Del fuero interno de cada mujer

 

Abordar el tema del aborto siempre nos pondrá en la palestra pública, máxime en un país como el nuestro donde confluye la doble moral y donde cuestionamos comportamientos que son propiciados por nosotros mismos.

 
Catalina Amado Amado
 
Mujer, Abogada, y docente
 
 

“Un aborto se debe hacer tan pronto como sea posible y tan tarde como sea necesario1

En tiempos donde la vida de los seres humanos se discute en redes sociales, y la sociedad toma decisiones sobre la autonomía y derechos de los demás, llega un debate profundo acerca del aborto o interrupción voluntaria del embarazo (IVE) como lo denomino la Corte Constitucional en Sentencia C-355 del año 20062. Vale la pena hacer un análisis del alcance de dicha jurisprudencia y ver el panorama actual de este mecanismo, que podríamos llamarlo liberador principalmente para las mujeres y quizá amenazante para algunos sectores mas conservadores.

Abordar este tema siempre nos pondrá en la palestra pública, máxime en un país como el nuestro donde confluye la doble moral y donde cuestionamos comportamientos que son propiciados por nosotros mismos.

En el año 2006, la Corte Constitucional, liberal, populista e incluso política como la han llamado muchos, tomó una decisión transcendental para la vida de la mujer, y mediante la sentencia C-355-06, despenalizó el aborto, en tres circunstancias extremas, que considero violatorias de los derechos fundamentales de las mujeres:

– Cuando la continuación del embarazo constituya peligro para la vida o la salud de la mujer, certificada por un médico: esta causal debe ser certificada por un médico o un profesional de la psicología, evaluando el riesgo, e informándoselo a la mujer y esta es quien decide interrumpir o no la gestación.

– Cuando exista grave malformación del feto que haga inviable su vida, certificada por un médico: se requiere de un certificado expedido por un profesional de la salud, y será la mujer quien voluntariamente decida la interrupción o no del embarazo.

– Cuando el embarazo sea el resultado de una conducta, debidamente denunciada, constitutiva de acceso carnal o acto sexual sin consentimiento, abusivo o de inseminación artificial o transferencia de óvulo fecundado no consentidas, o de incesto: se requiere copia de la denuncia penal respecto del delito, excepto cuando se trata de mujeres menores de 14 años, ya que en estos casos se presume que la menor fue víctima de violencia sexual, y con mujeres víctimas de violencia en el marco del conflicto armado.

De esta manera la Corte, abrió un camino voluntario para que las mujeres que se encuentren en cualquiera de estas tres circunstancias puede optar de manera voluntaria interrumpir el embarazo, sin la exigencia de requisitos adicionales acomodados a cada institución, y con la libertad medico–científica que permite que el profesional de la salud apoye si es o no viable la intervención independientemente de las semanas de gestación, protegiendo siempre la salud de la paciente, y aclarando que esta intervención, no es una imposición u obligación aún encontrándose inmersa en alguna causal.

En el análisis de la jurisprudencia queda claro que, es con la voluntad de la mujer y cumpliendo cualquiera de las tres condiciones, procedente la interrupción del embarazo, y no expone que la misma deba contar con ningún tipo de autorización ya sea de la pareja, ex pareja, familia o sociedad, es así, como se reconocen los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres y constituye el IVE un derecho humano y fundamental acogido y amparado por la Organización de Naciones Unidas en septiembre de 20153 y desarrollado en Colombia por la sentencia C-355-06.

Esta semana una mujer decidió de manera voluntaria, proceder con la interrupción voluntaria del embarazo, el cual fue practicado en una institución que desde hace varios años apoya los derechos sexuales y reproductivos de la población colombiana, en especial los de las mujeres. Quizá este sería un caso más de los cientos de miles que a diario se viven en Colombia, la gran mayoría desafortunadamente, de manera clandestina con exposición a problemas graves de salud e incluso la muerte, pero no lo es, ya que la ex pareja de esta mujer decidió violentar no sólo la intimidad de ella, al revelar su nombre y datos personales en las redes sociales y medios de comunicación, sino porque busco de varias formas presionar a su ex pareja para que no ejerciera su derecho a interrumpir voluntariamente la gestación, vulnerando también su autonomía corporal, propiciando un riesgo para la salud y la vida de ella al querer impedir el IVE.

Este tema debe ser un tema de carácter privado y del fuero interno de cada mujer, es ella quien realiza el análisis de manera individual si opta o no por interrumpir un embarazo, sin que la pareja, expareja, familia, o sociedad la expongan a un juicio deliberado y sesgado por tomar una decisión que comporta un ejercicio válido de sus derechos sexuales y reproductivos y de su autonomía corporal.

Termino con esta frase de Mónica del Pilar Roa, “un aborto se debe hacer tan pronto como sea posible y tan tarde como sea necesario”, Mónica fue una de las demandantes quien, en ejercicio de la acción pública de inconstitucionalidad, llevó a la decisión de la Corte Constitucional en sentencia C-355 de 2006.

Edición 669 – Semana del 15 al de 21 febrero de 2020

1 Mónica del Pilar Roa López, Relatoría Sentencia C-355/06.

   
 
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