tienen un 5% de IVA, ahora todos subirán al 18%. Es decir que las familias que viven por debajo de la línea de la pobreza deberán pagar un 18% más por productos básicos de la canasta familiar.

Adicionalmente a lo anterior, señalemos que entidades financieras y calificadoras de riesgo han indicado que el Proyecto de Ley de Financiamiento que se debate actualmente en el Congreso, tampoco sería estructural, pues si bien lograría recaudar entre $7 y $7,5 billones de los $14 billones necesarios para cubrir el hueco fiscal de 2019, los ingresos de las arcas públicas comenzarían a descender más adelante debido a la cantidad de beneficios concedidos a las sociedades.

Según el exministro de Hacienda –fue jefe de esa cartera en el gobierno de Ernesto Samper– Guillermo Perry: “El problema no es 2019, sino de 2020 en adelante. Esta reforma no aporta recursos adicionales, al contrario, los reduce en 0,5 % del PIB de 2020 en adelante. Este proyecto acabó siendo el menos estructural de los últimos años. Hay algunas reformas que tuvieron un poco más de carácter estructural como la de 1986, la de 1995 o, incluso, la de 2016. Sin embargo, hay que remontarse al año 1974 para encontrar la que más cambios introdujo”4.

También nos deja este gobierno con serios faltantes en asuntos como la lucha contra las drogas, la lucha contra la corrupción a la que se había comprometido luego de los resultados del mandato contra la corrupción en el que votaron 11 millones de colombianos.

Todo lo anterior para nombrar solo una “perlas” –porque la verdad son muchas más– de este desgobierno que nos deja el 2018 y la esperanza por la llegada de un 2019 cargado de esperanza y un mejor futuro para Colombia.

Amanecerá y veremos.

1 Ver revista Semana 11/20/2018.

Edición 618 – Semana del 14 de diciembre al 17 de enero de 2018
   
 
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